P = N {6 < 7 b}: la fórmula matemática para acabar con las Farc

P = N {6 < 7 b}: la fórmula matemática para acabar con las Farc

El profesor de matemáticas de la Universidad Nacional, Agustin Moreno Cañadas, creó una fórmula para acabar las FARC. Conozca la serie de variables que la componen

P = N {6 < 7 b}: la fórmula matemática para acabar con las Farc

P = N {6 < 7 b}: la fórmula matemática para acabar con las Farc

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08 de octubre 2015 , 12:59 p. m.

¿Es posible acabar con las Farc con una fórmula matemática? Agustín Moreno cañadas, profesor del departamento de matemáticas en la Universidad Nacional, piensa que las Farc son un organismo vivo y, como una mascota, se pueden adiestrar y controlar al antojo del ejército con una serie de variables que resume en: p = n + {6 < 7 < b}

ÍNGRID BETANCOURT SALIÓ DEL AVIÓN Y EL MUNDO ENTERO ASISTIÓ, POR TELEVISIÓN, A UN HECHO ASOMBROSO: QUINCE SECUESTRADOS HABÍAN SIDO LIBERADOS SIN DISPARAR UN ARMA. El argumento perfecto para una película de Hollywood. Los noticieros estaban felices por el rating, el país respiró y sintió un alivio al ver a las Farc derrotadas y a los secuestrados con vida. Los titulares de los principales periódicos del mundo sacaron la noticia en primera página. Mientras esto ocurría, Agustín Moreno Cañadas, profesor del departamento de Matemáticas en la Universidad Nacional, preparaba su tesis de grado, y al oír la noticia, sólo pudo pensar en una cosa:

P = N + {6 < 7 < b}

¿Por qué los matemáticos suelen salir con estas cosas en momentos de júbilo? La clase del profesor Moreno empieza con un ejemplo del reino animal: el Ejército de Colombia es como las hormigas amazonas y las Farc como las del género fórmica. Un día, una hembra del Ejército –es decir, de las amazonas– sale de su nido, se mete al de las Farc –es decir, de las hormigas fórmicas–, mata a la hormiga reina y se baña con sus restos. ¿Para qué? Para camuflarse, para que los súbditos de la colonia la reconozcan como una de los suyos. De esa forma, la reina intrusa esclaviza a los miembros de la colonia para que críen a sus hijos. En definitiva, las infiltra, las obliga a hacer sus labores –soldados, trabajadores, recolectores–, creando una sociedad jerarquizada entre amos y esclavos. Y en la mente del profesor Moreno ocurrió algo parecido cuando la inteligencia militar infiltró a las Farc para liberar a los secuestrados en la operación Jaque y dar de baja al Mono Jojoy en la operación Sodoma.

 

Alexander Zavadskij, un matemático ucraniano que llegó a Colombia en 2002, desarrolló la teoría del algoritmo de diferenciación, retomando los postulados de Nazarova y Roiter, dos teóricos del Instituto de Matemáticas de Kiev. Diez años después, murió en Bogotá y Moreno observó que sus hipótesis podían ser verificadas al analizar las estrategias de los organismos de inteligencia cuando combaten a grupos criminales, como las Farc y el ISIS, en la manera como operan multinacionales como Coca-Cola o Google, o gobiernos como el de Nicolás Maduro y su red de apoyo popular, los Colectivos, el brazo armado de la revolución Bolivariana. Infiltración, virus y engaño. Esa receta fue el secreto de la operación Jaque, la virtud para vencer en una guerra. Este principio lo escribió el general chino Sun Tzu hace mil quinientos años en un libro que en Occidente se conoce como El arte de la guerra, y que tiene una enseñanza primordial: atacar al enemigo cuando no está preparado y aparecer cuando no lo espera. Es decir: las Farc, como las hormigas fórmicas, no sospecharon nunca que en ese helicóptero iban a perder a sus secuestrados políticos más valiosos y que iban a terminar “esclavizados” por las hormigas Amazonas, es decir, el Ejército Nacional. El cazador fue cazado.

¿Pero para qué sirve que un matemático haga una ecuación sobre la operación Jaque? Para lo mismo que sirve la ecuación de la “velocidad igual espacio sobre tiempo”: para prever, especular, planear y conocer el resultado de las cosas una y otra vez con valores diferentes. Gracias a las ecuaciones matemáticas, por ejemplo, es posible saber la velocidad de la caída de un cuerpo y no es necesario estar subiendo cada vez a la torre de Pisa a lanzar una manzana o un martillo, como alguna vez hizo Galileo. Con un par de datos basta para encontrar el resto.

Al observar a las Farc como un organismo vivo, Moreno asegura que sus comportamientos se pueden estudiar y controlar mediante el uso de la teoría de los algoritmos de diferenciación. En este caso, el Ejército reconoció las redes de apoyo de los jefes del Secretariado, las infiltró, y al final las controló. Para dar de baja a su comandante desde 1990, primero se controló a sus subordinados. Es decir, para cazar al pez grande se comenzó por manipular a los pequeños. Esto explica por qué el narcotráfico no se acabó en Colombia con la muerte de Pablo Escobar: aunque sus sicarios más cercanos murieron o fueron capturados, quedaron intactos sus socios, testaferros, pilotos y guardianes de sus rutas. Es lo mismo que ocurrió con la muerte de Steve Jobs: allí estaba Tim Cook esperando su turno. Por eso, más que matemática, la ecuación del profesor Moreno trae un mensaje entre poético, esperanzador y motivacional:    P = N + {6 < 7 < b} no significa otra cosa que acabar la guerra no es solo un tema de matar cabecillas, sino tumbar las condiciones que los mantienen en el poder.

***

“Si conoces al enemigo y te conoces a ti, no necesitas temer el resultado de cien batallas. Si te conoces a ti mismo, pero no al enemigo, por cada victoria ganada, sufrirás también una derrota”. Eso dijo Sun Tzu. Por eso, para infiltrar a las Farc había que conocerlas primero, y la mejor manera era leer, primero, Guerra de guerrillas, un manual escrito por el Che Guevara que contiene enseñanzas de estrategia militar para grupos insurgentes. En la organización guerrillera cada bloque cumple sus tareas sin combinarse con los demás y siempre acata la línea de mando.

 

La estructura de las Farc consiste en escuadras, la unidad básica militar conformada por doce hombres; guerrilla, conformada por dos escuadras; compañía, conformada por dos guerrillas, y columna, conformada por dos o más compañías, que se componen, a su vez, de células o grupos y se organizan de manera jerárquica. Los Comandos –desde el central, o Secretariado, hasta cada columna– llevan a cabo determinadas tareas. Cada columna tiene miembros del más alto rango, y cada miembro del Comando Central tiene bajo su mando varios bloques. Y cada uno es una columna. Por su parte, las tareas realizadas por una columna son diferentes, porque obedecen a un frente, y en las posiciones de jerarquía, según el rango, se delegan labores. A mayor categoría, menos tareas operativas. Ahora, recuerde sus años de colegio.

P = N + {6 < 7 < b}

Usted veía esas letras sin sentido y quería huir. Y el profesor le decía “vamos a encontrar el valor de P”. Y eso es lo que vamos a hacer. “P”, en este caso, cuenta la situación general: la zona donde estaban los secuestrados –un grupo estaba con César, el otro con Gentil Duarte, comandante del frente séptimo del Bloque Oriental– está atravesada por una maraña de ríos, Inírida, Vaupés y Apaporis, que corren hacia Venezuela y Brasil. Desde el aire se ve un tapete verde, y desde la tierra son pocos los espacios por los que se filtra la luz del día. Localizar a los secuestrados era como buscar una aguja en un pajar a media luz. Sin embargo, esa geografía se hizo visible gracias a un hombre: el subintendente John Frank Pinchao sobrevivió durante 18 días en la selva al huir de cautiverio, y por su testimonio el Ejército localizó a los secuestrados. Casi un año después, el sábado 17 de febrero de 2008, un teniente y dos soldados camuflados en la manigua vieron a pocos metros a los tres estadounidenses secuestrados por las Farc: Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves, que se estaban bañando en un costado del río. Fueron los primeros que vieron a los secuestrados en diez años. Sin embargo, un guerrillero que patrullaba la zona halló un aparato de alta tecnología camuflado en la selva y encendió la alarma del cerco militar. En ese momento dividieron el grupo de secuestrados. Así, a grandes rasgos, toda esta situación es “P”, y la ecuación P = N + {6 < 7 < b} busca cómo resolver esa situación. Por eso, hay que seguir con “N”.

El 20 de marzo de 2008, César, cabecilla del frente primero, le ordenó a Enrique Gafas que reorganizara los grupos de rehenes y los enviará en diferentes direcciones. Gafas, el más experimentado y cruel, se quedó con los secuestrados más valiosos: Íngrid Betancourt, el cabo William Pérez, los tres estadounidenses y el capitán Juan Carlos Bermeo, el militar de más alto rango entre los cautivos. El segundo grupo, a cargo de Ciro, quedó compuesto por el teniente Raimundo Malagón, el sargento Amaón Flores, el sargento José Ricardo Marulanda, el cabo José Miguel Arteaga y el intendente Armando Castellanos. En el tercer grupo, a cargo de Veneno, estaban el teniente Vianey Rodríguez, el sargento Erasmo Romero, y los cabos Julio César Buitrago y John Jairo Durán.

Las comunicaciones son el punto débil que articula la red. En apariencia, que se dividieran los grupos de secuestrados fue un problema para el Ejército, pero se convirtió en un arma de doble filo que también afectó a las Farc, porque quedaron sin comunicación en un terreno muy amplio y complejo: kilómetros y kilómetros de selva y ríos con militares agazapados en la selva listos para atacar. Aquí termina “N”, que se va a sumar con esos números que están dentro de los corchetes de la ecuación: {6 < 7 < b}.


{6 < 7 < b}:

“6” es Gafas y los guerrilleros que custodiaban a los secuestrados. “7” es el radioperador de la red y “b” es el Mono Jojoy, que se comunicaba con César a través de “7”, el único medio de comunicación entre ellos desde 2004. Y cuando murió Manuel Marulanda Vélez y subió al poder Alfonso Cano, el Ejército Nacional encontró la oportunidad ideal para enviar el falso mensaje al Mono Jojoy y a César, en el que pedía reunir los tres grupos de secuestrados con el nuevo jefe de las Farc para ser trasladados por una misión humanitaria internacional. Al frente de la labor de inteligencia estaban el coronel Fernando Olano, jefe de inteligencia técnica, y el mayor Gonzalo Dávila, comandante de la sección de analistas. Ambos hacían parte de la recién creada Jefatura de Operaciones Especiales Conjuntas. La inteligencia, siguiendo la línea de mando de los Estados Unidos, rinde cuentas sólo al Estado Mayor, en este caso, al ministro de Defensa y el presidente.
Como las Farc es una organización jerarquizada, las órdenes van de arriba hacia abajo y no se discuten. Es decir, las cosas funcionaban:

b--> 7--> 6

El Mono Jojoy (b) hablaba con Gafas (6) a través del radioperador (7), que, además, servía de puente con César (4), que tenía comunicación directa con Ciro (1) y Veneno (2). Aquí vamos a introducir el término “artificiales”, que es el camino por el que corre un virus, señalan la ruta y delimitan los puntos para que la red opere como quiere la persona que la infiltró. Los artificiales son los operadores de radio y su nombre en la operación Jaque se mantiene en secreto. Ellos fueron la clave para infiltrar las comunicaciones de la estructura del Bloque Oriental. La operadora del Mono Jojoy era alias Andrea, y la de César, alias la India. En general, el Ejército buscaba que César estuviera seguro de que cumplía órdenes de Jojoy, porque estaban respaldadas por el secretariado de las Farc. Además, para ganar su confianza, había que explicarle la intención de traslado de los secuestrados y darle un nombre a la operación, para seguir las costumbres de la guerrilla de bautizar sus operaciones cuando tenían repercusión internacional. Y siempre, siempre, siempre, debían reiterar la instrucción de comunicarse sólo por el medio usual, el artificial. El Ejército protegía el engaño que estaba creando la operación para lograr que César viajara en el mismo helicóptero con los rehenes y creyera que iba a entregarlos en persona a Alfonso Cano.

¿Pero cómo iban a lograr que César mordiera el anzuelo? Tres veces al día -en la mañana, al mediodía y en la tarde- la operadora del Mono Jojoy, alias Andrea, se comunicaba con cinco frentes subalternos, uno de ellos el frente primero, bajo el mando de César, es decir, con la India. Los radioperadores de los cinco frentes debían estar atentos para recibir instrucciones de Jojoy, siempre impartidas a través de Andrea. La comunicación se daba en frecuencia HF, de alta frecuencia u onda corta, y se suministraban de manera individual, para que las instrucciones dadas a un frente no las conocieran los otros que estaban en el programa. Con la entrada en acción de los artificiales se trabajaba en dos tareas: la primera, que tanto nodos como maximales –guerrilleros, comandantes y jefes– no notaran que la red estaba infiltrada, porque tenía una nueva estructura. Y la segunda, que se acostumbraran a la nueva estructura. Se necesitaba tiempo y paciencia para que el virus entrara en acción.

La India, que era la voz de César, creía que recibía instrucciones de Andrea, es decir, de Jojoy, y también creía que estaba en comunicación con los operadores de los otros cuatro frentes. Pero en verdad recibía órdenes de una Andrea falsa, del Ejército Nacional, experta en imitar voces, y viceversa: la Andrea real daba órdenes que nunca llegaban a la India. Además, el continuo hostigamiento a las Farc y sus cabecillas hizo cada vez más difícil las comunicaciones entre los frentes. Y aún peor: las órdenes en la guerrilla, transmitidas por las radioperadoras, no se discutían. No hay cabida a las razones y reclamos. Así, la Fuerza Conjunta de Operaciones Especiales logró descifrar el código de la señal del Bloque Oriental de las Farc, e hicieron todo lo posible para que sus agentes imitaran a la perfección las voces de las radioperadoras. Por ejemplo, hicieron listas de palabras empleadas e imitaron el sonido ambiente al montar un campamento, a hora y media de Bogotá, en una zona aislada.

Ahora, ¿recuerdan cuando, en el colegio, el profesor empezaba a llevar las letras y números de una ecuación de un lado a otro? Como vamos avanzando, nuestra ecuación P = N + {6 < 7 < b} se va a convertir en:

P ’b = N + {6 < 7}

“P ’b” es la nueva estructura de la subred de Jojoy, y el símbolo ’ representa el algoritmo de infiltración, y la función de los elementos con respecto la nueva línea de mando, infiltrada. “N” representa la línea de comandos para los miembros infiltrados en la guerrilla y “{6 < 7}” describe las acciones de la red infiltrada realizada por sus comandos. Es decir: en este punto, los guerrilleros no sabían que estaban hablando con operadores de radio del Ejército. ¿Cómo lo lograron? La falsa Andrea y la falsa India les pidieron a la verdadera Andrea y a la verdadera India que saltaran a una frecuencia privada para transmitir los mensajes que querían y manejarlas a su antojo. El diálogo transcurre durante meses.

 

 

 

–¿Cómo está la carga? ¿Cómo la tiene distribuida? ¿Qué condiciones tiene para recibir una comisión internacional? –le dijo la falsa Andrea a la India, en un mensaje de César para el Mono Jojoy.

–Camarada Jorge [–Jorge Briceño era el otro alias del Mono Jojoy–], nuestro saludo. La carga está bien. Está distribuida. Una guerrillera en el Inírida; otra en Carurú hacia abajo, y la otra entre el Jirisa y el Itilla –respondió la India–. Estamos bien y nos alegra que por allá también. Reúna toda la carga, cree todas las condiciones para recibir una comisión internacional en un sitio seguro. Cuando esté listo, comuníquese –le dijo la falsa Andrea a la India, y cerró la posibilidad de que el plan se cayera–. Mantenga en secreto el plan que le decimos. No incluya gente que no esté bajo su mando ¿Cómo va todo? Saludos. Jorge.

–¿Cómo va todo? –le preguntó a la India, nueve días después, la falsa Andrea.
–Camarada Jorge, nuestro saludo. Todo va bien, nos toca despacio para garantizar el secreto. En cinco días estamos todos juntos y le comunico. Saludos César –respondió la India, mordiendo el anzuelo.
–Mantenga absoluto control de los prisioneros. ¿Qué condiciones tiene para que me mande 500 millones al Huila? –dijo el Mono Jojoy el 14 de junio, sin saber que le enviaba mensajes a la falsa India.
–Camarada Jorge, nuestro saludo. Estamos verificando y reforzando la seguridad de la carga. Siguen fuertes las operaciones en el área. No hay condiciones para la plata –le respondió la falsa India al día siguiente.

Nueve días después, el 24 de junio, llegó el mensaje más esperado de la operación Jaque. César, a través de la India, envío el reporte a Jojoy, que recibió la falsa Andrea.
–Ya tenemos un comando en el sitio y registramos a veinte kilómetros. Todo está bien. Coordenada 0218113, 07203193 –dijo la India, y con este mensaje se supo a ciencia cierta dónde iban a reunir a los tres grupos de secuestrados.

“El que tiene más factores estratégicos a su favor es el que gana […] para ganarte a los egocéntricos, tienes que darles más poder”, escribió Sun Tzu. El mensaje final que aprobó inteligencia militar para César, a través de la falsa Andrea, fue: “El Secretariado decidió mover la carga al área del camarada Alfonso Cano para atender la visita. La operación se llama Camarada Manuel Marulanda Vélez, morir por el pueblo es vivir para siempre. ¿Qué condiciones tiene de viajar con un miembro de su Estado Mayor del frente en los helicópteros? Reinel queda encargado del frente mientras usted regresa. Todo es clandestino, no use satelitales. Saludos. Jorge”. Cuarenta minutos después de haber sido enviado este mensaje, el cabecilla del frente envió una réplica concisa: “De acuerdo. Saludos. César”. El mensaje final que la falsa Andrea envió a César el 2 de julio de 2008, a las once y media, fue: “El jefe de la comisión es un señor José Luis Russi. Él lleva las indicaciones de todo. La carga debe ir amarrada. Estamos pendientes ahí para que nos avise cuando llegue lo correspondiente. Saludos. Jorge”.

 

Para Agustín Moreno, una vez infiltradas las comunicaciones de César y Gafas, el Ejército podía decidir cuándo detonar el virus y dar el primer gran golpe. Ocurrió el 2 de julio de 2008. Fue una trampa matemáticamente impecable. Para el profesor Agustín Moreno, el paso fundamental no fue mover y reunir a los secuestrados, sino infiltrar la red del Frente Oriental. Una vez infiltrada y decodificadas sus tareas, ordenada como un conjunto, se adiestró al comportamiento que el Ejército quería. Y como Jojoy había quedado aislado, quedaba el tercer objetivo: eliminarlo. El miércoles 22 de septiembre de 2010, en la denominada operación Sodoma, cayó abatido por un ataque aéreo en la zona de la Macarena. El maximal de la función matemática fue neutralizado.

***

¿Si se firma la paz, para qué sirve la ecuación matemática de Moreno? “Al modelar procesos naturales y sociales, como el de las hormigas fórmica y las Polyergus o las guerras contra las Farc, el proceso también permite evitar el resurgimiento de brotes de violencia una vez se firme el acuerdo de paz”, comenta. De hecho, el algoritmo explica por qué los diálogos de San José de Ralito con los grupos paramilitares no acabaron con su estructura militar, sino todo lo contrario: de allí emergieron las bandas criminales, o bacrim, por la falta de intervención efectiva en las redes de apoyo de los jefes que firmaron el pacto y que después fueron extraditados a los Estados Unidos. Las redes remanentes se reorganizaron asociadas a nuevas cúpulas locales.

En un plano internacional, el ISIS (el califato Siria-Irak) surgió después de que las fuerzas aliadas, lideradas por Estados Unidos, dieran de baja a Sadam Hussein, Osama bin Laden y otros miembros de la cúpula de Al Qaeda, pero como no controlaron los grupos que los apoyan, las redes se reorganizaron y constituyeron grupos armados más fuertes, y sobre todo con mayores convicciones sobre la finalidad de su lucha. El algoritmo y la teoría del profesor Moreno se aplican, más que para la guerra, para la construcción de una paz estable. Es un modelo universal. “No es suficiente que el Secretariado de las Farc firme los acuerdos de paz, sino que se debe trabajar en cerrar la fuente de mano de obra que la alimenta, compuesta en su mayoría por jóvenes campesinos sin otra opción que emplearse en la guerra. Y del otro lado también se aplica: el grupo liderado por Humberto de la Calle cumple su tarea hasta el acuerdo final, pero después, la sociedad debe trabajar en la convivencia pacífica entre sus miembros, para evitar el resurgimiento o minimizar las actividades criminales futuras de las redes que aún permanezcan sin infiltrar, de acuerdo con el algoritmo”, concluye Moreno.

NOTA DE FUENTE. Esta reconstrucción cronológica se basa en datos que aparecen consignados en el libro Operación Jaque: la verdadera historia, de Juan Carlos Torres. Algunos datos factuales, datos, fechas, estadísticas se extrajeron de los archivos de prensa de los periódicos El Tiempo y El Espectador, y de la revista Semana. Y del papper Algorithms of differentiation of posets to analize tactics of war, publicado en Pushpa Publishing House.

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