Conmovedora carta a Nairo Quintana de niño que superó el cáncer

Conmovedora carta a Nairo Quintana de niño que superó el cáncer

Juan Sebastián García Polo fue diagnosticado con una agresiva leucemia cuando tenía 11 años.

Juan Sebastián García Polo

Juan Sebastián García Polo.

Foto:

Cedido por Familia García Polo

Por: Redacción APP
26 de agosto 2019 , 07:56 a.m.

Juan Sebastián García Polo fue diagnosticado con leucemia el 31 de octubre de 2014, cuando tenía apenas 11 años.

Lo que siguió de ahí en adelante fue una dura y lenta batalla marcada por sesiones de quimioterapia y un trasplante de médula en el hospital Saint Jude, en Estados Unidos.

Sin embargo, la historia de Juan tuvo un giro cuando un día, en medio de su lucha, llegó a su casa una gorra enviada por el mismo Nairo Quintana, un personaje que el pequeño admiraba desde hacía un tiempo y a quien siguió en el Giro de Italia de ese año.

Además, Juan Sebastián continuó recibiendo mensajes del ciclista colombiano, entre ellos un video en el que Nairo lo alentaba a seguir adelante, a no rendirse y a perseguir sus sueños. 

Cinco años después, Juan Sebastián logró superar su enfermedad, cumplir su sueño de conocer al escarabajo durante el pasado Tour de Francia y además darle las gracias por iluminar su camino en los peores momentos de oscuridad. 

Sin embargo, el sueño de ver a Nairo vestido de amarillo en el Champs Élysées quedó aplazado y fue sustituido por el gran triunfo de Egan por lo que Juan Sebastián decidió escribirle una carta a Quintana en la que compara sobrevivir al cáncer con una carrera más dura que el Tour y además reflexiona sobre la importancia de que los campeones del deporte apoyen a los niños durante la enfermedad.

Esto es lo que el niño quiere que lea Nairo:

"La primera vez que vi a Nairo por televisión fue a finales de mayo de 2014 cuando ganó su primera gran vuelta: El Giro de Italia. Nunca me imaginé que esa persona vestida con la maglia rosa iba a ser tan importante en mi vida.

El 31 de octubre de ese mismo año, a los 11, fui diagnosticado con leucemia y, en noviembre, recibí un video de personajes famosos mandándome fuerza para salir adelante. Una de las tantas celebridades fue Nairoman, quien con su humildad me deseó que cada día siguiera mejor y envió directamente a mi casa una gorra con la inscripción Giro Di Nairo, firmada por él.

En ese momento de mi vida, tuve que dejar el fútbol lleno de tristeza y embargado de lágrimas. Al ver mis guayos sucios, sentía un nudo en la garganta que no lograba desatar. Así que decidí "buscarle la comba al palo", como dice mi papá, y comencé a pensar que si Dios me puso esta enfermedad en el camino sería por alguna razón.


(Le puede interesar: En España se corre una Vuelta a Colombia)

Juan Sebastián García Polo

Juan Sebastián García Polo ya recuperado junto a Nairo Quintana en el Tour de Francia.

Foto:

Cedido por Familia García Polo

En las etapas finales del Tour 2015, vi por primera vez a ese chiquitín de Boyacá atacando y neutralizando a sus rivales de una manera indescriptible, con esa fuerza que lo caracteriza en los tramos más difíciles, con esa valentía y alegría que pone a vibrar a más de 45 millones de colombianos y a más de 400 millones de latinoamericanos.

El mismo escarabajo que en el Tour de 2013 empezó como gregario y terminó como líder de la montaña, líder de los jóvenes y, con tan solo 23 años, resultó segundo de la clasificación general, solo superado por uno de los más grandes del ciclismo: Chris Froome. En ese momento, empecé a soñar con el Sueño Amarillo de ver a un colombiano vestido de campeón en Champs Élysées, y soñaba aún con más fuerza que ese colombiano fuera Nairo.

Al ver a Nairo, pequeño de estatura pero gigante como ciclista y como persona, me daba cuenta de que él era un ejemplo a seguir. Pensaba que si él lograba superar las etapas más complicadas y difíciles de largas pendientes y, además, lograba vencer a los más grandes del ciclismo, yo podía dar la batalla y vencer a la leucemia, un rival peligroso que no solo amenazaba a mi vida sino que afectaba a la de muchísimos niños y adultos en el mundo.

Juan Sebastián García Polo

Juan Sebastián García Polo el pasado julio.

Foto:

Cedido por Familia García Polo

En 2016, tras una larga hospitalización en la que se pensaba que había una recaída de la leucemia, vi toda la Vuelta a España en la que Nairoman con su capa flameante ganó los Lagos de Covadonga y se vistió de rojo en Madrid.

Una vez más Nairo demostraba que cuando combatía no se rendía por más dura y fuerte que fuera la etapa, por más cerca que estuvieran sus rivales. Su lucha como deportista fue una gran inspiración para mí y me llevó a salir del hospital y albergar la esperanza de que cada vez estaba más cerca de sentirme sano otra vez.

Así que le mandé una carta para agradecerle por las alegrías y la fuerza que me transmitía durante la enfermedad. Y él se tomó el tiempo de responderme esa carta con un mensaje en un momento en el que acababa de convertirse en el segundo Colombiano en ganar una Vuelta a España y permanecía asediado por patrocinadores y periodistas que lo buscaban para hablar con el campeón. En el video de respuesta, en una parte me dijo: "Tienes que salir adelante. Un día de estos nos veremos por Colombia. Recupérate porque tendrás que venir al Tour de Francia y algún día verme ganar. Un saludo muy especial".

Esos instantes de mi vida fueron de pura felicidad porque me quedaba muy poco para terminar el tratamiento y estar sano otra vez. Incluso, ya estaba preparándome para volver a jugar fútbol y demostrar en la cancha una garra similar a la que mostraba Nairo cuando pedaleaba.

Juan Sebastián García Polo

Juan Sebastián García Polo en el Tour de Francia.

Foto:

Cedido por Familia García Polo

Desafortunadamente, por cosas de la vida, del destino y de Dios, en agosto de 2017 tuve una recaída parcial de la leucemia. Estaba a tan solo a un kilómetro de ganar la etapa y de coronarme campeón ante el cáncer, pero esta enfermedad no se rinde fácilmente y me atacó, me rebasó y me ganó la antepenúltima etapa.

Así como Nairo, quien también ha caído derrotado en los últimos kilómetros de una etapa, pero no da nada por perdido, yo no iba a dejar que la enfermedad me ganara, faltando todavía la etapa reina.

Fue así como después de unos meses difíciles de quimioterapias muy fuertes y de efectos secundarios devastadores logré estar libre de leucemia. A pesar de ese logro, faltaba aún la mitad de la etapa puesto que tenía que recibir un trasplante de médula para arrasar totalmente el cáncer que me había estado atormentando durante tanto tiempo.

Yo no iba a dejar que la enfermedad me ganara, faltando todavía la etapa reina.

Ahí vino mi impulso más grande, el milagro más grande: entrar al Hospital Saint Jude, en Memphis, Estados Unidos, que fue como una bocanada de aire a más de 2 mil metros de altura. Aún así, la leucemia no permitía que me descolgara para descontar tiempo.

En los últimos kilómetros, iba tirando con toda mi fuerza hasta que por fin ataqué con lo último que me quedaba y nadie pudo seguirme el ritmo. Logré sobrevivir a un trasplante de médula, logré sobrevivir a quimioterapias intensas y, lo más importante, logré ganarle al cáncer la batalla y coronarme campeón en la penúltima etapa.

L
a última etapa en el Tour de Francia siempre es un paseo triunfal, en la que el campeón toma champaña junto con a sus compañeros de equipo y le sacan fotografías.

Mi paseo triunfal fue ir a Bruselas este año para ver en vivo y en directo un Tour de Francia y a ver a Nairoman con su capa de superhéroe. Albergaba el sueño de conocerlo y de presenciar el momento en que un colombiano ganara el Tour.

Nairo Quintana

Nairo Quintana celebra su victoria en la segunda etapa de a Vuelta a España.

Foto:

EFE

Así que, después de casi 5 años de lucha, logré cumplir con lo que le había prometido a Nairo: "ir a un Tour de Francia" y conocerlo personalmente. La parte de "verlo ganar" queda en suspenso, pero yo confío en que algún día lo veré de amarillo en Champs Élysées.

No fui a Bruselas con la esperanza de ver a mi héroe, solo quería presenciar la emoción de estar en una etapa del Tour. Pero las cosas se dieron gracias a la tía de uno de mis mejores amigos.

Mi mamá me llamó diciéndome que estuviera pendiente del celular porque de pronto me llamaban para ver si conocer a Nairo era posible. Después de ponerse en contacto con Eusebio, el mánager del Movistar Team, fui al hotel donde se estaba alojando Nairo y ahí por fin logré conocerlo, abrazarlo y hablarle. Él, muy querido me recibió y se alegró de verme en forma. Le dije que algún día lo tenía que ver vestido de amarillo en Paría; a lo que él me respondió: "Hay que rezar mucho".

Además de cumplir el sueño de ver a Nairo en un Tour, el Sueño Amarillo se cumplió en la enorme figura de Egan Bernal, quién acompañado de su equipo Ineos logró lo que muchos pensaban imposible.

Nairo Quintana
Foto:

AFP

Nairo fue, es y será una inspiración para mí y también lo es para miles de otros niños en Colombia y en el mundo que sufren de enfermedades como el cáncer. Yo soy un afortunado porque tuve el apoyo de un ejército de gente, un ejército de ángeles que hicieron hasta lo imposible por sacarme adelante. Obtuve el apoyo del mismísimo Nairo Quintana, que con sus hazañas y videos me daba fuerza. Además conté con un buen tratamiento, buenos médicos y atención.

Por eso digo que soy un milagro, un joven bendecido por Dios, porque miles de niños en Colombia mueren día a día por culpa de un sistema de salud al que no le importa la vida de las personas. Les niegan los medicamentos más vitales y los enredan entre citas y autorizaciones.

Nairo es una inspiración para mi, pero por más fuerza que él me haya transmitido, la oportunidad de vivir se me dio gracias a esa lucha de mis papás, de mi familia y amigos porque obtuviera la mejor atención médica que hay, y gracias a Dios que por alguna razón me tiene aquí, vivo".

Redacción APP

Descarga la app El Tiempo

Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias.

Conócela acá
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.