Secciones
Síguenos en:
Hasta droga vendió policía que se infiltró en red de narcos en Bogotá
Captura de la red de microtráfico las 'Amarillas'.

Fueron capturados 17 delincuentes, integrantes de una red dedicada al microtráfico que se hacia llamar las 'Amarillas'.

Foto:

Dirección de Seguridad Ciudadana de la Policía.

Hasta droga vendió policía que se infiltró en red de narcos en Bogotá

El patrullero vendió bazuco y con su trabajo de seis meses se logró la captura de 17 delincuentes.

“Miedo, claro que se siente miedo. Estoy seguro de que si me hubieran descubierto me hubieran matado”, aseguró a EL TIEMPO un patrullero de la Policía, quien logró por seis meses infiltrarse en una de las redes más peligrosas dedicadas al microtráfico en Bogotá: ‘las Amarillas’.

Tiene 29 años, de ellos 8 en la Policía, específicamente a la Unidad Nacional de Intervención Policial y Antiterrorismo (Unipol) grupo adscrito a la dirección de Seguridad Ciudadana.

Aseguró que lo escogieron para la misión por el entrenamiento recibido “y porque tengo cara de todo menos de Policía”, dijo entre risas.

De hecho, para el director de Seguridad Ciudadana de la Policía, el general Carlos Ernesto Rodríguez Cortés, identificar y capturar a los integrantes de las ‘Amarillas’ se había convertido en un reto, ya que eran sindicados de varios homicidios registrados en la localidad de Kennedy.

De esta red se conocía que delinquía hace unos 15 años, inicialmente en El Amparo y María Paz, y en la actualidad tenían el control de la Puerta 6 de Corabastos y los callejones aledaños.

(Le sugerimos leer: 57 % de los homicidios en el país este año han sido por intolerancia)

Miedo, claro que se siente miedo. Estoy seguro de que si me hubieran descubierto me hubieran matado

Lo primero que hizo este patrullero fue recorrer el sector, mirar cómo se vestían, tratar de asimilar la jerga que utilizaban y lo hizo haciéndose pasar como un consumidor.

“Yo iba y compraba la ‘bicha’ (papeleta) de bazuco. En esa zona las redes dedicadas al microtráfico envuelven la droga en papeles de colores y así se identifican. Yo iba por las de color amarillo”, aseguró el patrullero, quien puntualizó en tono enérgico: "yo los compraba, pero no los consumía”.

Relató que en el papel de consumidor estuvo un mes largo hasta que logró ganarse la confianza de una mujer, de unos 30 años, a la que llamaban Andrea.

A Andrea le compraba habitualmente la ‘bicha’, contó el patrulleros que considera que en cierta forma se ganó su amistad. “Un día le dije que estaba llevado, sin trabajo. Que yo quería vender droga como ella, le pedí que me ayudara”, señaló.

(Por contexto, le recomendamos leer: Se creará nueva categoría en la Policía que beneficiará a patrulleros)

Se infiltró como expendedor

La mujer, a los pocos días lo presentó con los coordinadores de las ‘Amarillas’, grupo en el que sobresalían dos mujeres Elin y Cindy. Fue muy raro porque ellas nunca iban por el sector”, relató.

“Me aceptaron sin mayores cuestionamientos, ya era uno de sus expendedores”, aseguró el infiltrado, quien reconoció nuevamente que “los primeros días sentí temor, temor a que de descubrieran, pero me entregue a mi papel de expendedor y lo supere”, puntualizó.

(Le podría interesar leer: Andrea Cortés, primera mujer trans en las filas de la Fuerza Pública)

Con la confianza ganada, el policía empezó a “anotar mentalmente” toda la información de la red para descifrar su Modus Operandi, y a la vez, ir recaudando las pruebas que permitirían la judicialización de los implicados.

En esa zona las redes dedicadas al microtráfico envuelven la droga en papeles de colores y así se identifican. Yo iba por las de color amarillo

Lo primero que logró precisar el infiltrado es que las órdenes las impartía Julio Cesar Hurtado, quien se encuentra recluido en la cárcel La Picota desde 2012. Allí purga una condena por homicidio.

“Él era el jefe indudablemente. A través de su papá, alias El Viejo, Hurtado organizaba todo desde la cárcel”
, dijo el patrullero.

En su trabajo de encubierto, a los tres meses, ya había identificado a los proveedores, transportadores y hasta los sicarios que delinquían para las ‘Amarillas’.

(Lo invitamos a leer: Agentes encubiertos: el arma oculta para infiltrar a criminales)

Cada dato se lo hacía llegar a un analista de inteligencia, quien iba tejiendo la matriz operacional. Así lograron establecer que la droga la recogían por el sector de Tintalito, sobre la Ciudad de Cali.

Los expendedores se movilizaban en transporte público, eran 5 o 6 por turno. “En un turno me hacia 300 o 400 mil pesos vendiendo solo bazuco en la Puerta 6. Si uno quiere ganar más, se extiende. Lo cierto es que el servicio es 24 horas”, afirmó el infiltrado.

Otro aspecto que logró identificar es que ‘las ‘Amarillas’ no se podían pasar de Corabastos a María Paz, eso era como “una frontera invisible, y se podía armar una guerra territorial”, puntualizó.

Salvaron por lo menos 25 vidas 

Dos aspectos llamaron la atención del Policía. El primero, ver como varios de los expendedores de la red utilizaban a sus hijos – de 8 o 10 años – para entregar la droga y recoger el pago.

Lo segundo, “la frialdad que tenían para mandar a matar. No le miento, pero en este proceso le salvamos la vida a unas 25 personas”, dijo el infiltrado quien explicó que cada vez que se incumplía un pago o había problemas de territorio se mandaba matar al implicado.

Esa información se la pasaba con carácter “urgente a la Policía y ellos se montaban algo para sacar del lugar a la posible víctima", aseguró.

(Lo invitamos a leer: Director de la Policía citó 'cónclave' de comandantes de todo el país)

De hecho, las ‘Amarillas’ mantenían una fuerte disputa con otra línea de alucinógenos conocida como las ‘Verdes’, a las que les cobraban una especie de arriendo de $250.000 pesos por estar en su territorio.

Con base en la información recolectada por el patrullero, la Policía logró la captura de 17 personas, todos integrantes de las ‘Amarillas’ y una nueva imputación contra Julio César Hurtado.

La Fiscalía, con base en la información entregada por el infiltrado, así como más de 49 interceptaciones, 25 vigilancias y seguimientos y unas 90 entrevistas, logró que un juez los enviara a la cárcel.

Es claro que a las ‘Amarrillas’ se les sindica de 4 homicidios, entre ellos la muerte de un joven que se movilizaba en bicicleta, en octubre del año pasado, además de tres tentativas de homicidio, por lo que para el general Rodríguez con esta operación “se logró debilitar el accionar de los delincuentes en esta localidad”.

El director de seguridad ciudadana reiteró además que el compromiso de la Policía es “luchar día y noche contra la delincuencia para darle tranquilidad a la ciudadanía”.

ALICIA LILIANA MËNDEZ
REDACCIÓN JUSTICIA
En Twitter: @JusticiaET
justicia@eltiempo.com

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.