Minhacienda habla de las razones que dan los promotores del paro

Minhacienda habla de las razones que dan los promotores del paro

Carrasquilla se refirió a las reformas tributaria y pensional, al crecimiento y al desempleo.

Alberto Carrasquilla

Alberto Carrasquilla, ministro de Hacienda.

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Cortesía Minhacienda

Por: Ricardo Ávila Pinto
20 de noviembre 2019 , 11:13 a.m.

Las cifras de crecimiento de Colombia son buenas en el contexto regional, pero las encuestas muestran un enorme deterioro de la percepción sobre la economía. ¿Cómo explicar esa aparente contradicción?

No soy experto en esos análisis, pero creo que tuvimos unos años muy malos, en los cuales la economía creció poco, había bastante escepticismo, la situación internacional estaba difícil. Tal vez las dudas consisten en que el rebote en el que indudablemente está la economía colombiana se refleje inmediatamente. Yo creo que es un problema de rezagos más que de sustancia.

El del empleo es un reto muy difícil…

Aunque las tasas empezaron a mejorar en las áreas urbanas, la agregada es inaceptablemente alta. Sin embargo, hay dos cosas que están pasando: está cayendo mucho la tasa de participación de los jóvenes y el mercado se está formalizando a una velocidad impresionante. En el comercio, por ejemplo, donde venían contratando personal temporal, pasaron a contratar personal formal. En el sector agrícola, en cambio, hay temas cíclicos que nos están afectando. La paradoja de nuestro mercado laboral se resuelve si logramos que la economía siga creciendo. No creo que al 3,3 por ciento resolvamos el problema, pero lo haremos si sigue esta tendencia.


¿Cuál es su expectativa para el año que viene?

Veo una recuperación de la inversión privada y del consumo privado, que supera el 4,5 por ciento anual, algo totalmente atípico en América Latina y muchas otras regiones. También creo que el gasto en infraestructura se está empezando a recuperar.

Problemas que se fueron acumulando se están empezando a relajar, por lo cual es muy difícil atajar un proceso dinámico de inversión, a menos que hagamos la locura de cambiar las reglas de juego. Vamos a crecer más.

Me duele como colombiano escuchar tanto odio y tantas mentiras... Es un sentimiento de odio al Gobierno por decirlo de alguna forma simplista

¿En qué se diferencia Colombia de otros países de la región?

Nuestra tasa de crecimiento es bastante excepcional. Creo que fue el cambio en las reglas de juego y el entusiasmo con el cual respondió el sector privado. Cada vez veo más proyectos importantes en marcha. En el caso de las pequeñas empresas, ha sido exitoso el régimen simple tributario.

Menciona la preocupación sobre reglas de juego. ¿Cómo ve el trámite de la reforma tributaria?

Veo el trámite como un proceso normal en el cual nos hemos podido reunir con los congresistas e intercambiar opiniones de manera abierta. Sería un disparo en el pie no aprobar una iniciativa similar a la que ya aprobó el Congreso.

¿Y cómo sacar la iniciativa, a pesar de que la percepción es que el margen de maniobra del Gobierno en el Congreso es mínimo?

Como siempre pasa se modifican algunos aspectos, pero todo lo que hemos llevado ha sido recibido favorablemente, incluida esta ley de financiamiento. Hace un año hubo el rechazo a una de las propuestas del Gobierno sobre la ampliación de la base gravable del IVA. Ante esa voluntad, entonces procedimos a recortar el gasto.

Con la reforma tributaria sería un disparo en el pie no aprobar una iniciativa similar a la que ya aprobó el Congreso

¿Hay algún tema que le preocupe, en el sentido de que haya un cambio sustancial frente al texto presentado?

Veo interés en que no se grave el componente inflacionario de los retornos, veo ganas de discutir si vale la pena tener otro periodo de normalización de activos. Cosas muy puntuales del mismo espíritu, muy de desacelerar o acelerar las cosas que ya están metidas, pero no veo ninguna voluntad que me preocupe, sobre que haya cambios que modifiquen el espíritu de la norma.

Los críticos de la ley de financiamiento mencionaban cómo se estaría incubando un problema fiscal a partir de los años 2021 y siguientes. ¿Qué responde?

Las cuentas que se hacen las entiendo, pero me parecen muy simplistas, porque hay otros efectos que entran a primar. El primero es que hay más inversión, más actividad económica, y el segundo es que nunca se ha tenido en cuenta la transformación que se ha hecho en la Dian; este año estamos creciendo el recaudo al 12 por ciento, en una economía que anda nominalmente a la mitad. Pensamos que el año entrante el efecto será mayor.

Nunca se ha tenido en cuenta la transformación en la Dian; este año estamos creciendo el recaudo al 12 %, en una economía que anda nominalmente a la mitad. El año entrante el efecto será mayor

¿Cuál es la posición del Minhacienda frente a la venta de activos estatales?

El Estado tiene participación en unas 107 empresas. Tuvimos la sospecha, y ahora la certeza, de que hay una cantidad de capital mal utilizado. Vamos a hacer operaciones de capital, pero siempre al interior del sector público. Es decir, no estamos con un plan agresivo de privatizaciones como se ha dicho, de ninguna manera.

¿Ideas como la de que Ecopetrol tome una participación mayoritaria en ISA, son viables?

Están en discusión. Nos estamos asesorando muy bien para tener la película clara, en términos de cuáles son los números reales, los flujos futuros, qué expectativas hay de crecimiento de esas empresas y cómo eso lo truncaría una permanente quita de dividendos.

El objetivo del holding es utilizar muchísimas sinergias. De ninguna forma se trata de ahorrar plata despidiendo gente

Parte de esa política incluye la creación de un holding financiero, que también ha dado lugar a acusaciones de una supuesta masacre laboral. ¿Qué hay de eso?

Primero, ninguna masacre laboral. El objetivo del holding es utilizar muchísimas sinergias que no se están utilizando, tener un marco de referencia corporativo común, eliminar duplicidades en algunas funciones y generar valor. Es decir, utilizar mejor el capital, pero de ninguna forma se trata de ahorrar plata despidiendo gente. No va a haber ni una sola persona que, como resultado de la creación del holding, que viene ahora en este mes, sea despedida.

¿Cuál es su percepción sobre el paro de mañana?

Las protestas ciudadanas son una parte necesaria y parte del ADN de cualquier democracia. Aun así, me parece que la convocatoria para la protesta en algunos casos se basa en físicas y llanas mentiras; he visto propagandas y mensajes, en las que se afirma cosas que son absolutamente falsas, como que la reforma pensional va a eliminar Colpensiones o el régimen de prima media de tajo, o que habrá reforma que reducirá el salario mínimo a la mitad.

¿En qué está la reforma pensional?

El Gobierno ni siquiera ha llevado una iniciativa al Congreso. Sí hay una mesa que trabaja muy duro desde marzo y tiene unas 34 ponencias de todas partes: sindicatos, pensionados, académicos, expertos de la banca multilateral, en fin. Estamos sintetizando todas esas cosas, para que se dialogue todavía más. La idea es que no vaya a caer alguna cosa que sorprenda adversamente.

Un régimen de prestación definida funciona razonablemente bien en países jóvenes.

En Colombia, solamente el 25 por ciento de las personas en edad de jubilarse tienen algún beneficio. Somos un país que envejece rápido. Si no tomamos medidas ahora, dentro de 25 años cuando los jóvenes que se acercan hoy a los 30 años, estén en edad de tramitar su pensión, habremos fracasado como país. El mensaje es claro: se respetan los derechos adquiridos, no se aumentan edad ni semanas, no se acaba Colpensiones.

No estamos con un plan agresivo de privatizaciones como se ha dicho, de ninguna manera

Hay proyecciones que muestran que la deuda podría superar el 55 por ciento del tamaño de la economía, el nivel más alto en la historia reciente del país. ¿Qué responde?

La deuda entre 2012 y 2018 subió 10 puntos del PIB, algo en lo que el estancamiento de la economía tuvo mucho que ver. Estamos convencidos de que la deuda va a dar la vuelta. El objetivo es mejorar ese indicador y por eso vamos a conseguir un superávit primario este año y el próximo.

Una preocupación de los observadores internacionales es el desfase de las cuentas externas…

Lo importante es la composición del déficit de cuenta corriente. En Colombia es fundamentalmente un déficit de rentas factoriales: inversionistas que tienen bonos colombianos o inversión extranjera directa que están remitiendo sus utilidades e intereses, y por otro lado tenemos inversión extranjera directa más o menos del mismo tamaño. En tal sentido lo que nos pasa es manejable. Es algo que hemos analizado mucho.

Otros observadores dicen que el nivel de tributación en Colombia debería ser más alto. ¿Cómo lo ve?

Estoy 100 por ciento de acuerdo. Esta es una sociedad que reclama bienes públicos de mejor calidad, mejor educación, mejores vías, mejor movilidad urbana, más seguridad, seguridad ciudadana, más recreación, más parques, mejor medio ambiente. Pero, al tiempo, estamos en una trampa: la disposición a pagar por esa mejora de calidad es muy baja. Entonces uno va al Congreso, que representa al votante mediano colombiano y este no quiere que le amplíen la base del IVA, ni quiere que le amplíen su tributación como persona natural. Muchos países han pasado por eso y lo resuelven eventualmente. Aquí algún día vamos a llegar a la conclusión de que eso lo tenemos que pagar.

La inflación no me inquieta. Hay un componente de alimentos muy importante en los últimos desarrollos, pero la inflación básica está bajo control

¿Pero esa proyección de ampliar los ingresos está en el derrotero del Gobierno?

Para nada, aunque lo intentamos. Soy un veterano de eso porque lo intenté en el 2006, y la sociedad dijo “No, yo no quiero pagar eso”. Tenemos esa falacia de que si pagan las empresas estamos mejor que si pagan las personas. Aquí el nivel de tributación personal es muy bajo. En el caso empresarial tenemos una carga que todavía es alta. Hay que buscar un equilibrio.

La inflación está cerca del techo del rango meta de largo plazo del Banco de la República, ¿le inquieta?

No me inquieta. Hay un componente de alimentos muy importante en los últimos desarrollos, pero la inflación básica está bajo control. Las expectativas coinciden en que el aumento en los precios será del orden del 3 a 3,5 por ciento anual en el largo plazo.

Y la tasa de cambio...

Hay dos problemas, uno de volatilidad, que es la constante en el escenario internacional. Otro, que el peso y el mercado de deuda colombiano son de los más profundos y sofisticados en los mercados emergentes, con lo cual el peso es más volátil, y nos tenemos que acostumbrar a eso. Me sorprende la ausencia de mercados de cobertura, con tanta volatilidad.

Lo que me inquieta: el desempleo. Me criticaron porque contesto que no sé lo que está pasando. Es la maña académica, que hasta que uno no tenga todo el modelo, no se pronuncia.

¿Qué tema desvela al ministro de Hacienda?

El desempleo. Me criticaron mucho porque contesto que no sé lo que está pasando. Es la maña académica, que hasta que uno no tenga todo el modelo y entienda y sea capaz de descomponer la dinámica, no se pronuncia. No es un problema sencillo, porque confluyen muchas cosas difíciles de compaginar. El FMI nos dijo que le gustaría hacer un chequeo de la base censal, es decir, incluso podríamos tener problemas de base de análisis. Entonces sí, me trasnocha porque no he visto ni he llegado a una conclusión contundente de qué es lo que está pasando y me preocupa muchísimo que nuestra tasa de desempleo sea tan alta.

En diferentes países las perspectivas económicas se han afectado por realidades políticas. ¿Le inquieta?

Mucho. La gran inquietud es que las soluciones que se ensayen empeoren las reglas de juego, creando inestabilidad. Cada país es diferente. Y no digo que el nuevo equilibrio no sea mejor, pero se demora varios años en producirse y arraigarse en la sociedad.

¿Y le preocupa que algo similar suceda aquí?

Desde luego, a mí me duele como colombiano escuchar tanto odio y tantas mentiras, por ejemplo, en la convocatoria de esta protesta. Nunca ha habido un “mire, nosotros estamos preocupados por la desigualdad y proponemos estas medidas y ustedes no las han querido hacer, entonces protestamos para tratar de que ustedes entren en razón”. Es un sentimiento de odio al Gobierno por decirlo de alguna forma simplista. De manera que el riesgo es revertir la tendencia de crecimiento al alza que tenemos. Quien mire con objetividad lo que pasa llegará a dos conclusiones: uno, no es suficiente; pero, dos, vamos bien.

RICARDO ÁVILA
Especial para EL TIEMPO
Twitter: @ravilapinto​

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