Indígenas no pueden vender productos de hoja de coca sin un permiso

Indígenas no pueden vender productos de hoja de coca sin un permiso

Pueden distribuirlos libremente sin el registro del Invima únicamente dentro de sus territorios. 

La Paz, un sitio en la selva en donde su moneda es la pasta de coca

La Corte Constitucional ha reconocido el consumo de los productos de hoja de coca como una práctica cultural de las comunidades indígenas. 

Foto:

Raul Arboleda / AFP

Por: JUSTICIA
02 de octubre 2018 , 12:50 p.m.

Aunque el uso de la hoja de coca ha sido reconocido por la Corte Constitucional como una manifestación de la identidad de las comunidades indígenas, la comercialización de esos productos por fuera de sus territorios étnicos tiene límites.Así, aunque pueden usarlos y distribuirlos libremente dentro de sus comunidades, para poder venderlos en el resto del país, deben ajustarse a las reglamentaciones generales que aplican a cualquier producto. 

La Corte aseguró que la hoja de coca es un elemento fundamental desde el punto de vista cultural, religioso, medicinal, alimenticio para las comunidades indígenas del país, por lo que su uso ha sido protegido por la Constitución.

Sin embargo, afirmó que aunque en Colombia no hay una regulación expresa que promueva o impida la comercialización de esos productos, el Invima ha insistido en que no hay ninguna reglamentación que los ampare para que sean comercializados por fuera de los territorios ancestrales, sin contar con permisos sanitarios. 

"En ese sentido, debe entenderse que la comercialización de los productos derivados de la hoja de coca por parte de las comunidades indígenas fuera de sus territorios, incluido el pueblo Nasa, debe ajustarse a todas los mandatos legales que en la materia se encuentren vigentes, so pena de que la venta de los mismos no pueda llevarse a cabo", dice el alto tribunal. 

La Corte Constitucional estudió una tutela de dos indígenas Nasa que tienen una empresa denominada Coca Nasa, cuyos productos no pueden ser comercializados en Bogotá por no tener un registro sanitario. 

Los ciudadanos interpusieron una tutela el 22 de enero de este año contra la Secretaría de Salud de Bogotá. En ese recurso afirmaron que desde hace 20 años adelantan labores "para proteger y conservar la hoja de coca, buscando comercializar diversos productos derivados de esa planta", refiriéndose a productos alimenticios y cosméticos,, entre los cuales se encontraban bebidas hidratantes, productos de panadería, aperitivos con alcohol, pasta dental, jabón de baño, entre otros.

La comercialización de los productos derivados de la hoja de coca por parte de las comunidades indígenas fuera de sus territorios debe ajustarse a todas los mandatos legales


Su interés, dicen los dos tutelantes, es "difundir la identidad cultural del pueblo Nasa y generar alternativas económicas distintas al narcotráfico en los territorios indígenas del departamento de Cauca". 

Sin embargo, desde hace algunos años las autoridades en Bogotá vienen haciendo visitas a tiendas naturistas en las que se prohíbe la comercialización de sus productos de hoja de coca. 

Al estudiar el caso, la Corte afirmó que el derecho  a la diversidad e identidad étnica y cultural, como todos los demás derechos, no tiene un carácter absoluto, pues tiene unos límites constitucionales. 


En el proceso la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá dijo que en sus visitas a las tiendas no estaba prohibiendo la comercialización de un producto en concreto, sino que lo que estaba haciendo era verificar que los productos contaran con los permisos necesarios. 

Y el Invima aseguró que un fallo del 2015 del Consejo de Estado que tumbó una resolución de esa entidad que establecía que los productos de hoja de coca no tienen un aval sanitario, no dio permiso "para la comercialización de todos los productos derivados de la hoja de coca". Esto porque, a su juicio, esa decisión no emitió ninguna orden en el que se le de una patente a favor de la comunidad indígena Nasa para vender sus productos. 

Para la Corte, es claro que las medidas que ha adoptado el Invima y la Secretaría de Salud de Bogotá al ejercer un control sanitario de los productos de hoja de coca "obedecen al cumplimiento de las funciones que en la materia le fueron legalmente asignadas a dichas entidades para efectos de proteger al consumidor", por lo que consideró que la tutela de los dos indígenas no es válida. 

La batalla jurídica de los Nasa por vender sus productos

En el 2002, luego de varios acuerdos con el Gobierno, los indígenas Nasa lograron que se expidieran varios actos administrativos por la autoridad indígena con los que les dieron registros sanitarios que autorizaban la comercialización de sus productos.

Sin embargo, desde el 2007, el Invima ha venido enviando comunicados a las secretarías de salud de diferentes departamentos para que se impida la comercialización de productos derivados de la hoja de coca, y en el 2010 emitió una alerta sanitaria indicándoles a los ciudadanos que se deben abstener de consumir y comercializar productos como té, aromáticas, galletas o cualquier alimento derivado de esa coca, pues no tenían un registro sanitario. 

Así fue como la comunidad indígena interpuso una acción pública de nulidad y en el 2015 el Consejo de Estado les dio la razón en que las resoluciones del Invima vulneraban sus derechos a la protección de la diversidad étnica y cultural. 

Pese a esto, la Secretaría de Salud de Bogotá comenzó a hacer capacitaciones para propietarios de tiendas naturistas en las que les indican que "todos los productos de hoja de coca que se expenden en el mercado de la ciudad son ilegales", porque no tienen el registro sanitario. Incluso, estas autoridades, dice la tutela, han amenazado a esos puntos comerciales con el cierre de sus establecimientos si siguen vendiendo los productos de hoja de coca. 

Según los tutelantes, esas acciones  estaban vulnerando sus derechos a la autonomía de los pueblos indígenas, al trabajo, a la identidad e integridad étnica y cultural, a la protección de la riqueza cultural, la participación en la vida económica, el debido proceso, la igualdad en la justicia y el derecho de petición. 

En la tutela, los indígenas solicitaban que la Corte le ordenara a las autoridades que visitan las tiendas naturistas conocer el fallo del Consejo de Estado que había establecido que sí se pueden comercializar sus productos. Sin embargo, la Corte no admitió su tutela y afirmó que al prohibirse la comercialización de sus productos por no tener registros sanitarios, no se les están vulnerando derechos. 

JUSTICIA

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