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Piden cobrar IVA a plataformas extranjeras en envíos menores a US$ 200
Comercio electrónico

La problemática surge a raíz del TLC entre Estados Unidos y Colombia

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Piden cobrar IVA a plataformas extranjeras en envíos menores a US$ 200

La problemática surge a raíz del TLC entre Estados Unidos y Colombia

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Solicitan hacer el cambio en la reforma tributaria. Dejaría un hueco de $ 1 billón en 2022.

El juego de 529 piezas para construir una base de la policía aérea de Lego se puede conseguir en estos momentos en la página web de Éxito a un precio de 758.740 pesos, mientras que si decide comprarlo por Amazon, le sale a 81,99 dólares, lo que convertido a pesos son unos 310.810.

Esa diferencia de 447.930 pesos es la que, según los comerciantes locales, está afectando a la competitividad de las empresas que operan en el terreno local debido a que las grandes plataformas internacionales de comercio electrónico, como es el caso del gigante Amazon, se benefician de unas reglas desiguales.

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Actualmente, todos los paquetes que entran al país bajo la modalidad de tráfico postal o envíos urgentes cuyo valor, sin incluir los gastos de entrega, es igual o inferior a 200 dólares no pagan ni IVA ni arancel. Esta medida se originó a raíz de los compromisos asumidos en el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos, y después se implementó para todos los países.

El arancel hay que respetarlo, pero no estamos de acuerdo
con el IVA

Sin embargo, lo que para unos es una oportunidad para impulsar el comercio electrónico transfronterizo y tener acceso en poco tiempo a productos procedentes de cualquier parte del mundo, para otros genera una competencia desigual. Al no pagar tributos, los bienes pueden llegar a manos de los consumidores a un precio menor que el local, y con la expansión que podría tener este mercado a futuro, la amenaza podría ser mayor.

Ante esta disconformidad, según conoció EL TIEMPO, los gremios liderados por Fenalco, Acopi y la Cámara Colombiana de Confección y Afines han pedido en diversas ocasiones al Gobierno que se elimine el beneficio de IVA para los paquetes que entran bajo esta modalidad. Incluso, solicitaron un concepto a la Oficina de Asuntos Legales Internacionales (Oali) en el que instan al Ministerio de Hacienda a que aproveche la reforma tributaria para derogar esta norma.

Si bien respetan que estos paquetes de pequeño valor entren sin arancel, no están de acuerdo en que tampoco tengan la tarifa general de 19 por ciento de IVA. Esto porque en el TLC que entró en vigencia en mayo de 2012 dicen que no se establece como tal ese compromiso.

Al contrario, argumentan que en el texto solo aparece la expresión “aranceles o impuestos”, este último entendido como sinónimo del primero. Adicional a ello, tampoco ven con buenos ojos que los paquetes puedan entrar desde cualquier parte sin pagar impuestos porque el acuerdo solo se firmó con Estados Unidos.

“El arancel hay que respetarlo, pero no estamos de acuerdo con el IVA. Además, el resto del mundo también tiene esa ventaja sin tener acuerdos con nosotros”, manifestó Eduardo Visbal, vicepresidente de Comercio Exterior de Fenalco.

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Para modificar la norma, lo que le piden al ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, es derogar la disposición J del artículo 428 del Estatuto Tributario, que se modificó en la ley de crecimiento económico (Ley 2010 de 2019). De no hacerlo, los comerciantes estiman que en 2022 el país dejaría de recibir más de 1 billón de pesos y que el hueco podría elevarse a 1,48 billones de pesos en 2023. A futuro, el crecimiento sería exponencial año a año.

Pero aparte del hueco fiscal, también hablan del impacto negativo que podría tener para la industria y, en concreto, para el empleo que estas plataformas no paguen impuestos, más cuando el comercio ha sido uno de los sectores más golpeados por la pandemia del covid-19.

Por ejemplo, Camilo Andrés Rodríguez, presidente de la Cámara Colombiana de la Confección y Afines, alerta de la triangulación que existe en las plataformas. Dice que lo común es que si una persona compra a través de la web de Amazon una prenda de vestir, lo más probable es que esta no se haya producido en EE. UU. sino que provenga de algún país del sudeste asiático, como puede ser Bangladés. “El acuerdo comercial es con EE. UU., pero gran parte de lo que se vende especialmente en plataformas como Amazon y Alibaba es producido en otros países”, opinó Rodríguez.

Estas nuevas reglas también facilitarían el contrabando técnico. En concreto, los comerciantes afirman que la figura da pie a la subfacturación, que es la declaración de las mercancías importadas por un valor inferior al precio real y, al mismo tiempo, se pone en riesgo la seguridad de los consumidores puesto que no hay verificaciones de cumplimiento de requisitos técnicos ni normas de conformidad a la entrada de los productos.

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E-comercio, una oportunidad

La tecnología ha cambiado las dinámicas comerciales a nivel global y las autoridades no solo de Colombia sino del resto del mundo han tenido que hacer frente a nuevos retos para modernizar las reglas del comercio exterior y de las aduanas. De hecho, de acuerdo con información de Statista, para 2025 el e-commerce moverá el 30 por ciento del comercio mundial.

Lo que parecía inimaginable hace no tantos años, hoy ya es parte de la cotidianidad. Un manizalita puede comprar a través de Amazon unos tenis que se encuentran en Connecticut (Estados Unidos) y en poco tiempo que le lleguen a su casa por envío postal.

El comercio electrónico no se puede dar desde una perspectiva proteccionista. Es una industria global por definición

Ahora, bajo el esquema courier, en su mayoría, por vía aérea, lo que se trata es de entregar los productos de bajo costo con la mayor rapidez posible a los consumidores. Se busca reducir los trámites, los costos, hacer más eficiente la logística de transporte y mejorar la seguridad, entre otros.

“Que una aduana tenga que ir tras los cobros de aranceles irrisorios por unos productos de bajo costo no es rentable porque la mano de obra, la tecnología, el insumo, la trazabilidad y todo lo que conlleva manejar unos envíos tan pequeños no generan ningún tipo de ingreso, digamos, relevante desde el punto de vista ni del recaudo ni del proceso de la trazabilidad”, explicó Angélica Rincón Baquero, directora de Cladec, el gremio que reúne a compañías courier como DHL, FedEx o UPS, entre otras.

De momento, la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE) no tiene cifras oficiales de lo que mueven estos envíos de bajo costo. Sin embargo, ven esta modalidad como una oportunidad de lado y lado. Para diversificar la canasta exportadora muy concentrada en commodities y para que los empresarios colombianos también vendan sus productos en diferentes países en los que haya estos beneficios. “El comercio electrónico no se puede dar desde una perspectiva proteccionista. Es una industria global por definición. Hay que analizar la contribución que puede darle a la economía”, manifestó María Fernanda Quiñones, presidenta de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE).

Para María Claudia Lacouture, directora de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), los productos pequeños por valor inferior a 200 dólares que llegan vía correo desde EE. UU. facilitan el comercio entre los dos países y, en especial, benefician al consumidor final pues se reducen costos y se evitan intermediarios.

“Se trata principalmente de pequeños aparatos electrónicos, prendas de vestir, pequeñas autopartes, entre otros. Esta facilidad está contemplada en el acuerdo de libre comercio y normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) sobre envíos urgentes”, indicó.

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¿Qué es el término de minimis?

En el comercio internacional, el término ‘minimis’ hace referencia a las cantidades mínimas de ayuda interna que están permitidas a pesar de que generen efectos de distorsión. El minimis de Colombia es de 200 dólares. Un producto que valga 150 dólares entra al país sin IVA ni arancel; otro de 201 sí tiene que pagar.

El umbral es diferente en cada país; por ejemplo, en Estados Unidos es de 800 dólares para arancel. Según Juan David Barbosa, socio de aduanas y comercio exterior en Posse Herrera Ruiz, en la práctica para la Dian es difícil revisar todos los paquetes que entran y ver cuánto cuestan.

REDACCIÓN ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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