Penalti picado / Las 10 mejores jugadas del fútbol

Penalti picado / Las 10 mejores jugadas del fútbol

Un tiro apreciado por los verdaderos aficionados al arte de disparar y anotar desde la distancia.

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Penalti picado especial las 10 mejores jugadas del fútbol

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Por: FELIPE VILLAMIZAR M.
23 de marzo 2018 , 10:50 a.m.

Si hay un sueño para cualquier futbolista es poder hacer un gol en una instancia definitiva. Claro, si es de alguna sorprendente factura, pues mayor el júbilo. Ojalá y sea de chilena, rabona o lanzándose desde la media luna del área y ganándole a sus rivales en una pirueta karateca, en algún tipo de algoritmo que solo la circunstancia pueda resolver. Gol es gol, pero la proeza sería mayor si el sello personal queda impreso.

En ocasiones basta con mirar al arco y saber en la ubicación en la que se está para saber el chanfle que hay que meterle o el borde con el que hay que pegarle. Patear tiene su ciencia, quizá no una lógica aritmética en la que la fuerza es igual a la masa multiplicada por la aceleración. Es un instinto de futbolista.

Patear un penal es una ley del engaño. Es estar frente a un rival cara a cara al que hay que someter, como gladiador a un león en el circo romano. Eres tú o es él. Si anota se es un héroe, si se erra se merece la ejecución.

La Panenka es una forma fría de hacerlo. Para qué patear fuerte y cruzado al palo contrario del arquero si se puede ser profeta en su tierra. Basta con mirar fijamente al arquero para que él se lance hacia un palo. Ahí solo hay que tomar aire, dar unos cuantos pasos y enterrar el empeine del pie como si se fuera a cavar un pozo. Que el balón se eleve tímidamente, que vaya sin pedir permiso hacia arriba como una bengala de auxilio y que caiga rápido en el arco para que se vaya al fondo de la red.

picada

No se necesita medir la velocidad del viento. Es solo intuición. Hacer que el arquero no sepa para dónde va a ir dirigido su remate y hacer que el balón haga una delicada parábola, mientras quieren convertirse en un huracán, que empuje rápidamente el balón para descargar sus emociones en un grito sostenido de ¡GOOOLLL!

Picar el balón, hacer una vaselina en un penal es sinónimo de gallardía. No es estar locos. Todo pasa por balancear bien el cuerpo hacia el lado de la pierna con la que no se va rematar para crear una estabilidad necesaria con la que el balón no va a navegar por los aires más de lo necesario. Se trata de saber si se quiere enviar el balón al fondo de la red o dejar una huella que entrará en la historia.



FELIPE VILLAMIZAR M.
Redactor de EL TIEMPO
En twitter: @FelipeVilla4

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