‘El ministro de Hacienda necesita tener autoridad política’: Restrepo

‘El ministro de Hacienda necesita tener autoridad política’: Restrepo

El exministro de Hacienda defiende que, en general, el gobierno Santos entregó bien la economía.

Juan Camilo Restrepo, exministro de Hacienda

El exministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo también fue jefe de la mesa de negociación con el Eln.

Foto:

Milton Díaz / Archivo EL TIEMPO

Por: María Isabel Rueda
15 de octubre 2018 , 10:00 p.m.

Hay un verdadero enigma: no entendemos realmente cómo entregó la economía el gobierno del presidente Santos. Se habla de un gigantesco hueco, pero el gobierno saliente asegura que lo abren los nuevos ministros con sus apetitos…

En general, creo que el gobierno Santos la entregó bien, para los estándares latinoamericanos. La semana pasada salió el pronóstico del Fondo Monetario Internacional que nos da una proyección de crecimiento del 3,5 o 3,6, que no es malo. Más que Santos, el Banco de la República entregó excelentemente bien la inflación. Llevamos dos años en el rango del Banco de la República de entre 3 y 4 %, que, además, cuando uno mira lo que acaba de salir de Venezuela…

¡Eso ya no es factor de referencia!

Pero hay que mencionarlo porque como van las cosas, la que va terminar tumbando a Maduro es la economía. ¿Qué tal el pronóstico para el año entrante? ¡10 millones por ciento! Eso no lo tuvo Alemania en la época de la República de Weimar. De manera que el balance económico de lo que entregó Santos es aceptable, salvo lo fiscal, que sí es un desastre.

Muy interesante que nos paremos ahí un momentico a analizar...

El punto no es tanto si ese déficit de los 25 billones es la sumatoria de las aspiraciones de los ministros, o son déficit de apropiaciones reales. De pronto hay una mezcla de las dos cosas. Pero la situación fiscal sí está muy mal, al punto de que después de tres reformas tributarias va a haber que hacer otra muy drástica.

¿No aumentaron el recaudo, pero sí hundieron un poco la actividad económica?

La tributación de las empresas quedó por las nubes, las grandes reformas estructurales no se hicieron, y fueron tres reformas en tanda que no dieron grandes resultados ni corrigieron grandes cosas, y ahora vamos a tener que hacer otra, que no se sabe qué va a hacer, pero se sabe qué va a ser. La han ido soltando a dosis homeopáticas.

uno de los lunares negros de la administración Santos fue haber hecho uso y abuso desmesurado de los cupos indicativos, que en el fondo es la levadura del pan duro de la corrupción en Colombia

Y uno de los lunares negros de la administración Santos fue haber hecho uso y abuso desmesurado de los cupos indicativos, que en el fondo es la levadura del pan duro de la corrupción en Colombia.

Es decir, la ‘mermelada’. ¿Y cree que este gobierno va a poder gobernar sin?

Lo del anterior gobierno fue una tragedia y, sobre todo, una manera de mal habituar al Congreso. Lo que le está sucediendo al gobierno Duque es que eso es como un adicto al que usted le quita las drogas o el licor y los primeros días le da una crisis… Y entonces ahora están deshabituando al Congreso de una adicción tremenda que le habían fomentado, que son los cupos indicativos. Pero en eso creo que lo está haciendo bien Duque.

De esas dosis “homeopáticas” hemos venido sabiendo cositas o cosotas. Por ejemplo, que les van a bajar los impuestos a las empresas. ¿En eso usted está de acuerdo?

Sí, porque una de las malformaciones de las tres reformas anteriores fue haber puesto por las nubes la tributación de las empresas.

Les van a subir el impuesto a las personas naturales. ¿Está de acuerdo?

Sí, pero con mesura y con un cierto asterisco, como se dice, porque por ejemplo, el ministro de Hacienda ha dicho que en los países miembros de la Ocde, el 65 % de los impuestos los pagan las personas naturales, y solo el 35 %, las empresas. Y aquí en Colombia es al revés.

Ese diagnóstico es cierto, pero hay que tener cuidado. Ahora que vamos a entrar a la Ocde, la manía es compararnos en todo y por todo con los países de la Ocde, y no necesariamente todas esas estadísticas son transportables sin beneficio de inventario. Sí, aquí la tributación de las personas naturales es muy baja.

Pero no podemos pretender, de golpe y porrazo, ponernos en los niveles de la Ocde; eso tiene que ser un proceso gradual, o reventamos a las personas naturales. Y la clase media colombiana no es la misma clase media europea, ni por los servicios que recibe ni por su seguridad social. No debemos caer en espejismos simplemente esnobistas de que todo tiene que ser igual a la Ocde.

¿Usted está de acuerdo con extender el IVA a toda la canasta familiar? ¿Cree al Estado capaz de devolvérselo a los más pobres?

El primer gobierno que intentó fallidamente extender el IVA a los productos de primera necesidad –fallidamente porque se lo tumbó la Corte– fue el primer gobierno de Uribe, en el 2003, cuando era ministro Roberto Junguito. Y ahora salió Uribe a decir que se iba a oponer a extender el IVA. En Colombia no hay experiencia alguna en devolver el IVA individualizadamente a una cuenta, a fulano de tal, de los estratos 1, 2 y 3.

Los bancos dicen que sí pueden…

Claro, los bancos dicen ‘sí, podemos’. ¿Pero está el Gobierno en condiciones de administrarlo? Esto sería un mega-Sisbén, que no va a ser fácil si es una devolución directa. Además, si la extensión del IVA es general, quedan puntos por responder; por ejemplo: ¿Cómo se van a tratar los productos crudos? La yuca, la papa, la zanahoria son de la canasta familiar. ¿Se les va a poner IVA? ¿Y quién lo va a pagar? Porque son productos que no entran por la cadena de una agroindustria sino que tienen una comercialización muy informal. ¿Se los va a dejar por fuera?

Entonces, así se quiera, no se va a poder extender a todos los productos…

No. Esto tiene muchos puntos técnicos por resolver. La Corte dijo en el 2003 una cosa muy simple: si se extiende el IVA a los productos de primera necesidad, hay que compensar con mayor gasto social. Hasta ahí, bien. ¿Pero cómo va a ser esa compensación? No lo ha dicho el Gobierno.

Esa gota dentro del gotero no ha salido. Veo con mucho escepticismo, dada las malas experiencias que ha habido de fraudes con el Sisbén, que esto se vaya a hacer mediante cuentas individualizadas, cuentas corrientes, para decirlo de alguna manera, para ir abonando el IVA de cada quien, de cada mercado.

Sí, porque el Sisbén no se ha acabado de depurar…

No se ha acabado de depurar y le han aparecido unos fraudes tremendos. Técnicamente, si a los bancos les dan las listas, ellos les pueden abrir la cuenta, pero en la administración de la Dian, el día a día, ¿cómo se va a hacer esa devolución? También me ha sorprendido la tardanza del Gobierno en presentar estos proyectos de ley.

Se sabe que en un gobierno, los cien primeros días son fundamentales…

Sí, pero por ahora no ha habido nada importante. Yo creí que el 7 de agosto llegaban con el proyecto de ley de la reforma tributaria; con la reforma pensional; y resulta que eso parece ser que no está listo, o está en unos cuartos oscuros recónditos. Entonces sí, los primeros cien días son para hacer cosas, pero no se ven. ¿Qué ha habido fuera del decreto de decomiso de la marihuana?

¿Cómo ve la situación del ministro Carrasquilla para liderar la batalla de la reforma?

Sin adentrarme en los pormenores jurídicos de si actuó bien o actuó mal hace diez años, todo este episodio me ha hecho recordar una anécdota de un gobernador de Antioquia que una vez recibió un telegrama de un alcalde en el que le consultaba si podía hacer una alcaldada tremenda. Sus asesores jurídicos lo único que pudieron responderle a ese alcalde fue lo siguiente: ‘Sí, puede porque la ley no previó tamaña inmoralidad’. (Risas)

¿Pero, a pesar de esa controversia, lo ve con la fuerza suficiente para liderar?

Sea cual sea el desenlace de esta moción de censura, lo que sí es cierto es que él entra para dar unas grandes batallas políticas en el Congreso, en la ley de reforma tributaria o en la ley de financiamiento o en la ley pensional; pero entra con una autoridad política muy menguada, independientemente de si actuó jurídicamente bien o mal.

Y un ministro de Hacienda, en un gobierno que comienza y que tiene tantos proyectos importantes, requiere de una gigantesca autoridad política

Y un ministro de Hacienda, en un gobierno que comienza y que tiene tantos proyectos importantes, requiere de una gigantesca autoridad política. Creo que lo están acompañando más por disciplina algunos partidos.

Vamos al tema del momento. Estamos con un petróleo en precios que no teníamos hace siete u ocho años… En Colombia nos hemos gastado las platas de las bonanzas, pero usted insiste en que deben ir al llamado Fondo de Estabilización.

El Fondo de Estabilización Petrolera tiene como propósito ser una alcancía. Cuando los precios internacionales suben, se le mete plata a la alcancía, es decir, se ahorra. Y cuando bajan, se puede sacar de la alcancía para estabilizar los precios internos.

Entre otras cosas, el propio presidente Duque le hizo en repetidas ocasiones al ministro de Hacienda Cárdenas el cuestionamiento de que el país, cuando hubo buenos precios del petróleo, no ahorró y cuando llegó la descolgada, nos cogió sin ningún ahorro. No deberíamos repetir el episodio.

Además, el presupuesto del año entrante se calculó sobre la base de que iba a haber un precio del petróleo muy inferior, de 67 dólares…

Y ya va en 80 y pico, y los pronósticos son que puede llegar a 100. Entonces hay una buena ocasión para ahorrar, entre otras razones para recoger parte del déficit que ese fondo ha ido acumulando, que ya va en 6,1 billones.

Pero ya el Gobierno tiene encima unas presiones gigantescas…

Claro, con este presupuesto tan menguado que recibió, para que adicione gasto. Y ya lo está adicionando. Pero ojalá que aguantara esas presiones, y parte al menos de esta minibonanza la guardara.

No ha terminado el paro de maestros y estudiantes exigiendo más plata para la educación…

Sí. Ya les adicionaron 500 mil millones de pesos, y eso será girándoles de la minibonanza petrolera.

¿Por qué habla de minibonanza?

Porque no sabemos si va a durar todo un año. Aunque todo indica que hay una reacción de los mercados internacionales al alza, por las sanciones a Irán que comienzan el mes entrante que impuso Trump, y por la deficiencia petrolera venezolana, que es aterradora.

Este año estamos produciendo más petróleo que Venezuela. Pero esas cosas en petróleo se pueden devolver. Entonces, la manera más cautelosa de disponer de esos recursos es ahorrándolos. Porque si se van al gasto, al gasto se fueron y ya no los recuperamos.

¿A un proyecto de paz que se está resquebrajando, entre otras razones por falta de cumplimiento del Estado, no es imperioso meterle toda la plata que se tenga?

Leí que el presupuesto lo adicionaron en 2,6 billones porque no tenía nada para la paz, lo cual es sorprendente porque indica que el anterior gobierno, como gran abanderado de la paz, entregó el presupuesto en los huesos para el posconflicto. Por lo menos en el año que viene, el gran desafío no va a ser tanto la plata como la decisión política de seguir avanzando en la paz, y de consolidarla y arreglar muchos líos jurídicos que están apareciendo por todo lado.

¿Qué va a pasar con el dólar? Pregunta de gurú.

Sí, es de gurú. El dólar no se ve que nos vaya a generar grandes sorpresas. Creo que va a estar muy por los lados de los 3.000 pesos; ahí se va a estabilizar.

Una de las cosas buenas que entregó el gobierno Santos fueron unas cuentas externas relativamente equilibradas, sin un gran déficit externo

Una de las cosas buenas que entregó el gobierno Santos fueron unas cuentas externas relativamente equilibradas, sin un gran déficit externo.

¿Y las alzas de las tasas de interés en Estados Unidos?

Van a seguir, ya comenzaron hace 15 días, y eso nos va a restringir un poco el financiamiento externo; no va a ser fácil, no va a seguir llegando a rodos.

¿Entonces, para usted cuál es el gran interrogante de la economía?

Es en lo fiscal. Estamos esperando a que el Gobierno lo ponga en blanco y negro, con la presentación de la que ahora llaman ley de financiamiento presupuestal.

MARÍA ISABEL RUEDA
Especial para EL TIEMPO

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.