¡Hola !, Tu correo ha sido verficado. Ahora puedes elegir los Boletines que quieras recibir con la mejor información.

Bienvenido , has creado tu cuenta en EL TIEMPO. Conoce y personaliza tu perfil.

Hola Clementine el correo baxulaft@gmai.com no ha sido verificado. VERIFICAR CORREO

icon_alerta_verificacion

El correo electrónico de verificación se enviará a

Revisa tu bandeja de entrada y si no, en tu carpeta de correo no deseado.

SI, ENVIAR

Ya tienes una cuenta vinculada a EL TIEMPO, por favor inicia sesión con ella y no te pierdas de todos los beneficios que tenemos para tí.

Más Contenido

Simón Bolívar, primer parque urbano en Latinoamérica declarado carbono cero

El parque Simón Bolívar es reconocido por su amplia superficie que comprende 113 hectáreas y ahora es referente carbono cero.

El parque Simón Bolívar es reconocido por su amplia superficie que comprende 113 hectáreas y ahora es referente carbono cero.

Foto:Sergio Acero

La primera meta del proyecto identificar los factores que hacían que el parque emitiera CO2.

Más contenido
Cada fin de semana unas 600 mil personas se ponen cita en el pulmón verde de la capital y llegan con su familia, amigos y mascotas a disfrutar del parque más grande que tiene Bogotá, el Simón Bolívar, que tiene 113 hectáreas en total. Este mismo espacio hoy ha sido declarado y certificado como el primero, dentro de una ciudad, en Latinoamérica en ser carbono neutro, es decir que sus emisiones de CO2 (dióxido de carbono) son equivalentes a cero.
Una certificación que le merece el reconocimiento, por las acciones que debieron iniciar para disminuir la cantidad de residuos que se producen en el parque, así como el control de especies invasoras.
Este proyecto no se realizó con única finalidad, sino para lograr que además todas las acciones iniciadas en el parque, y que están dirigidas a disminuir su huella de carbono a cero, sean sostenibles. Pero sobre todo como parte fundamental de un plan mucho más grande que busca mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos y habitantes de Bogotá.
De acuerdo con Blanca Inés Durán, Directora del Instituto Distrital de Recreación y Deporte de Bogotá (IDRD), lograr que el Simón Bolívar sea reconocido como un espacio de carbono cero hace parte “del plan de desarrollo de esta administración, que se planteó mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía a través de reverdecer la ciudad con distintas estrategias”. Algunas como la plantación de cinco árboles por cada tala realizada en las obras de la ciudad, el reverdecer y mejorar el diseño y movilidad de las zonas peatonales, el rejuvenecimiento de parques y la mitigación de la producción de carbono (ver nota siguiente página).

50 % residuos reciclados

La primera meta del proyecto para lograr que el parque sea carbono neutro fue la de identificar cuáles eran esos factores que hacían que el parque emitiera mucho más CO2 al ambiente, el principal gas de efecto invernadero, producto de las actividades humanas y que contribuye al cambio climático.
Este proceso ha durado “aproximadamente un año y medio y permitió medir qué hacen los usuarios, qué deberíamos hacer y finalmente generar un plan de mitigación”, agregó Javier Suárez, subdirector técnico de parques del IDRD.
Ese primer diagnóstico tuvo en cuenta temas cómo la cantidad de energía eléctrica consumida en el parque, cuántos visitantes y mascotas llegaban, cuánto combustible se usa para los vehículos del parque, cuántos residuos sólidos se generan y cuántos residuos se reciclan, entre otros.
La labor arrojó que, por ejemplo, en el parque se produjeron, solo para el 2021, unas 1.071 toneladas de CO2 al año, de las cuales el 90 por ciento (900 toneladas) corresponden a una incorrecta gestión de residuos de todo tipo, tanto orgánicos, como elementos de reciclaje y hasta excrementos de perro.
También se conoció que dentro del pulmón verde de la ciudad, solo se reciclaba el 14 por ciento de los residuos, muy similar a la situación de la ciudad en general. Por lo que se plantearon como meta el elevar ese porcentaje al 80 por ciento. Esto permitió que posteriormente, con la ejecución de las cuatro acciones que se implementaron para disminuir esta huella de carbono, el parque alcanzará un 50 por ciento de residuos reciclados.
“El carbono es uno de los contaminantes ambientales y por la calidad del aire hemos tenido ya varias emergencias de este tipo en Bogotá. Contribuye también al efecto invernadero que puede generarse en el planeta y además al cambio climático. Esto hace que sea supremamente importante para los seres humanos reducir la producción de carbono que tenemos”, explicaron en el IDRD.

Acciones para ser neutros

Con el objetivo entonces de preparar a la ciudad ante los desafíos que plantea la emergencia climática, como lo explica Patricia Bejarano, directora del proyecto carbononeutralidad del parque, y tras identificar todos los factores que afectan al Simón Bolívar, se empezaron a ejecutar cuatro estrategias clave, para empezar a disminuir los niveles de CO2 que el parque emitía y lograr llevarlo a cero.
La primera de estas estrategias fue el reciclaje y aprovechamiento como abono de las heces caninas. Sobre este tema se encontró, por ejemplo, que los perros que llegan al parque representan en heces 70.16 toneladas al año. Una fuente de emisión que no se reconoce mucho y que puede ser tratada para su reutilización.
“Las heces se envían a Eco Poop, una empresa especializada en el manejo de estos residuos, para que las traten y puedan reutilizarse como abono para el parque, porque este es un material que no se puede usar como abono directo debido a que contiene muchas bacterias y contaminantes”, explicaron en el IDRD.
La segunda es el reciclaje de plásticos e icopor que se disponen dentro del parque, estos ahora se recogen y se envían, gracias a una alianza, a la empresa Darnel, empresa productora de envases desechables. Ellos se encargan de procesarlos para su reutilización.
Como tercera estrategia se inició también el reciclaje del material vegetal que incluye por ejemplo el residual de las podas de los espacios verdes y los residuos de los alimentos, entre otros. Para lo cual se creó un biodigestor en el parque el cual permite que este material se convierta en abono que se usa en los jardines y espacios verdes del mismo parque.
Y la cuarta, el control de la langostilla, una especie invasora que fue traída a Colombia, al parecer para consumo humano, y que terminó en los ríos y lagos de Bogotá y Cundinamarca, afectando el ecosistema. En este caso se inició con el control de la plaga y se instalaron en el lago trampas para atrapar a esta especie y el material orgánico resultante de su captura, conocido como biomasa, se planea utilizarla para producir alimentos o medicamentos para animales del parque, los cuales se están investigando en la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales (UDCA) que será la encargada de dar el visto bueno y revisar si se puede comercializar.
La idea es usar todo en el mismo parque como una economía circular, de manera que reduzcamos la cantidad de abono, comida y animales que compramos.
Vale la pena anotar que convertir al Simón Bolívar en carbono neutro, significa una oportunidad de oro para la ciudad ya que le permitirá contar con un laboratorio pequeño para probar las acciones dirigidas a disminuir la contaminación por CO2; un laboratorio que se puede replicar en otros parques de la ciudad, el país y Latinoamérica.
“Tiene una importancia mayor porque en la medida que podamos seguir creciendo en el piloto y como ejemplo a los demás parques, la ciudad tendrá espacios controlados y estrategias reales de mitigación contra el cambio climático. Es un hito muy importante para la ciudad”, explicó Suárez.
Más contenido
icono el tiempo

DESCARGA LA APP EL TIEMPO

Personaliza, descubre e informate.

Nuestro mundo

COlombiaInternacional
BOGOTÁMedellínCALIBARRANQUILLAMÁS CIUDADES
LATINOAMÉRICAVENEZUELAEEUU Y CANADÁEUROPAÁFRICAMEDIO ORIENTEASIAOTRAS REGIONES
horóscopo

Horóscopo

Encuentra acá todos los signos del zodiaco. Tenemos para ti consejos de amor, finanzas y muchas cosas más.

Crucigrama

Crucigrama

Pon a prueba tus conocimientos con el crucigrama de EL TIEMPO