La segunda vida de Stefan Medina en la Selección Colombia

La segunda vida de Stefan Medina en la Selección Colombia

El lateral ha aguantado muchas críticas, pero siempre pone la cara.

Stefan Medina

Stefan Medina, jugador de la Selección Colombia.

Foto:

Reuters

Por: PABLO ROMERO
17 de junio 2019 , 10:18 p.m.

“¿Stefan Medina otra vez?, ¡nooo!”, “¿por qué quedó entre los 23?”, “¿pero qué le pasa a Queiroz, está loco?”, “Medina no sirve, no insistan...”, gritan, braman, aúllan algunos hinchas de la Selección Colombia cada vez que lo ven en la Selección. Su nombre se escucha con intensidad en la vida de los aficionados. Se menciona más que James Rodríguez. Se le exige el doble que a Falcao García. Se lo vigila más que a cualquier otro. Muchos están al acecho esperando que se equivoque. Medina carga el peso del pasado. Parece que jugara bajo sospecha.

Medina ha tenido una etapa convulsiva en la Selección. Hay un rechazo generalizado hacia él, y así ha sido casi desde el comienzo, desde que llegó al equipo de mayores. Desde cuando debutó en la eliminatoria al Mundial de Brasil, en aquella derrota contra Uruguay (2-0). Ese día fue de pesadilla para Medina, comprometido en los dos goles. Las críticas fueron feroces. Y Medina fue saliendo del entorno de la Selección que dirigía José Pékerman, por otras actuaciones discretas, como si el peso de la crítica lo hubiera empujado.

Mientras tanto, su carrera transcurría en México con altibajos. Pero, un día, Medina levantó la cara y empezó a mostrar un nivel superior en el Pachuca, luego en el Monterrey. En ambos ganó títulos. Desde que está en México ha ganado cuatro. Ahora estaba listo para volver.

La resurrección de Medina

“Me sorprendió”, dijo Medina en Bogotá cuando fue llamado de emergencia entre los 40 preseleccionados a la Copa América por la lesión de Luis Orejuela, que estaba por delante de él. Medina ya preparaba vacaciones; iba a mirar la Copa por TV, hasta que recibió la llamada de la Federación Colombiana de Fútbol.

Entonces, sus críticos estallaron: ‘cómo era posible que lo volvieran a llamar’, decían, y Medina, que luego se quedó en la lista de 23, solo atinó a decir: “Me sorprendió estar aquí por cómo se dieron las circunstancias, que no estaba en la lista inicial, pero llegué por el infortunio de un compañero. Siempre trabajé para estar, mejorar y ser tenido en cuenta”.

En el amistoso contra Panamá en Bogotá entró al minuto 60 por Santiago Arias. Después fue titular contra Perú, el último juego de preparación, y lució tan bien que los comentarios iracundos contra él empezaron a aplacarse. Estaba listo para la Copa América, aunque algunos guardaban la esperanza de que no siguiera, de que no llegara a Brasil, de que hubiera un cambio de emergencia; todos esos comentarios inundaron las redes sociales. Las críticas no paraban, que por qué otra vez, que si no hay otro, que es muy malo, que tiene que jugar Arias, que lo de Perú fue una casualidad... y además resurgieron los memes y las burlas.

Medina ha tenido que ponerle el pecho a todo eso. Y si algo tiene este jugador de 27 años es valentía para poner la cara, una y otra vez, como si evidentemente nada lo afectara, como si no se enterara, pero se entera. “Eso hace parte de esto. Desde que iniciamos sabíamos que teníamos esos riesgos; hace parte del trabajo. Yo simplemente me enfoco día a día en mejorar, en ser cada vez mejor ser humano y mejor jugador. Gracias a Dios he tenido unos años regulares en México y eso me da la oportunidad de estar acá nuevamente”, dice Medina ante la recurrente pregunta de cómo asume los comentarios.

Su momento

El entrenador uruguayo Diego Alonso ha sido vital en la carrera de Stefan. Él fue el que lo rescató en Pachuca, en un momento crítico, y luego se lo llevó para el Monterrey. Lo puso a jugar con continuidad, creía en sus condiciones. “Es un jugador polifuncional que puede jugar de lateral, central y contención. Es muy fuerte físicamente, técnicamente muy bueno y un gran profesional”, dijo a la prensa mexicana el asistente técnico de Monterrey, Claudio Arzeno.

Stefan actuó en 32 partidos en esta temporada –Santiago Arias jugó 25 en el Atlético–y se ganó buenos calificativos. Le faltaba hacerlo en la Selección, y para eso necesitaba una nueva convocatoria, una Copa América. Y ahí estaba, entre los 11 titulares, en el debut de Colombia contra Argentina en Salvador Bahía. Seguro las miradas vigilantes lo acechaban, esperaban su error, su pifia, para desatar las críticas. Colombia hizo un partido perfecto y Medina no decepcionó, o decepcionó solo a sus críticos porque no les dio oportunidad. “No lo hizo tan mal contra Argentina... Nos calló la boca... Falta ver si no fue suerte...”. La opinión les va cambiando a sus contradictores; igual, Stefan Medina sabe que para estar ahí le toca demostrar el doble.

PABLO ROMERO
Enviado especial de EL TIEMPO
Sao Paulo
En Twitter: @PabloRomeroET

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá

Empodera tu conocimiento

Logo Boletin

Estás a un clic de recibir a diario la mejor información en tu correo. ¡Inscríbete!

*Inscripción exitosa.

*Este no es un correo electrónico válido.

*Debe aceptar los Términos y condiciones.

Logo Boletines

¡Felicidades! Tu inscripción ha sido exitosa.

Ya puedes ver los últimos contenidos de EL TIEMPO en tu bandeja de entrada

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.