Secciones
Síguenos en:
En 2020, menos narcocultivos pero más producción de cocaína en el país
AUTOPLAY
Colombia reduce cultivos ilegales, pero sigue siendo el mayor productor de cocaínaColombia reduce cultivos ilegales, pero sigue siendo el mayor productor de cocaína
Sustitución de cultivos ilícitos. Coca. campesino

Julián Ríos Monroy. EL TIEMPO

En 2020, menos narcocultivos pero más producción de cocaína en el país

La reducción de narcocultivos fue de 7 por ciento. El año pasado se reportaron 143.000 hectáreas.

Colombia, por tercer año consecutivo, registró una reducción de sus cultivos de matas de coca, pero al tiempo se incrementó la productividad de la droga.

Esa es la principal conclusión a la que llegó Pierre Lapaque, el representante de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en Colombia, durante su presentación preliminar al Gobierno del informe anual del Sistema de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci).

Lapaque dijo que los cultivos de coca se redujeron en un 7 por ciento al pasar de 154.000 hectáreas en 2019 a 143.000 en 2020.

Esa cifra ya había registrado una primera reducción en el 2018, cuando cerró en 169.000 hectáreas, un año antes se había establecido en 171.000 hectáreas sembradas con hoja de coca.

El presidente Iván Duque, al recibir el informe, aseguró que “el mayor enemigo que ha tenido la construcción de la paz en Colombia es el narcotráfico. A más coca, menos paz”.

(Por contexto, lo invitamos a leer: En cuatro departamentos se concentra el 78 % de los cultivos de coca)

Señaló que el compromiso de su gobierno es frenar el crecimiento exponencial de los cultivos de coca que se venía registrando, por lo que destacó que las reducciones de los dos últimos años son las más altas en, “prácticamente, seis o siete años”.

Duque afirmó que por más que los narcotraficantes tratan de tecnificarse para aumentar la productividad, la respuesta de la Fuerza Pública ha sido contundente al “haber aumentado las incautaciones en un 18 por ciento, también, se les golpeó esa estructura delictual y menos drogas salieron hacia las calles de nuestro país y del mundo”.

(De seguro le interesa leer: Narcocultivos se redujeron en Colombia en un 7 % en 2020)

Precisamente, Lapaque destacó que el año pasado se incautaron 505 toneladas de coca, y calificó este hecho como “histórico”.

En el informe preliminar, se resalta la disminución de los cultivos de coca en departamentos con una concentración históricamente significativa, como Caquetá (-54 %), Putumayo (-20 %) y Nariño (-17 %).

En estas zonas el Ejército y Policía centraron sus labores de erradicación forzada en 2020, por lo que el Gobierno destacó que el año pasado se exterminaron 130.000 hectáreas de sembradíos de coca. Situación contraria se registró en cuatro departamentos donde hubo aumento en las narcosiembras: Córdoba (30 %), Antioquia (27,5 %), Bolívar (18 %) y Chocó (18 %).

(Lo invitamos a leer: Con apoyo de agencias de EE. UU. buscan evitar rearme de ‘Caparros')

Aumento de producción

Las cámaras instaladas en los aviones permiten la identificación de los cultivos de uso ilícito.

Foto:

Policía Antinarcóticos

A pesar de la reducción de las tierras sembradas con hoja de coca, se evidenció que la producción de la droga se incrementó el año pasado en un 8 por ciento, al pasar de 1.137 toneladas métricas en 2019 a 1.228 toneladas métricas el año pasado.

En 2019, el potencial de producción de clorhidrato de cocaína pura tuvo un aumento de 1,5 % frente a lo registrado en el 2018 cuando fueron 1.120 toneladas métricas. En 2017 fueron 930.900.

Para el funcionario de Naciones Unidas, de acuerdo con los estudios realizados, esta situación se explica por el aumento del rendimiento en la extracción de pasta de cocaína por quienes se encargan de procesar la hoja de la mata.

Los narcotraficantes están tecnificando los narcocultivos a través de expertos en el tema, ingenieros agrónomos o agrícolas; de hecho, “de acuerdo con los resultados obtenidos por Simci y el Gobierno, la capacidad de extracción en promedio nacional pasó de 1,87 kilos de pasta básica de cocaína por tonelada de hoja en el año 2016 a 2,14 kilogramos el año pasado”, dijo Lapaque.

(De seguro es de su interés leer: El sofisticado sistema con el que autoridades atacan cultivos de coca)

Para Jairo Libreros, experto en temas de seguridad, el mecanismo más expedito para garantizar no solamente la reducción de las hectáreas sino vencer la tecnificación de los cultivos de coca es la sustitución voluntaria de los cultivos de uso ilícito.

“Donde la variable esencial es llegar acuerdos con los diferentes cocaleros para sustituir esos cultivos y apoyarlos de manera que se frene la producción”, aseguró Libreros, quien destacó que con los nuevos cultivos esos campesinos tendrán alternativas de vida. Esto facilitaría las operaciones de interdicción, a lo que se suma que muchos de los laboratorios o cristalizaderos se ubican en puntos que facilitan la reducción de costos para “procesar la hoja de coca en cocaína”.

A su vez, Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis del Conflicto (Cerac), dijo que el error en la política antinarcóticos es concentrarse “en un único insumo”, en este caso la coca. “Parece que solo tuviéramos coca y no cocaína, ese es el problema; toda la política esta centrada en reducir la producción de coca, lo que incentiva a los traficantes y productores de cocaína para que sean más productivos”, aseguró Restrepo.

El analista no descartó que las redes criminales estén importando pasta de coca o base de coca de Perú, Ecuador y Bolivia para aumentar la producción.

(Lo invitamos a leer: Carteles mexicanos y el ‘clan’, en puja por la producción de heroína)

Según Daniel Rico, director de C-Análisis, lo que sucede es que la estrategia de erradicación forzada no funciona por la resiembra, y consideró en que los grandes enclaves de producción de hoja no se está “interviniendo toda la estructura de producción”, ya que la hoja se puede importar, por lo que en su concepto se debe atacar los laboratorios.

Para el presidente Duque, la política Ruta Futuro aporta un enfoque general para afectar los eslabones ligados al narcotráfico, lo que implica una mezcla de acciones como la erradicación, sustitución, desarrollo alternativo, persecución de los jefes de las redes criminales y el fortalecimiento de la extinción de dominio para quitar los bienes y el dinero a las organizaciones. Esto sumado a mecanismos de precisión, como la fumigación con glifosato en la que el Gobierno viene trabajando para su reactivación.

En Twitter: @JusticiaET

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.