#MeQuedoEnCasa Mourinho, un técnico que parece haber perdido el toque

#MeQuedoEnCasa Mourinho, un técnico que parece haber perdido el toque

El entrenador del Tottenham va a completar tres años sin ganar un título y tiene líos en su equipo. 

José Mourinho

José Mourinho gana 1.46 millones de euros.

Foto:

AFP

Por: José Orlando Ascencio
24 de marzo 2020 , 10:00 p.m.

Aunque en estos tiempos de para por culpa del coronavirus los ojos del mundo volvieron a admirar a José Mourinho, metido de cabeza en labores de voluntariado para ayudar a los más necesitados y llevando comida a un asilo de ancianos, su carrera como entrenador no está en buen camino últimamente.

Tal como van las cosas, con los plazos que se han fijado las ligas para reanudar sus torneos, todos inciertos por el desarrollo de la pandemia, Mourinho va a completar tres años sin conseguir un título. Y los últimos que logró, con el Manchester United, fueron apenas premios secos, comparados con las cosas gordas que logró en otros clubes, como el Porto, el Chelsea, el Inter o el Real Madrid.

El portugués, hoy DT del Tottenham Hotspur, ganó tres títulos en su primera temporada con el Manchester United, la 2016-2017: la Community Shield, la Copa de la Liga y la Liga Europa. Pero desde el 24 de mayo de 2017, cuando logró el único título europeo que le faltaba, la carrera de Mourinho entró en un cono de sombra.

En el United aguantó un año y medio más. Fue segundo en la Premier League en la temporada 2017-2018, aunque muy lejos del campeón: quedó a 19 puntos del Manchester City, dirigido por su gran rival, el español Josep Guardiola, con el que traía un duelo casi personal desde la época en la que dirigía al Real Madrid y Pep estaba al frente del Barcelona.

El 18 de diciembre de 2018 dejó el cargo, en medio de una pobre campaña y con una relación deteriorada con varias de las figuras del equipo. Uno de ellos, el francés Paul Pogba, con quien el cortocircuito era evidente. Mientras Mou le reclamaba una y otra vez no estar comprometido con la causa, Pogba se quejaba del exceso de precauciones defensivas.

El partido que reventó la cuerda fue una derrota con el Liverpool de Jürgen Klopp, que ya comenzaba a maravillar. Las tácticas defensivas de Mourinho sirvieron de poco: perdió 3-1, pero hubo un dato que ayudó a ratificar que la cosa no funcionaba: mientras Manchester United hizo seis remates en todo el partido, Liverpool lo hizo en ¡36 ocasiones!

Pero eso solo era un reflejo de lo mal que iban las cosas: Derby County lo sacó de la Copa de la Liga y la desventaja en la Premier con respecto al líder era de 20 puntos.
Tres meses después de la salida de Mourinho, Pogba fue diplomático y hasta obvio para explicar su salida:

Los resultados son lo que más importa. Si fuéramos ganando, tendríamos buenos resultados y el entrenador hubiera permanecido en el puesto. Eso es todo

Mou estuvo casi un año sin dirigir. Pero incluso antes de salir de Manchester, su nombre comenzó a sonar de nuevo para un equipo con el que tuvo un agridulce balance, el Real Madrid.

Eran los tiempos de una era que se manejó mal desde el comienzo, la de Julen Lopetegui. Cabe recordar que fue anunciado como nuevo DT blanco cuando aún era el seleccionador de España, a dos días del debut del equipo en Rusia 2018. La Federación Española lo despidió de inmediato.

Lopetegui fracasó estrepitosamente y el nombre del portugués sonó, y muy duro, para llegar de nuevo al club blanco, pero las secuelas del primer paso por el Madrid (en especial la muy mala relación con Sergio Ramos y Marcelo, los dos capitanes del equipo) frustraron su regreso.

En agosto del año pasado se integró al equipo de comentaristas del canal Sky Sports. Era la primera vez desde el año 2000, cuando entrenaba al Benfica, que no comenzaba una temporada al frente de un equipo. Y se le notaba la nostalgia. Casi entre lágrimas, Mourinho declaró, en el video que hicieron para presentarlo:

Echo de menos el fútbol, tengo muchas ganas de volver a entrenar

“Extraño el fútbol, la adrenalina, el campo, mi trabajo… En este momento estoy estudiando alemán. No sabía este idioma. Hablo inglés, español, portugués, francés e italiano. No excluyo nada. Ni siquiera Alemania”, dijo en otra entrevista.

Un mes después, cuando había algunas dudas con Zinedine Zidane en el Real Madrid, su nombre volvió a sonar en la casa blanca.

“Seguro que mi próximo trabajo será difícil porque soy muy malo para elegir proyectos. Pero siempre es lo mismo, cuando voy al Madrid, es porque el Madrid está en problemas, cuando voy al United es porque el United está en problemas”, declaró entonces, en una entrevista con el diario Daily Telegraph.

Cambio de frente


A pesar de tanto rumor, en especial con el tema del Madrid, no es normal que Mourinho llegue a un equipo cuando la temporada ya ha comenzado. Por eso sorprendió que en noviembre del año pasado asumiera en el Tottenham, un club en crecimiento con circunstancias muy particulares.

A mediados de 2019, Tottenham llegó a la final de la Champions League, que finalmente perdió con el Liverpool. El argentino Mauricio Pochettino llevaba cinco años y medio al frente del club, con buenos resultados, pero a la plantilla que casi se corona en Europa no la reforzaron adecuadamente. ¿La razón? El club le dio prioridad, por encima de lo deportivo, a la construcción de su nuevo estadio, que se inauguró en abril del año pasado.

El comienzo de la temporada del Tottenham fue flojísimo, tanto en la Premier League como en la Champions, en la que, incluso, se comió un doloroso 2-7 en su flamante casa frente al Bayern Múnich. Y en la Copa de la Liga lo eliminó el Colchester United, que juega en la Liga 2, en la práctica, la cuarta división de Inglaterra. Cinco juegos sin victorias le costaron el puesto a Pochettino.

La solución que se plantearon en el Tottenham fue una medida de choque, y esa medida era la llegada de Mourinho, que asumió con el club en el puesto 14 de la Premier League, con solo 14 puntos, 20 menos que el Liverpool; a dos puntos de la última casilla para entrar a la Liga Europa y a 11 de los puestos de Liga de Campeones.

“Con José tenemos a uno de los entrenadores más exitosos en el fútbol. Tiene mucha experiencia y puede inspirar al equipo. Es un gran táctico. Ha ganado en todos los clubes que ha entrenado. Nosotros creemos que traerá energía y confianza al vestuario”, declaró Daniel Levy, presidente del consejo de administración del Tottenham, cuando lo presentó. Y esto dijo Mourinho:

La calidad de la plantilla y de la cantera me emociona. Trabajar con estos jugadores es lo que me ha atraído


La medida de choque trajo efecto inmediato: tres victorias seguidas, dos en la Premier League, contra West Ham y Bournemouth, y una en la Champions, contra Olympiakos. Pero luego volvieron los altibajos, comenzando por una derrota el 4 de diciembre contra el Manchester United.

Pero desde mediados de febrero, Mourinho y el Tottenham entraron en un periodo nefasto. Primero, quedó fuera de la Copa FA al ser eliminado por Norwich City en lanzamientos desde el punto penalti. Luego, RB Leizpig lo sacó de la Liga de Campeones: había ganado 0-1 de visitante y lo remató con una derrota 3-0 en Alemania.

La derrota contra el Leipzig hizo explotar a Mourinho. “Estamos realmente en problemas. Ni siquiera somos un equipo, somos un grupo de jugadores que están disponibles para jugar y tratar de construir un equipo. No tenemos atacantes y no hacemos daño a los oponentes. Es tan simple como eso. Así que nuestros oponentes se sienten muy cómodos atacándonos, ya que saben que no podemos hacer daño”, declaró después del partido, en lo más parecido a su antigua imagen.

Ese juego en Alemania es, hasta ahora, el último que disputó el Tottenham, hasta cuando se suspendieron todas las competencias de Uefa y también la Premier League, a causa del covid-19. El 3-0 fue su sexto partido sin victorias, la peor racha de su carrera como entrenador.

Para el momento en que vuelva a jugarse al fútbol en el mundo, y si la Premier League se reanuda en el punto que iba, Tottenham tiene exactamente la mitad de los puntos del líder (41, contra 82 del Liverpool). Pero no está tan lejos de los puestos de Champions (está a siete del cuarto, Chelsea) ni de la Europa League (lo separan cuatro del Manchester United).

Si bien al Tottenham lo han aquejado las lesiones, como las de Harry Kane o Christian Eriksen, lo cierto es que Mourinho parece haber perdido el toque. Y de ganar Champions con el Porto o el Inter, lo único que le queda ahora, si la temporada se reanuda, es entrar a algún torneo europeo por la ventana.

José Orlando Ascencio
Subeditor de Deportes
@josasc

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