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Recursos por $ 6,6 billones están en juego en obras inconclusas
Obras inconclusas en Colombia

Hospital en Cauca.

Foto:

Contraloría General

Recursos por $ 6,6 billones están en juego en obras inconclusas

Obras como el aeropuerto del Café en Palestina, Caldas, con un presupuesto de casi 258.000 millones de pesos; el mejoramiento de la vía Palermo-Sitionuevo-Remolino-Guaimaro, en Magdalena, con un presupuesto de 432.000 millones, o el hospital El Buen Samaritano, en La Cruz, Nariño, por 8.200 millones de pesos, hacen parte del listado de 1.028 obras inconclusas en el país que lleva la Contraloría General de la República.

Las construcciones que están en el Registro Nacional de Obras Inconclusas, que nació con la Ley 2020 de 2020, llevan al menos un año desde que se venció la fecha de su liquidación contractual y todavía no se han terminado o no están prestando servicio.

Esas más de mil obras que a la fecha están sin terminar cuestan más de 6,6 billones de pesos, indica un registro de la Contraloría, que incluye tanto obras de construcción como de mantenimiento, instalación o realización de otros trabajos sobre bienes inmuebles.

Así como el aeropuerto y el hospital, que no se han terminado en Caldas y Nariño, respectivamente, en el registro aparecen también, entre muchas otras, un centro de desarrollo infantil con cupo para 120 personas en Yumbo, que cuesta 3.588 millones de pesos; y la construcción de 400 viviendas para población vulnerable y desplazados del asentamiento La Esmeralda, en Yopal, Casanare, para el que se destinaron $ 15.798’033.231.

También está la construcción de viviendas fiscales en San Luis, Tolima, por cerca de 6.700 millones de pesos. Presuntas irregularidades en esta obra, que está a cargo de la Policía, tienen hoy enfrentando un juicio disciplinario en la Procuraduría al exdirector de la Policía general Óscar Atehortúa.

Estas y las otras mil obras sin terminar se incluyeron desde 2020 en este listado para poder hacer un monitoreo más de cerca y evitar que se conviertan en los llamados elefantes blancos, que son obras que no se terminaron o nunca se usaron y ya están prácticamente abandonadas.

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Los retrasos en la entrega de estas obras inconclusas a veces son de fondo, como que esté pendiente la construcción o mantenimiento de la mayor parte del bien, pero otras veces, como en el caso del Hospital San Vicente de Paul en Gramalote, Norte de Santander, que fue entregado la semana pasada, se deben a falta de papeles.

Ese hospital de nivel 1 comenzó a construirse en 2016, pero tuvo 8 prórrogas, por más de 22 meses, 2 adiciones presupuestales y 8 suspensiones, por más de 14 meses; en diciembre de 2020 finalmente había quedado listo, pero su entrega se retrasó porque faltaba el documento con la certificación de las redes eléctricas, y fue solo después de un ultimátum que en diciembre dio el contralor general, Felipe Córdoba, que el Fondo Adaptación, responsable de la obra, consiguió el papel faltante.

La dirección de Infraestructura está trabajando a todo ritmo y todos los frentes de obra están cubiertos y atendidos para cumplir las metas de ejecución, en vías principales y en vías locales.

Aeropuerto en Uribia, La Guajira.

Foto:

Contraloría General

De acuerdo con Luis Carlos Pineda, delegado de Participación Ciudadana de la Contraloría General, en el seguimiento que el órgano de control hace de estas obras han identificado que en la mayoría de los casos los motivos de los retrasos “son el fiel reflejo de una falta de planeación crónica, de ausencia de articulación de esfuerzos entre los responsables de ejecutarlos y de una desidia rampante en el ámbito de la generación de infraestructura”.

A nivel nacional, el listado de los cinco departamentos con más obras sin terminar comienza con Cundinamarca, que, con 122 registros por más de $ 620.020 millones, concentra la mayoría de obras inconclusas en el país, seguido por Valle del Cauca, que tiene 111, con un valor de $ 635.226 millones; Meta, con 72, por 353.638 millones de pesos; Santander, 68 obras que cuestan $ 232.996 millones, y Cauca, con 55 obras inconclusas, que tienen una inversión de 59.937 millones de pesos.

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En la mayoría de los casos, sin embargo, las obras no están a cargo de los departamentos, sino de municipios o entidades del orden nacional como el Invías, el Fondo de Adaptación, el Sena, entre otros.

En el caso de Cundinamarca, la mayoría (10) de las obras que aparecen en el registro están ubicadas en Soacha. Al ser consultado por los retrasos en estas, el alcalde Juan Carlos Saldarriaga respondió que normalmente cuando se llega a iniciar el tiempo de administración se heredan obras con inconvenientes, pero que de esas, dos ya fueron entregadas y otras están ad portas de serlo. Y está el caso de la construcción de 32 aulas de la comuna 4, en el Colegio Julio César Turbay Ayala, que están listas para ser usadas una vez superados los picos de pandemia.

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“La dirección de Infraestructura está trabajando a todo ritmo y todos los frentes de obra están cubiertos y atendidos para cumplir las metas de ejecución, en vías principales y en vías locales, a la fecha llevamos en mantenimiento, rehabilitación y construcción más de 25 kilómetros en Soacha, y en pavimentos en la comuna 4, más de 350 cuadras están siendo atendidas con una inversión de 50.000 Millones de pesos”, concluyó.

En el caso de Valle del Cauca, el municipio más crítico es Buenaventura, que concentra 68 de las 111 obras reportadas como inconclusas en ese departamento.

EL TIEMPO buscó insistentemente al alcalde Víctor Vidal, para preguntarle por qué no se han entregado obras de mantenimiento vial, aulas y escuelas, parques y mejoramiento de hospitales, entre otros, pero no hubo respuesta.

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De otro lado, durante el último año, tras la aplicación de un enfoque preventivo, la Contraloría ha impulsado la reactivación y conclusión de 250 proyectos en todo el país. “Se trata de obras con un enorme rostro social: instituciones educativas, hospitales o concesiones viales”, expuso el contralor delegado Pineda.

Pero además de prevenir, la Contraloría también ha investigado y sancionado a contratistas y mandatarios por retrasos en las obras. “Un ejemplo es el del estadio de fútbol de Neiva ‘Guillermo Plazas Alcid’. A través de procesos de responsabilidad fiscal logramos recuperar allí recursos cercanos a los $ 25.000 millones”, citó Pineda.

Y concluyó: “Es necesario que se avance en la conclusión de obras vitales para los ciudadanos, entre esas el acueducto de Camarones, en La Guajira; el Centro Penitenciario y Carcelario de Buga; la Megabiblioteca de Santa Marta; la Ruta del Sol II y III, Reficar y los colegios y escuelas a cargo del Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa (FFIE). Los recursos públicos son sagrados, en esta hora crítica y en todas”.

JUSTICIA
En Twitter: @JusticiaET

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