En los últimos 5 años se triplicó el área sembrada de coca en el país

En los últimos 5 años se triplicó el área sembrada de coca en el país

El año pasado, Colombia tenía 171.000 hectáreas de hoja de coca, es decir, 17 % más que en el 2016.

Cultivos ilícitos

En los últimos tres años –entre 2015, 2016 y 2017– los cultivos ilícitos del país casi que se triplicaron: de 80.000 hectáreas se pasó a más de 220.000.

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Luis Robayo / AFP

20 de septiembre 2018 , 06:46 a.m.

Aunque el año pasado se marcó un récord en incautación de cocaína (435,4 toneladas), el aumento sin precedentes en la producción de cocaína, que según Simci llegó a 1.379 toneladas, implica que pese a todos los esfuerzos los narcos lograron poner en el mercado 944 toneladas del alcaloide. 

La mayoría de esa producción ilegal es exportada, principalmente hacia Estados Unidos y Europa. Sin embargo, cada vez más, los narcos están dejando grandes cantidades de droga para el mercado colombiano. Esa es la razón por la cual el microtráfico se convierte en uno de los grandes retos para la seguridad ciudadana. 

En promedio, un kilo de cocaína colombiana se vende en Estados Unidos por entre 30 y 40 mil dólares, y en Europa promedia los 50 mil. Esas cuentas indican que el mercado del narcotraficante y toda la cadena criminal y de corrupción que mueven en el país y en exterior habría manejado ingresos por al menos más de 2.800 millones de dólares. 

El informe de la ONU destaca el esfuerzo de las autoridades colombianas, que evitaron que casi la tercera parte de esa droga saliera a los mercados extranjeros o se vendiera en Colombia.

“En 2017, las incautaciones de cocaína aumentaron 20 por ciento, se optimizó la intervención sobre los complejos de transformación, casi se triplicó la erradicación forzosa y se lograron los primeros acuerdos de erradicación voluntaria”, indica el informe de la ONU.

El mismo reporte señala que los precios del kilo de cocaína cayeron en 11 por ciento el año pasado, comparados con los del 2016.

“Las caídas más representativas en los precios de la hoja y pasta básica de cocaína se presentaron en las regiones de Meta-Guaviare, Orinoquia y Pacífico. Lo anterior coincide con un estancamiento en la comercialización de estos productos en el primer semestre del 2017, debido a la falta de compradores en la zona”, entre otras razones, concluye el informe de la ONU.

Así fue el aumento de los cultivos

Además de continuar en aumento, los cultivos de hoja de coca se han convertido en una grave amenaza para la diversidad biológica de Colombia. La prueba es que una de cada tres hectáreas de los sembrados ilegales contabilizados en el 2017 –171.000 hectáreas en total– estaban en zonas que en el 2014 eran puro bosque.

El informe que entregó ayer la Oficina de la ONU contra las Drogas y el Delito sobre los cultivos ilícitos en el país el año pasado indica que había 25.000 hectáreas más que en el 2016. Y alerta sobre la urgencia de tomar medidas para conservar y proteger las zonas de reserva que están siendo deforestadas.

Según ese informe, el 5 por ciento de los cultivos de hoja de coca están dentro de los parques naturales, y otro 27 por ciento se localiza a menos de 20 kilómetros de uno de estos parques.

“Estamos sufriendo una deforestación con consecuencias ambientales terribles”, enfatizó el ministro de Defensa, Guillermo Botero, al referirse a esta situación.
Por departamentos, los más afectados en el 2017 por las hectáreas con hoja de coca eran, en su orden, Nariño, Putumayo, Norte de Santander, Cauca y Antioquia.

Y, entre estos, el caso más crítico es el de Nariño. Aunque el aumento de cultivos ilegales en el departamento solo es del 7 por ciento, sigue siendo el que más tiene. A finales del año pasado registraba 45.735 hectáreas.

En esta zona, bandas criminales y disidencias de las Farc, lo mismo que el Eln, han protagonizado ataques contra los grupos de erradicación manual de la Policía Antinarcóticos y han asesinado a líderes campesinos que promueven la sustitución voluntaria de los cultivos. De hecho, un estudio de la Fundación Ideas para la Paz en zonas de sustitución voluntaria indica que desde el 2017 han sido asesinados 36 líderes promotores de esta, la mayoría en Cauca y Nariño. Y de los 85 líderes amenazados que reseña la Fiscalía, 15 son de Nariño.

Los avances

En general, la ONU indica que donde hubo control de cultivos de hoja de coca en el 2017, mediante erradicación forzosa o sustitución voluntaria, los sembradíos ilegales bajaron un 11 por ciento. De hecho, resalta que el año pasado, la erradicación forzosa se triplicó. Mediante esta estrategia fueron destruidas 52.571 hectáreas de cultivos ilícitos, frente a 18.227 del 2016.

Sin embargo, advierte que la intervención solo se logró en el 14 por ciento del territorio afectado. “Para lograr un mayor impacto se requiere no solo mejorar la articulación y la cobertura, sino identificar nuevas estrategias que se adapten mejor a las condiciones de los territorios”, dice el informe del organismo.

También indica que aunque en el 2017 se vincularon 54.027 familias al programa de sustitución voluntaria de hoja de coca, esto no se ve reflejado todavía. “Es necesario advertir que los resultados de este esfuerzo aún no son totalmente detectables en este reporte de monitoreo porque a la fecha de corte del censo, muchas familias vinculadas aún se encontraban en el tiempo acordado para cumplir con el proceso de erradicación”, puntualiza.

La cifra de familias que se han acogido a la sustitución ha seguido creciendo y en junio de este año ya eran 77.659.

En 2017, las incautaciones
de cocaína aumentaron 20 por ciento y se optimizó
la intervención sobre los complejos de transformación

Antioquia, un caso de alerta por aumento vertiginoso de los narcocultivos

La presencia de redes organizadas dedicadas al narcotráfico como el ‘clan Golfo’, ‘los Caparrapos’, disidencias y otras subestructuras en Antioquia, y el hecho de que paguen el doble por el kilo de la base de coca tienen disparada la siembra de cultivos ilícitos en esta zona del país.

Según el informe de la ONU, solo entre el 2016 y el 2017, el incremento de hectáreas de hoja de coca en este departamento fue de 55 por ciento. Pasaron de 8.855 hectáreas en 2016 a 13.881 en el 2017.

El incremento de los cultivos ilegales en Antioquia quedó en evidencia desde el 2016, año en el que tuvieron un aumento de 269 por ciento frente al 2015.

Y, en entre el 2015 y 2017, los narcocultivos aumentaron un 477 por ciento.

Las zonas con mayor afectación se encuentran en Tarazá, Puerto Valdivia, Caucasia y Cáceres en el bajo Cauca antioqueño y límites con Córdoba.

Hasta estos municipios, que se mantendrán como prioridad para la Fuerza Pública, podrían llegar las nuevas tecnologías, como el uso de drones.

Mediante la erradicación forzada, la Policía Antinarcóticos ha logrado destruir en esa zona 5.716 hectáreas en lo que va del año.

Pese al panorama, los programas de sustitución voluntaria de los cultivos ilegales han dado resultados positivos. Naciones Unidas verificó que 9.312 familias vinculadas cumplieron con arrancar 5.055 hectáreas y que están en el proceso de recibir la orientación para iniciar los nuevos modelos de producción.

También en el bajo Cauca antioqueño, las familias que han estado de acuerdo con los programas de sustitución han sido intimidadas por los grupos armados ilegales. Hasta funcionarios de Naciones Unidas que fueron a la zona a promover la sustitución fueron amenazados.

Nariño lleva siete años en la lista de los más afectados

Cuatro estructuras criminales se disputan las 45.743 hectáreas sembradas con matas de coca que el sistema de monitoreo de Naciones Unidas detectó en Nariño durante el 2017.

Este departamento, ubicado sobre la costa Pacífica y fronterizo con Ecuador, ha encabezado la lista de regiones con mayor afectación de narcocultivos los últimos siete años .

No en vano, en un solo municipio se concentra el mayor sembradío de matas de coca en el mundo: Tumaco, con unas 25.000 hectáreas.

Nariño –donde emisarios de carteles mexicanos, en especial el de ‘Jalisco Nueva Generación’, hacen presencia para garantizar el envío de toneladas del estupefaciente– sería el mayor productor de clorhidrato de cocaína.

Ya son 10.457 las familias comprometidas con los programas de sustitución voluntaria y la ONU certificó que ya destruyeron 12.546 hectáreas de hoja de coca. En Tumaco y su zona rural, la situación de orden público es compleja por el asesinato de líderes sociales –algunos por apoyar los programas de sustitución voluntaria–, al igual que por bloqueos sociales de los campesinos opuestos a la erradicación forzada.

En octubre del año pasado, en confusos hechos, murieron 9 labriegos, lo que llevó a la suspensión de las labores de la Fuerza Pública.

REDACCIONES JUSTICIA Y PAZ

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