Hace 50 años, se consagró el mejor Brasil de la historia

Hace 50 años, se consagró el mejor Brasil de la historia

El 21 de junio de 1970, goleó 4-1 a Italia y se coronó campeón del mundo. 

Pelé en México 70

En su último Mundial, Pelé hizo célebre su salto de celebración de los goles, como aquí, junto a Jairzinho, Paulo Cesar, Piazza y al fondo, Tostao.

Foto:
Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
20 de junio 2020 , 06:41 p.m.

Brasil ofreció el fútbol más bello de la historia durante el Mundial México-1970. A puro toque y con alto brillo técnico, la verdeamarelha cautivó al planeta con su 'jogo bonito' y se quedó para siempre con la Copa Jules Rimet. Veintidós brasileños buscaron en México el tricampeonato mundial, pero cinco de ellos sacaban la cabeza por encima del resto y tenían que jugar.

El problema era cómo acomodarlos a todos juntos con su talento excepcional del mediocampo hacia arriba. Gerson, Roberto Rivellino, Jairzinho, Tostao y Pelé, los cinco podían jugar con el 10 en el dorsal. Cualquiera pudo haber sido el orquestador de aquella selección brasileña del 70.

(Lea también: La Fifa le responde a Colombia por su carta sobre el Mundial femenino)

Muchos dudaban que esos cinco cracs pudieran jugar juntos. Su seleccionador lo hizo posible y el 21 de junio de 1970, hace medio siglo, Brasil levantó su tercera Copa Mundial.

Primera página de EL TIEMPO el 22 de junio de 1970

Primera página de EL TIEMPO el 22 de junio de 1970

Foto:

Archivo EL TIEMPO


De nada le valió al periodista Joao Saldanha la eliminatoria perfecta que hizo como director técnico de Brasil para el Mundial de 1970. Lo echaron el 17 de marzo, a dos meses y medio del debut en el torneo. Oficialmente lo declararon "emocionalmente inhabilitado" para seguir en el cargo.

Pero hubo otra gran razón para destituirlo. "No le daba importancia a Pelé, decía que no estaba en condiciones, que sufría de miopía", apunta a la AFP el periodista mexicano Teodoro Cano, que cubrió ese Mundial. En contra de Saldanha también jugó su filiación comunista, algo incómodo para la dictadura militar que gobernaba en Brasil.

Dos días después del cese de Saldanha, fue nombrado Mario Jorge Lobo Zagallo, bicampeón mundial como seleccionado en 1958 y 1962. Su llegada dividió opiniones. Para algunos era el técnico ideal para ganar la Copa Jules Rimet. Otros vaticinaron que no llevaría a Brasil ni a los cuartos de final.

(Le puede interesar: Gianna Nannini, la bella voz del himno del Mundial de Italia 1990)

Instalado como local en el estadio Jalisco de Guadalajara, Brasil salió a jugar en el Grupo de la Muerte, el C, con Checoslovaquia, Inglaterra y Rumania.

Sin preocupación por el juego brusco de sus rivales, la Verdeamarelha salió a cumplir la promesa de su entrenador: "Brasil vino a jugar fútbol". Y eso hicieron los sudamericanos con toques precisos, ritmo cadencioso, jugadas de fantasía y muchos goles.

"A Brasil le metían un gol, y metía dos o más; le metían dos y metía tres o más",
recuerda Teodoro Cano que cubrió ese Mundial para el periódico El Heraldo de México. Brasil cumplió una fase de grupos perfecta con sus triunfos a Checoslovaquia por 4-1, por 1-0 sobre Inglaterra y 3-2 ante Rumania.

Después de enfrentar a ese bloque europeo, los brasileños se toparon en el camino con dos difíciles adversarios sudamericanos.

En cuartos de final, el rival fue Perú que tenía hombres virtuosos como Hugo Sotil, Teófilo Cubillas, Pedro León y Alberto Gallardo. A los incas los dirigía el legendario brasileño Didí, compañero de Zagallo en el bicampeonato mundial (1962), quien se fue entre lágrimas tras la derrota inca por 4-2.

En semifinales se presentó una controversia. Brasil debía trasladarse al estadio Azteca de la Ciudad de México (2.200 metros de altitud) para enfrentar a Uruguay, pero pidieron quedarse en Guadalajara (1.500 metros) y la FIFA se lo concedió, pese a la fuerte protesta de la delegación charrúa. El partido se jugó en el estadio Jalisco.

Uruguay fue mejor en el primer tiempo y se puso en ventaja, pero Brasil vino de atrás, empató antes del descanso y en la segunda mitad se impuso 3-1 en medio de muchas fricciones. "El cambio de cancha propició la derrota", lamentó Juan Eduardo Hohberg, técnico de la Celeste. "En la Ciudad de México el resultado hubiera sido otro", vaticinó.

El duelo por la Rimet

La final se jugó en el estadio Azteca 21 de junio, y enfrentó a dos bicampeones Mundiales: Brasil(1958 y 1962) e Italia (1934 y 1938). El ganador se quedaría con la Copa Jules Rimet para siempre.

Resumen de la final del Mundial de 1970Resumen de la final del Mundial de 1970
Pelé

El resumen de la final del Mundial de 1970.

La Seleçao atacaba con inspiración y versatilidad. La Squadra Azzurra iba al frente en ráfagas ofensivas. Los sudamericanos defendían en zona, los europeos presionaban hombre a hombre.

El bando italiano también tenía sus divos: Giacinto Facchetti, Sandro Mazzola, Gigi Riva, Roberto Boninsegna y Gianni Rivera. Este último miraba con respeto a los astros de la ofensiva brasileña: "los cinco son capaces de resolver un partido".

De cara al último partido mundialista, el italiano Tarcisio Burgnich veía con asombro al estelar brasileño: "Ese Pelé no es de este mundo, creo que viene de otro planeta más adelantado. Es un marciano".

El defensa italiano no estaba equivocado. A los 18 minutos, Rivellino mandó un centro al área y Pelé se levantó con un brinco descomunal para rematar de cabeza y hacer el 1-0, precisamente ante el marcaje de Burgnich. "Saltamos juntos, pero cuando yo estaba en la tierra él seguía en el aire".

Al 37, igualó Roberto Boninsegna, pero Brasil creció en el segundo tiempo. Al 66, Gerson hizo el 2-1 con un zurdazo desde fuera del área. Jairzinho anotó por sexto partido consecutivo -sólo él ha logrado anotar en todos los juegos de un Mundial y ser campeón- con un toquecito dentro del área chica al 71 para el 3-1.

Toda la belleza que Brasil ofreció en ese Mundial fue resumida al 87 en una secuencia de pases en la que participaron Tostao, Piazza, Gerson, Clodoaldo, Rivellino, Jairzinho, Pelé y Carlos Alberto, el autor del 4-1 con un disparo cruzado. Fueron 29 segundos de magia y placer.

(En otras noticias: Zanardi tiene daños cerebrales graves tras accidente)

El defensa reveló que Zagallo "nos dijo que si los italianos se iban a la ofensiva, se debían mover para la izquierda. El lado derecho tenía que estar abierto para hacer posible mi acceso".

Así, con tres meses en la dirección técnica de Brasil, Zagallo pasó a la historia como el autor intelectual del tricampeonato mundial y la obtención para siempre de la Copa Jules Rimet.

DEPORTES
Con AFP

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.