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Quisiera tener los policías más probos, pero somos humanos
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El Tiempo en Vivo: “Nosotros no somos deliberantes, no nos interesa inmiscuirnos en política..."
Óscar Atehortúa, director de la Policía

Héctor Fabio Zamora / EL TIEMPO

Quisiera tener los policías más probos, pero somos humanos

General Atehortúa, director de la Policía, analiza los hechos que los tienen en el ojo del huracán.

El director de la Policía Nacional, el general Óscar Atehortúa Duque, en entrevista con EL TIEMPO, se refirió a los hechos que han dejado, en los últimos días, en el ojo del huracán a la institución que dirige.

Se declaró dispuesto a “auscultar” y mejorar lo que haya que mejorar frente a los protocolos en la Policía y su forma de actuar para fortalecer la prestación del servicio.

Sobre los hechos que rodearon el homicidio del abogado Javier Ordóñez, a manos de policías, dijo que prefiere no dar una opinión sin todo el contexto y pruebas del caso, pero también señaló que está convencido de que ese día los uniformados no salieron con la intención de asesinar a nadie. Explicó también en qué van las investigaciones por la muerte de 11 civiles en las protestas del 9 y 10 de septiembre, y dijo que le enviaron un informe a la Procuraduría.

General, en los primeros días de septiembre le detectaron la covid–19 ¿Cómo le fue en ese proceso?

Lo primero que tengo que decir es que cuando a uno lo notifican que tiene la covid, entra en una incertidumbre, más que por uno, por la propia familia, pues también salió positivo uno de mis hijos, y la preocupación de lo que pueda suceder con los seres queridos alrededor de uno. 

El primer día estuve muy tranquilo, después vinieron algunos episodios sin consecuencias funestas, respiré muy bien, mis pulmones funcionaron muy bien, pero indudablemente hay el dolor de cabeza, el dolor de espalda, las fiebres en la noche, en los días amanecía muy bien, se me fue la voz como por seis días.

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Al finalizar, tuve mareos, desalientos, dolor de oídos, algunos de ellos aún persisten, pero en general muy bien, comparativamente con lo que han tenido que sufrir muchos colombianos, es un episodio que no se le desea a ningún ciudadano.

Yo los llamo a que no olviden que seguimos con el covid-19 y no hay que bajar la guardia, no queremos tener más lamentos al seno de los hogares colombianos.

Justo en ese lapso se registró el homicidio de Javier Ordóñez...

Es un episodio muy difícil para uno, sobre todo porque soy el Director de la Policía, soy el que debo estar al frente de la Institución. Pero estaba incapacitado y legalmente imposibilitado para firmar papeles u otras actividades

Tan pronto me enteré, en horas de la madrugada, de este lamentable hecho, lo primero que hice fue hacer una grabación solidarizándome con la familia, con la comunidad, por supuesto diciendo lo mucho que lo sentíamos, y que se tenían que iniciar investigaciones de todo tipo, pero como no estaba encargado de la Policía, la decisión es que la (declaración) la dieran las autoridades que estaban en ese momento, salió nuestro Ministro de Defensa y cada uno de ellos abordando cada uno de estos episodios.

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Lo otro que yo quería era participar de las decisiones y reuniones pero estaba en aislamiento, cada vez que terminaban preguntaba "¿qué hicieron? ¿A qué conclusiones llegaron? ¿Qué sugerencias les podía dar?" pero no es lo mismo estar en el sitio, que estar por fuera.

Hay un parangón, a quienes nos gusta el fútbol, y es que cuando uno está por fuera ve las cosas de una manera y quisiera hacerlas de una forma, pero los que juegan son los que están en la cancha, a ellos les tocó un episodio muy duro y yo sigo lamentando lo que pasó con el señor Javier Ordóñez.

Esa solidaridad con su familia, con sus amigos, con toda la ciudadanía, jamás podemos parar de hacerla. No quisiera que esto nos sucediera a ningún colombiano. Pero además, los hechos que se vivieron posteriormente, de un ataque sistemático, doloso, premeditado en contra de la institucionalidad del Estado colombiano y dentro de ellos contra la infraestructura tradicional, especialmente en Bogotá y específicamente contra los CAI y los funcionarios de la Policía, también me dolía mucho…

Usted, objetivamente, ¿cómo analiza lo que pasó con Javier Ordóñez, fallaron los protocolos? ¿los dos patrulleros y el personal que estaba en el CAI se extralimitaron?

Tendría uno que tener todos los elementos y material probatorio recolectado para poder atreverse, si quiera, a objetivamente dar una opinión. Hay dos investigaciones: la primera que la abordó la Fiscalía General de la Nación, con el cuerpo técnico de investigación, ni siquiera han participado los integrantes de la Policía Nacional para que haya objetividad y transparencia; pero hemos estado abiertos a entregar todo lo que nos pidan para que avancen rápido estas investigaciones.

Y la segunda la inició la Inspección General de la Policía Nacional, que es en el ámbito disciplinario. Esta investigación se la llevó, por poder preferente, la Procuraduría, o sea que todos los elementos recolectados, la necropsia, las pruebas, los videos, las versiones, las declaraciones, son elementos para que uno pueda tener un panorama completo. Yo no puedo atreverme a dar una opinión al respecto sin tener ese panorama completo, sería atrevido al hacerlo; pero sí le dejamos a las autoridades para que ellos objetivamente entreguen estos resultados y sabemos que tomarán las decisiones con rigor, de acuerdo a lo que ellos puedan percibir a través de las investigaciones.

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¿Qué sanciones disciplinarias se tomaron contra estos uniformados, los patrulleros ya fueron sacados de la Institución?

Inicialmente hubo dos decisiones de suspensión para los dos patrulleros que participaron en el hecho, después de eso, la Procuraduría General de la Nación envió un documento ratificando y confirmando la suspensión de estos dos integrantes de la Policía Nacional, que se encuentran cobijados con medida de aseguramiento.

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Sabemos que a esta investigación han vinculado a cinco integrantes, específicamente a este caso, de los cuales también se iniciaron investigaciones disciplinarias y se supone que el ámbito penal también los podría llegar a cobijar, pero la parte inicial de todo está en los patrulleros, quienes actuaron en las imágenes que todos hemos visto.

Cuando usted vio esa agresión contra Javier Ordóñez en el piso, colocándose en el lado del ciudadano, ¿qué pensó?

Hay dos sentimientos muy fuertes. Uno es lo que uno percibe como una persona objetiva, aislada, de lo que se presenta en las imágenes. Yo he aprendido en mis años de experiencia que siempre hay que tener un contexto, porque una imagen de por sí, a través de un medio de comunicación, le brinda a uno una realidad parcial. Hay que tener y conocer qué hay alrededor de eso, ¿qué sucedió antes, durante, después? 

Y por otra parte, los policías también son seres humanos. Convencido estoy, y lo han dicho ellos, que no salieron ese día a asesinar a alguien, ellos salieron a cumplir un servicio y llegaron allí a atender un caso y se presentó lo que se tuvo que haber presentado y que todo el mundo conoce; pero detrás de esas familias también están una esposa, unos hijos, unos padres, que también sufren.

Son dolores completamente distantes, pero dos dolores que afectan a varias familias de la sociedad colombiana.

¿Qué quisiera uno?, que se esclarecieran los hechos, que hubiese justicia, pero que también se respetara ese debido proceso para que ellos tuvieran la oportunidad de defenderse y esgrimir antes las autoridades qué sucedió.

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El 9 y 10 de septiembre los ciudadanos se indignaron, protestaron, pero esa noche se suscitaron hechos que cobraron la vida de 11 personas, en Bogotá y Soacha, y se presentaron los desmanes que usted está señalando contra la Policía, ¿qué análisis hace usted de esos dos días? 

La indignación es válida, la comunicación es válida, la protesta es válida, las manifestaciones son válidas y ante eso qué bueno que la gente lo haga, porque es su constitucional, pero hay una distancia a los eventos que se presentaron posteriormente.

Se presentaron eventos que fueron premeditados, sistemáticos y que tomaron como objetivo específico a los integrantes de la Fuerza Pública, y muy dedicados a los CAI en la ciudad de Bogotá.

Los eventos iniciales, cuando la gente empieza a salir, hubo un acompañamiento de la Policía, pero posteriormente uno se pregunta ¿cómo llegaron todos, casi a la misma hora, a vandalizar inicialmente 75 CAI?, unos de ellos con elementos contundentes, otros utilizando combustible, llevaban botellas, mechas, había personas utilizando atuendos que les cubrían sus rostros, sincronizados para atacarlos por diferentes lugares, incluso con policías dentro (de los CAI). Esto no es algo que haya aparecido simplemente porque el dolor de un buen ciudadano se presentó, esto es algo organizado…

Uno se pregunta ¿cómo llegaron todos, casi a la misma hora, a vandalizar inicialmente 75 CAI? unos de ellos con elementos contundentes, otros utilizando combustible, llevaban botellas, llevaban mechas

Alguien aprovechó la circunstancia y dijo 'vamos a atacar a la Policía'. ¿Tienen ustedes identificados esos grupos o esas personas?

Después de los eventos ocurridos entre el 21 de noviembre pasado y diciembre, y conociendo el panorama internacional, se dedicaron unas unidades de inteligencia investigativa  para que empezaran a percibir qué estaba sucediendo y quiénes eran los promotores.

Se han identificado colectivos urbanos, grupos que han pretendido solamente llevar caos y desorden, esos grupos específicamente tratan de infiltrarse a las manifestaciones pacíficas que son válidas, pero el único objetivo de ellos es generar caos y vandalismo.

Esos grupos se han venido investigando y se han hecho unas tres operaciones en la Policía junto con nuestra Fiscalía General de la Nación, pero también se ha logrado capturar a otras personas, en la operación 21 de septiembre fueron capturadas cuatro personas, una notificada en centro carcelario, pues ya había sido capturada en marzo, por participar en estos eventos; y otra persona fue notificada con circular azul, en el extranjero.

Las pruebas permiten demostrar que no solamente patrocinaban, auspiciaban, respaldaban y coordinaban estas acciones contra todas las instituciones del Estado colombiano, sino que además tenían una relación con disidencias de las antiguas Farc.

Pero, en un video sacado hace poco, el sujeto conocido como ‘Uriel’ reconoce abiertamente que es un propósito del Eln causar terrorismo urbano, y que ellos invitaban a todo el mundo a atacar los CAI, esto es una prueba contundente de que estos grupos están allí.

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Nosotros veníamos percibiendo que había muchas invitaciones a lo largo de la cuarentena para que estas personas salieran a las calles a tratar de causar un desorden.

¿De dónde venían esas invitaciones, General?

Especialmente de estos colectivos urbanos y lo que percibimos es que ellos estaban buscando un incentivo para lograr integrarse, que no lo habían podido hacer antes. Ese día creo que aprovecharon la oportunidad y detrás de esas personas que quisieron manifestarse pacíficamente, ellos enfocaron su cometido en contra de la Policía Nacional, en contra de los CAI, en contra de los servidores públicos, y fue la forma en que desbordaron toda su violencia.

Esa noche fue algo caótico, ¿por qué atacaron a la Policía de Vigilancia directamente? y ¿hubo algún exceso por parte de sus uniformados para repeler esos ataques, o la situación se salió de control y fue un 'atácame y yo te corro'?

Inicialmente, y según me manifiesta inteligencia, sabíamos que tenían seis CAI en el blanco, algunas estaciones de Transmilenio, y han querido atacar algunas instalaciones, en estos lugares se colocaron todos los elementos de prevención de la Policía Nacional, pero en algún momento buscaron la manera de atacar la Policía Nacional, llegaron a los CAI y allí diferenciamos las dos cosas que usted ha hecho mención.

En primera instancia, todos los policías que acompañaron la manifestación pacífica, todos estos hombres de la fuerza disponible del Esmad, no van armados, llevan elementos menos letales, como los gases; pero todo el resto de la Policía que estaba cumpliendo con su deber, toda la Policía que estaba en los barrios y cuidando a los ciudadanos trabajando en los CAI, estos policías tienen armas.

Cuando pasaron los hechos, hablé con el comandante de la Metropolitana de Bogotá y le sugerí que era necesario conocer cuántos policías utilizaron el arma de fuego, si dispararon o no y en qué eventos.

Inmediatamente se procedió para que se citara a estos policías, se verificaran las armas y se contara la munición, porque cada uno de ellos está debidamente registrado, y allí los policías entregaron informes, 35 informes, donde muchos de ellos manifestaban que habían disparado.

A vox pópuli, algunos de ellos decían: “yo disparé, porque me vi en un inminente peligro de muerte”, las autoridades valorarán estas informaciones y dirán si lo hicieron en legítima defensa, en defensa de un tercero o ante un inminente peligro de muerte.

General, esa noche se registraron 11 muertos, ¿está usted informado hasta qué punto estuvieron involucrados los integrantes de la Policía?

Hay 11 casos registrados, ocho en Bogotá y tres casos en Soacha.

Lo primero que se hizo con la Fiscalía fue coordinar, para que se hicieran todas las diligencias posibles y recolección del material probatorio. Sabemos que algunos de ellos fueron en casos particulares, por ejemplo, en un caso hay unas imágenes en lasque no se ve policía y simplemente un joven llega a una esquina, aparentemente salen unas personas que estaban vandalizando, delincuentes que querían hurtar algún supermercado, y en medio de la utilización de armas de fuego por parte de estos criminales, aparentemente, fallece esta persona.

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Pero en cada uno de los otros casos debe seguirse por parte de las autoridades la recolección de material probatorio. Hay que mirar si estaban en el sector, si estaba la Policía, si las imágenes que hay de unos policías disparando eran directamente corresponsales con los casos donde murieron estas personas.

Es demasiado el trabajo que hay que hacer. Por supuesto, todas las autoridades tienen un gran compromiso, nosotros mismos desde ese primer momento dijimos "están a disposición las armas, aquí están los funcionarios que entregaron sus informes"... entregamos todo lo que recolectamos de manera probatoria y bajo cadena de custodia.

Nosotros queremos respaldar y seguir colaborando en la investigación hasta que se llegue a las últimas consecuencias, yo pienso que se establecerá claramente qué sucedió y si hay alguna responsabilidad por parte de los uniformados.

Son 101 policías investigados

¿Hasta este momento cuántos uniformados están siendo investigados? 

La Inspección General apertura 77 investigaciones, 67 de ellas en Bogotá y 10 en otras ciudades, esto vinculó a 101 policías, dentro de ellos la Inspección General suspendió a 10 uniformados en total, incluyendo los del caso lamentable del señor Javier Ordóñez, estas son las decisiones que se han tomado.

Por supuesto, la primera pasó por poder preferente a la Procuraduría, las demás están a cargo de la Policía, pero hemos entregado un informe a la Procuraduría donde se dice que estamos a su disposición para que las revisen, las asuman, hagan el control o las trasladen, si lo consideran pertinente.

General, uno se pregunta ¿estos son casos aislados, está fallando algo en la formación? O también ¿qué está pasando con el proceso de selección?  

El caso lamentable del señor Javier Ordóñez es un caso particular, solamente por algunas personas de la Institución, pero voy a referirme al protocolo.

El protocolo de nosotros reviste unos ingredientes que pocas instituciones del Estado tienen. En primera instancia pedimos unos requisitos generales entre ellos de resultados del Icfes,  haber superado su secundaria, exámenes médicos, psicológicos, entrevista psicológica individual, entrevista psicológica grupal, exámenes físicos.

Además de eso hacemos visitas domiciliarias, estudio de seguridad, verificación de antecedentes, tenemos un Consejo de Admisiones y quienes superan todo este proceso, son incorporados a la Policía.

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El tiempo de la escuela de formación, comparativamente con otros países en las mismas circunstancias, es superior, en esos países es entre seis, ocho o nueve meses de preparación, nosotros los tenemos 12 meses. Hay otros países que tienen más, pero exigen para quienes quieren ser policías ser ya un profesional, son unos países con unas condiciones diferentes.

Perfectas no serán, indudablemente, hay personas que a veces se cuelan dentro de la Institución, pero la mayoría de los que ingresan, lo hacen con unos protocolos establecidos, con la mejor intención. Incluso les aplicamos dos pruebas que son muy dicientes: prueba de polígrafo y prueba de consumo de sustancias estupefacientes. Somos exigentes, pero le repito, siempre somos abiertos; incluso, en este momento, tenemos un proceso de modernización y transformación institucional y permanentemente revisamos los protocolos.

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Pero, además de eso, en el proceso de formación también somos exigentes, hemos transversalizado ese respeto a los derechos humanos a ultranza, nosotros tenemos un instituto universitario dentro de la Policía y permanentemente estamos analizando ese currículo, esa pensum académico y tratamos de actualizarlo para que los policías adquieran sus conocimientos, sus habilidades, sus destrezas y cumplan los protocolos. Hay uno en el que hacemos mucho énfasis, el Sistema Táctico Básico Policial, que es el uso de los elementos fundamentales del servicio como el uso del arma de fuego, colocar unas esposas, utilizar una tolfa (bastón)...

Además de esto, quienes salen y empiezan a trabajar en grupos especializados tienen una capacitación diferenciada y profesional y estas personas, en cada uno de estos cursos, no solamente deben incorporar elementos de ética y de moral, sino también de derechos humanos y de respeto al semejante.

Seguiremos siendo humanos, la perfección absoluta no existe, quisiéramos tener los policías más probos del mundo entero, tenemos seres humanos que también comenten errores, como los cometo yo, el más imperfecto de los hombres soy yo, pero la voluntad la tenemos de ser mejores todos los días y de buscar que nosotros realmente nos acerquemos más a la comunidad.

Quisiéramos tener los policías más probos del mundo entero, tenemos seres humanos que también comenten errores, como los cometo yo, el más imperfecto de los hombres soy yo

Todo esto ha suscitado propuestas de algunos que dicen que la Policía hay que acabarla, reestructurarla...

En este episodio se han presentado tres caminos.

Algunos que dicen hay que acabar con la Institución y transformarla, pero eso lo dijeron el mismo día que ocurrieron los hechos y uno se pregunta "¿esto es un análisis actual o simplemente son ideas fijadas que venían desde la historia pasada?" Y entre ellos se han enfocado a tres objetivos primordiales. Uno, acaben el Esmad; dos, pasen la Policía al Ministerio de Interior; y tres, quiten la Justicia Penal Militar.

En segundo lugar, muchos dicen "ustedes están haciendo lo correcto, están en un proceso de transformación y modernización, síganlo haciendo, ustedes están respaldados por la normatividad nacional e internacional".

Y una tercera vertiente que dice "siempre debemos auscultarlos".Yo, Óscar Atehortúa, soy partidario de la tercera vertiente, todos los días podemos ser mejores, auscultémonos, miremos si hay algo que mejorar, y estamos en toda la capacidad de hacerlo.

Hasta hemos acudido a informaciones que nos aportan ciudadanos objetivos, respetuosos, que nos dicen: "yo les propongo esta consideración", "me parecería que ustedes podrían actuar mejor en este camino". Bienvenido sea, nosotros tratamos de acogerlos, de analizarlos. Hay algunas personas que hacen algunos aportes sin conocer a profundidad la normatividad institucional, pero los valoramos; otros muy conocedores y estudiosos del tema nos hacen grandes aportes.

Yo quisiera decirle simplemente que esta institución policial que ha sido una gran fortaleza para los colombianos, con 129 años, es una institución sólida, edificada por todos ustedes, que ya trasegó hace mucho tiempo de un ministerio diferente, donde tuvo componentes netamente políticos, nosotros no queremos serlo, no nos interesa inmiscuirnos en política, queremos hacer bien nuestro trabajo y esperar que la gente nos entienda.

Pero hay una respuesta importante que tuvimos, ¿cómo le alabamos a la ciudadanía, a la comunidad?, el mismo día cientos de personas llegaron a los CAI a ayudar, hay una dama en particular que ayudó a sacar un policía porque lo querían asesinar o quemar vivo dentro del CAI. A esa señora la lesionaron con un elemento contundente y a pesar de eso arriesgó su propia vida; y en los días siguientes empezaron a llegar personas y decir: "Ustedes son parte de nuestra comunidad, nosotros hemos querido crecer con ustedes". Ellos sienten que somos parte de su comunidad, que somos parte de su seguridad, a estos ciudadanos les debemos todo.

Esto cambiaría o mejoraría el director de la Policía a la institución

¿Usted qué le cambiaría a la Policía Nacional, o qué le mejoraría?

Hay muchas pero le voy a hablar de tres cosas: cuando yo asumí como Director creé un grupo de pensamiento estratégico y les dije: "identifíquenme problemas de estructura orgánica de la Policía Nacional, identifíquenme problemas de nosotros hacia la comunidad, identifíquenme problemas que tengamos con nuestros propios policías".

De ahí nacieron tres pilares fundamentales. Uno de ellos es lo que llamamos 'Una Policía para la Gente', que es el análisis de la vigilancia comunitaria por cuadrantes. Dentro de poco haremos una presentación del lanzamiento de unas actuaciones prototipo en este ámbito, y dentro de ellos volvemos a la Policía de vecindario.

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El segundo es la estructura orgánica de la Policía Nacional, nosotros estamos analizando cosas como la estructura nuestra, necesitamos transformarla, necesitamos unas subdirecciones mayores, eso sí buscando que no haya más burocracia.

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Y la tercera, un tema sensible, una policía que piensa en sus policías, ¿cómo hacemos para trabajar por nuestros policías? Muchas veces ellos dicen que nos hemos olvidado de ellos como personas, en esto no solamente influyen todos los prototipos de bienestar social que tengamos sino cómo llegarles a las familias, cómo mejorar ese sistema de incorporación, cómo podemos ser mucho más cercanos a ellos.

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Nuestros patrulleros de la Policía y el nivel ejecutivo han sentido que ellos no han sido privilegiados, por ejemplo, en los ascensos. Tradicionalmente ascendían 2.000 policías por año, el año anterior y este año hemos hecho un trabajo con el Ministerio de Defensa, la Presidencia de la República, el Ministro de Hacienda y logramos que el año pasado pudieran ascender 5.000 policías y este año asciendan 5.000 policías más, y estamos trabajando en algo muy importante.

Hay una propuesta que ya se ha analizado, inclusive con Hacienda, anteriormente lo llamábamos 'agente de policía', estas personas desde que ingresan hasta que terminan no van a ascender, pero saben que tienen unas prerrogativas dentro del ámbito de bienestar y económico que les permite quedarse en este grado y sentirse satisfechos, estamos analizando la posibilidad de que los patrulleros que actualmente tengamos pudiesen llegar allí.

El policía, el hombre de la calle, la mujer, el hombre patrullero, el subintendente, todas esas personas que están trabajando y que todos los días salen y arriesgan su propia vida, tienen que sentir que nosotros vivimos por ellos, trabajamos por ellos, nos preocupamos por ellos, y de esa manera va a ser un mejor servidor público, se va a sentir satisfecho y le entregará su propia vida al trabajo con la ciudadanía.

¿Cómo hacer para recobrar esa confianza de la gente en la Policía, tan criticada? 

Hay un triunvirato indisoluble: autoridades administrativas, comunidad y policías. Que ellos nos sientan cercanos, que nos sientan humildes como somos, que nos preocupemos por la persona como tal, que utilicemos el lenguaje apropiado.

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Tenemos que hacer un trabajo intenso, uno de ellos es cómo vamos a reestablecer el servicio de esos CAI. Si nosotros simplemente reconstruimos el CAI y mandamos a los policías que lleguen allí y sigan cumpliendo con su función, no hemos aprendido. Creo que tenemos que llegar con un componente diferente de acercamiento con los ciudadanos para que ellos también nos estén diciendo todos los días cómo estamos haciendo las cosas bien o qué estamos haciendo mal para mejorarlo.

Estamos inclusive pensando quiénes deben ser los comandantes de esos CAI para que ellos lleguen allí y con los mismos integrantes de ese CAI empiecen con una integración puerta por puerta, de visita al ciudadano y decirle "aquí estamos, nosotros queremos trabajar con ustedes". No esperar que el ciudadano vaya y acuda al CAI, sino llegar hacia ellos.

Hemos recibido informaciones de universidades, que nos ofrecen algunas ideas, todas las valoramos, todas las analizaremos, y si nosotros podemos encontrar ese mejor camino para que sigamos teniendo esa integración con la comunidad, bienvenido sea porque es nuestro gran propósito.

'No nos interesa inmiscuirnos en política, queremos hacer bien nuestro trabajo'

General, usted mencionaba que a ustedes no les interesa la política sino trabajar por la comunidad, pero en tiempo de campañas se escuchan propuestas de reformar la policía, gente que dice que la seguridad es mala, entre otras cosas, ¿ustedes que sienten sobre eso?

En primacía, la Policía Nacional no es deliberante. La Policía Nacional no depende de una autoridad temporal, nosotros somos una institución que sobrepasa los ámbitos políticos.

Por supuesto, hemos detectado en algunos lugares que hay personas que quieren utilizar la cercanía que tienen con la Policía para que ellos de alguna forma se vinculen, nosotros hemos sido radicales en esto.

¿Qué opina del fallo de la Corte que les ordena suspender la escopeta calibre 12 en las actuaciones del Esmad, pedir perdón, entre otros temas?

Somos respetuosos de las decisiones judiciales. Cualquiera de las decisiones que hayan adoptado y que le indilgue alguna acción a la Policía Nacional debemos cumplirla, como lo hemos venido haciendo.

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Sobre la escopeta calibre 12 es importante mencionar que desde febrero se había dispuesto que estas escopetas permanecieran en los armerillos y no se han utilizado. Por supuesto, estaban en revisión, no quiere decir que no la utilicen en entrenamiento, o sea que la decisión que se adoptó la venimos cumpliendo desde el mes de febrero.

Así lo dejamos saber, así lo estipulamos, y cumplimos con la sentencia que se profirió.

Total apoyo a los hombres y mujeres del Esmad

¿Cómo ve usted su Esmad y la preparación que ellos reciben?

Todos los policías reciben, en su curso de formación, una capacitación básica para controlar disturbios y para uso de la fuerza, y por supuesto los elementos del servicio que tenemos, pero cuando usted es seleccionado para ser parte del Escuadrón Móvil Antidisturbios, recibe una capacitación profesional.

En el mundo entero casi todas las policías tienen un grupo, un componente que atiende los disturbios, pero hay 105 países, entre ellos, Colombia, que tiene un componente profesional como el Esmad, nosotros tenemos reglamentados los elementos que llevan, los procesos, los procedimientos y los protocolos; y dentro del componente primario que ellos tienen es la capacitación en respeto a los derechos humanos y utilizar la fuerza mínima posible que sea necesaria.

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Estas personas tienen una capacitación demasiado fuerte y aun así no se alejan de la formación tradicional de un policía, por ejemplo, todo este año hemos estado a través de la virtualidad impartiendo un curso de derechos humanos, que deben cumplirlo todos los policías de Colombia para que se actualicen y mantengan vigentes estas normas.

El Esmad está compuesto por hombres y mujeres tradicionales que simplemente ven en la utilización de este elemento una forma de proteger al ciudadano. El Esmad jamás sale en una marcha pacífica, solamente acude cuando hay un desorden, un disturbio, un vandalismo, una acción terrorista.

Tenemos allí más de 100 mujeres profesionales, más de 100 técnicos. Son madres cabeza de familia, son padres, muchos de ellos también cabeza de familia, tienen hijos y tienen esposas. Y usted no sabe el dolor que sienten ellos, porque se lo manifiestan a uno las esposas y esposos de ellos: “cada vez que mi esposo o mi esposa sale a trabajar, yo sé que va a entregar su servicio a la comunidad, pero yo no sé si va a salir lesionado", porque son muchos los policías que día a día salen lesionados del Esmad cumpliendo con su deber.

Pero además de eso, me decía hace poco una señora: “yo sufro mucho porque mi esposo no solo está en el hospital con una lesión de una pedrada que le cayó en su cabeza, sino que además lo cuestionan y le dicen 'usted actuó, lo vamos a investigar, o usted no actuó, también lo investigamos por omisión'”, están en entre dicho y a pesar de eso, ellos son personas firmes, profesionales.

Hace unos pocos días en la Plaza de Bolívar había un componente, unos jóvenes lanzaban piedras y vituperios a los policías, y ellos estaban allí sin responder una sola palabra, protegiéndose con sus cascos y con sus escudos sin actuar. Ese es el talante del Policía de Esmad, ese es el talante de un profesional de Policía, son personas dedicadas indudablemente a la patria y a la comunidad.

Yo quisiera invitar a cualquier colombiano que tuviera la oportunidad para que hiciera de policía por un día, y sintiera lo que es llevar un uniforme de estos, que sintiera el ataque sistemático contra ellos, lanzándoles piedras, bombas incendiarias, artefactos explosivos, y el policía incólume tratando de trabajar.

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Por supuesto, si algo podemos mejorar en el mismo Esmad, entre ellos y nosotros lo haremos con gusto y con cariño para que ellos desempeñen mejor su labor, para que la comunidad se sienta tranquila, y para que vean que respetamos no solamente a la persona como tal, sino que aplicamos los protocolos nacionales e internacionales, y el respeto supremo a los derechos humanos.

¿Qué pasó con el capitán involucrado en la muerte de Dilan Cruz?

Él sigue en dos investigaciones. Una en la Justicia penal Militar  y la otra parte la tiene la Procuraduría General de la Nación, son ellos los que tienen que entregar los resultados, esperemos que la den a la mayor brevedad posible.

 ¿Cómo va su juicio en la Procuraduría?

Siempre he dicho que sigo respetando las autoridades, que yo la defensa la hago frente a ellos y que entregaré todas las pruebas para que ellos vean que he actuado, no solamente acorde a mi conciencia, sino en todas las formas legales.

Jamás me he apartado de los principios y los valores, he actuado con suma prudencia y honestidad y estoy seguro y convencido de que al finalizar esto, la conclusión será que el general Atehortúa ha sido un hombre apegado a la norma, respetuoso completamente de las acciones y los protocolos y sobre todo un hombre digno para mi familia y la comunidad.

Les sigo diciendo a todos que recuerden que la Policía somos uno y somos todos, si todos trabajamos en el mismo camino, mejoraremos ostensiblemente. La Policía está abierta para escucharlos, también valoren a estos hombres y mujeres humildes que son parte de su sociedad, son hijos y hermanos de ustedes, que se entregan con vocación al servicio a la comunidad, valoren eso porque no tenemos otra pretensión, distinta a la de hacer el bien al semejante.

ALICIA LILIANA MÉNDEZ
Redactora de JUSTICIA
En Twitter: @JusticiaET

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