Así cayó la banda que asesinó a joven conductor de Uber en Bogotá

Así cayó la banda que asesinó a joven conductor de Uber en Bogotá

Un taxista, entre los miembros de la banda. El CTI de la Fiscalía capturó a tres de los implicados.

Juan Sebastián Salcedo

Juan Sebastián Salcedo en compañía de su madre, Nancy Balseros.

Foto:

Facebook.

Por: Leo Medina Jiménez
22 de marzo 2018 , 12:18 p.m.

Los dos hombres, capturados en Bogotá el pasado miércoles por cuenta del Grupo Investigativo de la Unidad de Vida del CTI, y señalados por la Fiscalía de haber asesinado al conductor de Uber, Juan Sebastián Salcedo Balceros, a finales de enero, en una persecución cinematográfica alcanzaron a ser detenidos, por primera vez,  un mes después de ese crimen. Las autoridades pudieron establecer que la Policía los detuvo por el atraco a otro conductor de la misma plataforma.

Los delincuentes, incluso, reconocieron que la modalidad había sido siempre la misma: solicitaban el servicio desde un falso perfil y así, al final del recorrido,  despojaban a su víctima del vehículo y del dinero de sus tarjetas.

Sin embargo, el día que fueron aprehendidos en flagrancia un juez los dejó en libertad a pesar de declarar sus culpabilidades en ese segundo robo. La investigación del CTI de la Fiscalía llevó a concluir que los confesos asaltantes hacían parte de una misma y peligrosa banda de ladrones de carros afiliados a Uber, estructura criminal de la que también hacía parte un taxista.

Con órdenes de captura en su contra estos asaltantes fueron recapturados, esta vez por el homicidio de Salcedo Balceros, caso que ocurrió el pasado sábado 27 de enero  en la localidad de Engativá, al noroccidente de Bogotá.

Con estas dos capturas ya son tres los que están en poder de la justicia, por la muerte del joven conductor de Uber y un cuarto integrante de la banda está fugitivo.

Los que ya están tras las rejas son Danilo Estiven Tequia Grijalba, alias Chiquitín; y Hanz Joao Rusinque Toro, alias el Calvo. Los arrestos se dieron el pasado miércoles después de que los agentes del CTI les allanaran sus casas. A ambos, la Fiscalía los responsabiliza de las siete heridas con arma blanca que provocaron la muerte del conductor.

Los investigadores, para desmantelar la banda, recopilaron más de 30 videos de cámaras de seguridad, que después de un juicioso análisis de las imágenes   lograron la plena identificación de los acusados.

Las cámaras captaron el recorrido que Tequia y Rusinque hicieron por diferentes estaciones de gasolina del norte de Bogotá, y en poblaciones de Cundinamarca, en la madrugada de ese sábado en las que solicitaron avances de dinero de las tarjetas de crédito de Salcedo, mientras el joven agonizaba en una sala de cirugías del Hospital de Engativá.

Detenidos en robo a Uber

Los detenidos son Danilo Estiven Tequia Grijalba, alias Chiquitín; y Hanz Joao Rusinque Toro, alias el Calvo.

Foto:

Archivo particular

¿Cómo llegaron a los de la banda?

La fiscal del caso relató que el joven de 25 años, que hizo parte de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) en el rango de subteniente y el pasado 30 de septiembre oficializó su retiro, se ganó el premio mayor de un bingo: un automóvil Volkswagen Gol de color negro, el cual recibió 9 de enero de este año.

Salcedo tenía planeado viajar a Buenos Aires (Argentina), porque en ese país reside su padre, para estudiar aviación. Para este sueño, que no se le hizo realidad en las FAC, había dicho, necesitaba dinero y para sortear la dificultad económica decide entonces registrar su carro a la plataforma de Uber.

El viernes 26 de enero le había dicho su mamá, Nancy Esperanza Balceros Martín, que estaba esperando que pasara el pico y placa para salir a trabajar. La última conversación fue por WhatsApp, a las 8:06 de esa noche.

Horas más tarde de la trágica noche, la señora Nancy Balceros recibió la llamada de un ciudadano que dijo llamarse Camilo Becerra, quien le informó que su hijo estaba tirado, gravemente herido, en la Avenida Boyacá con calle 74. A los pocos minutos, dijo la Fiscalía, esta persona volvió a llamar para decir que se lo habían llevado al Hospital de Engativá, lugar en donde falleció cuando recibía atención médica.

A Juan Sebastián Salcedo le robaron su carro, dinero en efectivo, objetos de valor,  y sus tarjetas de crédito.

Relató la delegada fiscal que los agentes del CTI iniciaron la investigación en la Avenida Boyacá con calle 75, en el sitio en donde un ciudadano lo reportó herido.
Según los de la Unidad de Vida, escribieron en su informe, que en el lugar descubrieron rastros de sangre que siguieron en detalle por unas cinco cuadras, y los mismos los llevaron hasta la calle 71A con calle 75F, que resultó ser el sitio en donde Salcedo fue atacado.

Allí, en el sitio del atraco,  los agentes hicieron un barrido que les permitió la ubicación de unas cámaras de seguridad. Un vigilante les contó que esa noche vio en el lugar un taxi, en el que huyeron dos de los ladrones. “Señala también que el muchacho gritaba por su carro, y se fue corriendo detrás del vehículo y que se le veía mal herido”, dijo la fiscal.

Con una orden judicial los agentes lograron el acceso a la plataforma Uber y allí la firma internacional les acreditó que el Volkswagen Gol de propiedad de Juan Sebastián está entre sus inscritos y que el 27 de enero a la 1:04 de la mañana un cliente solicitó un servicio desde la calle 53 con carrera 70 hasta la calle 75 con carrera 71 –el mismo sitio desde donde partieron los rastros de sangre– y se informó, además,  que el servicio se reportó terminado a la 1:09 a.m.

El 28 de enero de 2018, al mediodía, la Policía halló abandonado el Volkswagen Gol en una bahía de la calle 141 con carrera 103 del barrio Bochalema, de la localidad de Suba. El laboratorio de criminalística le practicó al vehículo un análisis minucioso en donde lograron compilar otras importantes pruebas, lates como huellas dactilares y fluidos. 

Los investigadores descubrieron, además, que durante la madrugada de ese sábado, día de los hechos, las tarjetas de crédito de Juan Sebastián fueron utilizadas en varias estaciones de gasolina, en donde se hicieron avances en efectivo. El primero de los retiros de dinero  fue a las 2:19 de la mañana por 360.000 pesos, luego, a los 34 minutos hicieron otro en otra bomba de gasolina, un avance de 100.000 pesos, después otro por 120.000, hasta que se completaron 1'600.000 pesos.

Se estableció así que en todos los avances los empleados de las estaciones de gasolina fueron sobornados, uno de ellos reconoció que había recibido 50.000 pesos, porque en esos lugares estos empleados no están autorizados a dar avances en efectivo.

En cada una de las bombas de gasolina se observó, a través de las cámaras de seguridad, que los miembros de la banda se movilizaban a bordo de un taxi y con estas imágenes supieron cuál era número de las placas, además, que el hombre con corte militar que siempre bajó a realizar la transacción vestía chaqueta negra y pantalón verde camuflado y es el mismo que aparece en las imágenes captadas en el sitio del homicidio y en el lugar en donde fue abandonado el vehículo Volkswagen Gol.

Con las placas del taxi llegaron hasta la empresa en donde está afiliado el vehículo y luego a donde su propietario, quien en declaración juramentada aseguró que tiene dos conductores, uno de día y otro para la madrugada. Este último,  había empezado a trabajar desde el pasado 22 de enero. El taxista fue identificado como Andrés Felipe Castiblanco Hernández, que se convirtió en el primer capturado en este caso, y quien pasó a ser un testigo clave para revelar a los demás miembros de la banda.

Castiblanco declaró a la Fiscalía que esa  noche en la que mataron a Juan Sebastián le había prestado el taxia un amigo de nombre ‘David’, quien se llevó a las 11 de la noche lo devolvió las 2:00 de la mañana. Dijo, además, que después "acompañó a ‘David’ a hacer los retiros con una tarjeta de crédito por las bombas de gasolina".

Castiblanco Hernández manifestó también que a su taxi se embarcaron alias el Calvo y alias Chiquitín, amigos de ‘David’, información que sirvió para determinar que se trataba de los mismos que aparecían involucrados en el atraco de otro conductor de Uber el pasado 27 de febrero. Ese día fueron capturados por las autoridades cuando se movilizaban a bordo del carro robado, en la caza participó hasta un helicóptero de la Policía, y posteriormente un juez los dejó en libertad.

Castiblanco Hernández,  reconoció a los de la banda en un albumen fotográfico del CTI de la Fiscalía, y es ahí cuando un juez emite las órdenes de captura en contra de alias Chiquitín y alias el Calvo. Añadió Castiblanco en su testimonio que ‘el Calvo’ fue a quien vio cuando subió al taxi con sus ropas untadas de sangre.

A ‘Chiquitín’ y al ‘Calvo’ el juez del caso los envió a la Cárcel Modelo de Bogotá, en donde permanecerán a la espera del juicio, por los delitos de concierto para delinquir, hurto agravado y homicidio agravado.

LEO MEDINA JIMÉNEZ
justicia@eltiempo.com

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