Prenderías: un negocio que se renueva tras varios siglos

Prenderías: un negocio que se renueva tras varios siglos

Estos lugares realizan unos 300.000 préstamos anuales con joyas como garantía, en España.

Prenderías, un negocio que se renueva

Estos lugares realizan préstamos, con objetos de valor como garantía.

Foto:

Archivo El Tiempo

Por: Íñigo de Barrón - El País
25 de septiembre 2018 , 07:47 p.m.

Los Montes de Piedad (prenderías) fueron el origen de buena parte de las cajas de ahorros hace casi tres siglos. Diferentes organizaciones religiosas los crearon para combatir la usura otorgando un crédito a los más humildes solo con la garantía de un objeto.

Después evolucionaron hasta convertirse en entidades que captaban los ahorros de las clases populares para financiar los préstamos a los Montes, además de fomentar la cultura del ahorro.

Tras siglos de existencia, bastaron diez años de crisis financiera para que desapareciera la mayoría de las cajas de ahorros en España, pero las prenderías han sobrevivido, aunque con dificultades. Estas entidades sin ánimo de lucro llegaron a ser más de 20; ahora quedan nueve, pero están en expansión, abriendo nuevas oficinas, algo que no ocurría desde hacía un siglo, y aplican la tecnología en sus procesos.

Las cajas que quebraron dejaron con escaso o nulo patrimonio a sus fundaciones, de las que dependían las prenderías. Ahora es al revés: las prenderías se convirtieron en los pulmones para financiar lo que queda de la obra social (ayudas a mayores, a marginados, a la educación y al medioambiente), tras la transformación de las cajas en bancos.

En 2017, el sector realizó 292.584 préstamos por valor de 192 millones, un 1 por ciento más que el ejercicio anterior.

Siempre se exige identificación y para algunos objetos, como relojes o ciertas joyas, los empleados del Monte pueden pedir facturas o garantías de la propiedad. Una vez tasados, los objetos se comunican a la Policía.

Los tipos de interés que se aplican van desde el 5 por ciento anual para objetos de menos de 300 euros, al 8 por ciento para los de hasta 3.000 euros y el 8,25 por ciento para los que superan esta cantidad. El cliente, (un 70 por ciento mujeres), puede rescatar el objeto cuando lo desee. De hecho, en el 95 por ciento de las ocasiones se recuperan las piezas puestas como garantía.

Si no quiere o no puede devolver el dinero recibido, pasados 13 meses saldrá a subasta; si el objeto se vende por más dinero del prestado, esa cantidad se entregará al propietario tras restar los gastos de gestión, cercanos al 11 por ciento.

El origen del nombre "monte", procede del italiano ilmonto, porque los franciscanos amontonaban las limosnas recogidas en Perugia, en el siglo XV, con las que financiaban los préstamos.

ÍÑIGO DE BARRÓN
Ediciones EL PAÍS

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.