A pesar de dificultades, cannabis medicinal es un negocio en alza

A pesar de dificultades, cannabis medicinal es un  negocio en alza 

Es uno de los países que más potencial, según organizadores de feria especializada en Cartagena.

Cannabis

En el país no existe un plan de ayudas económicas enfocado específicamente hacia el cultivo de cannabis.

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AFP-Archivo EL TIEMPO

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
09 de mayo 2019 , 03:31 p.m.

Se conocen -cada vez más- las propiedades de la marihuana y sus beneficios en la salud, sobre los que se habla y discute -cada vez más-. Sin embargo, hay otra variante relacionada con el cannabis que también merece análisis: el aspecto económico.

La feria Expocannabiz, que se celebra en Cartagena el 10 y 11 de mayo, gira en torno al negocio del cannabis medicinal.

La licencia le costó más de 35 millones de pesos y 20 millones más se han ido en la imagen corporativa y distintas operaciones de comercio

Hay muchas ferias que se centran en el entretenimiento, pero esta es la única que reúne inversionistas, exportadores, expertos, cultivadores y empresas reguladas”, explica Juan C. Sánchez, residente en España y emprendedor de Colombia Growers Solutions, una de las pocas empresas centradas en este producto en el país. Se dedica a gestionar proyectos ante entidades públicas y centros de control y a representar marcas extranjeras, además de preparar su propio cultivo.

Sánchez señala que un aspecto positivo del hecho de que se realice en Colombia es que lleva la marca Colombia. “Nuestros productos agroindustriales gozan de buena reputación: el café, las flores… y el cannabis es uno de ellos”, dice.

En Colombia el cultivo del cannabis está regulado mediante la ley 1787 de 2016. El recorrido es corto, pero el horizonte muestra un enorme potencial.

“En la práctica todavía no es fácil abrir camino con una empresa de este tipo”, dice Sánchez. “Si bien la constitución de la empresa en sí no implica mayores complicaciones, aún existe un estigma social que lleva a los bancos y a los fondos de inversión a rechazar cualquier compañía cuya razón social esté relacionada con el cannabis”, explica.

Tampoco existe un plan de ayudas enfocado específicamente hacia él. Puede ser incluido dentro de los programas generales, pero no hay puntos especiales de asesoría y financiación que suplan las necesidades particulares del sector.

“Carezco de la infraestructura para participar en un concurso de ayudas, así que he impulsado la empresa con mis ahorros”, cuenta. La licencia le costó más de 35 millones de pesos y 20 más se han ido en la imagen corporativa y distintas operaciones de comercio. También es complicado compaginar los tiempos: mientras un cliente puede durar tres meses en realizar un pago, hay que cumplir con los impuestos a un ritmo semanal.

Sin embargo, se siente pionero de un negocio con un enorme potencial, como ya se ve en otros países tales como Canadá, Holanda e Israel (cada uno con particularidades distintas).

Negocio a nivel mundial

Se prevé que para 2025 el negocio global en torno a la marihuana moverá alrededor de 5.000 millones de euros. En la actualidad ya cuenta con 75 millones de consumidores legales, entre la industria médica y el ocio.

En Canadá, donde está autorizado su consumo tanto medicinal como recreativo, el negocio ya supera los 6.000 millones de euros, con cinco millones de consumidores.

En varios países está regularizado el consumo, ya sea con restricciones que solo lo autorizan en el aspecto médico o en dosis limitadas. Pero la tendencia es a que aumente y las multinacionales del sector -que no son muchas- están pendientes de esta apertura. La mayoría provienen de Canadá, cuya empresa más fuerte es Canopy Growth, creada en 2014.

El cultivo de esta planta en Colombia tiene la ventaja de que da cosecha abundante gracias a la ubicación geográfica y a los pisos térmicos. La temperatura ideal oscila entre los 17 y 22 grados. Se recogen tres o cuatro cosechas al año, algo que contrasta con países cultivadores en Norteamérica y Europa, donde las matas deben estar protegidas y necesitan de luz artificial durante varios meses.

En España el cultivo, la compra, la posesión y el consumo de la marihuana están prohibidos. Sin embargo, el cultivo para autoconsumo está despenalizado. Es decir, una persona puede sembrar en su casa unas pocas plantas sin que lo multen o castiguen.

Aunque su consumo no es legal, existe tolerancia por parte de la sociedad y de las autoridades.

“En Colombia sucede lo contrario”, explica Sánchez. “El consumo está penado, pero el cultivo está regularizado”.

En España hay pocas empresas con licencia para cultivar. Y últimamente las autoridades han desmantelado decenas de cultivos ilícitos, sobre todo en el sur del país. Se utilizan casas, garajes y apartamentos, donde es necesaria la luz eléctrica que sustituya el sol. El consumo es diez veces superior que el de una vivienda del mismo espacio. En la mayoría de los casos, realizan enganches ilegales a la red eléctrica. La policía decomisa más de 150 mil plantas al año en el país.

La venta y la compra de semillas de marihuana, en contraste, sí es legal. Hay cientos de almacenes de semillas, donde se pueden adquirir envasadas y con especificaciones sobre sus características. También cuentan con luz verde medicamentos derivados del cannabis.

El partido político Podemos defiende la regulación integral, por motivos económicos: “España podría tener unos grandes ingresos de explotación y fiscales”, señala su líder, Pablo Iglesias.

Alrededor del cannabis crece un negocio lleno de sutilezas. “Hay consumidores que son verdaderos sibaritas”, dice Sánchez. “Van a un club de consumo y escogen el producto que desean según su denominación de origen, como se hace con un buen vino”.

En Holanda ofrecen cartas con los diversos tipos de marihuana, como en un restaurante.

Y más allá, están los llamados breeders o criadores, especializados en conseguir productos con características determinadas: simples, por ejemplo, de menor precio, o más exquisitos, para gustos refinados. En este campo Colombia está en condiciones de ofrecer un abanico que muchos países envidiarían.

El cannabis como negocio, pues, crece cada vez más.​

Los expertos del tema

La oferta de conferencistas de Expocannabiz incluye al actor Jim Belushi o al expresidente de México Vicente Fox, director de CannaMexico.

También el activista de los derechos del cannabis, cofundador y director ejecutivo del dispensario Harborside, Steve DeAngelo o el exsenador colombiano Juan Manuel Galan, promotor de la reforma de la política de drogas más importante de Colombia y autor de la Ley de Cannabis Médico y la fundadora y directora ejecutiva de CNS Equity Partners y AURA Venture Funds. Jennifer Sanders.

Entre los profesionales invitados también se destacan Juan Cardona y Sahar Ayinehsazian.

JUANITA SAMPER OSPINA- CORRESPONSAL EN ESPAÑA

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