‘Les creemos a las víctimas, no tenemos dudas de lo que describen’

‘Les creemos a las víctimas, no tenemos dudas de lo que describen’

Julieta Lemaitre, encargada en la JEP del caso de secuestros de Farc, habló con EL TIEMPO.

Julieta Lemaitre

Julieta Lemaitre, magistrada de la Sala de Reconocimiento de Verdad de la JEP, encargada de abrir los macrocasos.

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Héctor Fabio Zamora. EL TIEMPO

Por: Juan David López
07 de marzo 2020 , 10:24 p. m.

La magistrada Julieta Lemaitre Ripoll, que tiene a su cargo el caso 01 de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) sobre los secuestros de los exguerrilleros de las Farc, envía tres mensajes en esta entrevista, en respuesta a las polémicas desatadas por las versiones en las que antiguos guerrilleros no reconocen el maltrato al que sometieron a los secuestrados. Eso sí, para evitar ser recusada en el proceso por hacer una calificación jurídica, Lemaitre evita la palabra “secuestro”.

Dice que la JEP cumplirá su objetivo de verdad frente a las víctimas y que entiende su indignación. Además, anuncia que habrá audiencias por todo el país para que estas tengan “voz y rostro” y puedan controvertir públicamente lo que han dicho los exguerrilleros. Sobre estos, asegura que a pesar de que todavía hay puntos de controversia sobre el trato en cautiverio, sí han aportado verdad en otros asuntos sobre los que el Estado no tenía conocimiento.

¿Qué hace la JEP con los testimonios que han dado los ex-Farc?

Les da copia a todas las víctimas que quieran participar en el proceso. Hicimos una campaña por todo el país para contarles a las víctimas que existía la posibilidad de venir y acreditarse como intervinientes. A los que se acreditaron les preguntamos si querían copias y hacer alguna observación sobre las versiones voluntarias de los antiguos guerrilleros y más de 700 dijeron que sí.

¿700 son intervinientes?

No, tenemos 1.957, y hay muchas oportunidades para intervenir durante el proceso. Esta es la primera. Pueden hacer la observación que quieran, pero los temas que les preguntamos son: de lo que vio en las versiones, en qué cree que están diciendo la verdad, pero ya lo sabía; en qué cosas cree que están diciendo la verdad, y nunca lo había oído; en qué cosas cree que no están diciendo la verdad y cuáles son los vacíos.

¿Antes de juzgar qué es y qué no es reconocimiento de verdad, quieren tener esas observaciones?

Claro, y hay una brecha digital generacional y territorial. No todo el mundo se siente cómodo con lo electrónico. A veces el teléfono es más fácil para la gente que la pantalla del computador. Estamos haciendo aprendizajes de cómo dar acceso a la justicia a través de los nuevos medios, y ahí nos falló el 'link' que a 60 personas no les llegó para mirar los materiales, y ampliamos el plazo. Por eso es que Íngrid Betancourt dice que ella lo vio por primera vez en los medios, porque ella estaba en ese grupo. Incluso los abogados han tenido problemas. Pero es difícil dar acceso masivo a la justicia de otra manera.

¿Cómo distinguimos los ciudadanos qué de lo que ellos dicen es interpretación y qué es verdad?

Nosotros entendemos, además porque lo hemos visto, que muchas víctimas no estén satisfechas con el no reconocimiento del maltrato que recibieron y la afirmación de que la orden era de buen trato. Entendemos que es la principal observación, aunque hay otras. Pero lo que sí quiero es que la sociedad tenga claro que la JEP va a cumplir el propósito para el cual fue creada: que las víctimas obtengan verdad plena, detallada y exhaustiva. No hay un atajo a la verdad, esto es un proceso, paso a paso y toma tiempo. Nosotros les dimos a los antiguos guerrilleros una lista de temas y las víctimas tienen las versiones. Ellos aportaron información en muchos temas, y el principal desacuerdo de las víctimas es en un subconjunto que se refiere de manera específica a las condiciones en cautiverio.

Nosotros entendemos, además porque lo hemos visto, que muchas víctimas no estén satisfechas con el no reconocimiento del maltrato que recibieron y la afirmación de que la orden era de buen trato

Entonces, ¿cómo responden a esa indignación?

Los vamos a oír. Lo que queremos hacer ahora con las audiencias es darles voz y rostro a las víctimas. Queremos que los exguerrilleros vean a las víctimas y las oigan. Por eso hemos llamado a las audiencias.

¿Además de ellos, todos las vamos a ver?

Sí, son públicas, aunque les vamos a ofrecer a las víctimas la posibilidad de reservar su intimidad si no quieren que se vea su rostro o que se conozca su nombre, pero la defensa sí tiene derecho a conocerlo. Estamos buscando la manera de que si alguien no quiere ser identificado se pueda escuchar su testimonio. Estamos construyendo audiencias donde ellos tengan voz y rostro. Creemos que los antiguos guerrilleros tienen ahora una oportunidad histórica para hacer las cosas bien. Han reconocido públicamente que esta política fue muy costosa para la organización, ellos lo saben y tienen ahora la oportunidad para lograr lo que se comprometieron: que las víctimas tengan verdad, justicia y restauración del daño.

¿Cuántas víctimas podrían participar en esa audiencia?

Al menos las 272 que ya han hecho observaciones. Lo que les vamos a pedir, en un taller preparatorio, es que si son muchos escojan voceros por temas, en la medida en que estén de acuerdo.

¿Estas audiencias sirven de contrapeso a las versiones de los ex-Farc?

Exactamente. Como las versiones que están saliendo en video son las de ellos, vamos a tener las observaciones de las víctimas en video, y es una manera de que las víctimas tengan también rostro y voz para los antiguos guerrilleros. Hay otro mensaje que me parece importante y es que los exguerrilleros sí han estado aportando verdad. El principal problema que tenemos es el reconocimiento de los hechos dañosos del cautiverio, pero reconocemos que no es el único y hay otros temas en los que sí ha habido aportes.

Los exguerrilleros sí han estado aportando verdad. El principal problema que tenemos es el reconocimiento de los hechos dañosos del cautiverio. Pero hay otros temas en los que sí ha habido aportes

¿Cuáles son esos temas?

No puedo decir el contenido, pero sí el tema en general. Por ejemplo, cómo hacían lo que llamaban ‘inteligencia’ cuando iban a llevarse a alguien como una forma de financiarse, cómo escogían a quién, por qué las largas marchas, los lugares donde tenían a la gente, la estructura de la organización, los nombres de guerra, que el Estado no los tenía todos… Han venido muchos a decir, yo era ‘fulanito’, y en los materiales que nos pasó la Fiscalía no sabían quién era 'fulanito'. Sí han puesto la cara en ese sentido.

¿Qué peso va a tener en la contrastación la información de las entidades?

Todo se contrasta. Mucho de lo que tiene la Fiscalía también viene del Ejército, porque al final de la guerra con las Farc, hubo una alianza y la información que antes tenía solo inteligencia militar los fiscales la miraron, evaluaron y convirtieron en evidencia.

¿Y qué papel van a jugar los testigos en la contrastación?

Fue muy público que hubo personas cautivas con la aspiración de la antigua guerrilla de intercambiarlos por guerrilleros presos. Muchas personas participaron en esto y recibieron a los cautivos cuando eran liberados, y ahí tenemos un interés por las condiciones en que llegaban porque pensamos que eso también refleja las condiciones de cautiverio. Les creemos a las víctimas, no tenemos dudas de lo que describen, pero creemos que para el país es bueno que muchas voces lo cuenten, porque esto afectó a mucha gente. Queremos oír a personas de las ONG, queremos oír a personas de la Iglesia que acompañaron a las familias o estuvieron en los procesos de búsqueda.

¿Hay un primer grupo de testigos, pero están abiertos a que lleguen otras personas?

Sí, y queremos identificar personas que se vieron afectadas y que nos quieran contar su historia, que creemos que puede ser un complemento. Y también estamos llamando a antiguos funcionarios públicos que, en razón de su cargo tuvieron un acceso a información que ahora nos puedan compartir y que no se conoció en el pasado.

Sigue la preocupación sobre la búsqueda de los que quedaron desaparecidos...

En el caso 01 estamos colaborando con la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas y ellos ya nos compartieron un plan de búsqueda de 136 personas que identificamos como cautivos dados por desaparecidos. Una vez está en manos del mecanismo extrajudicial, no nos pueden contar en qué van. Nosotros les remitimos a los antiguos guerrilleros que dicen tener información.

¿Se está canalizando por la vía extrajudicial?

Sí, y cuando dicen 136 es que ya han ubicado a las familias, hablado con ellas, y se supone que los exguerrilleros están yendo. Si en algún momento no encuentran a alguien, me dicen, y yo los puedo llamar y decirles que tienen que ir. Ahora, si en algún momento nos sucediera como en el 03 (‘falsos positivos’) que nos digan ‘sabemos dónde está fulanito’, nosotros podemos irlos a buscar judicialmente, que fue lo que sucedió en Dabeiba. Pero a diferencia del 03, la mayor parte de las tumbas de la antigua guerrilla no están en los pueblos ni en zonas con vías de acceso. Y hay una preocupación sobre cómo la reconfiguración de los actores armados en los lugares que abandonaron las Farc afecta también la posibilidad de encontrarlos.

¿Qué falta llegar al escrito de responsabilidad?

Falta practicar las pruebas que nos pidan las víctimas. Con eso ya tendríamos toda la información que necesitamos para darle entrega a la antigua guerrilla y que reconozcan responsabilidad.

¿Va a ser este semestre?

Yo no he visto qué han pedido, porque el plazo fue el 28 de febrero. Tengo cuatro personas que están trabajando en un plan de pruebas.

¿Pero sí este año?

Sí, pero dependo del plan de pruebas que surja de lo que pidieron las víctimas.

Indignación por maltratos que ahora niegan

“No les corresponde a las Farc expedir certificados de buena conducta sobre sus víctimas”, dijo la excandidata presidencial Ingrid Betancourt, indignada tras conocer lo que los exguerrilleros del bloque Oriental dijeron sobre su cautiverio.

En varios casos, incluido el suyo, los ex-Farc les bajaron el perfil a los maltratos a los que sometieron a los secuestrados. A la indignación se sumaron varias víctimas, como el estadounidense Marc Gonsalvez, quien incluso acusó a la JEP de ser “cómplice de terrorismo” y cuestionó que se hable de ‘retenciones ilegales’ y no de secuestros.

Habrá 11 audiencias públicas para las víctimas de secuestro

De las 1.957 víctimas acreditadas hasta ahora, unas 272 han enviado comentarios escritos. Tras 60, entre ellas la excandidata presidencial Íngrid Betancourt, todavía pueden allegar sus observaciones a lo dicho por los exFarc en sus versiones. Estas personas podrán participar de las 11 audiencias públicas para víctimas que convocó la JEP en auto conocido por este diario.

Las audiencias públicas de presentación de observaciones a las versiones voluntarias son “el cierre de esta etapa procesal y complementarán el ejercicio de acopio de información iniciado a partir de la recepción de las observaciones escritas por parte de las víctimas”.

Las audiencias territoriales se realizarán por bloques, así: víctimas del Bloque Magdalena Medio, el 1 de abril en Cúcuta y Barrancabermeja; del Bloque Caribe, el 15 de abril en Valledupar y Cartagena; del Bloque Occidental, el 29 de abril, en Cali. Ese mismo día, las del Bloque Noroccidental, en Medellín; el 6 de mayo, las del Bloque Sur, en Florencia. El 13 de mayo, las del Bloque Oriental, en Villavicencio y en Arauca. Y el 20 de mayo, las del Comando Conjunto Central, en Ibagué.

Luego, el 27 de mayo, será la audiencia pública nacional, en Bogotá. Todas tendrán un taller preparatorio el día anterior.

La Sala de Reconocimiento ha estudiado 26 versiones voluntarias individuales de antiguos miembros del Estado Mayor Conjunto y 8 versiones voluntarias de otros exguerrilleros que se desmovilizaron antes de la firma del Acuerdo de Paz que aparecen comprometidas en los informes recibidos por la JEP. En total, los mencionados en esos textos han sido 31 miembros del Estado Mayor y 16 excombatientes.

Al igual que como sucedió el año pasado en la audiencia con las Madres de Falsos Positivos de Soacha y Bogotá, las víctimas podrán participar sin presencia de los excombatientes, quienes de todas maneras conocerán lo que digan.

Las entrevistas a testigos (Piedad Córdoba, Luis Augusto Castro, Andrés Peñate, entre otros), de las cuales informó EL TIEMPO el viernes pasado, ya están en marcha.

JUAN DAVID LÓPEZ MORALES
Redactor de Justicia
Twitter: @LopezJuanDa

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