¿Por qué dice que en debate del glifosato ha habido mucha hipocresía?

¿Por qué dice que en debate del glifosato ha habido mucha hipocresía?

El decano de Economía de la Sergio Arboleda explica alcances de documento sobre este químico.

Alberto Schlesinger Vélez

Alberto Schlesinger Vélez es doctor en derecho especializado en ciencias socioeconómicas y decano de la facultad de Economía de la U. Sergio Arboleda.

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Milton Díaz / EL TIEMPO

Por: María Isabel Rueda
24 de junio 2019 , 10:32 p.m.

Alberto Schlesinger, miembro del Consejo Académico de la U. Sergio Arboleda y decano de Economía, explica los alcances del documento sobre el glifosato que, entre otras entidades, fue enviado a la Corte Constitucional para generar un espacio de reflexión sobre su asperjar con el producto.

El Gobierno ha sorprendido al país con el anuncio de que en algunas semanas volveremos a fumigar con glifosato. ¿Dada la cercanía con la Sergio Arboleda, cabe pensar que este nuevo documento que usted me presenta, de alguna manera, sirve de base a ese anuncio?

A ver. ¿Cómo promovimos este documento? La Universidad no cuenta con disciplinas en el campo de la química o la salud pública o la agronomía. Partimos de los campos económico, jurídico y político, que sí son nuestras disciplinas. Nos centramos en dos problemas del país, que son de seguridad nacional: el narcotráfico y el petróleo. Problemas que no deben tener color político. Sobre esos dos temas buscamos racionalizar en forma ordenada y sencilla información disponible para hacerla más comprensible al común de la gente. En ‘el común de la gente’ se incluye a los magistrados de la Corte Constitucional, porque creemos que la evidencia resultante merece ser tenida en cuenta.

¿Tengo razón cuando digo que para encontrar un estudio de glifosato, uno que diga que es dañino para la salud, y otro que diga que no, a ambos los encuentra?

Encuentra lo que uno quiera. Entonces, lo que hicimos fue ir a los hechos reales, que son contundentes. Si se mira, por ejemplo, el ‘fracking’ –del que podemos hablar más adelante–, sabemos que se conoce desde hace mucho tiempo. Es un sistema de los que llaman secundarios de recuperación. Estados Unidos lo reactivó finalmente cuando decidieron que deberían ser autosuficientes, ya que con su dinero se había creado un grupo con intenciones políticas que estaba interviniendo su economía a través de organizaciones como la Opep.

Desarrollando su potencial productivo, incluido el ‘fracking’, llegaron a ser autosuficientes y los primeros productores del mundo. El ‘fracking’ requirió una curva de aprendizaje que hoy es una tecnología probada y segura.

¿Y qué datos arrojó esa curva de aprendizaje?

Ajustarse a las condiciones propias del terreno y a los controles de seguridad para evitar posibles efectos colaterales. Hoy, esa tecnología está probada y en pleno uso. Obviamente, hay diferentes opiniones, pero la realidad es que el uso de este sistema es una necesidad para el futuro inmediato de nuestra economía. Habidas proporciones, es lo mismo que la necesidad de erradicar el narcotráfico.

El primero en hacer el anuncio, incluso antes del Presidente, fue el ministro de Defensa…

A algunos les pudo sonar un poco en tono de reto, en especial a la Corte. Aunque la verdad es que se puso de presente la ineficiencia y el costo de vidas humanas de la erradicación manual, y que hay un fallo pendiente y unos requisitos determinados por la misma Corte.

La Corte tiene que decidir si flexibiliza la lista de requisitos para fumigar o la deja como está. Porque así como existen unos estudios que dicen que esos peligros probables contra la salud y el medioambiente no van a pasar, otros estudios dicen que están confirmados…

Así es. Insisto en lo que dijo el ministro en relación con la pérdida de vidas y la eficiencia de la erradicación manual. Se pierden vidas de las fuerzas del orden y se afecta su moral. También está la sustitución voluntaria, a la que dada la magnitud del problema, no le tengo mucha confianza. El campesino, que está sometido a presiones de todo tipo, desde las amenazas de cualquier tipo hasta su situación de vida, tentados por un ingreso que obedece a la capacidad de pago del delincuente, difícilmente puede ser un sistema confiable. Y hay otra razón. Los mayores terratenientes del país son los narcotraficantes y los grupos guerrilleros. Ello permite contratar aparceros que cultiven y se acabó el problema. Ahí podríamos estar creando un mito como principal medio de erradicación.

¿Está confirmado que si hubiéramos seguido fumigando no tendríamos lo que hoy encontramos sembrado?

Hay un hecho, y es cómo llegamos a bajar a menos de 50.000 hectáreas el área sembrada, al final de la administración Uribe. Si no se hubiera interrumpido el uso del glifosato, esa extensión hoy sería incluso menor. El país debe preguntarse: ¿qué sería hoy de Colombia en todos los aspectos que nos afectan con 10 o 20 mil hectáreas, por ejemplo, en lugar de más de 200.000?

¿Pero está comprobado o no? Porque hay muchos incrédulos que no creen en las potencias del glifosato.

Eso está comprobado. En este documento se fue a las fuentes. Por ejemplo a la Andi, que cuenta con una cámara especializada en asuntos agrícolas. Además, a la empresa que es dueña de la molécula, buscando organizar la información práctica y no la teórica. Se trata de una molécula muy sencilla, cuyo efecto es sobre el género vegetal y no animal. Excluye no solamente a seres humanos sino a los animales en general, como los peces, ganado, aves, etcétera. La sustancia se adhiere a la hoja, y para la aspersión aérea, el mismo material emulsionante que hace que se adhiera permite evitar la deriva por aire, dentro de las condiciones de altura y velocidad. La molécula fue registrada por primera vez en el año 1974. O sea que estamos hablando de 45 años más o menos de uso.

¿Y en ningún país está prohibido?

No. Hasta donde lo sé, hoy en día en ninguno.

La FAO calcula que si no existiera el glifosato –no hablo de herbicidas, sino de glifosato–, podría caer la producción de alimentos un 40 % a nivel mundial

Pero en California sí se han aceptado millonarias demandas por daños a la salud de las personas. No muchas, pero se dice que hay miles esperando pista…

Ningún fallo de los proferidos está en firme. Y las autorizaciones de uso del glifosato continúan vigentes. Están demandando a uno de los laboratorios más grandes del mundo. Hay mucho dinero en juego. El último fallo creo que fue de 2.000 millones de dólares. Una cifra suficiente para que muchos ganen en el tribunal. Pero ninguno de esos fallos de primera instancia ha llevado a que las autoridades americanas prohíban el uso del glifosato. Aquí hay un discurso de un parlamentario en el Congreso o en un concejo municipal, un plantón en el Chocó, un artículo en un periódico, y se puede simplemente suspender su uso.

¿Qué productos colombianos se fumigan con glifosato, que no sea la coca?

Ese es uno de los datos más importantes, porque forma parte de las responsabilidades que se tienen que tener en cuenta al tomar una decisión. Por ejemplo, en los cultivos de algodón se utiliza el glifosato en el ciento por ciento del área sembrada.

¿Y por qué nunca se ha producido una discusión alrededor del glifosato en el algodón ni en los demás productos?

Buena pregunta…

¿En el café la hay?

Se utiliza en el 75 % del área sembrada. En el maíz, en el 75 %; arroz, 95 %; caña, 70 %; banano, 80 %; pasto, 50 %; frutales, 80 %; hortalizas, 45 %; papa, 45 %. En la China, en él área de los frutales sembrados utilizan glifosato en el 64 %. En la del té, en la India, en el 72 % del área. En el algodón en Australia, en el 100 %. En el café en Vietnam, en el 46 %; en el banano en la China, en el 47 %. Esta es una evidencia de un peso muy grande. Cuando se habla de la producción de café, no se está haciendo referencia a zonas aisladas como el Vichada, sino a zonas densamente pobladas, con fuentes de agua que abastecen acueductos, etcétera. Y los datos que acabamos de ver son de países que no son propiamente de quinta categoría, sino donde existe un fuerte control normativo, y ONG muy activas. Pero hay un último dato muy diciente. ¿Sabe quiénes son unos de los principales usuarios del glifosato? Los productores de coca. Se calcula que en zonas como Norte de Santander y el Catatumbo, el promedio de consumo puede estar por encima de los 6.000 litros. Mientras el Estado suspende el uso por las autoridades, los delincuentes lo usan ampliamente.

¿Cree que la polémica sobre el uso del glifosato ha sido hipócrita?

Sí, en gran parte porque favorece ciertos intereses.

¿En el fondo es política?

Política y económica. Es que aquí los intereses que salen beneficiados económicamente son de grandes ligas, porque resulta que cuando uno habla del narcotráfico, está hablando del negocio más grande del universo.

¿Este estudio se lo han presentado a la Corte Constitucional?

Se lo mandamos con la firma del rector de la Universidad a la Corte Constitucional, magistrado por magistrado. Empezando por el magistrado Ríos, que es el que tiene el caso, y le llegó personalmente con un mensaje: como universidad no tenemos absolutamente ninguna posición con respecto a esto. Queremos presentar el tema simplemente en un orden comprensible, con datos no rebatibles, porque son hechos fácticos. Y advertirles que las decisiones que aquí se tomen no se van a quedar limitadas al tema de la cocaína; esto tiene un impacto en el agro. La FAO calcula que si no existiera el glifosato, no estoy hablando de herbicidas sino de glifosato, podría caer la producción de alimentos en un 40 % a nivel mundial.

La Organización Mundial de la Salud insiste en que existe la posibilidad de que el glifosato sea cancerígeno…

La OMS está dividida en cuatro capítulos. Tres dicen que no hay un efecto cancerígeno; y hay un cuarto, que es el que analiza el tema del cáncer, que dice que posiblemente sí. Y esa entidad que dice que posiblemente sí no investiga; valida estudios de terceros, y, de por sí, eso ya le da un nivel de sustentación un poco débil. Pero tienen otro cuadrito muy interesante que tiene cuatro tipos de calificaciones. En una lista de lo que consideran ‘probablemente cancerígeno’, resulta que el glifosato figura al lado de actividades en peluquería, de trabajos por turnos que interrumpan los patrones normales de sueño, de ingerir bebidas calientes a más de 65 grados, y al lado de las carnes rojas. Pero quiero que me dé unos minutos para hablarle del ‘fracking’.

Otro tema que enciende los ánimos…

El ‘fracking’ trataron de prohibirlo en el Plan de Desarrollo; ese mico estaba hecho. Se logró quitar. Lo único que está pidiendo el Gobierno es un plan piloto, no está pidiendo más. ¿Qué lo diferencia del glifosato? Que el ‘fracking’ hay que ajustarlo a las condiciones geológicas de cada país. Una cosa es hacer ‘fracking’ en las llanuras de Kansas, y otra cosa es en las montañas aquí de Norte de Santander. Eso sí se tiene que mirar. Pero del ‘fracking’ dependen en buena parte los ingresos externos del país. El sector externo del país está destruido. A mí me tocó, cuando yo salí de la universidad, participar en el famoso plan de exportaciones de Lleras, cuando se hablaba de exportar o morir. Hoy en día estamos exactamente ahí. En esa época, el país con menos exportaciones per cápita en América Latina era Bolivia, después seguíamos nosotros. Hoy, Bolivia tiene más exportaciones per cápita que nosotros. ¿Qué le paso al país en sesenta años? Pocos han entendido lo que sería no solo que se nos bajen los precios del petróleo, sino tener que importarlo. El petróleo con seguridad está ahí, y el ‘fracking’ es una forma de sacarlo.

¿Cuándo van a tomar la decisión del ‘fracking’?

Ya está más o menos tomada. El ‘fracking’ no solamente es petróleo; es gas, el problema más grave, porque tendremos escasez a la vuelta de dos, tres años. Un país en donde hicimos una política bien hecha de gasificación masiva, y resulta que ¡de la noche a la mañana se nos acaba el gas! El día que se nos suba el gas a tres veces lo que vale, pues tendremos que volver otra vez a la energía eléctrica.

¡Pero, ahora, la energía eléctrica nos va a salir muy costosa porque estamos pagando el robo de Electricaribe!

MARÍA ISABEL RUEDA
Especial para EL TIEMPO

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