Este lunes, día clave para no ir a paro en el fútbol colombiano

Este lunes, día clave para no ir a paro en el fútbol colombiano

Relación entre dirigentes y jugadores, en punto muerto.

Estadio El Campín no sufrió afectación por concierto de Foo Fighters

El estadio El Campín está listo para el partido de fútbol entre Santa Fe y Bucaramanga. El IDRD dijo que no sufrió ninguna afectación por concierto de Foo Fighters.

Foto:

IDRD

Por: José Orlando Ascencio
19 de octubre 2019 , 10:37 p.m.

El clima de tensión entre directivos y jugadores tiene al fútbol colombiano al borde de un cese de actividades que sería inédito, más allá de un intento de paro en 2005 que no prosperó. Hay un espacio de concertación ofrecido por el viceministro de Trabajo, Carlos Baena, para este lunes a las 10 a. m., pero hasta ahora, el panorama es oscuro entre amenazas de paro, de un lado, y despidos, del otro. Si no hay voluntad de negociar, la huelga anunciada parece cada vez más cerca.

La hora cero del paro está directamente relacionada con el resultado de esa reunión, si se da. Lo terminó anunciando uno de los jugadores líderes de Atlético Nacional, Daniel Bocanegra. “El último día para sentarse y llegar a un acuerdo es el lunes (mañana), y si no, la próxima fecha sí nos paramos”, declaró el jueves pasado. Esa jornada, la penúltima de la fase todos contra todos, empezará el martes.

Las posiciones son radicales. Acolfutpro insiste en su pliego de 12 peticiones y los directivos niegan el diálogo colectivo. “La sensación es triste, porque lo que se espera de los directivos es un poco de interés por mejorar las condiciones de los futbolistas y las futbolistas”, dijo Carlos Valdés, mundialista en Brasil 2014 y miembro del consejo directivo de Acolfutpro, junto con Bréiner Castillo, Rafael Robayo, Iván Vélez y Diego Arias.

“La decisión del cese de actividades viene de parte de los futbolistas. La asociación busca esos diálogos. Es triste que la respuesta de los directivos sea cerrar la puerta”, agregó.

La decisión del cese de actividades viene de parte de los futbolistas. La asociación busca esos diálogos.

El anuncio de Carlos Baena, viceministro de Relaciones Laborales e Inspección, de ofrecer una mediación frenó la posibilidad de que el paro estallara en la fecha que comenzó el viernes. Pero ese mismo día, el presidente de la Dimayor, Jorge Enrique Vélez, la rechazó y le pidió que se declarara impedido. Baena le respondió que no había impedimento y volvió a abrir la puerta al diálogo.

Todo indica que el presidente de la Dimayor no irá a la reunión. Y Ramón Jesurún, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, debe estar el miércoles en Shanghái (China), en el consejo de la Fifa, por lo cual tampoco se haría presente. Y sin interlocutor, pues poco se podrá avanzar.

“Sería importante que se pensara en la posibilidad de que hubiera una delegación para ir avanzando, porque los jugadores están a la expectativa. Ellos habían manifestado que iban a hacer un paro, y después del anuncio del Ministerio, el tema se mantuvo en suspenso, hubo una receptividad de parte de los jugadores a agotar el diálogo social. Entiendo que el doctor Ríos ha tenido acercamientos con los directivos”, declaró Baena.

También dijo que su actuación tiene que ver con una queja presentada ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde 2007 y que desde entonces hay una petición de esa entidad para que se reconozca a Acolfutpro y negocien.

“La Comisión Especial de Tratamiento de Conflictos ante la Organización Internacional del Trabajo (Cetcoit) la coordina José Noé Ríos, que es el facilitador de la OIT. Yo no lo manejo, no depende de mí. Eso es un espacio tripartito, va Acolfutpro, irían la Federación y la Dimayor, y va el Ministerio de Trabajo. Van también la Andi y la CUT”, agregó Baena.

La Federación y la Dimayor insisten en no reconocer a Acolfutpro como interlocutor e instan a los jugadores a presentar las peticiones a sus respectivos clubes.

“Pienso que es un conflicto que se ha exagerado y se ha manejado muy mal por parte de ellos. Ojalá esto llegue a buen fin, no tenemos ninguna pretensión más que la de defender los derechos de nuestros clubes afiliados”, dijo Jesurún a la emisora Antena 2.

Pienso que es un conflicto que se ha exagerado y se ha manejado muy mal por parte de ellos.

El pliego de peticiones

El tema comenzó el 11 de septiembre, cuando Acolfutpro presentó un pliego de 12 peticiones, entre las que están la concertación del estatuto del jugador, el código disciplinario y de la minuta única de contrato; la realización de la Liga Femenina (punto que, por cierto, ha movilizado masivamente a las integrantes de la Selección Colombia en redes sociales), regulación de los tiempos de descanso, derechos de televisión, boletería para los partidos de los clubes y la Selección, y medidas contra la discriminación y el racismo. Dimayor lo rechazó.

“El Ministerio del Trabajo les pidió el favor de manera fuerte, sobre todo a los clubes. Negociar no es acordar, hay que ver hasta dónde llegan. Hay que ver la paciencia de las partes. Se puede llegar a algo interesante si se sientan a negociar”, dijo Andrés Charria, abogado deportivo, a Citytv.

¿Protesta de ricos?

Sin embargo, buena parte de las protestas se ha centrado en lo económico, y a la agremiación le han criticado que los jugadores ganan mucho dinero. “Esa falta de imparcialidad no sorprende. Son personajes que trabajan en los medios que han vetado las protestas de los futbolistas, que sesgan la información, que se han encargado de desinformar a la gente y llevarlos solo al plano económico. Hay mucho más que dinero, que en muchas partes del mundo en las que jugué recibía sin inconvenientes”, afirmó Fabián Vargas, exjugador y expresidente de Acolfutpro.

“En Colombia eso no es así, algunos jugadores se ganan el mínimo. El salario promedio es entre tres y cinco millones de pesos, y aunque es un buen salario para el país, casi nadie se fija en que a los 30 años ya el futbolista es viejo y a los 35 probablemente no juega más”, aseguró Valdés. “La asociación, con los ingresos que ha obtenido, ha iniciado un proyecto de una sede con toda la capacidad para acoger a quienes terminan contrato y no tienen a dónde ir, que puedan encontrar un espacio mientras buscan una nueva oportunidad. Ya está en marcha un fondo de calamidad con el que se le ha ayudado a algunos jugadores que han tenido accidentes y no han podido volver a jugar, como Alexis Viera o Jefferson Herrera”, añadió.

“Muchas de estas negociaciones tienen un problema: son asuntos que no solo competen al fútbol colombiano. ¿Cómo negociar el calendario nacional si no tenemos claro cuál es el calendario internacional, y sobre todo con el embeleco de Catar? ¿Cómo negociar el estatuto del jugador si Fifa da unos puntos de los que no se puede mover? Los derechos de TV son dineros que ya están entregados”, agregó Charria. “Qué pasa si los jugadores no juegan: se les puede terminar el contrato con justa causa”, puntualizó.

En la fecha 18 se mantuvo la misma forma de protesta: peloteo de lado a lado. Mañana será un día clave para los directivos, que, con su asistencia a la reunión, demostrarán si tienen voluntad de dialogar. Y para los jugadores, para ver si son capaces de mantener la orden de paro y que no se repita la historia del 2005. La idea es evitar que se cuelguen los guayos.

José Orlando Ascencio
Subeditor de Deportes
En Twitter: @josasc

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