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Tumaco, semilla de lideresas
Tumaco

Tumaco, también conocida como la Perla del Pacífico, tiene 257.000 habitantes.

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Santiago Saldarriaga / EL TIEMPO

Tumaco, semilla de lideresas

Tumaco, también conocida como la Perla del Pacífico, tiene 257.000 habitantes.

Cerca de 52.000 personas impactadas con el programa Liderando por la Paz.

Tumaco se mueve entre la calma que inspiran las aguas de su mar Pacífico y la violencia que ha vivido durante más de 30 años. En medio de este contraste está una población que lleva tatuado en el corazón y la mente la palabra resiliencia, pues se recupera constantemente de todos los tipos de violencia que la guerra ha dejado.

A pesar de la dura situación, en este territorio, siempre sacan su tenacidad en especial las mujeres. Muchas de ellas fortalecieron su carácter o descubrieron sus talentos gracias a Fundación PLAN, la Unidad para las Víctimas y el Gobierno de Canadá, y su programa Liderando por la Paz, que comenzó luego de la firma del Acuerdo de Paz.

La iniciativa se desarrolló en Tumaco, Quibdó y Buenaventura con el objetivo de hacer posible que las víctimas del conflicto armado, particularmente niñas, niños, adolescentes, jóvenes y personas adultas (con énfasis en mujeres), ejerzan sus derechos a la protección y la reparación integral, y participen en procesos de reconciliación. Este trabajo fue desarrollado a través de cuatro componentes: Ciudadanía para la paz, Entornos protectores, Empoderamiento económico (con víctimas del conflicto), y Fortalecimiento institucional (con entes gubernamentales, especialmente).

Precisamente, algunas de las personas que participaron en los diferentes componentes que tiene Liderando por la Paz estuvieron presentando sus historias de cambio, en el evento 'Ahora más que nunca Liderando en Tumaco', para alentar la reflexión sobre los aprendizajes y retos actuales que tiene la construcción de paz en el territorio. El foro se trasmitió desde el portal de El Tiempo y lo puede ver haciendo click en: YouTube EL TIEMPO

Para abril de 2020, en Tumaco se habían registrado 118.009 víctimas del conflicto armado (54 % mujeres), entre personas desplazadas, asesinadas, abusadas sexualmente, y niñas y niños vinculados a actividades relacionadas con grupos armados ilegales.

Así que el trabajo de Liderando por la Paz en este municipio fue fundamental en muchas áreas, especialmente en enseñarles a las cerca de 52.000 personas, impactadas por el programa, a expresar sentimientos y emociones, exigir derechos, convocar comunidades, pedir soluciones, reclamar cumplimientos y tener la capacidad de difundir y compartir lo aprendido.

Estas son quizás las semillas más valiosas que Liderando por la Paz sembró en Tumaco, a través de 3.825 actividades desarrolladas en estos cuatro años.

Esas semillas quedaron en 34.288 niñas y mujeres que gracias a Liderando por la Paz descubrieron, despertaron o reafirmaron su talento como lideresas y, sin importar su edad, algunas aún sin cédula y otras en la etapa de la madurez, abanderan distintas causas en sus territorios.

María del Pilar Hurtado

María del Pilar Hurtado, de ser una mujer tímida, callada y temerosa, pasó a ser la voz de los desplazados como Coordinadora de la Mesa Distrital de Víctimas.

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Santiago Saldarriaga / EL TIEMPO

Elba González

Elba González trabaja desde hace más de 20 años por Tumaco, especialmente por su barrio Once de Noviembre.

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Deisy Caicedo,

Deisy Caicedo, de 20 años, es una de las jóvenes influenciadoras de Plan International de Colombia para el mundo

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Una de ellas es María del Pilar, coordinadora de la Mesa Distrital de Víctimas, quien hoy se desconoce a sí misma, pues en el 2008, cuando dejó su vida en el campo por cuenta de amenazas a su familia y llegó a Tumaco, era una mujer tímida, miedosa y desorientada.

De lo que sí habla con contundencia es de lo que Liderando por la Paz ha hecho en ella y por las personas víctimas del desplazamiento. “Antes, la relación con las instituciones y la administración era muy difícil. No se podía llegar a acuerdos. Cuando llegaban programas para víctimas no se socializaban con la Mesa y se los daban a quienes no eran víctimas”, recuerda.

Reconoce que todo esto se logró gracias al fortalecimiento institucional desarrollado por Liderando por la Paz, a través de capacitaciones tanto a líderes como a las instituciones. Destaca el mejoramiento del Centro Regional de Atención a Víctimas (CRAV), entre otras acciones, que incluyeron el diplomado por las rutas de la paz, dirigido a personas funcionarias para que ampliaran sus herramientas para atender a la población víctima.

Si bien se calcula que 102.059 personas han sido víctimas de desplazamiento forzado en el marco del conflicto armado (53 %son mujeres), María del Pilar cree que esa cifra puede ser más alta dado que todos los días llegan nuevas víctimas, además reconoce que dar apoyo, le sirve para sanar sus propios dolores.

Referente de liderazgo

Esa misma tenacidad se siente en Elba, quien nació siendo líder sin saberlo. Con tres hijos —fue madre soltera a los 16 años— desde el año 95 ha hecho trabajo social y, para desarrollarlo con más propiedad, entendió que tenía que prepararse. Por eso, a los 34 años se graduó de bachiller y hoy a los 55 no para de aprender, por lo que no se perdió ninguna capacitación de Liderando por la Paz. Gracias a esta guía reforzó conocimientos en resolución de conflictos, liderazgo, empoderamiento, derechos de las mujeres, entornos protectores y todo lo que este programa ha llevado, pues en su barrio se han vivido todos los horrores de la guerra.

Son cientos de casos dolorosos los que doña Elba ha tenido que afrontar en su comunidad. Así que el trabajo en esta zona ha sido arduo, haciendo especial énfasis en el autocuidado y la protección entre todos los miembros de la comunidad. Por ejemplo, a través de la identificación de zonas inseguras para las niñas y niños.

Las jóvenes empoderadas
Lina Angulo

Lina Marcela Angulo agradece a Liderando por la Paz que ahora es capaz de tomar sus propias decisiones.

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Santiago Saldarriaga / EL TIEMPO

Laura Ortiz

Laura Ortiz se siente una lideresa y por eso ha creado varias agrupaciones juveniles en pro de los derechos de las niñas, adolescentes y mujeres.

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Santiago Saldarriaga / EL TIEMPO

Hay otras fuertes voces en Tumaco como las de cientos de niñas y jóvenes, nacidas o criadas en medio de la situación complicada que viven allí, pero que no desfallecen.

Deisy, de 20 años, las representa. Con su porte dulce y a la vez impetuoso ha llegado a cientos de niñas, niños, adolescentes y jóvenes de su municipio. A los 13 años, ya lideraba un grupo juvenil donde había integrantes mucho mayores que ella. Así que encontró en PLAN, la Unidad para las Víctimas y el Gobierno de Canadá el mejor apoyo para desarrollarse y, luego en Liderando por la Paz, se convirtió en figura clave. Se ha destacado al promover en grupos de niñas, niños, adolescentes y jóvenes de su comunidad todo lo aprendido en sus procesos formativos en género y masculinidades transformadoras.

Por ese carácter es una de las jóvenes influenciadoras de PLAN International para el mundo y forma parte de varias de las 23 organizaciones juveniles que están registradas en la Plataforma Juvenil de Tumaco.

También es muy crítica de las pocas oportunidades que brinda Tumaco a la juventud: “Muchos aquí solo aspiran a ser mototaxistas o atender supermercados. Es triste, además, que uno no pueda estudiar lo que quiere sino lo que le toca”. Así que se queja de tener que estudiar licenciatura en ciencias naturales con énfasis en educación ambiental y no derecho, que le gusta más.

La que sí que va a estudiar lo que le apasiona es Lina Marcela, que quiere ser actriz: “Soy una chica de 18 años del grado 11, alegre y comprensiva, lideresa y empoderada”. Sin conocer a su mamá ni a su papá, Lina creció en una familia que la acogió desde muy pequeña, cuando llegó a Tumaco de alguna vereda cercana. Antes de vincularse a PLAN se sentía insegura porque no sabía tomar decisiones y, aunque no menciona hechos concretos, se arrepiente de haber hecho cosas que no quería por no haber sentado con fuerza su posición. “Eso ya no me pasa. Ahora soy más segura y digo lo que pienso”. Con el programa aprendió de liderazgo, de derechos de la mujer, de la relación con su cuerpo… y hoy está lista para iniciar su propio grupo juvenil y difundir lo que ha aprendido a la juventud de su municipio, como lo hizo para la conmemoración del Día Internacional de la niña, el 11 de octubre de 2020, cuando representó a las niñas del municipio en una conversación con la alcaldesa de Tumaco.

Ese mismo liderazgo lo lleva Laura, que aún sin cumplir sus 18 años, creó dos grupos: ‘Chicas, nosotras podemos’, dirigido solo a mujeres, y ‘Mujeres poderosas’, que es mixto. Los dos tienen la misma finalidad: hablar de derechos de las mujeres. “Todos somos iguales, no por ser hombre eres más. Tenemos derecho a estudiar, a trabajar, al buen nombre, a mandar sobre nuestro cuerpo…”, dice. Estos temas fueron nuevos para ella, pues confiesa que en Tumaco se creía que las mujeres eran menos que los hombres, “que debían estar en la cocina, haciendo oficio”. Estigmas como este ya se empezaron a borrar en Tumaco.

* +CONTENIDO, un proyecto de contenidos editoriales especiales, con el apoyo del Gobierno de Canadá.

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