2020, un año para consolidar las bases de un salto económico y social

2020, un año para consolidar las bases de un salto económico y social

El Presidente de la Andi realiza un resumen del informe anual que hace su organización.

¿Cree capaz al nuevo gobierno de negociar un gran pacto nacional?

Bruce Mac Master, economista y presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi).

Foto:

Juan Manuel Vargas / EL TIEMPO

Por: Bruce Mac Master
01 de enero 2020 , 07:30 p.m.

En medio de un ambiente político y social agitado, Colombia termina el 2019 con un desempeño bastante aceptable en lo económico, resultado de una larga tradición de seriedad y disciplina en este campo, al igual que del tesón de un sector empresarial que ha creído siempre en el país, cuyos frutos son más visibles en las épocas turbulentas.


El 2020 se plantea como el año de la consolidación del crecimiento, de la disciplina fiscal y de construcción de escenarios políticos que permitan adelantar las reformas que requiere el país.

Todos los años para esta época, la Andi prepara un informe de balance de fin de año y perspectivas para el siguiente. Este es un resumen ejecutivo del mismo.

Colombia es la excepción en América Latina. En medio de una región casi descuadernada en lo económico, el país atraviesa un proceso de recuperación, luego de un período de crecimiento por debajo del 2,5 por ciento entre 2016 y 2017, a partir del segundo trimestre del 2018, la economía colombiana inició un proceso que se mantuvo en los meses posteriores.

Actualmente crece a tasas superiores al 3 por ciento, explicado especialmente por el lado de la demanda con un buen desempeño del consumo y la inversión.
El consumo de los hogares, que en 2018 crecía 3,6 por ciento, al cierre del tercer trimestre del 2019 lo hizo al 4,7 por ciento. Por su parte, la inversión, medida por la formación bruta de capital fijo, pasó de 0,8 por ciento en 2018 a 4,6 por ciento en el mismo período del 2019.

Tanto las calificadoras de riesgo, que consideran a Colombia ‘grado de inversión’, como los flujos de inversión extranjera directa hacia el país, que registran crecimientos superiores al 20 por ciento, son un buen termómetro de la evaluación que hacen los agentes internacionales de la salud de la economía colombiana.

Sin embargo, tasas del 3 por ciento no son suficientes, no permitirán responder al gran reto que tiene hoy el país de generar empleos de calidad y atender las grandes necesidades en materia social y de competitividad. Las tasas actuales aún no tocan el umbral de 4 por ciento, considerado por muchos la tasa mínima para reducir desempleo y pobreza en forma consistente.

Lo que deja el 2019

Terminamos el 2019 con la aprobación de la ley de crecimiento, que fue una tabla de salvación ante la desafortunada caída de la anterior ley de financiamiento. A pesar de haber sido utilizada como bandera política por quienes quisieron capitalizar las protestas del último mes, trae consigo importantes beneficios en términos de desarrollo social, equidad, certidumbre jurídica, competitividad y oportunidades de generación de empleo, formalización y reducción de la evasión.

De acuerdo con las cifras arrojadas por la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (Eoic), no se observa aún reactivación ni crecimientos consistentes y robustos en la industria colombiana. Entre enero y octubre del 2019, en producción se reporta un aumento de 1,8 por ciento; en las ventas totales, 2,8 por ciento y en las ventas para el mercado nacional, un aumento de 2,9 por ciento. En 2018 estas tasas eran 2,9; 3,3 y 2,6 por ciento.

La utilización de la capacidad instalada se recuperó a lo largo del 2019 y se situó por encima de los indicadores de finales del 2018, lo que en parte puede explicar el aumento del desempleo al tiempo que crece la economía.

Empleo y formalidad también requerirán de audacia, de la construcción de un consenso de muchos para superar algunos de los paradigmas y poder implementar estrategias que vayan más allá del populismo

Las exportaciones deben estar muy arriba en las prioridades de la agenda. A pesar de la devaluación registrada, las no tradicionales no despegan. Es momento de tomar decisiones audaces, como las asumidas por todos los países que lograron desarrollar su canasta exportadora.

Al mismo tiempo, las importaciones continuaron con una dinámica fuerte, lo que trae preocupaciones para la balanza cambiaria y comercial, un escenario de creciente déficit, en el cual la tasa de cambio no es suficiente para aumentar exportaciones, y plantea un desequilibrio estructural complejo. Una política de desarrollo empresarial puede ser la respuesta.

Entre enero y octubre, las ventas externas cayeron 5,5 por ciento, con 33.209 millones de dólares FOB frente a 35.153 millones de dólares en el mismo período del 2018.
Otro protagonista de este 2019 fue el petróleo, cuyo precio se caracterizó por una alta volatilidad al igual que los años anteriores. A principios del año, la referencia Brent se ubicó en 54 dólares por barril, pasó por su pico más alto de 74,94 dólares en abril y se desplomó hasta 68,04 dólares a mediados de diciembre. Las tensiones geopolíticas han generado toda suerte de volatilidades.

2020, a consolidar

Para 2020 se espera una leve recuperación en el crecimiento de la economía mundial, pasando de 3 por ciento en 2019 al 3,4 por ciento. Sin embargo, la guerra comercial y el brexit han generado un nuevo orden mundial, las estrategias hoy quizás pesan más que las políticas monetarias, que parecen un poco ingenuas a la luz de lo que sucede en los mercados; las reformas estructurales serán la clave para el crecimiento de las economías. Colombia tiene razones para aspirar a crecer el 4 por ciento en este año.

(Le recomendamos: La reina Isabel II reconoce que el 2019 ha sido un año muy "movido")

Colombia se ve enfrentada a un mundo en el cual los intereses geopolíticos de las grandes potencias rigen el destino del planeta. Una nueva realidad con una OMC disminuida e incapaz de ser guardiana de las prácticas leales de comercio plantea la necesidad de no caer en excesos de confianza, y de actuar con audacia y estrategia.

Competitividad

Además del crecimiento de la economía, hemos insistido en la necesidad de mantener como gran objetivo nacional la estrategia de competitividad, en la que los retos son bien conocidos: infraestructura, instituciones, capital humano, mercado de capitales, innovación, facilidad para hacer negocios, lucha contra la corrupción y la ilegalidad, entre otros. El sector empresarial debe estar listo para reaccionar ante condiciones más favorables. Por ejemplo, ante la ratificación del desmonte del IVA a bienes de capital, reducción de renta y los estímulos a la creación de empleo.

El 2020, un año para consolidar las bases de un salto económico y social
Foto:

Banco Mundial.

Teniendo en cuenta la información de los escalafones de competitividad que hacen el Foro Económico Mundial, el IMD y el Doing Business, la Andi lanzó el año pasado el Indicador de Competitividad 2019 con el fin de identificar qué tan atractivos son los países para que las empresas se queden o decidan invertir en ellos. En esta medición, entre los 63 países analizados, Colombia ocupa la posición 58, lo que reafirma que el camino por recorrer en competitividad es largo.

Mercado laboral, un reto

La tasa de desempleo en Colombia registró una tendencia a la baja desde el 2002 y alcanzó su mínimo en el 2014. Este año coincide con mayores tasas de crecimiento y, especialmente, de mayor renta petrolera.

Esta tendencia favorable empezó a revertirse a partir de ese año. En 2019, esta tasa retornó a niveles de dos dígitos. El objetivo del país hoy es claro, retomar la senda positiva de los años anteriores llevando a más colombianos a conseguir empleos formales.

Capítulo especial merece la formalización. Niveles de informalidad laboral y empresarial que rondan el 50 por ciento son insostenibles y hablan de una economía y un mercado laboral divididos en dos universos totalmente distintos y contradictorios. Se ha avanzado en la toma de decisiones para disminuirlos, como la reducción de trámites, el régimen simple de tributación y la factura electrónica, pero no hay duda de que allí tenemos nuestros más grandes retos, para los cuales no hay soluciones ni estrategias a la vista.

Lograr un crecimiento sostenido también incidirá en la generación de empleo. Así mismo, la reactivación de los proyectos de infraestructura con todo lo que implica esta cadena, así como el impulso a la construcción, pueden ser generadores de empleo a corto plazo.

Empleo y formalidad también requerirán de audacia, de la construcción de un consenso de muchos para superar algunos de los paradigmas históricos y poder implementar estrategias y políticas públicas que vayan más allá del populismo. Puede sonar utópico, pero a veces la razón prima.

El 2020, un año para consolidar las bases de un salto económico y social
Foto:

Banco Mundial.


Para finalizar, en materia fiscal, el mejor desempeño de las finanzas públicas esperado por el Gobierno para 2020 se sustenta especialmente en los efectos positivos esperados de la nueva ley de crecimiento económico sobre el recaudo tributario y el crecimiento.

A lo anterior se suma el objetivo de continuar con la política de ajuste en el gasto público y la implementación de la factura electrónica, que se espera entre en vigor al 100 por ciento en el 2020. Ayudarán Ecopetrol y sus buenos resultados, llevando la renta petrolera a 13,4 billones de pesos, equivalentes al 1,2 por ciento del PIB, así como las mejores utilidades del Banco de la República, que se estimaba que estarían al cierre del 2019 en 7,2 billones de pesos, muy por encima de los 3,5 billones de pesos previstos en el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2019.

Así, debemos ser optimistas sobre las oportunidades que tiene el país para el 2020, un año en el que ojalá la política y el populismo permitan mantener la tradición de disciplina económica, y en el que ojalá se construyan consensos que permitan actuar con la responsabilidad de tomar las mejores y más estratégicas decisiones para dar los grandes saltos que les corresponden a estas generaciones.

BRUCE MAC MASTER
PRESIDENTE DE LA ANDI

Descarga la app El Tiempo

Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias.

Conócela acá
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.