Elecciones Presidenciales y Congreso 2014

Elecciones 2014: Elecciones Presidenciales Colombia 2014
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Farc y 'bacrim' estarían 'apadrinando' candidatos

221 municipios están expuestos a que ganen aspirantes con 'visto bueno' de grupos armados.

Por: UNIDAD INVESTIGATIVA

Farc y Bacrim

Farc y Bacrim

Hace apenas 72 horas, a las oficinas de la Defensoría del Pueblo en Antioquia llegó una denuncia sobre presiones electorales.

En esta, funcionarios del municipio de Sabaneta aseguran estar siendo obligados a ir hoy a las urnas a votar por dos candidatos, so pena de quedarse sin su empleo. En el otro extremo, en Bello, la queja es aún más grave. Allí dicen que les pidieron una parte de sus sueldos para la campaña de una candidata al Senado. Y que quienes pasaron recogiendo los aportes ‘voluntarios’ aseguran estar respaldados por las bandas de ‘los Triana’, ‘los Pacheli’, ‘Niquía’ y ‘Barrio Mesa’. (Lea también: Hace años no se veía una campaña tan tranquila).

Estas son tan solo dos de las más de 5.000 denuncias que las oficinas de la Defensoría recogieron en todo el país sobre amenazas al electorado en zonas de influencia de las llamadas bandas criminales y de las Farc.

La mayoría se concentra en Antioquia, con 25 municipios; en Cauca, con 24; en Chocó, con 18; en Córdoba, con 15; en Norte de Santander, con 15, y en Valle y Nariño, con una cifra simular.

“En los últimos diez días se registraron en promedio 500 denuncias diarias, que ya canalizamos con la Fiscalía y la Procuraduría”, le explicó a este diario Jorge Otálora, defensor del Pueblo.

Personeros de esas zonas les contaron a reporteros de este diario que las bandas han amenazado a candidatos. El mismo fenómeno se está registrando en municipios de Córdoba, como Tierralta, zona de influencia de ‘los Urabeños’, y en La Guajira. Allí se han recibido alertas en los municipios de Dibulla, Maicao y Riohacha por la presencia de esa misma banda y del narco ‘Marquitos’, vinculado al caso que se le sigue al detenido exgobernador ‘Kiko’ Gómez.

Coletazos de La Habana

Además, en Córdoba y en La Guajira se indaga el origen de los fondos usados por dos candidatos locales que han desplegado propaganda por toda la costa Caribe.

Y en el sur del país se investigan denuncias según las cuales guerrilleros de las Farc declararon objetivo militar a activistas políticos y servidores públicos de Milán y Valparaíso (Caquetá).

Al parecer, allí se está registrando una especie de ‘endoso’ de poder de esa guerrilla –en pleno proceso de paz– a la banda de ‘los Urabeños’, conectada al cartel mexicano de Sinaloa.

Hace apenas siete meses, Jhon Edwar Monje Alvarado, alcalde de Milán, y otras 18 personas fueron detenidos en un operativo conjunto entre la Fiscalía y la DEA.

De hecho, Monje Alvarado, del Partido Conservador, tiene una solicitud de extradición de la corte del distrito este de Texas por narcotráfico.

El alcalde, desmovilizado del M-19, es hermano del confeso paramilitar Juan Carlos Monje Alvarado, vocero del frente ‘Andaquíes’ de las Autodefensas y quien, tras la desmovilización, fue señalado de ser uno de los narcos colados en el proceso de paz con los ‘paras’.

Tras las denuncias de la Defensoría del Pueblo, los organismos de seguridad movilizaron a agentes encubiertos para confirmar este domingo las quejas de los electores y proceder contra los candidatos implicados. De hecho, de ser elegidos con esos apoyos ilícitos, se exponen a perder su investidura y hasta su libertad.

Guerrilla expidió manual de conducta

Entre las denuncias recibidas aparece una según la cual la guerrilla de las Farc puso a circular un manual de conducta hace cerca de dos meses. En este declara objetivos militares a varios activistas políticos y a concejales de Valparaíso y Milán (Caquetá) que apoyan campañas de varios partidos y movimientos. Las amenazas se extendieron a los municipios de Algeciras, La Argentina y Opórapa, del departamento del Huila.

En el manual, en manos de las autoridades, también prohíben que la comunidad participe o se inscriba en programas estatales como Familias en Acción y Familias Guardabosques. En Fortul, Arauquita y Saravena (Arauca), las amenazas son combinadas con la guerrilla del Eln. Allí, los blancos fueron los recolectores de firmas para la inscripción de partidos y movimientos políticos. De hecho, hay varias denuncias de partidos que aseguran no tener garantías electorales suficientes para ir hoy a las urnas en algunas de estas regiones.

UNIDAD INVESTIGATIVA
u.investigativa@eltiempo.com

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