Secciones
Síguenos en:
Hola, vengo del futuro... (Meluk le cuenta)
AUTOPLAY
Meluk le cuentaMeluk le cuenta
Meluk le cuenta

EL TIEMPO

Hola, vengo del futuro... (Meluk le cuenta)

Hola, vengo del futuro, de apenas un par de meses adelante, para contarles cómo es la nueva normalidad, perdón del ‘new normal, o sea…’, pronunciado en ‘gomelístico’, ese viejo idioma de los yuppies, analistas de datos, mercadotecnistas y de los nuevos medios.

Este futuro, atentos, es la misma cosa, pero con tapabocas. ¡Ah! Algunos, con un atomizador de alcohol o hipoclorito o con caretas transparentes.

Aquí, en el futuro, la gente no tiene claro cuánto son dos metros, –seguro que ese día no fueron a clase– y cada uno los mide como le parece: la chiquitica de a dos pasitos y el grandulón extendiendo sus brazos como para ser crucificado.

(Lea también: La radiografía de mindeportes al momento del fútbol y la Dimayor)

Los malaleche y abusadores son los mismos, pero con tapabocas, y los otros, pues los soportamos untándose desinfectante de manos. Las ‘bodegas’ siguen desatadas en medio de la peste y se cruzan insultos, pero con barbijo. Eso sí: una cloaca... sanitaria.

Les cuento desde el futuro que todo eso de los cambios internos, los propósitos de la nueva humanidad solidaria guiada por una dulce luz rosada mientras canta ‘agárrense de las manos, uno a otros’ con el Puma, pues no era más que cháchara. ¡Cuidado: si andan cantando Agárrense de las manos, son población vulnerable! Vengo del futuro y como somos como somos, pues no esperen milagros tampoco en el fútbol nuestro de cada día.

Todo eso de que la gente añoraba verse y abrazarse tampoco resultó cierto. Los diez opositores de la Dimayor, que ahora dicen, pero con tapabocas, que ya son 17 y contando, siguen buscando en cada contrato la salida de Jorge Enrique Vélez: en el de la televisión, en el del patrocinio, en el de las pruebas para detectar el virus, en el de los hoteles, en el del transporte y hasta en el del servicio de internet de las oficinas vacías de la Dimayor.

(Le puede interesar: Así se narró hace 30 años el gol de Freddy Rincón a Alemania)

Acá, en el futuro, se discute aún por Zoom quién paga por los test de covid-19. Ramón Jesurún, el presidente de la Federación, dice que no tiene plata para eso, los clubes exigen que los paguen las EPS y las ARL, y la Dimayor se queja porque los bancos rechazan sus pedidos de préstamos bien blanditos y el Gobierno no hace nada por ellos.

Vengo desde el futuro y los equipos grandes, liderados por Nacional, Millonarios, América y Junior, amenazan con parar la Liga si no cambian el reparto de los dineros de la televisión y la estructura de la Dimayor y la Federación.

Dicen, pero con barbijo, que de no dividir la plata de la TV 30 por ciento por audiencia, 30 por ciento por resultados deportivos, 30 por ciento igualitario entre todos y 10 por ciento para los equipos de la B, crearán una superliga nueva, sin Dimayor, con menos equipos, pero con la audiencia para negociar sus propios derechos de televisión. Obvio, los equipos chicos y los de la B están escupiendo fuego: ¡se les cayó el tapabocas!

Vengo del futuro: como ha subido el número de contagios en la pandemia, algunos partidos de la reanudada Liga se han modificado en horarios y días. Y Millonarios sigue de 18, los alcaldes discuten con el Presidente de la República que la cuarentena sea real y estricta.

Les cuento, desde acá, un par de meses adelante, que dicen, pero con mascarilla, que ahora sí se cae Vélez, que ahora sí se va, que ahora no resiste más, mientras algunos piden que se cancele la temporada 2020 y en las redes desde sus bodegas gritan, pero con tapabocas, que el fútbol no es importante y que “lo pagará su madre”.

Vengo del futuro: unos disparan como desde sus atomizadores de alcohol que el ministro del Deporte sacará una carta, como una factura pendiente, y cancelará la Liga diciendo que es una orden del Ministerio de Salud, y otros reclaman, pero con tapabocas, “¡que venga Uribe! ¡que venga Uribe!”.

(En otras noticias: El increíble anecdotario de Iván René Valenciano)

Mientras tanto, Acolfutpro (¡sí, aquí en el futuro aún es enredadísimo pronunciar eso!) arengan, pero con barbijo, que no permitirán que se juegue más con la salud de los futbolistas, ya de por sí irrespetados con ‘salarios de hambre’ rebajados por la crisis. Y afirman que la Liga femenina: no existe. (Aquí entre nos: eso es verdad).

Acá, desde el futuro cercano, se repite como desde hace meses desde micrófonos y redes sociales que ya están a punto de caer todos los directivos del fútbol por malos, por ineptos, por el escándalo de las boletas del Mundial... ¡Casi que por congresistas!
Vengo del futuro: ‘the new normal, o sea…’, es la misma vaina, la misma vieja normalidad, pero con tapabocas e hipoclorito. Somos como somos…

Gabriel Meluk
Editor de Deportes
@MelukLeCuenta

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.