#SerMagistradoEs / Opinión

#SerMagistradoEs / Opinión

Se debe garantizar que dignatarios de la justicia se acostumbren a darles cuentas a los ciudadanos.

Reforma de la justicia

El alto poder judicial necesita cambios urgentes.

Foto:

Diego Santacruz.  Archivo EL TIEMPO

Por: Jhon Torres
26 de julio 2020 , 09:24 p.m.

Finalmente, después de largos meses de espera, tenemos propuesta de reforma de la justicia. Un articulado no totalmente acordado pero al menos conocido previamente por las cortes será llevado por el Gobierno al Congreso, y habrá que ver si en estos tiempos de sesiones virtuales hay suerte y el país supera su larga historia de fracasos en el intento por tener una justicia más transparente y dispuesta a rendir cuentas.

La experiencia ha demostrado que incluso en las raras ocasiones en las que el Congreso se ha atrevido a tocar la cúpula de la justicia (pasó en el 2012 y con la reforma del Equilibrio de poderes del 2015), nada garantiza que las modificaciones que pisan poderosos callos sobrevivan controles y demandas y no terminen en simples cantos a la bandera. Lo que habría que esperar es que en esta oportunidad las altas cortes lean la realidad acertadamente y se conviertan en los principales aliados del cambio.

Hubo un tiempo, no hace tanto, en que ser magistrado era el mayor honor al que podía aspirar un abogado en Colombia. Un tiempo en el que el poder judicial era visto por los ciudadanos como un dique para los otros poderes del Estado; cuando aunque no había sondeos ni redes era evidente el apoyo y el respeto del país hacia los jueces y magistrados que llegaron incluso a sacrificar sus vidas para impedir que los narcos avasallaran la democracia colombiana.

Las cosas, desafortunadamente, han cambiado. El mismo país que llegó a ver a un expresidente de la Corte Suprema esposado y enviado a una cárcel y que tiene a otros exmagistrados investigados por la misma justicia que alguna vez juraron defender se muestra hoy desconfiado de sus instituciones judiciales. No es casual que la imagen positiva de las cortes en general, incluida la Constitucional, haya caído de niveles superiores al 70 por ciento a la mitad –con altibajos– en la última década, según las principales encuestas.

El alto poder judicial necesita cirugías urgentes. Endurecer los requisitos para el cargo y asegurar que este sea la culminación de una carrera y no trampolín para nuevas aspiraciones es una de esas necesidades.

Pero, sobre todo, garantizar que los altos dignatarios de la justicia se acostumbren a darles cuentas a los ciudadanos, y que por fin exista un mecanismo eficiente para investigar y sancionar a quienes no están a la altura de sus responsabilidades.

Eso es lo que no hemos tenido en décadas, y cualquier ley o acto legislativo que cambie esa realidad pasará a la historia.

JHON TORRES
Editor de EL TIEMPO
En Twitter: @JhonTorresET

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.