‘Ni cimentación ni suelo incidieron en colapso del puente Chirajara’

‘Ni cimentación ni suelo incidieron en colapso del puente Chirajara’

El exgerente de Coviandes señala que estudio concluyó que no había inestabilidades en el terreno.

Alberto Mariño

Alberto Mariño, exgerente de Coviandes.

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Cortesia

Por: EL TIEMPO
18 de enero 2020 , 09:24 p.m.

Dos años después de la caída de la pila B del puente Chirajara, en la vía entre Bogotá y Villavicencio, la firma de ingeniería Gisaico, que tuvo a cargo los diseños del viaducto, afirma que el desplome de la estructura no se dio por un error en su trabajo, sino por un asentamiento súbito en la cimentación, hipótesis no comprobada que ha presentado en un arbitramento que fue instalado por la firma Coninvial, el cual a comienzo de marzo dará su veredicto definitivo.

Luego de dichas afirmaciones, Alberto Mariño Samper, gerente de Coviandes para la fecha del colapso, concesionario a cargo de las obras cuando ocurrió el desplome, le dijo a EL TIEMPO que únicamente Gisaico, en contravía de todos los estudios técnicos independientes realizados con ocasión del caso, mantiene la hipotesis de que dicho asentamiento repentino multiplicó la carga sobre el puente y produjo la caída.

Y recalcó que la concesión a su cargo sí le entregó a Gisaico toda la información geológica y de geotecnia y que el diseñador encargado por la firma Gisaico remitió un informe afirmando que el diseño de la cimentación era satisfactorio.

Gisaico asegura que Coviandes no entregó completos los estudios de geología y geotecnia, lo que no permitió advertir los riesgos de construir el puente en ese sitio.
¿Cuál es la posición de Coviandes?


Esa afirmación por parte de Gisaico es falsa. A Gisaico le fue entregada la totalidad de la información geológica y geotécnica para la construcción del puente, contenidas en los anexos 6 y 23 del contrato de diseño y construcción. Inclusive, se le entregó el perfil geológico elaborado por Tradeco, que fue el anterior contratista, actualizado con base en los resultados de las excavaciones de más de 40 caissons (cimentación) excavados para el puente.

El 20 de septiembre de 2016, Gisaico remitió un documento elaborado por su diseñador, Área Ingenieros Consultores SAS, a cargo de Héctor Urrego, denominado ‘Revisión cimentación puente Chirajara’, concluyendo que “el diseño de la cimentación es satisfactorio para las solicitaciones de flexión y cortante a las que está sometido”.

Chirajara Aéreo

Según estudios, la causa del colapso de la pila B del puente fue un error de diseño en la viga cabezal que conectaba los brazos de la torre y en el tabique que unía los brazos inferiores de la misma.

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Cortesía ANI

¿Cuáles fueron las conclusiones principales de estos estudios? ¿Se advertía algún tipo de riesgo para mitigar al momento de construir el puente?

No se advertía ningún tipo de riesgo. Este es un suelo que ciertamente tiene complejidades, las cuales Gisaico conocía. No obstante, dichas complejidades fueron superadas, como en cualquier otro proyecto similar, a través de las correspondientes obras de geotecnia.

El colapso de la pila B del puente Chirajara tuvo como causa un error de diseño en la viga cabezal que conectaba los brazos de la torre y en el tabique que unía los brazos inferiores de la misma torre.

Así lo confirman cinco investigaciones diferentes, internacionales e independientes, encargadas por distintos interesados en el caso: la firma Rincker & Georgakis Aps –con especialistas alemanes, daneses y japoneses–, la cual realizó la investigación de la causa del colapso para QBE Seguros S. A., que había expedido la póliza de Todo Riesgo Construcción; el Centro Internacional de Métodos Numéricos en Ingeniería de la Universidad Politécnica de Cataluña, que realizó la investigación para la Fiscalía General de la Nación; la firma mexicana Preesfuerzo S. A. de C. V., que realizó la investigación para la Interventoría del contrato de concesión con la ANI (Consorcio Interconcesiones); la firma Modjeski and Masters, que realizó la investigación para Coviandes, y el ACI (American Concrete Institute), que realizó la investigación por interés propio. Todos, absolutamente todos, coinciden en que fue un error de diseño lo que ocasionó la caída de la pila B del puente Chirajara.

es apenas obvio que pretenda establecer que no hubo un error en el diseño que hizo, sino en la cimentación que hizo un tercero, pues es su única forma de defensa.

La explicación principal de Gisaico es que en la base del puente confluían fallas geológicas, un alto nivel freático y movimientos en masa (toppling) de hasta 70 metros de profundidad. ¿Qué han analizado los demás estudios al respecto y qué han concluido?

Esta es una de las tantas hipótesis que ha manejado única y exclusivamente Gisaico.
Gisaico fue el diseñador del puente y lo único que no tenía encargado era la cimentación. Luego, es apenas obvio que pretenda establecer que no hubo un error en el diseño que hizo, sino en la cimentación que hizo un tercero, pues es su única forma de defensa.

Los efectos del toppling se pueden presentar en múltiples formaciones geológicas en todo el país. Es un fenómeno que se produce en la roca, pero tarda en ocurrir miles o tal vez millones de años; no es de repente. Las fallas que existen en la zona estaban incluidas en el anexo al contrato de construcción, porque nosotros entregamos el perfil geológico de Chirajara para que Gisaico lo estudiara.

¿Tras el desplome de la estructura se hicieron estudios de suelo posteriores? ¿Qué conclusiones arrojaron sobre las causas citadas por Gisaico?

Es fundamental señalar que al menos tres de las investigaciones internacionales independientes, a las cuales ya nos referimos, revisaron la cimentación y el suelo para verificar su contribución en el hecho.

Para el efecto, los expertos visitaron la obra, tomaron muestras, hicieron ensayos de laboratorio, revisaron los anclajes de los caissons (cimentación), revisaron el estado del suelo alrededor de la cimentación, hicieron perforaciones profundas y otro tipo de verificaciones que les permitieron concluir, de forma unánime, que ni la cimentación ni el suelo tuvieron incidencia alguna en el colapso del puente.

Tanto en el informe de la Universidad Politécnica de Cataluña contratado por la Fiscalía como en el elaborado para QBE Seguros S. A. se profundizaron los análisis del suelo donde estaba cimentado el puente Chirajara.

En ambos casos, los especialistas hicieron perforaciones hasta de 40 metros de profundidad, concluyendo que los resultados de los ensayos realizados a las muestras de suelo confirmaban que este correspondía con el que se había previsto en la etapa de proyecto y que no había ninguna evidencia geotécnica o de inestabilidades en el terreno que pudiera haber causado o influido en el colapso de la pila B.

Solo Gisaico, al contrario de todos los estudios técnicos, afirma que la cimentación sufrió un asentamiento súbito que multiplicó la carga sobre el puente, ocasionando el colapso.

Lo único que se conoce al respecto es el informe de un experto internacional que afirma que un asentamiento súbito hubiera sido capaz de ocasionar el colapso. Pero ese experto afirmó, en sede del Tribunal de Arbitramento, que partió, para sus cálculos, del supuesto de la ocurrencia de un asentamiento súbito. Supuesto exigido expresamente por Gisaico, como parte del encargo al experto. No se investigó, y mucho menos se probó, su ocurrencia. Fue simplemente un supuesto para el modelo que se le pidió desarrollar.

Es decir que, con base en lo que le dijo Gisaico, realizó unos cálculos para determinar si el puente hubiera colapsado o no en caso de un asentamiento súbito en las dimensiones que le indicaron.

Este mismo experto, contratado por Gisaico, también indicó en el proceso judicial que estos resultados escapan a la realidad y era imposible que se hubiera presentado un asentamiento en la forma definida por Gisaico.

Si los estudios señalan que fue un problema de los diseños, ¿por qué, como lo afirma Gisaico, los planos de los diseños que esta firma presentó fueron aprobados por la ANI,
la interventoría y Coviandes?

Coviandes era un concesionario facultado para subcontratar diversos expertos para ejecutar ciertas obligaciones. Para el diseño del puente se subcontrató a Gisaico, que a su vez presentó a Héctor Urrego como experto diseñador de puentes.

Respecto a la ANI, su interventoría y Coviandes, no había una aprobación como tal de los diseños, pues ese detalle y esa aprobación precisamente fue el trabajo experto del subcontratista diseñador, Héctor Urrego, además bajo la firma de otro ingeniero de Gisaico, quien revisaba, y con la firma y aprobación final de Urrego.

La ANI, y los concesionarios en general, en este y en todos los casos, circunscriben la revisión del diseño al cumplimiento de especificaciones y obligaciones contractuales, pero nunca a las especificidades y detalles de cálculo del diseño, labor encargada a expertos diseñadores.

¿Cómo ha sido la relación de Coviandes en el pasado con Gisaico y el desempeño de este en la construcción de otros 12 puentes en la vía Bogotá -Villavicencio? ¿En estos casos hubo alertas por la inestabilidad del suelo?

Esas obras, similares a la construcción de Chirajara, se desarrollaron de manera normal, con los inconvenientes usuales en este tipo de proyectos. En estas obras no hubo alertas por inestabilidad.

¿Cuál es la responsabilidad en todo el caso de Coninvial, la firma contratista de Coviandes?

Ninguna. Repito, para eso contratamos un experto para el diseño y construcción del puente, que era Gisaico.

¿Es cierto que los estudios sísmicos hechos por Eiffage hallaron datos que no coinciden con los reportes de Coviandes, situación que implica cambiar sustancialmente la propuesta del nuevo viaducto?

No es cierto. Lo que hay es que el estudio de respuesta sísmica local de Eiffage se hizo con una norma más exigente que la del año 2014. El estudio inicial de Coviandes se hizo con la norma del contrato, es decir, la del año 1995. Los resultados no son iguales, pero en razón a que se hacen bajo normativas diferentes.

¿Han sido estas situaciones las razones para que no hayan comenzado las obras del nuevo puente o qué otros factores han incidido en esto?

La construcción no ha iniciado por un cambio en las normas de construcción de puentes, pues el Chirajara se construyó bajo la norma de puentes del año 1995 y hoy está vigente el Código de Puentes del año 2014.

¿Han pensado en tomar alguna medida en contra de las afirmaciones de Gisaico?

Por ahora no consideramos ninguna medida diferente a las decisiones que tome el Tribunal de Arbitramento que en este momento cursa en la Cámara de Comercio de Bogotá.

* Coviandes es filial de Corficolombiana y el Grupo Aval, cuyo propietario es accionista mayoritario de EL TIEMPO.

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