Las personas no somos ni animales, ni cosas: Clara Rojas en la JEP

Las personas no somos ni animales, ni cosas: Clara Rojas en la JEP

Más de 10 años después de ser liberada por las Farc, la excongresista narra los hechos que vivió. 

Clara Rojas

Clara Rojas entrega su testimonio en la JEP.

Foto:

Archivo particular

Por: Paz y Justicia
08 de noviembre 2018 , 02:07 p.m.

En octubre del 2008, tras seis años de cautiverio, Clara Rojas volvió a la libertad después de que sus captores, las extintas Farc, la entregaron a una comisión humanitaria en la selva del Guaviare. La exguerrilla la dejó en libertad junto con Consuelo González de Perdomo, exdirigente política. 

Este jueves, más de 10 años después del día en que recuperó la libertad, Rojas asiste a la Jurisdicción Especial para la Paz(JEP)  para narrar los hechos que vivió en el tiempo que estuvo secuestrada por la desmovilizada guerrilla.

Siga en vivo su declaración aquí:

Desde su secuestro en el 2002, hecho que se dio junto con la entonces candidata presidencial Ingrid Betancourt, y tras su liberación, Rojas ha sido uno de los símbolos de esa dolorosa práctica ilegal cometida por el extinto grupo guerrillero. 

Su testimonio se da en medio del proceso que la JEP sigue contra exintegrantes de las Farc por los secuestros cometidos en el marco del conflicto armado. 

Al llegar a la sala, y al estar frente a los magistrados de la JEP que juzgarán a la exguerrilla,  Rojas dijo que le ha costado mucho presentarse ante ese estrado porque pensaba que podía significar una revictimización y una regresión sobre todo el proceso que ha tenido en la última década para recuperarse del flagelo del secuestro.

Dijo que quiere dejar en el pasado esos momentos de dolor. "Atrás quedaron las cadenas físicas y los grilletes de una selva inhóspita de la que sólo pude salir con ayuda. Atrás quedó ese pasado oscuro". 

El secuestro

Rojas contó ante la JEP que en septiembre del 2001 venía trabajando para la campaña de la entonces candidata Ingrid Betancourt, quien era su amiga, y para quien tenía que preparar su agenda. 

"Cuando tuvimos noticia del rompimiento de los diálogos de paz con las Farc, recibimos un llamado de auxilio del entonces alcalde de San Vicente del Caguán para que la candidata hiciera presencia para proteger a la población civil", contó. 

Dijo que un día antes de asistir al encuentro, le advirtió a Betancourt el riesgo que corrían si visitaban la zona. "Me respondió que si me daba miedo, me podía quedar, pero que ella iría en todo caso. Siendo amigas, y como ella era mi jefe, tuve en mente que el fin de semana anterior ella había viajado al mismo sitio en el marco de una reunión con las Farc, y había vuelto. Accedí acompañarla al día siguiente", aseguró. 

Rojas dijo que recordó otras veces en las que habían ido y no les había pasado nada lo que "ingenuamente", dijo, le dio un poco de seguridad. 

Contó que su avión primero hizo escala en Neiva, y a las 9 de la mañana llegaron a Florencia, en donde el jefe de seguridad de la candidata les explicó que viajarían en helicópteros del Ejército en los que sólo podrían ir unas cinco personas. 

Señaló que, para su sorpresa, luego les dijeron que el escolta no la podía acompañar a San Vicente del Caguán, y que no las podían llevar en los helicópteros. Dijo que en Florencia el presidente de la República, Andrés Pastrana, pasó al frente suyo, pero no saludó a la candidata. "Siguió de largo, la ignoró". 

Sobre el medio día, un uniformado del aeropuerto, les indicó que para el desplazamiento de la candidata les darían una camioneta para que se fueron por tierra hasta San Vicente del Caguán, vehículo que debían devolver al día siguiente. 
Dijo que el carro tenía banderas blancas indicando el nombre de la candidata, y que con ello esperaban minimizar el riesgo. 

Señaló que después los detuvieron en un retén militar y les indicaron que si seguían, lo hacían sobre su propio riesgo. "Por qué dejaron pasar un vehículo oficial, con personal civil a bordo. Por qué dejaron pasar nuestro vehículo si sabían que corríamos un alto riesgo", preguntó Rojas. 

¿Por qué dejaron pasar nuestro vehículo si sabían que corríamos un alto riesgo?

"Sería ideal que se indague por esas situaciones, la escolta asignada a la candidata, por qué le dieron una camioneta sin seguridad, y por el libro de la minuta (libro que firmó diciendo que le quitaba responsabilidad a las autoridades por lo que pudiera suceder), porque realmente nos quitaron la seguridad y nos dejaron entrar a una zona rural. Todos éramos personal civil e íbamos desarmados", señaló Rojas. 

Dijo que tras su liberación se enteró que dos candidatos presidenciales volvieron a ese sitio, Rafael Pardo y Antonio Navarro, pero a ellos sí les brindaron seguridad. "A ellos no les pasó nada, volvieron a sus casas y siguieron sus vidas normales hasta el sol de hoy", señaló. 

Rojas dijo que cuenta esto porque para su familia esos hechos generaron muchas cosas. "Casi que nos morimos, no fue algo menor", dijo. 

La dirigente política aseguró que siguieron la ruta y encontraron un retén que era de supuestos campesinos. "Eran guerrilleros que nos llevaron de camino al secuestro de seis años. Al conductor y a los dos periodistas con los que íbamos los dejaron en la carretera. Pero a nosotras dos nos subieron en un carro, camino a selvas profundas. A ellos los liberaron, y ellos sí volvieron a sus casas", contó. 

Emmanuel

"Nunca entendí por qué me secuestraron. No ocupaba ningún cargo público, ni como funcionario pública, concejal, ni aspiraba a un cargo de elección popular. Era amiga de la candidata, literalmente con el mayor cariño, le cargaba la maleta. Les rogué que me liberaran, pero se me acabaron las lágrimas. Nunca tuve respuesta sino hasta seis años después", aseguró. 

La excongresista dijo que el partido para el que trabajaba nunca les reconoció nada, ni sueldos, ni ayudas. Dijo que, a diferencia de otros secuestrados, a ella nunca le dieron una indemnización o lo que fuera necesario para el caso. 

Señaló que el secuestro interrumpió su proyecto de vida. "Ni qué decir de mi hijo que nació en el secuestro, en las selvas, o de mi familia. A mi madre le decían que yo estaba muerta. Seis años de secuestro, tortura, cadenas, maltrato". 

Sobre Emmanuel dijo que le tocaron situaciones precarias que le resulta difícil entender cómo pudieron sobrevivir. "Quiero rescatar, porque hace parte de este proceso reconciliatorio, rescatar y reconocer que además de la bendición de Dios, gracias a hombres y mujeres que siendo parte de esa guerrilla, me prestaron atención en el parto de mi hijo, y los primeros 40 días de su nacimiento y algunas semanas después durante las caminatas". 

Dijo que ante todos esos riesgos "no nos dejaron a su suerte y tuvieron ese gesto de humanidad, que quiero reconocer". 

Para Rojas lo más duro fue cuando a su bebé le dio Leishmaniasis y no había manera para tratarlo en la selva, por lo que lo sacaron para prestarle atención médica. "Me dijeron que lo iban a traer en 15 días,. Dijeron 15 días pero pasaron tres años y medio". 

Rojas dijo que nunca le devolvieron a su hijo, se lo entregaron a un campesino que lo llevó al Guaviare, a un centro médico donde el ICBF se lo quitó. "Tenía quemaduras, estaba desnutrido, y una fractura del brazo por el difícil parto que nos tocó afrontar. Estaba al borde de la muerte", aseguró. 

Críticas a los medios de comunicación

Rojas aseguró que su hijo ha tenido un proceso de readaptación, ha pasado por múltiples terapias, además de las físicas, también de aprendizaje. “Nos ha tomado años, es un proceso largo. Ambos hemos sido objeto de matoneo, aunque no es la palabra correcta. Sería un maltrato. En mi caso en redes sociales ha habido personas inescrupulosas. Nos hemos armado de mucho coraje para superarlo”.

Dijo que puso una denuncia ante la Fiscalía por esos hechos en redes sociales, pero le llegó un oficio archivando el tema.

Rojas contó que la antigua oficina de Acción Social le dio 20 millones de pesos para ella y otros 20 para su hijo por el secuestro. “Mi madre nunca fue objeto de reconocimiento de este tipo. En abril del 2008 le hicieron una cirugía contra el cáncer de la cual se recuperó. Su fortaleza nos permitió tenerla con nosotros hasta el 2016, cuando pereció”.

La excongresista señaló que aunque ha perdonado, tras su secuestro vivió una situación que le chocó y la hizo sufrir por parte de medios de comunicación, periodistas y directores de cine. 

"Algunos periodistas me hicieron daño con sus publicaciones y novelas, con inexactitudes sobre sus escritos sobre el nacimiento de mi hijo. Extranjeros hicieron una película con el nombre de mi hijo, sin mi consentimiento. Usaron nuestra historia de dolor para lucrarse. Deben seguir recibiendo regalías, y el Estado fue complaciente”, dijo Rojas.

Usaron nuestra historia de dolor para lucrarse. Deben seguir recibiendo regalías, y el Estado fue complaciente

Aseguró que aunque interpuso una tutela para frenar esa película, la justicia le negó ese recurso.  “El único que ganó fue el director de cine. Ni siquiera a mi hijo se le respetó el derecho a vivir tranquilo”.

Dijo que en esa época algunos medios de comunicación se convirtieron en “mercaderes del dolor”, y publicaron incluso el reporte de salud de Emmanuel. 

Rojas dijo que "no todo vale" y que algunos periodistas se equivocaron en esa ocasión, y jamás le pidieron perdón.

Impunidad

Afirmó que es curioso el desconocimiento de las Farc al momento de secuestrarla, y meterla como canjeable a ella y a su bebé como políticos, sin serlo. “Cuando anuncian que nos van a liberar, pretenden devolvernos con mi hijo, pero luego se dan cuenta que lo tiene el ICBF, y misteriosamente aparece asesinado el defensor de familia del Caguán que tenía el caso. Luego intentan volver a secuestrar a mi hijo, pero para esa época afortunadamente ya estaba en Bogotá”, dijo.

Rojas aseguró que ella nunca debió ser secuestrada, porque en esa época no era una dirigente política, pero tampoco merecían esa suerte quienes cumplían esas funciones. “Ni a militares, ni a extranjeros, ni a políticos, a ninguno lo debieron secuestrar. Los seres humanos no somos ni animales, ni cosas”.

Contó que por muchos años nunca tuvo conocimiento de que su proceso por secuestro avanzara en la jurisdicción ordinaria. "Me tocó pedir ayuda a la Defensoría del Pueblo, quienes me asignaron a un apoderado en el 2014. Pero nunca hubo avances por el secuestro", aseguró.

Nunca hubo avances por mi secuestro en la justicia ordinaria


Rojas dijo que algunos miembros de las Farc como alias 'Martín Sombra', y el médico que la atendió en el parto le pidieron perdón. Dijo que en el 2016 Pastor Alape le dio las gracias por ir a Cuba, y en diciembre del 2017 un vocero de las Farc, a la salida del Congresom le agradeció su apoyo a los proyectos de ley sobre paz. "Por medios escuché que Timochenko había manifestado que nos iba a pedir perdón, lo que hasta la fecha no se ha realizado. Pero destaco que en noviembre del 2016 este comandante le pidió perdón a todo el país, y en ese momento me di como aludida".

Dijo, sin embargo, que no ocurrió lo mismo con el exjefe guerrillero Jesús Santrich. "Hizo un artículo en un portal de las Farc en el que decía que yo no había sido víctima de secuestro, que yo dizque había pedido que me secuestraran. Este sujeto aún no se ha rectificado", aseguró.

Los responsables del secuestro

Rojas aseguró que hay una responsabilidad enorme en su secuestro por parte de todo el secretariado de las Farc, pues en una directiva dan un instructivo sobre esta práctica "La organización tenía conocimiento de esta práctica. La conferencia, el secretariado, los comandantes, también los guardias, con los que hay momentos duros, porque son los que con el paso de los días traen la comida, suministros, y ven la situación de las personas".

Señaló que quiere destacar la atención positiva que tuvo en el momento en que nació su hijo, porque no esperaba ese gesto. "Me pareció increíble que se permitieran ayudarme en momentos tan dramáticos, pero también hubo momentos que fueron muy duros". 

Es muy importante que las Farc reconozcan que causaron este delito, que hubo muchas víctimas por secuestro, que pidan perdón


Sobre una posible reparación, dijo que esa no es una respuesta sencilla y que posteriormente le hará llegar a la JEP cuál podría ser esa forma de reparación que considera adecuada, y cuál podría ser la sanción que deberían pagar los responsables de su rapto. "Cada persona tiene un dolor, a pesar de que vivimos circunstancias muy semejantes. Para unas puede ser un tema simbólico, pero para otras no sé exactamente qué puede ser. Sin duda, creo que es muy importante que las Farc reconozcan que causaron este delito, que hubo muchas víctimas por secuestro, que pidan perdón", señaló. 

También dijo que es importante que las Farc se comprometan a que esta práctica no vuelva a ocurrir. "Por más que no nos entendamos en algunos aspectos, no podemos caer tan bajo en el escalón humano para permitirse una práctica tan inhumana como es el secuestro. Este debe ser el compromiso. Cada vez que se presente el secuestro, ellos deben salir a rechazarlo. Frente al ELN deberían decirle que libere ya a los secuestrados que tienen". 


PAZ Y JUSTICIA

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.