Se leen cuentos por teléfono a mayores y menores

Se leen cuentos por teléfono a mayores y menores

Profesionales de Idartes y su programa 'Nidos' llaman a abuelos y niños de 0 a 6 años.

Carolina Ortegón usa quenas, guitarras y el movimiento de hojas de libros para llegar a sus oyentes niños.

Carolina Ortegón usa quenas, guitarras y el movimiento de hojas de libros para llegar a sus oyentes niños.

Foto:

Foto: cortesía Carolina Ortegón

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
18 de julio 2020 , 03:19 p.m.

“Por ejemplo, este es un aleteo” mientras al fondo suena un movimiento de las hojas de un libro. Y Carolina Ortegón también usa en sus llamadas zampoña, guitarra “y objetos que me ayuden a hacer un sonido percutivo”, cuenta.

Ella es una de los 28 profesionales que realizan entre 2 y 3 llamadas diarias a niños entre 0 y 6 años, así como mujeres en embarazo y madres gestantes, para narrarles un cuento.

Hacen parte del proyecto En - cuentados y En - cantados, del programa Nidos, que empezó a finales de mayo pensando en aquellas personas que no tienen conexión a internet. Hasta el momento se han hecho casi 800 llamadas (a fijo o celular) y para hacer acceder hay que inscribirse en la página de Idartes, sin costo.

No ha sido fácil, dice esta licenciada en sicología y pedagogía de la Universidad Pedagógica, porque, entre otras cosas, “nos hemos acostumbrado mucho lo virtual.
Hay que acercarse por medio de la voz y es necesario no solo una entonación específica sino tener a la mano elementos que ayuden captar la atención
. Es otra dinámica”.

Agrega que casi siempre se logra y que ha ido aprendiendo llamada tras llamada. Cada una puede durar entre 10 y 20 minutos y se realizan de 11 a. m. a 1 p. m., 3 a 5 p. m. y 6 a 8 p. m.

“En una de las llamadas, al finalizar, le pregunté al niño al que le había contado una historia qué era lo que más le había llamado la atención y me dijo: ‘Que no te puedo ver’. Esto me mostró que hay una gran cantidad de cosas que se potencian a partir de la voz y lo sonoro, como transportar a alguien a través de la imaginación a un paisaje determinado, a otros mundos y momentos, como en las radionovelas”, dice.

(Además: El Indio Rómulo se encuentra estable).

Los cuentos que se leen hacen parte de la colección Libro al Viento y Manguaré, y entre los favoritos de Ortegón figuran El gurre y el perezoso se engañaron el uno al otro, Cocorobé, cantos y arrullos del Pacífico colombiano y El tigre.

Leidi Johana Romero es una mamá que ha solicitado en varias ocasiones la lectura de un cuento para su hija y afirma que la experiencia “nos llevó a hacernos preguntas y realizar gestos, y nos gustó como se cuenta. Además, quisimos poner a prueba su concentración, porque a veces es dispersa, y estuvo muy atenta a la narración y a las preguntas”, dice.

Es una propuesta que representa un contacto directo, humano y en interacción con el arte

Entre los textos que se leen figuran Abrazo de mamá-papá, La dicha de la palabra dicha, Cinco lobitos y el burro enfermo, El arrullo lunalú, Cucú (poesía infantil), Pajarito que cantas, Tortuguita vení bailá, El sapo pipón y El yaibí, entre otros.

Ortegón dice que esta actividad le ha permitido hasta hacer un nuevo amigo. Se trata de Matías, un niño que cada semana pide un cuento y antes de que termine la llamada les manda saludos, con nombre propio, a todos las personas que le leen.

Por su parte, el programa para los adultos mayores se llama Cuéntame al oído y tiene una dinámica similar.

Arrancó hace dos meses y ya se han inscrito 1.500 personas, no solo de Bogotá, sino de Arauca, Duitama, Manizales y Medellín, España y Australia.

Igualmente, gestores llaman a los usuarios, en el día y hora pactados, y les leen literatura y poesía de Libro al Viento.

(Le puede interesar: Walter Mercado y su excéntrica vida llegan a la televisión).

Mauricio Galeano, subdirector de Equipamientos Culturales de Idartes, dice que “es una propuesta que representa un contacto directo, humano y en interacción con el arte. En esta emergencia, descentraliza la oferta que había estado concentrándose en digital”.

Los testimonios también han llegado. Clara Inés Aarón, que hizo la inscripción para su mamá, con poca visión, les pide que lleven el programa más allá de la pandemia: “Hay muchas personas que no pueden salir por diferentes razones y esta oferta se convierte en pequeños rayos de sol”.

Las inscripciones, sin costo, se hacen en las redes del Jorge Eliécer Gaitán, de Bogotá.

CULTURA

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.