#

Si Colombia decidiera meter a todos sus presos en un escenario de fútbol tendría que copar dos estadios como el Metropolitano de Barranquilla, cuya capacidad es de 49.600 espectadores. Aún así, 17.900 reclusos, de los 117.018 que hay en las 138 cárceles del país, quedarían por fuera. La realidad que habita las prisiones es cruel debido al hacinamiento y los deficientes programas de resocialización. Los penales son llamados por los reclusos la ‘Universidad del mal’, en donde las posibilidades de vivir dignamente son nulas.

Leer artículo completo
X

EL PAÍS DETRÁS DE LAS REJAS

Si Colombia decidiera meter a todos sus presos en un escenario de fútbol tendría que copar dos estadios como el Metropolitano de Barranquilla, cuya capacidad es de 49.600 espectadores. Aún así, 17.900 reclusos, de los 117.018 que hay en las 138 cárceles del país, quedarían por fuera.

La realidad que habita las prisiones es cruel debido al hacinamiento y los deficientes programas de resocialización. Los penales son llamados por los mismos reclusos la ‘Universidad del mal’, en donde las posibilidades de vivir dignamente son nulas.

El problema carcelario en Colombia es mucho peor de que lo se cree. EL TIEMPO visitó algunas prisiones en el país y lo pudo verificar.

La Modelo de Barranquilla

En el patio B está sentado Érick Fonseca, un hombre enjuto y demacrado de 45 años de edad. Para no sucumbir a la esquizofrenia que genera el hacinamiento con 851 internos en una cárcel con capacidad para 459, Érik recicla los yines viejos de sus compañeros y los convierte en bolsos. Su lugar de trabajo es el ‘Patio de los sociales’, donde están los condenados y sindicados por delitos comunes. La Modelo tienen un hacinamiento del 87%.

En ese patio sucio con olores a orín y mugre los internos que quieren sobrevivir fabrican manualidades, se motilan, lavan la ropa, hacen ejercicio, rezan, reciben las visitas y comen. Los trabajadores de la cocina llegan con enormes canecas cargadas de arroz, sopa y ensalada que les reparten a los reclusos a la hora de la comida.

Según María del Pilar Bahamón, directora de la Unidad de Servicios Penitenciarios (Uspec), el rubro de alimentación para todas las cárceles vale 340.000 millones de pesos al año, más de la mitad del presupuesto total de Unidad que es de 600.000 millones de pesos. Se podría concluir que diariamente se destinan 931,5 millones de pesos en alimentación. Es decir que el sistema dispone de 7.960 pesos para las tres comidas de un preso al día; mucho menos que el valor de un almuerzo ejecutivo en Bogotá.

La Modelo es la radiografía de todos los males que se cocinan en las cárceles colombianas. El hacinamiento en las 138, según la Defensoría del Pueblo, es del 53%. Los penales tiene capacidad instalada para 76.553 presos, y en junio de este año habían 117.018. Es decir que la cifra de hacinados, 40.465, es el equivalente a la población de Leticia, capital del Amazonas.

En la cárcel donde está Erick no cabe un recluso más, por lo que talleres y zonas comunes terminaron convertidos en dormitorios. El director del penal, Dionisio Calderón Sánchez, no está recibiendo más internos. La Modelo es una de las 13 prisiones más repletas y con peores condiciones del país, la primera es la de Riohacha con 454% de hacinamiento.

Resocialización, utopía

El sistema penitenciario colombiano contempla que debe existir resocialización, que en la ley se denomina reinserción social positiva. Esto quiere decir que los reclusos mediante el estudio o el trabajo se preparan para reincorporarse a la sociedad; además, reciben tratamiento penitenciario opcional que debería hacer un equipo conformado por penitenciarista, psiquiatra, psicólogo, médico y abogado.

En las prisiones colombianas la resocialización y el tratamiento penitenciario es muy difícil, ¿la razón? Este tipo de servicios se terceriza, y cuando se vencen los contratos el Inpec tarda en renovarlos, por lo que no existe regularidad de los mismos.

Al no existir las condiciones adecuadas para resocializarse, las cárceles terminan siendo un "aparato reproductor de la delincuencia en el país", como lo afirmó el defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, en septiembre, durante una audiencia pública en la comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Representantes.

Limitadas áreas para trabajar y recrearse

Según el Inpec, las cárceles colombianas tienen 544 espacios comunes: 296 aulas, 35 bibliotecas, 18 canchas de fútbol, 13 capillas, 10 gimnasios, 5 aulas de sistemas y un solo salón de arte, entre otros. Esto es insuficiente para el número de reclusos. Por cada 215 prisioneros hay un espacio común.

"Si queremos escapar a la violencia que hay aquí adentro, no hay a donde ir", dice Érick al referirse al hecho de que los reclusos viven y se resocializan en condiciones indignas. Si todos los presos quisieran ir a una biblioteca tendrían que armar grupos de 3.343 porque apenas hay 35.

Javier Sánchez Arce, otro recluso de La Modelo condenado por la masacre de los paramilitares en Nueva Venecia, Magdalena, debe pagar una pena de 10 años y para tratar de reducirla trabaja en el taller de oficios varios haciendo carpintería. Le faltan 3 años y espera salir con vida de un sitio en donde los olores putrefactos que emanan las alcantarillas de aguas negras que hay a cielo abierto los enferman de manera permanente. "Esto es tremendo. Nos enfermamos con brotes en la piel, infecciones; pero esto es preferible a permanecer en el patio haciendo nada, expuesto a que alguien te mire maluco y se forme un problema".

Hugo Padilla Reyes, abogado de la Defensoría del Pueblo regional Atlántico, encargado de los trámites de beneficios judiciales y administrativos de los internos condenados en La Modelo, encoge los hombros. "Los presos son lo peor del país, por lo menos el sistema penitenciario los trata así, desconociendo que son personas con derechos", dice.

Aporte de la empresa privada

Ante una situación tan compleja la empresa privada hace su aporte instalando 61 maquilas y talleres de producción, que emplean a 1.441 prisioneros. El dato sigue siendo irrelevante, pues solo 12 de cada 1.000 reclusos en Colombia tienen la posibilidad de trabajar allí.

En el caso de La Modelo de Barranquilla no hay una sola maquila. De hecho en ninguno de los penales de la regional Norte existen.

Salud mental, otro problema

El pasado 15 de junio, en una de las celdas de castigo de la cárcel El Bosque, otra de las prisiones de Barranquilla, un interno le prendió fuego sin razón aparente a una de las colchonetas para dormir. El incendio terminó matándolo a él y a otros dos reclusos y dejando a otros seis con quemaduras graves. Según el defensor del Pueblo, Otálora, este caso fue propiciado por un prisionero con problemas mentales. Era uno de los 1.968 hombres y 149 mujeres que, según datos del Inpec, padecen algún trastorno psicológico y están recluidos en las prisiones del país.

"Los enfermos mentales comparten con todos los reclusos, cuando por ley deben estar apartados de los demás. Pero no. No reciben tratamiento y están regados por todo el país, con el riesgo de agresión que implica para los vigilantes y otros presos", dijo Otálora durante una reciente audiencia sobre las cárceles del país en el Congreso. De hecho, hay enfermos mentales en 93 de las 138 cárceles del país.

Ese, el de los problemas psicológicos sin tratar, se suma a la deficiente y precaria atención en salud que deben padecer los reclusos y que está contratado con la EPS Caprecom. Solo en 73 prisiones del país hay personal médico para atención intramural. Trabajan de lunes a viernes y en la mayoría de establecimientos no hay servicio en las noches ni los fines de semana, según la Defensoría. El médico es solo general. No hay especialistas.

Además, si se requiere una atención especializada, el recluso debe ser trasladado previa autorización del Inpec, en un proceso largo y que muchas veces no llega a tiempo. Por esto, el Gobierno, a través del viceministro de Justicia Miguel Samper, señaló que este esquema con Caprecom fracasó y que se buscará, desde 2016, que la salud penitenciaria la asuma un fondo especial, similar al que tienen los docentes del magisterio, que contratará directamente los servicios a través de una de IPS.

Caprecom se defiende y asegura que inició un plan para mejorar. Su directora, Luisa Fernanda Tovar, dijo que desde agosto de este año tercerizó la contratación y la atención con la Unión Temporal Unidad Básica de Atención Inpec (UT-UBA Inpec). Se trata de un millonario contrato de 21.855 millones de pesos, con el que ese particular asumió hasta diciembre de 2014 la atención de los 31 penales más hacinados del país, que representan el 78% del total de la población carcelaria.

"Con este contrato, la UT-UBA Inpec se comprometió a atender, de forma intramural, los servicios médicos de baja complejidad, las especializaciones de mediana complejidad y los temas ambulatorios, que representan el 90% de las consultas. El otro 10% se atenderá en la red hospitalaria pública", explicó Tovar.

Vuelven a la cárcel

Con el hacinamiento, en medio de enfermedades sin atender, deficientes condiciones de salubridad y pocas posibilidades de formación, los presos como Érick Fonseca, el fabricante de mochilas de la cárcel de Barranquilla, parecen condenados a no resocializarse. Y de los que logran salir, muchos vuelven a delinquir y regresan a la cárcel.

Según el Inpec, la población reincidente tanto en cárceles, prisión domiciliaria y vigilancia electrónica crece en promedio 1% al mes, lo que equivale a 148 personas.

Hasta agosto de este año el 13% de la población carcelaria es reincidente (15.719). Es decir, que 13 de cada 100 presos vuelven a la cárcel.

(Foto: Defensoría del Pueblo)

Hay 40 mil presos hacinados en Colombia

Según la Defensoría del Pueblo, el hacinamiento en las cárceles colombianas es de 53%. Los 138 penales tiene capacidad instalada para 76.553 presos, y en junio de este año habían 117.018. Es decir que la cifra de hacinados, 40.465, es el equivalente a la población de Leticia, capital del departamento del Amazonas.

Hacinamiento carcelario por regionales

Pasa el puntero sobre los círculos, para conocer la cantidad de reclusos hacinados.
Convencion Hombres
Convencion Mujeres
Total de reclusos por regional
Hacinamiento
Guia indicadores Circulos

Riohacha, la cárcel más hacinada del país

Selecciona el círculo para ver el porcentaje de hacinamiento.

TOTAL RECLUSOS

Total de reclusos
Área de hacinamiento
Reclusos
La Modelo de Barranquilla, una de las 13 cárceles más hacinadas.
X

¿De aquí al 2018 el Gobierno qué hará?

Este es el plan que busca, de aquí a 2018, paliar el hacinamiento y las pésimas condiciones en las prisiones.

Creación de más cupos para presos en el país

Este año ya se han invertido 255.000 millones de pesos para crear 7.500 cupos. De ellos, se entregaron 1.300. Los restantes quedarán listos de aquí al primer trimestre de 2015, aseguró María del Pilar Bahamón Falla, directora de la Uspec. A esa cifra se sumará la meta de este cuatrienio: Crear otros 15.000, con una inversión de 850.000 millones de pesos. De esos, 4.500 cupos estarán en tres nuevas cárceles en Riohacha, Pereira y Fundación (Magdalena). Los diseños, asegura la Uspec, quedarán listos este año.

Es decir, que de aquí al 2018 se habrán invertido al menos 1.105 millones de pesos en la creación de 22.500 nuevos cupos para presos.

Limitación de la medida de aseguramiento

El Gobierno buscará, a través de un proyecto de ley, que la presencia en las cárceles de personas a quienes no se les haya resuelto su situación jurídica y que son el 34,5 % del total de la población, no pase de un año. "Una persona no tiene por qué estar en la cárcel mientras se le investiga. Algunos han durado hasta seis años esperando a que los condenen o los absuelvan", dijo el viceministro Miguel Samper.

Cambiar el tratamiento de ciertos delitos

Se trata de dos iniciativas que se presentarán en el Congreso: Revivir la llamada "Ley de pequeñas causas", que le permita a las autoridades de policía o locales manejar los delitos pequeños. El otro proyecto buscará alternativas diferentes a la cárcel para los microtraficantes y las personas que transportan drogas ilegales. Esta iniciativa se trabaja actualmente con intercambio de experiencias y buscando crear un pacto hemisférico con los países de la región.

Si bien las medidas todavía están en papel, ya hay un pacto entre el Gobierno y el Congreso para sacarlas adelante.

VER HACINAMIENTO POR REGIONALES
(Foto: Ginna Morelo)

Hay presos de 65 países en Colombia

De los 2.132 extranjeros presos en las cárceles colombianas, la mayoría son de países vecinos y están tras las rejas por narcotráfico. Solo el 33% son venezolanos y la mayoría son mujeres, según datos del Inpec de mayo de 2014. También hay reclusos de Kenia, Hong Kong o Eritrea y por delitos como hurto o pornografía con menores.

Cantidad de delitos por nacionalidades

Selecciona un delito:(Orden descendente por cantidad de casos)

Presos totales por este delito
VER PRESOS POR PAISES
(Foto: Ginna Morelo)

Los enfermos mentales en la cárcel

El Gobierno reconoce que el sistema de salud en las cárceles fracasó, según lo confirmó el Ministerio de Justicia. La Defensoría de Pueblo denuncia que ni en las noches ni durante los fines de semana hay médicos generales en turno dentro de los penales. La peor parte la llevan los 2.117 enfermos mentales, pues no hay suficientes psiquiatras ni psicólogos para atenderlos, y en muchos casos son rechazados y golpeados por los demás reclusos.

Cantidad de enfermos mentales por cárcel

Selecciona el círculo para ver la cantidad de enfermos por cárcel.

TOTAL ENFERMOS

Total de enfermos
Reclusos
VER TIPOS Y CANTIDAD DE ENFERMOS
(Foto: Ginna Morelo)

Uniformados y servidores públicos tras las rejas

Homicidio es el delito más común que cometen los 837 policías y militares y los 583 funcionarios públicos presos en las cárceles colombianas. Los otros delitos que más cometen son concierto para delinquir, hurto, tráfico de estupefacientes, porte de armas y concusión (cobros abusivos para provecho propio).

cantidad y tipo de servidores recluidos por regional

Utiliza los botones para cambiar de servidor público.

Uno de cada 100 presos en las cárceles es funcionario, policía o militar

La cifra se desprende de la estadística del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), a mayo de 2014, que indica que hay 1.420 personas con estas características.

El ‘top’ 6 de delitos cometidos por estas personas es: homicidio, concierto para delinquir; fabricación, tráfico y porte de armas; hurto, tráfico de estupefacientes y concusión (cobros abusivos para provecho propio).

En este ‘top’ 6 de delitos, los agentes de policía tienen la más alta participación, seguidos de funcionarios.

El principal delito por el cual los militares, policías y funcionarios están sindicados o condenados es homicidio. En total 41 de cada 100 presos es un policía; 38 de cada 100 casos son funcionarios públicos y 20 de cada 100 son militares.

Con relación al delito de concierto para delinquir, en 48 de cada 100 casos están involucrados policías; 42 de cada 100 casos son funcionarios y 10 de cada 100 son militares.

En lo que tiene que ver con el porte ilegal de armas, 45 son policías, 40 son funcionarios y 15 son militares de cada 100 presos acusados de este delito.

La Fuerza Pública, militares y policías, y los funcionarios cumplen un mandato de servicio público y sus acciones deben enmarcarse en la legalidad, sin embargo, un grupo ha decidido pasar a la oscura vida ilegal.

VER SERVIDORES TRAS LAS REJAS
(Foto: Ginna Morelo)

Resocialización, un 'cuento chino'

El hacinamiento y las pésimas condiciones hacen difícil la resocialización con estudio o trabajo. Hay 544 espacios comunes para 117.018 presos en 138 prisiones. La empresa privada tiene 61 maquilas en los penales, que le dan trabajo a 1.441 prisioneros. Solo 12 de cada mil reclusos en Colombia tienen la posibilidad de emplearse en estos lugares.

Reclusos que trabajan en proyectos de la empresa privada

Pasa sobre los círculos y descubre el total de reclusos trabajando por cárcel, luego selecciona un punto para conocer el tipo de actividad.

La resocialización en La Modelo de Barranquilla se hace en pésimas condiciones
X
Ver empresas y su actividad
(Foto: Rafael Quintero)

Hay 108 niños viviendo con sus mamás en prisión

Por ley, los niños pueden vivir hasta los 3 años con su mamá en prisión. Luego de esa edad, deben ser entregados al padre o a un familiar cercano. En el Buen Pastor hay 32 menores de 3 años. Una de ellas es Sarita, hija menor de Arely, quien ha estado toda su vida tras las rejas. En cuatro meses la pequeña cumplirá 3 años. Y entonces madre e hija deberán separarse. Por eso el jardín al que asiste, que está dentro la cárcel, la prepara, como dice Arely, “para enfrentar el mundo que les espera sin nosotras, porque ellas se van y las mamás tenemos que quedarnos un ratico más en la cárcel”.

Arely paga 10 años de cárcel por trata de personas. Su tercera hija, Sara, nació en prisión
X
VER HISTORIA DE ARELY

Retratos de la vida en prisión

  • Cárcel de San Andrés: Los presos conversan con un funcionario de la Defensoría del Pueblo. (Foto: Defensoría del Pueblo)
  • En la cárcel Modelo de Bucaramanga es tal el hacinamiento que los presos deben colgar hamacas en las estructuras de la prisión. (Foto: Defensoría del Pueblo)
  • Las duras condiciones de vida de los presos en una celda de Riohacha, la cárcel más hacinada de Colombia. (Foto: Defensoría del Pueblo)
  • Las cárceles de mujeres, como la de Santa Marta, también están en pésimas condiciones y con sobrecupo. (Foto: Defensoría del Pueblo)
  • Menos de lo que cuesta un almuerzo ejecutivo. Eso se destina, por presupuesto, para las tres comidas diarias de un preso en Colombia. (Foto: Defensoría del Pueblo)
  • Presos en la cárcel de Barranquilla, una de las 13 más hacinadas que hay en Colombia. (Foto: Defensoría del Pueblo)
  • El hacinamiento, evidente en esta imagen de la cárcel de Armenia, es uno de los factores que impide la resocialización. (Foto: Defensoría del Pueblo)
  • Por falta de espacio, este preso debe tomar sus alimentos en el suelo. La imagen es común en la mayoría de cárceles del país. (Foto: Defensoría del Pueblo)
  • Los reclusos, por falta de espacio, terminan tomándose corredores y espacios comunes en las prisiones. (Foto: Defensoría del Pueblo)

Créditos

  • Unidad de datos:
    Editora Ginna Morelo PeriodistaRafael Quintero PeriodistaClaudia Báez
  • Gerente creativaSandra Merino
  • Jefe de visualización de datosAlejandro Urueña
  • Jefe diseño de datosJuan Manuel Rios
  • Desarrolladores Front-EndDavid PérezMiguel Ángel Santamaria
  • Diseño centrado en el usuario Luisa PintoJorge SanábriaCamila Lozano
  • Edición de videoJulian EspinozaTatiana Cárdenas
  • IngenieríaEduardo Escamilla
  • Fuentes: INPECDefensoría del pueblo (Fotos)USPECCaprecomMinisterio de Justicia
  • Videos y fotos La Modelo de Barranquilla y El Buen Pastor de Bogotá: Ginna Morelo y Rafael Quintero
  • Musica: Teiko Estiloroto
Visita más especiales aquí