La historia detrás de la estafa al Jet Set bogotano en Miami

La historia detrás de la estafa al Jet Set bogotano en Miami

Carlos Mahecha, reconocido empresario, fue capturado para ser extraditado a EE. UU. por estafa.

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Por: Justicia
21 de febrero 2021 , 08:26 a. m.

En una lujosa oficina en una exclusiva zona en el norte de Bogotá comenzó hace más de 10 años un esquema de inversión promovido como el paraíso, pero que resultó en una estafa a más de 150 personas y que llevó a la captura esta semana, para ser extraditado a EE. UU., del reconocido anestesiólogo y empresario Carlos Mahecha Díaz, quien está recluido en una estación de Policía de Bogotá.

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Mahecha y su socio, Juan Guillermo Arcila, ofrecían un negocio de ‘condo conversion’ con rentabilidad del 18 por ciento, dijeron varias víctimas, y que consistía en comprar propiedades viejas, remodelarlas con dineros de inversionistas y convertirlas en lujosos apartamentos en Miami, que luego se alquilaban. Con los arriendos se remodelaban más apartamentos hasta terminar edificios completos y de las rentas o posteriores ventas de los productos terminados era que iban a pagarle a sus inversionistas.

Pero investigaciones en Estados Unidos por el no pago a los acreedores –la mayoría colombianos pero también de Brasil, Miami, México, entre otros– llevaron a una condena de 4 años de cárcel a Arcila, y destaparon un entramado de irregulares manejos de dineros que hoy tienen a Mahecha enfrentando un caso por estafa. El médico es señalado de defraudar en más de 50 millones de dólares a excongresistas, empresarios, exmagistrados, entre otras personas.

“Se presentó como un gran inversionista de la clínica, dijo que era ganadero y arrocero, nos mostró videos increíbles de sus supuestas fincas, se presentó como un hombre de mucho dinero, una cosa espectacular, así nos empezó a meter al negocio”, narró una víctima que conoció a Mahecha hace más de 10 años por amigos en común de sus colegios –dos de los más prestigiosos de Bogotá– y porque este era socio de una importante clínica de la capital del país.

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A sus inversionistas Mahecha los recibía en su oficina, ubicada frente al centro comercial Hacienda Santa Bárbara. “La sala de juntas era espectacular, con cortinas automáticas, el videobeam en el que te mostraban el proyecto bajaba automáticamente, era maravilloso”, recordó la víctima.

Un empresario de la construcción que también fue estafado detalló que esa oficina medía unos 60 metros cuadrados, la sala de juntas era en vidrio, la decoración, impecable. “Uno se deslumbraba cuando entraba, pensaba ‘me senté con el rey Midas’. Además yo viajé y vi la propiedad en Miami, en donde me recibió Arcila que se bajó de una camioneta BMW X6. Uno miraba eso y decía ‘se me apareció la virgen, me voy a volver millonario’”, contó.

Con esos lujos y promesas de altas rentabilidades, Mahecha y Arcila consiguieron el capital de muchas personas, que invirtieron a través de su empresa en EE. UU., Synergy Capital Group.

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Interpol

Esto empezó, desde 2004 aproximadamente, contaron fuentes, y por algunos años no hubo mayores líos, hasta que poco después las cuentas ya no daban. Aún así, no pararon de captar dinero de inversionistas que gastaron, antes de 2007, en comprar proyectos como Luna y Quarzo Bal Harbour, ubicado en una de las más exclusivas zonas del sur de la Florida.

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A los inversionistas de Luna, al no poder pagarles, les pasaron sus promesas de pago a Quarzo, un complejo tres bloques que iban a ser torres de apartamentos, pero que terminó siendo –uno solo de los bloques– un hotel boutique en el que la noche llegó a costar 500 dólares, narraron fuentes. Pero ni la puesta en operación del hotel les cuadró las cuentas y una crisis inmobiliaria en Estados Unidos, que ocurrió hacia 2008, aceleró la caída del sueño que le habían vendido a cientos de personas.

Para 2009, según testimonios posteriores del mismo Arcila, las cuentas estaban mal, y en 2015 le dijo a su socio que debían parar, pero contrario al consejo, Mahecha lo alejó y lo reemplazó con Felipe, su hijo, quien aún con las deudas millonarias que tenían con los inversionistas tuvo un sueldo mensual de 5.000 dólares, según declaró Arcila en entrevistas judiciales.

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Ahogados en deudas, en octubre de 2017 y sin avisar a los inversionistas, los Mahecha vendieron Quarzo a la empresa Beach Haus en 18 millones de dólares, un precio muy inferior al avalúo comercial que tenía de al menos 40 millones. Pero ni con la venta del hotel le pagaron a los inversionistas, contó el constructor estafado.

Tiempo después, dentro de varias demandas en Estados Unidos, se fueron destapando documentos que probarían malos manejos de dineros y hasta correos de los que se infiere que no tenían intención de responderle a la gente, como uno de Felipe a su papá, que clasificaba a los inversionistas en tres grupos: “posible pago”, “remoto pago” e “idiotas”, dijeron fuentes cercanas al caso en Miami.

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Aunque las inversiones en los proyectos de Mahecha en un comienzo eran de gente adinerada, con el cúmulo de deudas empezaron a buscar a otros inversionistas, entre esos personas que metieron allí sus pensiones, sus ahorros, sus casas, entre otros.

En cartas de víctimas enviadas a la Corte del Distrito Sur de la Florida, donde está el proceso civil, se leen casos como el de una mujer de 65 años que, tras quedar incapacitada para trabajar por un accidente laboral, invirtió el dinero de la compensación de la empresa en Quarzo y lo perdió todo. Hoy, le dijo al juez, vive casi de la caridad y a veces, se lee en su carta, no tiene ni para tres comidas al día.

Otro testimonio de una mujer de 70 años habla de cómo invirtió en el proyecto todo el dinero que había ahorrado durante 26 años de trabajo, no le devolvieron nada y en 2017, cuando murió su padre, ni siquiera tuvo con qué pagar el funeral.

Aunque Mahecha le prometía a la gente que si algo salía mal, les respondería, no fue así. “Él siempre me dijo que no me preocupara, que él me pagaba de su propio bolsillo si había algún problema en Estados Unidos y eso no lo cumplió”, comentó otro de los estafados.

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El reconocido médico y empresario está ahora a la espera de su extradición a un país en el que antaño fue reconocido como uno de los grandes del mercado inmobiliario en la Florida, incluso tenían visa de inversionistas sobre la base de reportar 30 millones de dólares para su actividad, dijeron fuentes de Interpol Colombia. Y documentos en poder de este diario dan cuenta de que la corte norteamericana ya envió a la Cancillería colombiana notificaciones judiciales sobre su esposa e hijos en los que las que habla del juicio en el que ellos son los demandados.

Fuentes policiales añadieron que hoy a Mahecha lo rodea un buró de abogados y que solo ha dicho que sabía que había un proceso en su contra en EE.UU., pero que creyó que era civil y no penal.

JUSTICIA
En Twitter: @JusticiaET
justicia@eltiempo.com

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