Francisco Mosquera: de la decepción a podio del Mundial

Francisco Mosquera: de la decepción a podio del Mundial

Sigue el camino seguro a los Olímpicos de Tokio 2020.

Francisco Mosquera

Podio del total de los 61 kilos del Mundial de pesas 2019. Irawan (izq., plata), Fabin Lin, (centro, oro), y Francisco Mosquera, bronce.

Foto:

Prensa: Federación Internacional de Pesas

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
19 de septiembre 2019 , 12:37 p.m.

Francisco Mosquera confirmó que es una de las figuras de la halterofilia colombiana, al lograr la medalla de plata y bronce en los 61 kilos del Mundial de Pesas, que se disputa en Tailandia.

Mosquera logró el segundo puesto en envión y el tercero en total, para los dos primeros metales de la delegación colombiana en este certamen.


En arranque Mosquera quedó de sexto, tras levantar 130 kilos. El oro se lo llevó el chino Fabin Lin, con 145 kg, nuevo récord mundial.


En envión, Mosquera alzó 167 kilos, intento 172, pero no pudo levantar la palanqueta.

En el tercer acto sí lo hizo para colgarse la plata y el bronce en total con 302 kilos.

El oro en envión fue para LI, con 173 kilos, mientras que el bronce se quedó en poder del chino Fulin Qin, con 171.

Y en total, el oro fue para Li, 318 kilos, el mejor, sin duda, mientras que el segundo puesto lo consiguió Irawan, con 306 kilos.

Francisco Mosquera es un pesista que no se conforma con poco. Su acelerada carrera de éxitos, desde la categoría juvenil, cuando fue campeón mundial en Guatemala, se vio truncada por una rebelde lesión que lo dejó por fuera de los Juegos Olímpicos de Río 2016, en ese momento, su más grande ilusión para consolidar su historia.

Pero estaba escrito… Una rotura de un tendón lo sacó de la olimpiada cuando era firme candidato a subirse a uno de los cajones del podio, luego de su destacada figuración en el Mundial de Houston 2015 (EE. UU.), cita en la que se colgó tres preseas de plata y en la que superó a Óscar Figueroa, quien después, en Río, se proclamó campeón olímpico en la categoría de los 62 kilogramos.

La decepción para Pacho, como le dicen cariñosamente, de ausentarse de los Olímpicos de Río, paradójicamente, lo hizo más fuerte en la parte mental.

Fueron 15 meses sin poder competir, tras la intervención quirúrgica que se le realizó en la rodilla izquierda. Este tiempo le sirvió para reflexionar y hacerse más fuerte.

Hoy, Mosquera se perfila como el sucesor natural de Figueroa cuando este decida dejar la plataforma, y a quien ya ha superado en competencia.

Tras su extenso receso, el antioqueño regresó para recuperar su prestigio y su solidez en un deporte en el que Colombia se ha consolidado como potencia mundial, y más ahora, cuando los pesistas de otros países, como Corea, Rusia y China, entre otros, han manchado su trayectoria luego de conocerse los casos de dopaje.

Su regreso triunfal se dio en los Juegos Bolivarianos de Santa Marta-2017, el certamen que se convierte en el primer escalón del ciclo olímpico, quizá una cita menor, pero necesaria para ubicarse de lleno en dirección norte, hacia donde apunta la aguja, a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, su objetivo número uno.

En la capital del Magdalena, Mosquera levantó 301 kilos (131 en arranque y 170 en envión) para reclamar el dorado, en una señal que le daba buenos augurios para lo que sería una semana después su desempeño en el Mundial de Anaheim (EE. UU.) en el 2017.

Y precisamente allí, en esa ciudad californiana, Mosquera volvió a ser grande. En la competencia, en el arranque, comenzó con un levantamiento de 130 kilos, que lo clasificó séptimo, una ubicación que no lo dejó muy satisfecho.

Pero en envión, con 170 kilos, se adueñó de esa modalidad y, de paso, se hizo inalcanzable en el total –suma de los dos ejercicios– para imponerse con 300 kilos, uno menos con los que venció en los Bolivarianos de Santa Marta.

El antioqueño superó en el total al japonés Yoichi Itokazu, que terminó con 299 kilos (134-165), mientras que la presea de plata fue para el georgiano Shota Mishvelidze, con 298 (135-163).

Como “histórico” reseñó la Federación Colombiana de Pesas, al explicar que nunca antes un colombiano había ganado dos preseas doradas
en un campeonato mundial de la categoría de mayores.

Cada triunfo es algo especial para el pesista que siempre les dedica sus victorias a sus dos amores, su hijo, Frank Alexander, y a su esposa, Ivana Pérez
. Ese importante resultado y su enorme proyección hacen del pequeño pesista, de apenas 1,58 metros de estatura, un gigantón del deporte colombiano.

El año pasado, fue bronce en el Mundial de Asjabad, Turkmenistán, al levantar 168 kilos en envió.

Nació el primero de abril de 1992 en Apartadó, Antioquia, tierra de grandes atletas, de importantes figuras como Caterine Ibargüen.

Lima, Perú, será una ciudad recordada por Mosquera, el pesista colombiano que le dio el primer oro a la delegación en los Juegos Panamericanos del 2019,
tras conseguir 132 kilos en arranque, 170 en envión y 302 en total.

Ahora, el camino que tiene que recorrer es largo, pero no está lejos: los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, en los que quiere sacarse el calvo de lo que le pasó hace cuatro años en Río de Janeiro.

Lisandro Rengifo
Redactor de EL TIEMPO
@lisandroabel

Descarga la app El Tiempo

Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias.

Conócela acá
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.