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Esta es la fuerza femenina tras cinco grandes emprendimientos
Rosaura Hinestroza

Rosaura Hinestroza, fundadora de La Chocoanita, quiere salir a conquistar el mundo con artesanías del Pacífico distribuidas a través de los canales de comercio electrónico.

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Archivo particular

Esta es la fuerza femenina tras cinco grandes emprendimientos

Estas mujeres encontraron en la tecnología una herramienta para hacer realidad ideas innovadoras. 

Gracias a la tecnología, cinco mujeres colombianas hicieron realidad ideas innovadoras que van desde el uso de un software para la detección temprana de enfermedades y una galería de arte digital, hasta el análisis de comunicaciones con inteligencia artificial. Estas son sus historias. 

(Le puede interesar: 'El Congreso le dijo sí a la nueva ley de emprendimiento').

Arkangel, un software que ayuda a los médicos a diagnosticar

Antes de poner el foco en Arkangel, Laura Velásquez, egresada de Mercadeo y Logística de La Sabana (2016), exploró el mundo laboral con empresas grandes, pequeñas e incluso una propia, en varias partes del mundo.

Pero en un punto entendió que lo que quería era crear algo original, y empezó a darle forma a esta idea tras enterarse de que la abuela de su amigo José David Gómez y sus propios abuelos desarrollaron diabetes.

Averiguando se sorprendieron ante el hecho de que las enfermedades no transmisibles son responsables de la mayoría de las muertes en el mundo, pero en buena medida no se previenen y tampoco se detectan ni se tratan a tiempo. “Los sistemas de salud, y no solo en Colombia, son reactivos, no preventivos”, dice Laura.

Laura Velásquez

Laura Velásquez, CEO de Arkangel.

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En octubre del 2018 se propusieron generar una herramienta que mediante inteligencia artificial y algoritmos ayudara a médicos a detectar enfermedades. Tras el primer ensayo con un chatbot que le indicaba al usuario, tras responder un test, su nivel de riesgo frente a una enfermedad, decidieron acudir a hubs de innovación en Canadá para darle más forma al proyecto y generar un software más robusto y seguro.

Así nació Arkangel AI, un software que mediante el análisis de imágenes y datos de pacientes aportados por los médicos ayuda a detectar, en no más de 15 segundos, 19 patologías distribuidas en tres grupos: enfermedades respiratorias, parasitarias y oculares. “El algoritmo escanea y analiza la imagen para identificar signos de la enfermedad, y entrega un informe con probabilidad y explicación. Es una herramienta útil en zonas alejadas u hospitales sin ayudas diagnósticas”.

Arkangel, que se lanzó hace unos meses, ha trabajado con más de 120 médicos, ha contribuido con cientos de detecciones y vende licencias a grandes empresas del sector salud. El emprendimiento tiene alianzas con Novartis, el Gobierno, varios departamentos y Google.

Sobre la certeza de los análisis, Laura dice que además de contar con doctores en el equipo, han hecho validaciones con 610.000 imágenes analizadas por médicos. Y Arkangel tiene una precisión superior al 90 por ciento.

Un jaguar y una ballena capaces de descifrar comunicaciones

En una conversación hace tres años entre Nohora Galán, física de los Andes con estudios en astrofísica (Alemania), y su amigo Camilo Vargas, periodista y politólogo, está la génesis de Whale and Jaguar.

Ella, que siempre ha estado dedicada al análisis de datos y programación del espacio, para entonces estaba interesada en la intersección entre la física y otras áreas del conocimiento, como la sociofísica y la econofísica.

“A Camilo, que hoy es mi exsocio, le planteé la posibilidad de analizar palabras como datos… Es decir, usar el poder de los datos para analizar las comunicaciones y crear estrategias de divulgación y mercadeo digital. Parametrizamos eso y nació Whale and Jaguar”.

Nohora Galán

Nohora Galán, cofundadora de Whale and Jaguar.

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Este emprendimiento usa la metodología científica para medir algo tan intuitivo como la comunicación: “Creamos inteligencia artificial para entender el discurso de texto y el visual”, cuenta. Procesan el lenguaje natural para “enseñarles” a las máquinas a entender el lenguaje humano. Así las cosas, toman contenidos de medios o redes y los analizan para detectar palabras que generan más efectividad o saber qué tipo de sentimiento genera un mensaje.

De Whale and Jaguar hoy hacen parte 25 consultores de diferentes disciplinas, que apoyan equipos de mercadeo y comunicaciones. Tienen el plus de haber desarrollado la tecnología, de modo que pueden adaptarla y optimizarla. Han trabajado con ONG, medios, bancos (para analizar presencia y reputación de marca), partidos políticos y figuras públicas.

“¿Que por qué Whale (ballena) and Jaguar (jaguar)? La ballena representa la inmersión en océanos de datos y el jaguar la precisión y rapidez de nuestros análisis”, dice Nohora.

''Queremos ser el Amazon del arte'

Era 2017 y pese a que estaba a punto de recibir su título de maestra en Artes Visuales de la Javeriana, Ana Lemoine (a la derecha, en la foto), no tenía claro cuál sería su ruta a seguir como artista. Lo primero en lo que pensó fue en buscar el modo de vender su obra por internet. Y siguiendo esa senda descubrió las galerías de arte digitales: “Noté que había muchas, sobre todo en Europa, pero ninguna en América Latina”, dice. Y en su cabeza empezó a crecer la idea de crear una, pero no solo para exponer y comercializar su arte, también el de otros artistas. Así surgió Artrade.

Al comienzo el sitio de internet, que puso a andar junto con Sylvia Barrero, diseñadora industrial, y su hermano Juan Lemoine, economista, se enfocaba en mostrar obras, pero las ventas eran bajas. “Luego nos dimos cuenta de que la gente, en general, percibe el arte como algo lejano, costoso, y que necesitaba ayuda para sentirse orientada, confiada y tranquila al comprar arte”.

Ana Lemoine, Artrade

De derecha a izquerda: Ana Lemoine, Juan Lemoine y Sylvia Barrero, socios de Artrade.

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En el proceso definieron tres claves que ayudan a los artistas a tener éxito: “Creer en su trabajo es la primera, pues a veces dudamos del talento que tenemos y de nuestra obra; crear contenido constantemente en torno a nuestro trabajo, para lo cual organizamos con ellos talleres de marca personal y gestión de redes, y producir todo el tiempo”, dice Ana.

También han puesto a andar estrategias de mercadeo a través de su página (que recibe 20.000 visitas mensuales en promedio) y redes sociales para acercar a la gente al arte e incluso mostrarles cómo se ven las obras en sus espacios. Artrade es una plataforma en la que confluyen artistas y clientes en torno al arte.
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Con mucho orgullo, Ana dice que ya tienen más de 3.000 obras exhibidas, de cerca de 350 artistas, la mayoría de ellos colombianos: “Somos la galería virtual de arte más grande de América Latina, pero nuestro sueño es convertirnos en el Amazon del arte”.

En Taxia sueñan con llegar al mundo entero

Hace siete años, Gaby Muñoz, ingeniera electrónica y de telecomunicaciones de la Universidad Católica, emprendió el reto de liderar la transformación tecnológica de la empresa de taxis de su familia, que opera hace 74 años en Manizales.

“Creamos un spin off del que son socios Juan David Montes y Andrés Silva, desarrolladores de software, y la empresa de la familia, de la que hacemos parte mi papá, mi hermano y yo. Queríamos juntar la experiencia y la visión de servicio con la tecnología. Así nació Taxia”, explica Gaby.

Gaby Muñoz

Gaby Muñoz, cofundadora de Taxia

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Lo que vino después fue buscar recursos para sacar adelante el proyecto en Manizales, que obtuvieron, en primer término, de Innpulsa; luego pasó por varios procesos de aceleramiento y mentorías. Y Taxia tuvo un crecimiento exponencial. Gracias a alianzas con otras compañías puede ofrecer beneficios a los taxistas y a los pasajeros y prestar el servicio de transporte con pago digital, a través de múltiples canales: aplicación, redes, teléfono y WhatsApp: “Hay personas que no saben usar una aplicación, así que les sirve más el teléfono; hay otros que prefieren WA porque no tienen datos o minutos. La idea es acercar todas esas posibilidades a la gente”.

Procolombia y el Mintic,
a través de programas de expansión de negocios digitales, les enseñó a exportar su producto. Y ellos aprovecharon la oportunidad: Taxia hoy no solo hace presencia en 15 ciudades de Colombia con más de 20.000 taxis adscritos, “hace dos años abrimos en Córdoba (Argentina) un servicio de taxi remix (especializado), ya estamos en Panamá y hace poco lanzamos en Aruba un servicio turístico”, cuenta Gaby. Ahora se preparan para llegar pronto a México y Perú: “Desde el día en que nos constituimos soñamos con llegar al mundo entero”.

La ‘Chocoanita’ que se lanzó a vender en redes e internet

Rosaura Hinestroza ha llevado siempre a una emprendedora en su interior, y fue por eso que renunció hace más de tres años a su trabajo en un banco, en Quibdó; quería apostarle a un proyecto propio: “Estaba cansada de la rutina y sentía el impulso de trazar mi propio camino”, dice. Y ese camino era vender productos artesanales del Pacífico echando mano del comercio electrónico, motivada por lo que veía en redes e internet.

“Hice por esa vía una compra a China, y cuando el producto llegó a mi barrio pensé: ‘Si de allá vino hasta acá, puedo también enviar productos al otro lado del mundo si quiero’ ”, recuerda.

Rosaura Hinestroza

Rosaura Hinestroza, fundadora de La Chocoanita.

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Así nació La Chocoanita, que se estrenó en Instagram y Facebook con productos que al comienzo tuvo que elaborar ella misma: “Desde el principio quise mover por estos canales creaciones de artesanas de la región, pero no fue fácil que entendieran el concepto y que confiaran en este proyecto, así que empecé con las mías”, dice.

Al cabo de un tiempo recibió por fin el apoyo de artesanas. Hoy, La Chocoanita se nutre de los productos de 19 mujeres que diseñan y elaboran en conjunto los productos, con insumos que adquieren en distintos sitios del país.

Cuenta que la pandemia afectó un poco la producción y comercialización, pese a que ya tienen terreno ganado en ciudades como Cali, Cartagena y Bogotá y cuentan con una tienda virtual con pasarela de pagos, “una herramienta que me permitió mejorar el servicio al cliente y vender incluso mientras duermo”.

La meta ahora es conquistar mercados internacionales, “comenzando por el Caribe, que tiene afinidad con lo que hacemos; luego quiero saltar directamente a Europa”.

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SONIA PERILLA SANTAMARÍA
En Twitter: @soniaperilla

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