Se cumplen 20 años del secuestro del vuelo 9463 de Avianca

Se cumplen 20 años del secuestro del vuelo 9463 de Avianca

El 12 de abril de 1999 el Eln cometió el palgio. Sobrevivientes narran cómo son sus vidas ahora.

Avión Fokker 50 Avianca vuelo 9463

Tras el secuestro de los pasajeros y la tripulación, el avión de Avianca abandonado en Simití, Bolívar.

Foto:

AFP / Archivo

Por: Redacción Justicia
12 de abril 2019 , 09:37 a.m.

Este 12 de abril se cumplen 20 años del secuestro del vuelo 9463 de Avianca, un avión Fokker 50 que cubría la ruta entre Bucaramanga y Bogotá. En el avión viajaban 46 personas: 35 pasajeros, 5 tripulantes y los secuestradores.

En medio del trayecto, guerrilleros armados del Eln que cubrían sus rostros con pasamontañas secuestraron el vuelo, obligaron a los pilotos a salir de la cabina e hicieron un aterrizaje forzado en una pista en la vereda El Piñal, corregimiento de Vijagual, ubicado entre los municipios de Simití y San Pablo, en Bolívar.

Tras aterrizar, los pasajeros y tripulación del avión fueron recibidos por más miembros del Eln quienes se llevaron a los secuestrados a la selva, en donde permanecieron hasta su liberación, que ocurrió paulatinamente en el trascurso de un año y unos meses más. Durante cautiverio falleció Carlos Gustavo González, uno de los pasajeros

Este fue el primero de tres plagios masivos que en menos de dos meses realizó este grupo subversivo en el país en 1999. 

En 2005 el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Bucaramanga condenó a los guerrilleros del Eln Luis Eduardo Galvis Rivera, William Ricardo Blanco Suárez y Héctor Dante Becerra Salazar a 37, 36 y 36 años de cárcel respectivamente, por los delitos de secuestro extorsivo agravado, apoderamiento y desvío de aeronaves, falsedad material en documento público y destrucción, supresión y ocultamiento de documento público.Esta sentencia fue ratificada en 2008 por la Corte Suprema de Justicia.

Dos esposos secuestrados

Hermann Alfonzo y Gloria Amaya de Alfonzo cumplirán este próximo 11 de agosto 48 años de casados. Ella tenía 15 años y él 19 cuando se casaron pese a la oposición de las familias, hoy afirman vivir tranquilos en Bucaramanga, rodeados de amigos, familia y en especial de sus dos nietos de 5 y 2 años.

Pero no olvidan el 12 de abril de 1999 cuando, por más de un año, sus vidas se interrumpieron debido al secuestro de un vuelo en el que viajaba Gloria.

Ella fue una de las últimas pasajeras en ser liberadas por el Eln luego del secuestro, estuvo en cautiverio durante 19 meses y 10 días. “Hoy estoy pensionada, gozo de una vida feliz, con mucho calor de hogar, y trato de no pensar en el secuestro”, dijo a EL TIEMPO.

“Uno se puede dejar morir de tristeza”, expresó con voz pausada y serena al recordar los tres primeros meses de cautiverio. “Yo lloraba todos los días, usted no se alcanza a imaginar lo que lloré, pero empezaron a llegar por radio los mensajes de mis hijas y de mi esposo Hermann. Ellas gritaban que no me dejará vencer. 'Vuelve mami, vuelve…' y eso me motivó”.

Yo lloraba todos los días, pero empezaron a llegar por radio los mensajes de mis hijas y de mi esposo Hermann. Ellas gritaban que no me dejará vencer. 'Vuelve mami, vuelve…' y eso me motivó

Gloria, quien en el momento del secuestro era gerente de una concesionaria en la capital de Santander, afirmó que el día que dejó de llorar, sanó. Por ese acto de perdón considera que no tuvo que recibir ningún tipo de terapia psicológica, “yo hablé y hablé del secuestro de cada día en cautiverio, de lo mucho que extrañaba un baño con agua caliente, un colchón cómodo. Lo mucho que extrañé a mi familia, que hice catarsis”.

Hoy sus dos hijas se asociaron y tienen una empresa de textiles y de dotación, “ellas son muy unidas, tal vez una situación tan dramática como el secuestro de sus padres las maduró a la fuerza, pero a la vez, las convirtió en grandes mujeres”, puntualizó.

Y es que en medio del secuestro, su esposo Hermann se convirtió en el vocero de las 16 familias que tenían un ser querido retenido por la guerrilla del vuelo 9463 de Avianca. Él buscó acercamientos con los jefes del Eln, hablaba con el presidente de la época, Andrés Pastrana, y tocaba cada puerta que se pudiera para tratar de lograr la liberación de los cautivos.

“De un momento a otro terminé muy comprometido con la liberación de todos, yo no pensaba solo en Gloria, yo pensaba en todos, y nada fue igual después”, afirmó Alfonzo, quien dijo a este diario que perdió su trabajo en medio de este trance en el que él, de una forma, también terminó secuestrado.

A este arquitecto, que dirigía la Asociación Bancaria de Santander en el momento del secuestro de su esposa, y por los acercamientos con la guerrilla, lo acusaron de haber filtrado información al Ejército que llevó a la desaparición de dos militantes del Eln, por eso lo secuestraron en marzo del 2000, por casi dos meses, hasta que demostró que nada tuvo que ver.

En cuanto recuperó la libertad, siguió su labor de vocero, hasta que logró la entrega de su esposa y el último de los secuestrados, Abner Duarte.

Hoy me incomoda ver como 20 años después las cosa siguen prácticamente igual. Hay violencia, inseguridad y mucha incomprensión y falta de tolerancia entre nosotros

“Hoy me incomoda ver como 20 años después las cosa siguen prácticamente igual. Hay violencia, inseguridad y mucha incomprensión y falta de tolerancia entre nosotros”, puntualizó Hermann, quien dijo que de vez en cuando habla o se reúnen con alguno de los secuestrados y recuerdan con nostalgia, pero con mucha esperanza, ese dramático episodio que marcó sus vidas.

'Trato de llevar una vida normal y ser feliz'

Otro fue el giro en la vida de Leszli, y su papá Laszlo Kalli, secuestrados ese fatídico 12 de abril, hace 20 años.

Leszli tomó protagonismo por identificar a uno de sus secuestradores, José María Ballestas, “esto casi se convierte en un problema diplomático con Venezuela porque Ballestas era protegido de Hugo Chávez”, aseguró a EL TIEMPO.

Al recuperar la libertad, ingresó a estudiar Derecho, pero por ser testigo contra la guerrilla por el secuestro recibió “varias amenazas de muerte que me obligaron a viajar a Canadá, en un programa de testigos protegidos. Allá estudie Diseño Gráfico, y viví 8 años”, afirmó.

Leszli y su padre duraron 373 días secuestrados, y el diario que ella escribió durante su cautiverio, se convirtió en un libro: 'Secuestrada una historia de la vida real'.

“Al regresar al país me he dedicado a temas animalistas, de lucha contra la corrupción, aspiré al Senado; y fui víctima de acoso laboral, en un extremo indescriptible, que me llevó a escribir mi segundo libro”, dijo Leszli, al referirse a su paso por la Alcaldía de Gustavo Petro, de la cual tuvo que retirarse en medio de denuncias de acoso laboral.

El que diga que un secuestro no deja secuelas, miente. Deja secuelas muy profundas y que no se superan fácil

Sobre la vida de Laszlo, su padre, contó que “él pidió pensionarse de Avianca al año siguiente de nuestra liberación. No pudo adaptarse a la situación y a realizar vuelos. Él era piloto a nivel internacional”, dijo Leszli, quien agrego, “el que diga que un secuestro no deja secuelas, miente. Deja secuelas muy profundas y que no se superan fácil".

Leszli vive en Bucaramanga con su familia, y asegura que vive tranquila, dedicada a su columna de opinión en Los Irreverentes. “El secuestro incidió hasta en mi vida personal. Hablo mucho dormida, grito y peleo sintiéndome en la selva, en medio los días de mi cautiverio, pero trato de llevar una vida normal y de ser feliz”.

JUSTICIA​

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá

Empodera tu conocimiento

Logo Boletin

Estás a un clic de recibir a diario la mejor información en tu correo. ¡Inscríbete!

*Inscripción exitosa.

*Este no es un correo electrónico válido.

*Debe aceptar los Términos y condiciones.

Logo Boletines

¡Felicidades! Tu inscripción ha sido exitosa.

Ya puedes ver los últimos contenidos de EL TIEMPO en tu bandeja de entrada

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.