Hamilton, el excéntrico piloto que llegó a seis títulos en la F1

Hamilton, el excéntrico piloto que llegó a seis títulos en la F1

Le gusta jugar al tenis con su padre y también crear sus modelos de ropa. Perfil.

Lewis Hamilton

Lewis Hamilton, campeón de la F1.

Foto:

EFE

Por: FELIPE VILLAMIZAR M.
03 de noviembre 2019 , 07:45 p.m.

Lewis Hamilton fue tímido de pequeño. Se fue forjando con una llama interna que quería llevar a lo más alto del deporte a motor y lograr que diera luz propia. Aún recuerda cuando a sus 11 años, durante una premiación del automovilismo británico, con mucha pena se acercó a Ron Dennis, expresidente de McLaren y uno de los directores con más renombre en la Fórmula 1, a pedirle un autógrafo.

Dennis, sin problema, tomó la hoja que le había entregado con mucha ilusión Hamilton y rubricó su firma ante la atenta mirada del pequeño. Una vez se la devolvió, Hamilton lo miró a los ojos y con un tono de voz, que apenas comenzaba su desarrollo, le dijo que algún día “quería correr en su equipo”. Lo que nadie imaginó de esta historia era que se iba a cumplir en el 2007, cuando fichó por la escudería McLaren-Mercedes, y ahí comenzó una historia de éxito en la que ayer conquistó su sexto título de la Fórmula 1, tras finalizar de segundo en el GP de EE. UU., ganado por Valtteri Bottas.

Ahora, Hamilton, de 34 años, quedó a un título del piloto más laureado de la historia, el alemán Michael Schumacher, siete veces campeón del mundo, y superó al argentino Juan Manuel Fangio, con quien empataba en cinco.

Su vida

El británico, nacido el 7 de enero de 1985 en Stevenage (Inglaterra), no se llama Lewis Carl por casualidad. Fue bautizado así en honor al estadounidense Carl Lewis, al que admiraba su padre, Anthony -cuyos progenitores emigraron al Reino Unido desde la caribeña Granada-, y que tan solo unos meses antes de que él naciera había ganado cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 (luego ganaría otros cinco oros más, entre los Juegos de Seúl 1988, Barcelona 1992 y Atlanta 1996). A Anthony -que se separó de la madre del campeón, Carmen, cuando este tenía dos años- le gustaba Carl Lewis, pero más el motor.

Anthony también fue quien le pintó (siempre de amarillo) su primer casco, que obtuvo tras cambiarlo por una consola que le habían regalado. En las pistas de karting, su padre tomaba la tabla de tiempos, miraba el niño con mejores cronos y obligaba a Lewis a ver el punto exacto en el que este frenaba. Posteriormente, le explicaba que para ganarle, debía frenar más adelante todavía.

En el 2006 ganó la GP2, lo que le sirvió para dar el salto a la F1 un año después, formando pareja con el español Fernando Alonso.

En su debut ganó cuatro carreras y desde entonces no ha dejado de ganar al menos una al año.

Ya en el 2008 logró su primer título, con McLaren, luego se impuso en 2014, 2015, 2017, 2018 y este domingo, a falta de tres carreras, sentenció  en el campeonato en el circuito de las Américas.

Hamilton, de raza negra, se convirtió en el Tiger Woods de la Fórmula 1: un deporte espectáculo que mueve superlativas cantidades de dinero.

La moda, su otro gusto

Luce pendientes y cadenas de oro; y múltiples tatuajes, entre los que destacan la cabeza de un león y la rosa de los vientos, en el pecho, y el lema Still I Rise (Todavía resurjo), que lleva tanto en su cuello como, ocasionalmente, en el casco.

El británico tiene una vida aparte del automovilismo. Le gusta la moda y por eso tiene un proyecto con una reconocida marca de ropa. Además, también se anima a jugar tenis, aunque no es el más experto.

“Me gusta probar tantas cosas como sea posible. Pasé mucho tiempo recientemente trabajando en mi proyecto con Tommy Hilfiger, lanzamos mis colecciones. Siempre me ha interesado la moda y es una locura pensar que ahora tengo mi propia colección. Pero también hago otras cosas. Jugamos tenis con mi papá. Los dos somos muy malos en eso, pero nos divertimos”, asegura.

En entrevista con EL TIEMPO, el año pasado, Hamilton se mostró como una persona a la que le gustan los retos y que no se detiene a pensar en lo que ganó, sino en cómo ganar más.

“Eso es lo que me encanta de este deporte: siempre puede mejorar. Soy un verdadero dolor para mis ingenieros porque los desafío constantemente y les pido que no dejen piedra sin mover para encontrar mejoras. Nunca puedes ser complaciente en una pelea de campeonato”, le dijo en octubre el británico a este diario.

Ya tiene a Schumacher a un título mundial y alcanzarlo en el más ganador de la historia. Además, se acerca a sus 91 victorias, pero él le resta importancia.

“Michael era un conductor fantástico, pero no me comparo con él de esa manera. Él tiene su propia luz, como todos los grandes pilotos en la historia de nuestro deporte. Y estoy trabajando duro para tratar de brillar con mi propia luz, también”, añadió.

Hamilton celebró su sexta corona en EE. UU. Una vez más aceleró a fondo para ser el mejor piloto del año y va en camino de ser el mejor de la historia.

FELIPE VILLAMIZAR M.
Redactor de EL TIEMPO
En Twitter: @FelipeVilla4

Descarga la app El Tiempo

Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias.

Conócela acá
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.