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Cartagena la ciudad más vulnerable al cambio climático

Miércoles 28 de diciembre de 2016

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Apertura

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 Dicen los cartageneros que la modernización de su ciudad es una viva muestra del triunfo sobre el mar, pues gran parte de los sitios emblemáticos de la Heroica se levantaron en terrenos que antes hacían parte del paisaje marino o de caños cercanos. Hoy esa batalla tiene un nuevo round: el océano Atlántico, con la terquedad de los viejos, reclama lo que se le arrebató en los últimos siglos.

La perla de Colombia en el Caribe está amenazada. Las calles y estructuras coloniales y las propias murallas que engalanan las costas y supieron resistir los embates de poderosos cañones están bajo alerta. Podrían quedar expuestas a una subida del mar de hasta 60 centímetros para el 2040, alertó este año la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), al incluir a la ciudad en la lista de 31 sitios turísticos del mundo amenazados por el calentamiento global.

El clima nos cambió para siempre: Cartagena

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Ya en la década pasada, investigadores cartageneros habían despertado preocupación por la ciudad. Al indagar sobre las fortificaciones submarinas construidas en la época de la colonia para proteger las murallas de los bravos mares de leva, encontraron que en los últimos 240 años el nivel del mar ha crecido cerca de 70 centímetros hasta hoy.

El jefe de la división de patrimonio del Instituto de Cultura y Patrimonio de Cartagena (IPCC), Alfonso Cabrera Cruz, uno de los expertos más reputados en el tema de la conservación, es claro en advertir que la ciudad podría sufrir la misma suerte del fuerte San José, un vestigio de la época colonial en la Heroica que ya da muestras del paso del tiempo y el mar creciente en sus estructuras.

El San José queda en Bocachica, frente al fuerte San Fernando, a unos 40 minutos en lancha desde el muelle de Bocagrande. Al llegar a esta edificación, el panorama es desolador. El deterioro es evidente. Lo que siglos atrás era un peaje inexpugnable para los navíos invasores hoy muestra áreas inundadas al 100 por ciento durante periodos de meses.

En el San José, que se comenzó a construir a principios del siglo XVIII, parte de las baterías altas y bajas ya están totalmente expuestas al agua y cuando se presenta mar de leva o pasa un gran barco, las olas entran sin obstáculos.
Jesús Antonio Silva tiene 35 años y su trabajo es hacer mantenimiento al fuerte. Es habitante de la isla Tierrabomba, que queda a pocos kilómetros y está amenazada igualmente por el aumento del nivel del mar. “Cuando era niño venía aquí a jugar y estaba seco, ahora todos los días se llena de agua por tanta marea; ya no es un punto turístico, cómo puede entrar la gente si permanece inundado”, cuestiona.

Cartagena, amenazada por el mar Atlántico

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Silva, de escasas palabras, se extiende cuando afirma que su hogar está amenazado por la misma problemática. “Esto puede afectar a nuestra isla, que está al frente. ¿Dónde vamos a vivir en un tiempo si todo va a estar debajo del agua? Tengo dos hijos y pienso que ellos no van a alcanzar a ver estas fortificaciones; esto que parte de nosotros”.

Alfonso Cabrera responde, a su vez, que esta es “una visión adelantada de lo que podría pasarles a las murallas cartageneras”. “Es nuestra primera víctima patrimonial del cambio climático. Es un proceso galopante, pero debemos pellizcarnos porque nuestros tiempos ambientales se están acelerando y toca acelerar nuestros tiempos políticos y económicos para dar soluciones”, manifiesta

Las zonas amenazadas

“En el periodo colonial, la ciudad se levantó rellenando y ganándole terrenos al mar. A raíz de la construcción de la muralla submarina hubo áreas en las que se le ganaron hasta 10 hectáreas de tierra”, dice Cabrera frente a la tradicional Torre del Reloj, que según explica se construyó a la orilla de una ciénaga.

No lo duda: si no se actúa, “las inundaciones van a estar a flor de agua” dentro de tres décadas. Se basa en la propia alerta de la Unesco: más del 25 por ciento de las zonas residenciales de la ciudad estarían afectadas por inundaciones y mareas altas, según los modelos climáticos que sugieren un aumento de 2 grados centígrados en la temperatura del planeta.

Y no es todo: las edificaciones coloniales y la arquitectura militar levantadas entre los siglos XVI y XVIII corren riesgo por el aumento anual del mar en 2,5 milímetros aproximadamente desde 1993 a 2010, un promedio que duplica lo registrado en otras ciudades del Caribe, por ejemplo.

Concretamente, si el aumento del mar sigue avanzando al ritmo actual, a casi tres milímetros por año, zonas como toda la bahía de Cartagena y la franja litoral frente al mar, desde la Boquilla hasta Bocagrande, “donde golpea fuertemente y donde se puede erosionar continuamente la costa”, estarán condenadas a la inundación, indica Cabrera.

Mapa

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José Enrique Rizzo Pombo, de 82 años, exalcalde e ingeniero civil, sentencia que “Cartagena es la ciudad más amenazada de Colombia por el cambio climático”.

Argumenta que la causa es que el territorio de la Heroica está entreverado con el mar. “Tenemos decenas de kilómetros de borde de agua, contando el mar, la bahía, la ciénaga, caños y lagos, y por cualquier metro en cualquier momento pueden ingresar las aguas del Atlántico”, señala.

Los datos de Planeación lo dicen todo: casi 200 kilómetros de canales y 85 de línea costera acechan a la joya turística colombiana y debe actuarse cuanto antes.

 

El plan para blindar a la Heroica del mar

En el mundo se han encontrado tres estrategias para enfrentarse al aumento del nivel del mar: elevar el suelo, instalar barreras o alejarse de su impacto, sostiene José Rizzo. En el caso de Cartagena, académicos y estudiantes plantean la construcción de gigantescos diques para proteger las murallas y el centro histórico.

La obra podría aislar el impacto del mar y a la vez responder a temas como movilidad, parqueo y zonas verdes.

La propuesta contempla una franja de 1.668 hectáreas con diques ubicados 70 metros dentro en el mar, con una altura de 3,50 metros por encima del nivel de marea máximo. En su área se alzarían avenidas, parqueaderos, centros comerciales y senderos peatonales. La inversión total superaría los 2.000 millones de dólares.

La Alcaldía contempla esta propuesta, pero según Alfonso Cabrera, uno de sus autores, aún faltan estudios concretos para llevarla a cabo, por lo que podría tardarse varios años en su ejecución. Mientras tanto, se ejecuta el programa Cartagena Competitiva y Compatible con el Clima, conocido como 4C, que integra soluciones en materia de vivienda, ecosistemas, turismo, industria y patrimonio histórico frente al cambio climático.

Uno de sus proyectos convocó a un concurso de arquitectos y urbanistas en todo el país para que dieran respuesta a la adaptación que necesita frente al cambio climático el barrio Boston, en el suroriente de la ciudad, uno de los más vulnerables, según estudios de Invemar.

La propuesta ganadora, llamada ‘De frente al agua’, plantea la construcción de diques y canales para que los escenarios de inundación resistan, junto con la creación de infraestructura con vías peatonales, senderos y alamedas.

¿A usted también le ha cambiado la vida con el clima? ¿Quiere aportar para evitar la degradación ambiental en su comunidad? Escríbanos a laubet@eltiempo.com y a @ElTiempoVerde.

Con el apoyo de la Tercera Comunicación Nacional de Cambio Climático, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (IDEAM) y el Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD).

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