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Carteles mexicanos y el ‘clan’, en puja por la producción de heroína
Cultivo de amapola, heroína

La Policía Antinarcóticos da prioridad a la erradicación de matas de amapola en Cauca y Nariño, donde se han detectado 194 hectáreas sembradas.

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Carteles mexicanos y el ‘clan’, en puja por la producción de heroína

Policía Antinarcóticos detectó 194 hectáreas sembradas con matas de amapola en Cauca y Nariño.

La incautación de heroína más grande registrada este año en Colombia se dio esta semana en Buesaco, Nariño. Policías de la dirección Antinarcóticos incautaron 11,6 kilos del opiáceo. Y si bien la cifra es pequeña frente a las toneladas de marihuana que se incautan cada mes en Colombia, ese hallazgo plantea una nueva alerta frente a una droga cuyo uso viene en aumento en el mundo y cuyo negocio es dominado por grupos ilegales de Afganistán.

Según el más reciente informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (Jife), publicado esta semana, el consumo de esa droga se ha incrementado en el mundo hasta el punto de que ya es la segunda más consumida en China y las cifras de incautaciones se han duplicado en la India.

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La creciente demanda de esa droga y la gravedad de sus efectos llevaron a que las autoridades colombianas se concentraran en conocer la penetración en Colombia de ese negocio para combatirlo. Este año, Antinarcóticos ha incautado 82 kilos de heroína en total, el año pasado se incautaron 262 kilos y en el 2019 fueron 276.

De acuerdo con la investigación adelantada por los uniformados y conocida por EL TIEMPO, la heroína incautada en Nariño estaba en tránsito hacia Ecuador, aprovechando la cercanía de la frontera. El alijo lo ubicaron en una maleta, que al parecer los narcotraficantes abandonaron al notar la presencia de los agentes Antinarcóticos, que les venían siguiendo los pasos días atrás.

La policía identificó varias modalidades para mover la droga: es transportada por personas de escasos recursos, a quienes los narcos seducen con el ofrecimiento de un pago para que crucen la frontera con pacas en transporte público o en carros particulares. Por lo general llevan la heroína en maletas de doble fondo, e incluso se han detectado casos de personas que han ingerido cápsulas de heroína para transportarlas en el estómago. Ya en Ecuador se la entregan a un miembro de la red que se encarga de enviarla a EE. UU. o dejarla para el consumo interno en el país vecino.

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Con la incautación de los 11,6 kilos de heroína se evitó la comercialización de 207.000 dosis y se afectó a los narcos en unos 828.000 dólares.

Los grupos de Inteligencia y Policía Judicial de Antinarcóticos trabajan en identificar a las redes que están incursionando en ese negocio ilegal. Esto porque tras la captura en febrero de 2020 de Carlos Alberto Salazar, quien era considerado por las autoridades como el ‘capo de la heroína’, no se ha podido identificar a su sucesor.

Salazar, a quien le decían el ‘Señor de la Bata’, de acuerdo con la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), tenía nexos con el cartel de Sinaloa para enviar heroína a Nueva York. De hecho, dentro del proceso que se adelanta en su contra en EE. UU. se lo señala del ingreso de al menos 100 kilos del opiáceo a ese país en los últimos años. El narco, dicen investigadores, habría acordado con los mexicanos un pacto para enviar un grupo de químicos colombianos que les enseñara a procesar la heroína con la misma calidad que se produce en el país. Por esto, durante la pandemia, y a pesar de las medidas restrictivas, los mexicanos lograron mantener la producción y comercio del opiáceo.

El director de la Policía Antinarcóticos, el general Herman Alejandro Bustamante, le dijo a EL TIEMPO que la siembra de amapola –la planta de la que se extrae el látex base de la morfina y heroína– se ha concentrado en Nariño y Cauca. Esta actividad ilegal, a diferencia de la producción de marihuana y cocaína, no está en manos de las disidencias o el Eln, sino de ‘narcos puros’ con gran capacidad económica, como lo era el ‘Señor de la Bata’.

Cultivos de heroína, amapola

Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC), entre julio de 2019 y julio de 2020 se registraron 83.000 muertes por sobredosis por el consumo de derivados de opioides.

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Ahora el negocio se los estarían disputando carteles mexicanos y redes criminales como el ‘Clan del Golfo’.

Los investigadores han establecido que redes como las de ‘Mayimbú’, jefe de las disidencias del frente ‘Jaime Martínez’, que delinque en el norte de Cauca, les cobran a estas redes de narcos el llamado ‘impuesto de gramaje’ por seguridad en la zona y por usar sus rutas.

El general Bustamante dijo que a través del Sistema Integrado de Información y Monitoreo (Siima), que maneja directamente Antinarcóticos, ya se identificaron 194 hectáreas sembradas con amapola. Con las hectáreas detectadas, aseguran los expertos de Antinarcóticos, se pueden procesar unos 598 kilos anuales de heroína. Las plantaciones de amapola dan dos o tres cosechas por año.

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El general Bustamante, dijo que el Siima identificó que los municipios con cultivos de amapola en Cauca son: Bolívar (125,7 hectáreas), San Sebastián (12,2 hectáreas), La Vega (5,5) Sotará (3,6) y Almaguer (0,4 hectáreas).

Mientras que en Nariño se detectaron plantaciones en San Pablo (16,6 hectáreas), La Cruz (12,6 hectáreas), Buesaco (11,8 hectáreas) y El Tablón (6,2 hectáreas).

No le voy a negar que hace muchos años se tuvo la siembra de amapola, pero en este momento, yo que he estado en el lugar, le puedo asegurar que no hay más de una hectárea sembrada con amapola

Para las autoridades es preocupante que varias siembras de amapola están muy cerca de resguardos indígenas, especialmente en Cauca.

El alcalde de Bolívar, en Cauca, Jorge Alberto Macías Rosero, se declaró extrañado de que su municipio aparezca con el mayor número de hectáreas sembradas con amapola, y aseguró que los mayores sembradíos estaban en el corregimiento de Los Milagros, donde hace seis o siete años se reemplazó la amapola por quinua.

“La gente viene sembrando la quinua. No le voy a negar que hace muchos años se tuvo la siembra de amapola, pero en este momento, yo que he estado en el lugar, le puedo asegurar que no hay más de una hectárea sembrada con amapola”, aseguró el alcalde. Y añadió que la economía de los campesinos de la zona depende de la quinua y no de la amapola.

Por su parte, Harold Ruiz, exasesor de cultivos de uso ilícito de la gobernación de Nariño, le dijo a este diario que considera que hay un subregistro en el número de hectáreas sembradas con matas de amapola y que serían muchas más. Añadió que los carteles mexicanos están detrás del negocio de la heroína colombiana y que por eso, grupos como el ‘clan del Golfo’ y las disidencias están tratando de adelantarse, aprovechando las redes que mantienen para el tráfico de cocaína.

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Extracción de látex

Ruiz señaló que la extracción de látex tiene un componente cultural muy arraigado en determinados lugares. “Usted aquí ve a los campesinos, familias completas, entre las dos y cinco de la mañana, rallando el bulbo de la amapola (de donde se extrae el látex), solo a esa hora. Ellos creen que si lo hacen con la luz del día o a otra hora, se daña la flor y la calidad del látex”, explicó.

“A cada labriego, los narcotraficantes le pagan unos 300.000 pesos por kilo de látex que recogen”, señaló el director de Antinarcóticos, quien afirmó que esos mismos narcos ofrecen en las zonas de producción el kilo de heroína entre los 12 y 14 millones de pesos. En Cali, ese kilo está sobre los 16 millones; en Bogotá, en 18 millones de pesos y en Cúcuta llega a los 22 millones de pesos. Una dosis de heroína equivale a 0,6 gramos, cantidad que los narcos rinden con otros químicos que la hacen más letal.

Precisamente, el general Bustamante dijo que el negocio de la heroína es más atractivo para los criminales porque mientras que un kilo de cocaína cuesta en las calles de Nueva York unos 35.000 dólares, ese mismo kilo, pero de heroína, está entre los 45.000 y 80.000 dólares, dependiendo de la ciudad.

En Tulcán (Ecuador), uno de los más grandes puntos de acopio, el precio de un kilo de heroína parte de los 7.000 dólares, y de allí a Centroamérica su valor se triplica llegando a los 26.000 dólares.

Las policías de Colombia y Ecuador ya están trabajando conjuntamente para enfrentar las redes criminales, frenar la producción y evitar el consumo de esa droga, que tiene un alto componente adictivo.

ALICIA LILIANA MÉNDEZ
Redactora de Justicia
justicia@eltiempo.com
En Twitter: @JusticiaET

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