Con su fútbol pragmático, sus experiencias con Argentina y Colombia en tres mundiales y su reconocido trabajo en el desarrollo de talento joven, José Pekerman es, a sus 72 años, la apuesta de Venezuela para salir del foso.
La voz calmada de Pekerman volverá a sonar después de tres años alejado de los banquillos y lo hará con una Vinotinto que necesita, justamente, un poco de calma en un momento muy complicado.
Descarrilada en la clasificatoria sudamericana hacia el Mundial de Catar-2022, con apenas 7 de 42 puntos posibles (aunque tiene una lejana posibilidad de llegar al repechaje), a la Vinotinto le toca pensar a largo plazo, reconstruir.
Sin embargo, Pekerman tiene aún cuatro partidos por delante en la eliminatoria, y uno de ellos, el último de la ruta hacia Catar 2022, será contra Colombia, el 29 de marzo, en suelo venezolano y horario por definir. Será el reencuentro del argentino con el equipo al que llevó a dos mundiales.
La Federación Venezolana de Fútbol (FVF) presentó este martes a Pekerman como arquitecto del proyecto con vistas al Mundial de 2026, que organizarán Estados Unidos, México y Canadá.
Aunque no le gusta la palabra "reconstrucción", según dijo él mismo en la rueda de prensa en la que fue anunciado como seleccionador de Venezuela, este delgado exfutbolista de cabellos canosos espera traer "esperanza".
"Venezuela está en el momento justo para entrar en la gran competencia", expresó al asumir el mando de la selección del único país de la Conmebol que jamás ha estado en una Copa del Mundo, subrayando la evolución de sus futbolistas en las últimas dos décadas, aunque viva "momentos difíciles".