Seis de los impuestos más insólitos de la historia

Seis de los impuestos más insólitos de la historia

Tributos extraños que han usado los gobiernos, ya sea para recaudar fondos o cambiar realidades.

BBC Mundo: Ilustración de funcionarios cobrando impuestos

El pago de impuestos, como ilustra este antiguo dibujo británico, se remonta 5.000 años atrás.

Foto:

Getty Images

Por:
30 de junio 2019 , 01:53 a.m.

Ya lo dijo Benjamin Franklin, uno de los padres fundadores de Estados Unidos... hay solo dos cosas que están garantizadas en la vida: la muerte y los impuestos.

La idea de que un estado o gobernante les cobre dinero a sus ciudadanos —supuestamente a cambio de la provisión de varios servicios públicos— nació en el Antiguo Egipto, hace unos 5.000 años.

Desde entonces, el concepto fue adoptado por todo tipo de civilizaciones a lo largo del globo.

Ya sea que se cobren a través de tasas sobre bienes y servicios o en la forma de gravámenes directos —como el impuesto sobre la renta, que crearon los británicos en 1800 para financiar la lucha contra Napoleón— los impuestos son aportes obligatorios cuyo incumplimiento es penado por ley.

Algunos tuvieron tanto impacto que incluso provocaron guerras. Quizás el caso más notorio fue el arancel sobre el té y otros bienes que llevó a los colonos en Estados Unidos a rebelarse contra la corona británica, lo que dio pie a la guerra de independencia en ese país.

En tiempos más recientes, las tasas sobre algunos productos dañinos, por ejemplo las bolsas de plástico, uno de los principales contaminantes del planeta, ha logrado reducir su uso.

Pero la historia de los impuestos también está repleta de gravámenes que, por lo menos a primera vista, suenan hasta ridículos.

En BBC Mundo te presentamos una lista de seis de los aranceles más curiosos de todos los tiempos.

1. Aceite marca "Faraón"

Los faraones del Antiguo Egipto usaban recaudadores de impuestos, llamados escribas, para recolectar dinero de sus súbditos. Los impuestos no eran directos sino que tasaban ciertos productos.

Pero ninguno estaba más arancelado que el aceite para cocinar.

Los egipcios no solo tenían que pagar una tasa para poder usar aceite. Además estaban obligados a comprar el aceite del faraón, ya que este tenía el monopolio sobre el popular producto.

Pero el abuso no terminaba ahí: reutilizar el aceite estaba prohibido y el gobernante enviaba a sus funcionarios a revisar que la gente usara aceite fresco.

2. Un pis costoso

Mucho tiempo después, durante el siglo I d.C., en la Antigua Roma se empezó a tasar un producto bastante más sorprendente que el aceite: la orina.

Resulta que el amoniaco de la orina tenía varios usos industriales, sobre todo en la lavandería. También los curtidores de pieles usaban orina.

Entonces el emperador Vespasiano decidió arancelarlo. Más concretamente impuso una tasa sobre la venta de orina recogida en las letrinas públicas.

Se cree que de ahí nació el dicho en latín pecunia non olet (el dinero no huele).

No se sabe con exactitud cuánto dinero logró recaudar Vespasiano con este curioso impuesto, pero lo cierto es que la fama del emperador quedó para siempre asociada al pis, y aún hoy en Roma se conoce a los urinarios públicos como vespasiani.

3. Por las barbas de Enrique y Pedro

Cerca del 1500 al rey Enrique VIII de Inglaterra se le ocurrió otra cosa curiosa con la que podía lucrar: las barbas.

Impuso un impuesto a todo hombre que usara barba, con una tasa que variaba según la condición social del usuario.

"La idea era que fuera una señal de clase alta. (Indicaba que) tenías suficiente dinero como para pagar una tasa para usar tu barba", le explicó a la BBC la experta en impuestos británica Heather Self, socia del estudio contable Blick Rothenberg.

La hija de Enrique, Isabel I, mantuvo el impuesto, que era cobrado a quienes usaban una barba de más de dos semanas.

Unos doscientos años después, Pedro I de Rusia, más conocido como Pedro el Grande, implementó el mismo impuesto, pero en este caso se cree que su objetivo era cambiar los hábitos capilares de sus súbditos.

Aparentemente el zar quería incentivar a los rusos a que se afeiten para que adopten el estilo que se utilizaba en Europa Occidental.

4. Con vista cuesta más

En 1696 los británicos hallaron otra manera de cobrar impuestos a los más ricos. Buscando evitar ser obvios, lo hicieron de una forma creativa: empezaron a arancelar las ventanas.

Cuantas más ventanas tuviera una casa, más impuestos tenía que pagar su dueño.

La lógica era que las personas más acaudaladas tenían las propiedades con el mayor número de ventanas.

Pero lo cierto es que este impuesto llevó a que las personas construyeran casas con menos ventanas. E incluso hoy en algunas casas antiguas pueden hallarse espacios donde hubo ventanas que fueron sellados con ladrillos.

Los problemas de salud que trajo la falta de ventilación hizo que en 1851 el impuesto fuera anulado.

5. El astuto de Oliver

Los impuestos no solo sirven para recaudar, algunos gobernantes también los han usado como armas políticas.

El mejor ejemplo de esto lo dio el puritano Oliver Cromwell, quien luchó contra las fuerzas monárquicas en la Gran Bretaña del siglo XVII.

Una vez que logró imponerse y fue nombrado el "Lord Protector" — jefe de Estado de aquel entonces— de Inglaterra, Cromwell decretó un impuesto sobre la renta del 10% para poder financiar a una milicia que reprimiera a quienes se mantenían leal a la corona.

¿Quiénes tenían que pagar esa tasa? Los mismos monárquicos a los que se enfrentaba.

6. Vacas flatulentas

Los ejemplos de impuestos llamativos no solo se remontan al pasado. También en tiempos modernos existen algunos aranceles que sorprenden.

Uno de ellos es el impuesto sobre los pedos de vacas.

Aunque pueda sonar gracioso, lo cierto es que las flatulencias de las vacas contienen metano, uno de los principales causantes del calentamiento global.

Es por eso que algunos países de la Unión Europea cobran un impuesto por cada vaca.

El país que más le cobra a los ganaderos por las flatulencias de sus vacas es Dinamarca, donde por cada animal se debe pagar US$ 110 en aranceles.

¡Eso sí que es una costosa factura de gas!

Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=xhM2rTMB9I4&t=10s

https://www.youtube.com/watch?v=Mf-4ho-0fP8&t=9s

https://www.youtube.com/watch?v=CDhpgl99TW8&t=18s

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá

Créditos: BBC Mundo

Sal de la rutina

Logo Boletin

Estás a un clic de recibir a diario la mejor información en tu correo. ¡Inscríbete!

*Inscripción exitosa.

*Este no es un correo electrónico válido.

*Debe aceptar los Términos y condiciones.

Logo Boletines

¡Felicidades! Tu inscripción ha sido exitosa.

Ya puedes ver los últimos contenidos de EL TIEMPO en tu bandeja de entrada

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.