Secciones
Síguenos en:
‘No sabemos dónde está mi hijo; para mí eso no es justicia’
AUTOPLAY
Doris lleva 14 años buscando el cuerpo de su hijo, víctima de ‘falsos positivos’Doris lleva 14 años buscando el cuerpo de su hijo, víctima de ‘falsos positivos’
Doris Tejada, madre de Óscar Alexander Morales Tejada

Héctor Fabio Zamora/ EL TIEMPO

Reportaje Multimedia

‘No sabemos dónde está mi hijo; para mí eso no es justicia’

Doris Tejada lleva 14 años reclamando el cuerpo de su hijo, víctima de ‘falsos positivos’.

De sus 71 años, Doris Tejada ha dedicado los últimos 14 a buscar a su hijo. Las arrugas en su rostro, las canas que ya luce sin pena, y hasta su piel le recuerdan la búsqueda que ha enfrentado sin descanso. Con orgullo enseña la parte superior de su brazo derecho y el tatuaje que lleva, desde hace 5 años, con el rostro de Óscar Alexander con dos fechas: su nacimiento y asesinato (17 de noviembre de 1981- 16 enero de 2008).

Óscar Alexander Morales Tejada, entonces de 26 años, desapareció el 31 de diciembre de 2007. Viajó desde Fusagasugá a Cúcuta el 24 de ese mes con el fin de vender ropa y reunirse con su hermano.

(Especial: 5 años después, la paz con las Farc aún no se siente en las regiones)

Doris Tejada enseña su brazo con el tatuaje del rostro de su hijo.

Foto:

Héctor Fabio Zamora/ EL TIEMPO

Me dijeron lo que uno menos quiere oír: ‘A su hijo ya lo encontramos. Él está muerto’

Ese 31 de diciembre, a las 11 de la noche, Óscar se comunicó con su familia. “Habló con el papá, los hermanos y en especial conmigo. A todos nos quería dar el feliz año, no tenía ningún afán de colgar. Me dijo que estaba esperando a que le pagaran lo de la ropa y se regresaba”, recuerda Doris.

Te quiero mucho. Eres la mejor mamá del mundo, me has enseñado muchos valores, a ser muy buen hijo, a ser una persona correcta, a no hacerle el mal a nadie. No te preocupes que a mí no me va a pasar nada, yo lo sé porque me protegen tus oraciones”, fueron las últimas palabras de Óscar para Doris, quien las atesora con el alma y repite, una y otra vez, para no olvidarlas.

En los días siguientes intentaba llamarlo y su celular iba a correo de voz. Los días pasaban y seguía sin noticias de su hijo por lo que Doris denunció ante la Fiscalía de Fusagasugá su desaparición.

(En contexto: Doce años tras el rastro de un hijo marcado como 'falso positivo')

Dos semanas después, Doris tuvo un mal presentimiento: “Estaba acostada con mi esposo y a las 10 de la noche, tuve una conexión de madre a hijo, yo sentía que algo se me estaba desprendiendo de mi vientre, me dolía mucho, sentía escalofrío y era la vida que se le estaba yendo a él lentamente. Esa fue la hora de su muerte, él estaría pensando en mí”.

El 16 de enero de 2008 el Ejército reportó a varios hombres como muertos en combate en la vereda El Reposo del municipio El Copey, Cesar. Sin embargo, solo tres años después -el 13 de junio 2011- la Fiscalía de Fusagasugá le confirmaría a Doris que su hijo estaba en esa lista.

“Me dijeron lo que uno menos quiere oír: ‘A su hijo ya lo encontramos. Él está muerto’. De una vez lo marcaron y dañaron su honra. Que supuestamente estaba en un grupo subversivo y que murió en un enfrentamiento con el Ejército en El Copey”. Doris reafirma que eso no es cierto y, por eso, ha luchado incansablemente por limpiar el nombre de su hijo y demostrar que no era un guerrillero.

(Lea además: ‘Hicimos un pacto: ella buscaba a mi hijo y yo cuidaba la familia’)

Estaba que estallaba, gritaba, no sabía qué hacer. Le pregunté dónde estaba y me dijeron que en una fosa en El Copey. Yo les decía: él no es, no conocemos dónde es El Copey, mi hijo estaba en Cúcuta

“Estaba que estallaba, gritaba, no sabía qué hacer. Le pregunté dónde estaba y me dijeron que en una fosa en El Copey. Yo les decía: él no es, no conocemos dónde es El Copey, mi hijo estaba en Cúcuta”, asevera.

Hoy, el caso de Óscar hace parte de los 6.402 que investiga la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) como víctimas de ejecuciones extrajudiciales, o también llamados ‘falsos positivos’. Jóvenes inocentes que fueron presentados como supuestos guerrilleros muertos en combates entre 2002 y 2008 para obtener reconocimientos y beneficios como permisos, viajes, descansos y pagos en dinero. La JEP, dentro del caso 03 conocido como ‘falsos positivos’, determinó que fue una práctica criminal extendida en varias zonas del país, principalmente en Antioquia, la Costa Caribe, Norte de Santander, Huila, Casanare y Meta.

Junto a Óscar también fueron asesinados Octavio Bilbao Becerra y Germán Leal Pérez, todos enterrados en la fosa común ubicada en El Copey. Según el expediente, los tres fueron reclutados por el mismo hombre y entregados al pelotón Bombarda 1 del Batallón de Artillería N 2, La Popa, con sede en la ciudad de Valledupar.

Una década después sus familias siguen reclamando sus cuerpos y a la justicia que condene a los responsables.

(Lea también: Diez años después, la familia Morales sigue buscando a su hijo)

Un duelo sin fin

Doris Tejada, madre de Óscar Alexander Morales Tejada, víctima de 'falsos positivos'.

Foto:

Héctor Fabio Zamora/ EL TIEMPO

En medio de esa batalla, Doris se unió al colectivo Madres de Falsos Positivos de Soacha y Bogotá (Mafapo) junto a otras 19 mujeres quienes también comparten su sufrimiento. Pero Doris es la única que no ha recuperado el cuerpo de su hijo.

La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) declaró el cementerio alterno de El Copey como lugar de interés para su trabajo y la JEP otorgó medidas cautelares para proteger la zona. Pese a todas las medidas, la Comisión Colombiana de Juristas (CCJ) denuncia que en el lugar se inhumaron a víctimas de COVID-19 y la Alcaldía sigue con obras, lo que perjudica ubicar los cuerpos.

Entre 2017 y 2018 se han adelantado dos exhumaciones en la zona sin resultados positivos para las familias de Óscar, Octavio y Germán. Sin embargo, los cuerpos que han sido recuperados y que pertenecían como No Identificados han sido entregados a las respectivas familias.

(En contexto: 'Falsos positivos': alcalde de El Copey habría seguido obras en cementerio)

Ellos, los militares, por cada hijo, por cada muchacho que asesinaban ganaban tan miserablemente 200.000, 100.000; otros vacaciones, días libres… Que les caiga todo el rigor del peso de la ley

Hace dos semanas, el pasado 10 de noviembre, Doris viajó con su esposo, Darío; y la CCJ a El Copey. Visitaron el sitio donde fueron asesinados y como acto simbólico sembraron tres árboles de caballeros de la noche. “Fue una manera de desahogo, llevé un cristo, unos cirios, las tres fotos de los muchachos asesinados y puse la de Óscar en el medio. Se sembraron tres arbolitos de caballero de la noche y oramos en el sitio, a unos 800 metros monte adentro. Ningún carro entra a esa zona, el camino es de piedras, con herraduras y lleno de barro”.

Luego visitaron el cementerio y evidenciaron que en la zona la Alcaldía sigue construyendo, aunque está protegido. “Voy a buscarlo hasta que aparezca, pero viendo todas esas trabas que hay uno se aterra y le da impotencia, como que descansa y retoma de nuevo con más impulso porque ellos no pueden ganar. Los malos no pueden ganar, son más pocos los malos y más cantidad los buenos”.

“Ellos, los militares, por cada hijo, por cada muchacho que asesinaban ganaban tan miserablemente 200.000, 100.000 pesos; otros, vacaciones, días libres… Que les caiga todo el rigor del peso de la ley, pero acá no hay. La ley no nos ampara”, cuestiona.

(Lea además: 'Todavía no estoy frustrada con la paz', Ingrid Betancourt)

En busca de la verdad

“La justicia nos ha fallado, no sabemos la verdad y falta mucho por confesar", dice Doris Tejada.

Foto:

Héctor Fabio Zamora/ EL TIEMPO

Creí que con el acuerdo de paz los militares iban a hablar y a decir la verdad, pero uno se da cuenta que hay mucha impunidad

Doris reclama conocer la verdad, advierte que su caso está en ceros y que teme que haya impunidad: “Creí que con el acuerdo de paz los militares iban a hablar y a decir la verdad, pero uno se da cuenta que hay mucha impunidad. Ellos nos tienen miedo porque saben que lo que cometieron fue gravísimo. No fueron dos o tres casos, fueron miles. (…) Hicieron esa maldad por unas vacaciones, un ascenso, por dinero”.

“La justicia nos ha fallado, no sabemos la verdad y falta mucho por confesar. Al día de hoy no sabemos qué pasó con mi hijo ni dónde está. Para mí eso no es justicia”, agrega.

En el proceso de Óscar se han adelantado al menos 11 audiencias virtuales. Doris cuenta que lo más duro de esas diligencias es escuchar por parte de soldados “yo no participé en eso, pero sí sé que eso estaba pasando”. “Los escucho y me da rabia porque no saben qué inventar para poder justificar las muertes de los muchachos y hasta menores de edad, prefiero muchas veces apagar la cámara”.

(Lea también: La lucha de un exmilitar tras pisar una mina antipersona)

La justicia nos ha fallado, no sabemos la verdad y falta mucho por confesar. Al día de hoy no sabemos qué pasó con mi hijo ni dónde está. Para mí eso no es justicia

“Ellos no quieren que uno los trate de asesinos, pero qué son entonces. Fue un plan en el que necesitaban resultados. A nosotras no nos escuchaban, nos decían que éramos locas, que estábamos dañando el buen nombre del Ejército, que no eran 5.000, que no eran 3.000… y así hubieran sido 10, estaban matando a la gente buena, muchachos inocentes que solo trabajan y traían el sustento a la casa. Les dañaron la vida a las familias”.

Doris, agacha la mirada, se siente cansada y retoma: “Esto ha sido una tortura, uno va muriendo lentamente. No tiene perdón, que le pidan perdón a Dios, ellos piden un perdón que no sienten. Ellos no merecen el perdón de nadie ni de las madres, yo no les daría el perdón, seguro que no”.

El abogado Sebastián Bojacá, coordinador de litigio penal de la CCJ, sostiene que las declaraciones de los militares han sido contradictorias y no coinciden en los tiempos en los que duró el supuesto combate, y que se cuentan con pruebas suficientes para demostrar la responsabilidad de los militares del batallón La Popa. “Queremos saber el paso a paso, quién lo recibió, cómo lo engañaron. Son esos detalles los que hacen aporte a la verdad. Seguimos insistiendo en que llamen a los militares que tienen una responsabilidad inmediata en estos hechos”, indica.

“La JEP ha logrado algo en lo que se demoró la justicia ordinaria. Se ha avanzado, pero lo cierto es que ya han pasado varios años y las familias lo que quieren es saber qué pasó. La JEP está a tiempo de cambiar la historia de este caso y del país”, agrega.

En el lugar reposan los restos de aproximadamente 100 víctimas del conflicto.

Foto:

Comisión Colombiana de Juristas

Los recuerdos

El pasado 17 de noviembre, Óscar- el quinto de sus seis hijos- cumpliría 40 años. “Son días que ya no son iguales. Se extrañan las noches de Navidad, de Año Nuevo, los cumpleaños. La vida de nosotros ha sido muy difícil, en las noches sigo llorando y le pido a Dios que me ayude a encontrarlo”.

Esto ha sido una tortura, uno va muriendo lentamente. No tiene perdón, que le pidan perdón a Dios, ellos piden un perdón que no sienten. Yo no les daría el perdón, seguro que no

Doris conserva todo lo que le recuerda a su hijo, dice que son su reliquia. Su tesoro. Tiene una camisa de él llena de mensajes, fotografías, una toalla, varias cartas que le ha escrito y hasta cosas de cuando era bebé: “Tengo tres pañales de tela en los que quiero hacer unos grabados, unos patines y uno que representa mucho para mí para que la espera no sea tan larga: se teje de día y lo desarmo en la noche, como la historia de Penélope”.

“Fue un ser maravilloso, no le hacía mal a nadie, le encantaba cantar música de Vicente Fernández, bailaba espectacular salsa. Él sabía cómo hacerme sonreír y comprarme para que le diera más comida (risas)”, y puntualiza: “No buscarlo sería ayudarles en la impunidad, mi hijo no era ningún delincuente no le quitaba ni un dulce a nadie ni 5 centavos y seguiré reclamando justicia hasta el fin”.

@eltiempo

🔴 ‘No sabemos dónde está mi hijo; para mí eso no es justicia‘. ##Colombia ##LoCuentoEnTikTok ##TikTokInforma ##SabiasQue

♬ sonido original - EL TIEMPO

(Si nos lee desde la app de EL TIEMPO, vea este video aquí)

ANGY ALVARADO RODRÍGUEZ
Periodista ELTIEMPO.COM
Twitter: @angyalvarador

En otras noticias

- El clamor por la verdad de las familias de los diputados del Valle

-
  La lucha de un exmilitar tras pisar una mina antipersona

La lucha de 21 años para recuperar cuerpos de abuelos secuestrados por Farc

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.