Secciones
Síguenos en:
Distrito San Ignacio, para que el corazón de Medellín vuelva a vibrar
San Ignacio

Aquí están la iglesia de San Ignacio, el claustro de Comfama y el paraninfo de la U. de Antioquia.

Foto:

Archivo particular.

Distrito San Ignacio, para que el corazón de Medellín vuelva a vibrar

Aquí están la iglesia de San Ignacio, el claustro de Comfama y el paraninfo de la U. de Antioquia.

El proyecto comenzó en 2017 y se desarrolla en 62 hectáreas privilegiadas en el centro de la ciudad.

Ya no es un sueño. Empezar a ver el centro vivo, activo, donde la cultura y las artes se sientan en cada paso, donde el espacio sea para toda la ciudadanía, donde los edificios que se levantaron hace más de 200 años se disfruten como se goza un parque o una plazoleta, y todo esto teniendo como epicentro a los barrios residenciales, comienza a ser una realidad.

Eso es lo que está pasando en el Distrito San Ignacio de Medellín, un proyecto de revitalización urbana que, sin saberlo, comenzó mucho tiempo antes de que los impulsores le dieran forma, pues el centro ha estado en la mira de muchos que han tenido la ilusión de recuperarlo. Algunos de ellos fueron los arquitectos Luis Fernando Arbeláez y Pedro Pablo Peláez, que en el 2016 plasmaron su anhelo en el libro Medellín, el alma del centro. Mirada de un urbanista, lo que encendió las luces para iniciar el camino de esta iniciativa.

Así, en el año 2017 comenzó el proyecto ‘Distrito San Ignacio, patrimonio, cultura y educación’, impulsado por Proantioquia, Grupo Argos, Comfama y la Universidad de Antioquia, con el apoyo de la Alcaldía. Se trata de una apuesta a la gestión integral del sector San Ignacio, en el centro de Medellín, que busca, entre muchos fines, recuperar los espacios públicos, atraer residentes a la zona, rescatar espacios abandonados, crear zonas para que los alumnos que estudian allí disfruten de expresiones culturales callejeras, volver a llenar los teatros que se mantienen y promover la gastronomía local.

El proyecto se desarrolla en 62 hectáreas privilegiadas por la riqueza arquitectónica, patrimonial, educativa y cultural que está allí y requiere ser rescatada. “Lamentablemente, la vivienda ha ido desapareciendo y muchas empresas representativas se fueron. Hasta las sedes de la Gobernación y la Alcaldía, en una terrible decisión, se trasladaron de allí. Así que la zona quedó en manos del libre mercado y se llenó de comercio desordenado”, cuenta Hernando Gómez, director del proyecto.

En la zona confluyen arte, comercio, cultura, educación y patrimonio. Esto lo convierte en un lugar privilegiado.

Foto:

ARCHIVO PARTICULAR

A pesar de esto, la esencia del lugar no se ha perdido y, por el contrario, sigue siendo el alma de la ciudad. “Los parques Berrío y Bolívar y la plazuela de San Ignacio huelen a Medellín”, dice John Jairo Arboleda, rector de la Universidad de Antioquia.

Precisamente sobre esos olores, sabores, sonidos y otras percepciones que produce esta zona fueron indagados los transeúntes, comerciantes, trabajadores callejeros, artistas, estudiantes y residentes, para saber qué les producía el lugar y de esta manera involucrar a la mayor cantidad de gente en la iniciativa. Uno de los resultados de esta experiencia quedó plasmado en lo que hoy es el símbolo de este distrito: una baldosa que representa música, teatro, nuevos medios, danza y letras, que son la magia del lugar.

No es para menos. Allí se implementó el primer gran proyecto educativo de Medellín con la Escuela de las Primeras Letras en 1803, en el Conjunto Arquitectónico San Ignacio, donde también estuvieron el Colegio de la Villa de Medellín (1810), el Colegio de Antioquia (1823), la Universidad de Antioquia (1871), el Colegio San Ignacio (1885), el Colegio del Estado de Antioquia y la Escuela de Artes y Oficios (1905).

Paralelo a este entorno educativo y patrimonial, en el sector viven cientos de expresiones artísticas y culturales en los más de 40 espacios de este estilo a los que se suman grupos de teatro intra y extramurales, bibliotecas y centros de documentación por donde a diario transitan miles de personas; entre ellas, 200.000 estudiantes.
Pensando en todos ellos, y en los que vendrán, la calle será el eje central del Distrito.


“El espacio público es el sitio por excelencia de las ciudades, el lugar más democrático, es donde la gente se reúne, donde todos somos iguales, donde pasan todas las cosas”, analiza Gómez. Por ello, con esta revitalización se buscará hacer del espacio público un gran escenario para las expresiones artísticas, para invitar a todos a conversar y para que se vuelva a caminar: “Es devolverles la calle a las personas”.

El espacio público es el sitio por excelencia de las ciudades, el lugar más democrático, es donde la gente se reúne, donde todos somos iguales, donde pasan todas las cosas

En esa misma línea, Jorge Mario Velásquez, presidente de Argos, imagina el centro como “un lugar maravilloso desde distintas ópticas, donde convergen vivienda, trabajo, cultura, educación. Donde podamos disfrutar una caminada a pie”.

Así, el proyecto estará enfocado a dar condiciones de habitabilidad, a utilizar la cultura, el patrimonio y la educación como medios de cohesión social y a buscar que muchos vuelvan a vivir allí.

“Que sea un centro que habitemos las 24 horas. Ese es el sueño, porque solo el 10 % de quienes están en el día se quedan en la noche”, dice Azucena Restrepo, presidenta de Proantioquia. Y al contrario de lo que ocurre con lugares en los que se hacen intervenciones de recuperación, en este no hay que tumbar una sola casa, pues allí hay 94 espacios vacíos, de los cuales 52 son parqueaderos.

Finalmente, para David Escobar, presidente de Comfama, esta apuesta va más allá de recuperaciones físicas. Según él, los espacios deben llevar a la calle lo que se conversa en las oficinas o en los hogares, con el ánimo de formar ciudadanos críticos y “mejores personas”.

El claustro que será centro cultural y educativo

Las intervenciones se iniciarán una vez se tenga la aprobación del Ministerio de Cultura y la Curaduría.

Foto:

ARCHIVO PARTICULAR

En 11.000 metros cuadrados, que guardan la memoria de más de 200 años de historia, el claustro Comfama, ubicado en la plazuela de San Ignacio, aspira a convertirse en el centro cultural y educativo más importante de Antioquia.

Con una inversión de 54.000 millones de pesos, se estima que, al finalizar el proyecto en cinco años, por el lugar pasen cada año 66.000 estudiantes de educación continua y 2 millones de visitantes.

Se busca que sea el espacio para el debate, la conversación, el cine, el teatro, las exposiciones de arte, los libros, la música y el encuentro ciudadano.

En la primera fase del proyecto se invertirán 22.000 millones de pesos, para obras como la conexión entre el edificio San Ignacio y el claustro, al nivel de las terrazas y a través de un puente peatonal que unirá el recién inaugurado teatro Alfonso Restrepo Moreno y las aulas del edificio patrimonial. También se creará un Patio Teatro, que se constituirá como una extensión de la plazuela de San Ignacio y en la que se podrán desarrollar actividades educativas y culturales.

Esta etapa también contempla espacios para cafés, museos, el Salón del Cuerpo (para la exploración de actividades como yoga, danza, ballet o gimnasia) y un estudio dotado con todos los elementos necesarios para la grabación, producción y edición de piezas audiovisuales. Estas intervenciones se iniciarán una vez se tenga la aprobación del Ministerio de Cultura y la Curaduría, según informó Comfama.

La U. de Antioquia proyecta su museo

Otra de las importantes intervenciones que formarán parte del Distrito San Ignacio será la creación de la Casa 1803-Museo Histórico de la Universidad de Antioquia. Ubicado en la antigua sede de bachillerato nocturno de esta institución, detrás de la Escuela de Leyes, recibirá las colecciones históricas de la universidad, como su archivos fotográfico y documental y las colecciones de filatelia y numismática.

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.