El balance de la ley de feminicidio, tres años después

El balance de la ley de feminicidio, tres años después

ONU Mujeres dice que persisten debilidades en la investigación y judicialización de estos crímenes.

Las leyes más sonadas en los últimos años

La ley  Rosa Elvira Cely catalogó el feminicidio como un delito autónomo, con el fin de garantizar la investigación y sanción de las violencias contra las mujeres por motivos de género. 

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EFE

Por: Justicia
30 de noviembre 2018 , 12:05 p.m.

En el 2015, después de que el asesinato y violación de Rosa Elvira Cely en el Parque Nacional de Bogotá generaron repudio nacional por la brutalidad con la que fueron cometidos, el Congreso aprobó la ley de feminicidio para juzgar desde una óptica distinta los asesinatos cometidos contra las mujeres por su condición de mujeres. 

Esta ley, la 1761 del 2015, cambió la forma de investigación y judicialización de los homicidios cometidos contra mujeres por razones de género y aumentó al doble las penas por este crimen, por lo que un culpable de este delito puede pagar entre 40 y 50 años de prisión.

En los feminicidios se analizan elementos como el desprecio, la subordinación, la misoginia, el control, la intimidación en el delito. Además, este crimen se puede probar con testimonios que muestren las amenazas del victimario, dictámenes forenses, historias clínicas, mensajes amenazantes. 

Al evaluar esta ley, a tres años de su creación, ONU Mujeres aseguró que en la región los feminicidios son un problema alarmante, debido a que 14 de los 25 países del mundo con las tasas más elevadas de este delito están en América Latina. Además, en la región se estima que 1 de cada 3 mujeres ha sido víctima de violencia. 

Según estadísticas de la Fiscalía, en Colombia se han proferido por lo menos 200 condenas por feminicidio, y 348 personas han sido imputadas por estos hechos. Sin embargo, Medicina Legal afirma que hay por lo menos 34.600 procesos que podrían constituir feminicidios en los que más del 90 por ciento se mantiene en la impunidad. 

Antes de la ley de feminicidio existía un agravante en el artículo 104 del Código Penal que permitía juzgar con penas más altas los homicidios contra las mujeres por su condición de mujeres, aunque poco se aplicaba. Al estudiar esos casos, ONU Mujeres encontró 12 sentencias que en la práctica constituían un feminicidio, pero que se juzgaron como homicidio contra una mujer porque no existía esta norma. En esos delitos las penas oscilaron entre los 16 y los 48 años de prisión, pero en sólo dos casos se aplicó el agravante del Código Penal. 

Y al estudiar 17 sentencias por feminicidio proferidas tras la ley de Rosa Elvira Cely, ONU Mujeres asegura que se mantienen las dificultades investigativas por lo que se debería crear una Unidad Nacional para la Investigación del Feminicidio en las ciudades donde tenga una mayor ocurrencia. 

En los casos estudiados, en 12 el perpetrador fue la expareja, en 4 la pareja, y en uno el cuñado. El principal mecanismo de muerte fue un arma cortopunzante, con 15 casos y la mayoría (12) se dieron en el espacio público. 

Pese a los agravantes, ONU Mujeres encontró que las condenas oscilaron entre los 10 y los 49 años. 

Una de las conclusiones de la ONU, es que aunque se han dado avances entre los funcionarios judiciales para usar este término, aún persisten los problemas de formación en temas de género, sobre todo para entender los casos de violencia intrafamiliar que muchas veces terminan en feminicidio. 

Así, un 48 por ciento de fiscales de la Unidad de Violencia Intrafamiliar que fueron entrevistados por la organización, considera que este delito debería ser querellable porque congestiona el sistema penal acusatorio. Además, un 45 por ciento creen que las mujeres denuncian como retaliación con su pareja. 

Según el organismo, aunque una "progresiva aceptación del término feminicidio",  uno de los principales obstáculos para implementar esta ley es la "falta de formación en temas de género en los operadores judiciales, jueces y fiscales". 

Hay otras cifras como que el 88 por ciento de jueces y fiscales entrevistados  considera que el tipo penal de feminicidio "ha contribuido a desnaturalizar la expresión "ella se lo buscó"". Y un 77 por ciento asegura que esta tipificación permitió desnaturalizar expresiones como "la mató porque la amaba demasiado", "la mató por celos", ella lo obligó a serle infiel", y ella lo provocó". 

Aunque en estos casos no se puede dar la justificación de la "ira y el intenso dolor", aún hay funcionarios judiciales que los juzgan de esta forma: 

Sorprende que en una de las sentencias analizadas el juez otorgó una considerable rebaja punitiva, argumentando a
favor del perpetrador que obró bajo la diminuente de la ira e intenso dolor

Algunas de los problemas que persisten para investigar este delito, dicen los funcionarios judiciales, es la falta de equipo técnico y humano, la necesidad de expandir la formación en género a fiscales y jueces. Para hacerle frente a este problema, ONU mujeres propone la disminución de la carga laboral, y la creación de una unidad especializada que se encargue de estos hechos. 

Esto porque, según el estudio, el número de investigadores de policía judicial asignados a los fiscales sigue siendo insuficiente. Cada uno de los fiscales a los que tuvieron acceso tienen en promedio 273 procesos y sólo cuentan con tres personas para la indagación preliminar y la investigación.

¿Por qué una ley de feminicidio?

ONU Mujeres señala que la necesidad de crear un tipo penal distinto para juzgar los homicidios de mujeres cometidos por razones de género, tiene razones que van desde combatir la impunidad, así como entender las diferencias que rodean estos casos. 

Esta organización asegura que plantear este delito como feminicidio es necesario ya que las mujeres son asesinadas en circunstancias distintas a las que suelen serlo los hombres, en un contexto de sociedad patriarcal. 

También, señala la ONU, el agravante que traía el Código Penal sobre los asesinatos a mujeres por su condición de ser mujeres no estaba siendo aplicado, pese a que, por ejemplo, en el 2012 fueron asesinados 1.316 mujeres de las cuales en 138 casos el asesino fue su pareja, 36 eran conocidos y 34 eran familiares. 

Además, el feminicidio implica que el caso trasciende a un hecho de responsabilidad individual porque involucra al Estado, que en muchas casos no les da una respuesta eficaz a las mujeres para protegerlas de sus parejas o exparejas. 

JUSTICIA

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