Este es Lewis Hamilton, rey de la F1 que va por la marca de Schumacher

Este es Lewis Hamilton, rey de la F1 que va por la marca de Schumacher

El británico igualó a Juan Manuel Fangio con cinco títulos en la máxima categoría del automovilismo.

Lewis Hamilton

Lewis Hamilton, piloto de Mercedes.

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EFE

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
28 de octubre 2018 , 08:45 p.m.

Lewis Hamilton tenía 11 años cuando en una premiación del automovilismo británico, tímidamente, se le acercó a Ron Dennis, hoy accionista de McLaren, y después de dudarlo tanto le pidió un autógrafo.

Mientras Dennis firmaba la hoja que le pasó el pequeño, Hamilton le dijo que algún día quería correr en su equipo, un sueño que cumplió en el 2007, cuando el británico estampó su firma con la escudería McLaren-Mercedes, y ahí comenzó la historia.

Este domingo, en el Gran Premio de México, Lewis terminó en la cuarta casilla, que le dio la opción de ganar el quinto título de la Fórmula 1 e igualar a una leyenda, el argentino, Juan Manuel Fangio, primer pentacampeón de la historia.

Hamilton, de 33 años, quedó a dos títulos del piloto más laureado de la historia, el alemán Michael Schumacher, siete veces campeón del mundo.

El británico, nacido el 7 de enero de 1985 en Stevenage (Inglaterra), no se llama Lewis Carl por casualidad. Fue bautizado así en honor al estadounidense Carl Lewis, al que admiraba su padre, Anthony –cuyos progenitores emigraron al Reino Unido desde la caribeña Granada–, y que tan solo unos meses antes de que él naciera había ganado cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 (luego ganaría otros cinco oros más, entre los Juegos de Seúl 1988, Barcelona 1992 y Atlanta 1996). A Anthony –que se separó de la madre del campeón, Carmen, cuando este tenía dos años– le gustaba Carl Lewis, pero más el motor.

Y su imagen se ha asociado siempre en los circuitos a la de su hijo. Al que le regaló su primer kart a los seis años. Le hizo prometer que se esmeraría en la escuela. Eran tiempos difíciles, en los que Lewis fortaleció su carácter, aprendiendo kárate para defenderse del acoso escolar, y en los que no sobraba dinero para sufragar el arranque de su carrera.

Hamilton, que inicialmente vivió con su madre –que tuvo otras dos hijas, Nicola y Samantha–, pasó a vivir con su padre a partir de los 12 años y tiene otro hermano por esa vertiente, Nicolas.

Anthony también fue quien le pintó (siempre de amarillo) su primer casco, que obtuvo tras cambiarlo por una consola que le habían regalado. En las pistas de karting, su padre tomaba la tabla de tiempos, miraba el niño con mejores cronos y obligaba a Lewis a ver el punto exacto en el que este frenaba. Posteriormente, le explicaba que para ganarle, debía frenar más adelante todavía.

En el 2006 ganó la GP2, lo que le sirvió para dar el salto a la Fórmula 1 un año después, formando pareja con el español Fernando Alonso.

En su debut ganó cuatro carreras y desde entonces no ha dejado de ganar al menos una al año. Algo que nadie ha logrado en la F1.

Ya en el 2008 logró su primer título, con McLaren, luego se impuso en 2014, 2015, 2017 y este domingo sentenció el campeonato en la pista de los Hermanos Rodríguez.

“No se ganó aquí, se ganó con el trabajo duro a través de un montón de carreras. Fangio lo hizo con Mercedes, así que es increíble”, dijo Hamilton.

Y agregó: “Honestamente, estoy muy agradecido. A mi familia de vuelta a casa, te amo. Gracias por todo el apoyo. No estaría aquí si no fuera por todo el trabajo duro que mi padre hizo y mi familia”.

Inconfundible

Hamilton, de raza negra, se había convertido en el Tiger Woods de la Fórmula 1: un deporte espectáculo que mueve superlativas cantidades de dinero. Su pase a Mercedes, en 2013, fue criticado por parte de la prensa de su país, que, de forma equivocada, lo consideraba erróneo.

Lewis ganó el Mundial un año después, en Abu Dabi, y defendió el título en 2015, de nuevo en los Emiratos Árabes. Tras ceder el de 2016 a su ‘enemigo íntimo’ el alemán Nico Rosberg, en 2017 celebró su cuarto título, añadiendo México a su lista de países donde festejó coronas, que empezó a redactar hace diez años en Brasil (São Paulo), donde en la última curva del año le arrebató el título al local Felipe Massa.

Entretanto, Hamilton se ha convertido en un ícono del deporte, asumiendo con gusto el star system, convertido en un campeón espectacular y excéntrico (hizo famoso a uno de sus perros, el bulldog Roscoe, al que llevó en más de una ocasión a los circuitos), que se prodiga en las redes sociales.


Luce pendientes y cadenas de oro; y múltiples tatuajes, entre los que destacan la cabeza de un león y la rosa de los vientos, en el pecho, y el lema Still I Rise (Todavía resurjo), que lleva tanto en su cuello como, ocasionalmente, en el casco.

La próxima carrera, el GP de Brasil, el 11 de noviembre, en Brasil.

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