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El quirófano, una estrategia muy usada por los ‘narcos’ para ocultarse
Cartel de los más buscados en el Valle de Aburra

Alias Pocho, era uno de los más buscados en el Valle de Aburra.

Foto:

Policía Nacional

El quirófano, una estrategia muy usada por los ‘narcos’ para ocultarse

Cada vez se conocen más historias de capos que cambian su apariencia con cirugías estéticas.

Una bichectomía fue el procedimiento al que se sometió ‘Pocho’ o Francisco Emilio Mazo Pulgarín, el capo heredero del poder de la banda Pachelly que fue capturado por las autoridades esta semana en Bogotá. Esa cirugía consiste en una reducción o perfilamiento de las mejillas. Las autoridades creen que lo hizo para ocultar su identidad.

(Lea también: 'Pocho', jefe de 'los Pachelly', cambió su fisionomía con una cirugía)


‘Pocho’, con más de 30 años de vida criminal, fue capturado por concierto para delinquir agravado. A los Pachelly (la banda que opera en Antioquia y que él heredó en agosto, tras la captura de Albert Antonio Henao Acevedo) se los señala de participar en una guerra territorial con los ‘Mesa’ que ha dejado más de 95 muertos.

Pero la idea de cambiarse de apariencia no es original de ‘Pocho’. Al contrario, es una práctica que cada vez más delincuentes utilizan para escabullirse de las pesquisas de las autoridades.

Uno de los casos emblemáticos es el de Juan Carlos Ramírez Abadía, alias Chupeta, quien transformó completamente su rostro. El antiguo narcotraficante del cartel de Cali hoy está preso en Estados Unidos y fue uno de los testigos en el proceso contra Joaquín el ‘Chapo’ Guzmán.

Collage Alias Chupeta

Alias Chupeta.

Foto:

Archivo EL TIEMPO.

‘Chupeta’, quien ha sido descrito como un joven vanidoso y ambicioso en primeros años como narcotraficante, desapareció en el 2006, hasta que cayó en Brasil, en 2007, en una operación contra una red internacional de lavado de dinero.

En ese país, ‘Chupeta’ se adelgazó, desvaneció sus pómulos, se dividió el mentón, se amplió la quijada, se perfiló la nariz y se estiró la frente. Además, cambió su identidad en los documentos que portaba. En 2008 fue extraditado a Estados Unidos.

(Le sugerimos: 'Chupeta', el capo a quien las cirugías no lo ayudaron a esconderse)

Más recientemente fue ‘Guacamayo’ el que utilizó esta estrategia. Carlos José Robayo, su nombre de pila, fue narcotraficante del cartel del Norte del Valle. Hasta este año, lideraba una red criminal que se conoce como ‘la Alianza’. Fue capturado en julio de 2020 en La Dorada, Caldas.

‘Guacamayo’ también bajó de pesos, cerca de 30 kilos, y se practicó cirugías para cambiar su apariencia. Fue capturado por homicidio agravado, concierto para delinquir con fines de homicidio y porte ilegal de armas.

Aunque el hombre había estado preso, quedó en libertad en 2018. Al año siguiente, según la Policía, reemplazó a ‘Martín Bala’ en el poder de ‘la Alianza’, pues este último fue capturado.

Alias Guacamayo Carlos José Robayo

Desde que recuperó la libertad, en marzo de 2018, ‘Guacamayo’ se sometió a más de 10 cirugías.

Foto:

Policía

Los narcotraficantes suelen caer por sus excentricidades: brujería, pago de prostitución y, por supuesto, las cirugías. Incluso, algunos han caído en el momento en que intentan hacer que su rostro luzca diferente. Así sucedió con John Eduard Barbosa Muñoz, quien fue detenido en Medellín en 2019.

Barbosa Muñoz, de 47 años, era uno de los líderes de la ‘Oficina’. Había ingresado al país de manera clandestina, después de haber huido de España, donde también era buscado por las autoridades. Se radicó en Medellín y al momento de su captura justamente se iba a practicar una cirugía estética.

El cambio de imagen no ha sido una práctica exclusiva de los delincuentes colombianos. En México también se han conocido varios casos, incluso de alteración de la voz, como el de Servando Gómez Martínez, alias La Tuta. Amado Carrillo Fuentes, quien fue líder del cartel de Juárez, habría muerto durante una cirugía plástica. Es a él a quien se conoce como ‘el señor de los Cielos’ por la flota de aviones con la que traficaba cocaína. Su muerte, sin embargo, sigue en duda.

(Además: Ni cirugía de cambio extremo salvó a capo 'Guacamayo' de la justicia)

El hijo de Carrillo Fuentes, Vicente Carrillo Leyva, también se sometió a cambios físicos en su mentón, cejas y nariz, y solo fue capturado porque su esposa no cambió sus apellidos.

Incluso, se piensa que Joaquín ‘el Chapo’ Guzmán también se hizo algunos cambios físicos, en el contorno de sus ojos, su quijada, su papada y sus cejas. En algunos casos, sin embargo, no se trata solo de una treta para burlar a las autoridades, sino también de cambios estéticos. Es lo que se conoce como “narcoestética”, un fenómeno cultural cada vez más estudiado.

Otros narcos, en cambio, no utilizan las cirugías estéticas como forma de ocultarse, sino de ocultar sus negocios. Es decir, las convierten en la fachada para cargar con droga a personas que envían a otros países.

Este fue el caso, por ejemplo, de Luis Enrique Caicedo Grueso, extraditado a Estados Unidos, quien recibía a mujeres que llegaban a Colombia con la excusa de venir a realizarse procedimientos estéticos, pero en realidad las cargaba con los estupefacientes.

(De su interés: Avalan extradición de narco que usaba fachada de cirugías plásticas)

JUSTICIA
Twitter: @JusticiaET
Justicia@eltiempo.com

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