La terapia psiquiátrica y emocional de Residente

La terapia psiquiátrica y emocional de Residente

El artista puertorriqueño cierra su gira internacional en Bogotá y luego en Cali. Entrevista.

René Juan Pérez Joglar, Residente

René Juan Pérez Joglar, el nombre real de Residente, nació en San Juan (Puerto Rico), en 1978.

Foto:

Cortesía Sony

Por: Stephany Echavarría
17 de noviembre 2018 , 11:30 p.m.

“Soy Residente. Decidí hacer música basada en mi ADN. Viajé a diferentes partes del mundo recolectando sonidos y encontrando historias. Todos somos residentes del espacio que ocupamos y en nuestro espacio las fronteras no existen”. Esta es la carta de presentación de René Pérez Joglar, más conocido como Residente, en su sitio web y que ha calificado como “la mejor descripción” que se puede hacer de él. Ahora, René se encuentra inmerso en su gira por Latinoamérica que lo llevará el 23 y 24 de noviembre a Bogotá y Cali, respectivamente.

“Esta gira es una terapia psiquiátrica y emocional, un ritual donde la gente va a levitar sin necesidad de pastillas, directo con palabras”, dice casi a modo de rima el músico boricua. “Para mí va a ser bien bonito presentarme en Bogotá porque he ido como parte de festivales, pero no con un concierto mío, por eso el público va a poder disfrutar de dos horas y pico de música que va desde Calle 13 hasta Residente. A Cali ya hemos ido y la gente sabe lo que es la energía con mi banda en el escenario y sé que van a ir más que dispuestos a disfrutarlo”, agrega.

Con 37 años, Residente ha dejado claro que dice lo que piensa y que lo hace por medio de la música, esa que le ha servido de bastión para calar mensajes en la memoria de quien la escucha e incomodar a dirigentes, personalidades y una sociedad en general a la que considera “anestesiada”.

Nacido en San Juan (Puerto Rico), René se considera “artista” antes que rapero, sin que esto último le moleste. 13 años atrás le dio vida al que sería el inicio de un movimiento imparable: Calle 13, la agrupación que formó junto a su hermana Ileana y su hermano adoptivo Eduardo Cabra (Visitante). Pese a que la unión marital de la madre de René e Ileana y la del padre de Eduardo no prosperó, Residente y Visitante siguieron siendo compañeros inseparables. “De todo ese corre corre de infancia fue que le dimos el nombre a la banda y a nosotros: la calle 13 era donde yo vivía y a donde Eduardo me iba a ver todo el tiempo. Nosotros teníamos el juego de decirle al guardia si éramos el residente o el visitante, por eso creo que desde chamaquitos empezamos con todo esto”, cuenta.

Y aunque en julio del 2015, Calle 13 anunció que se tomaría un descanso para que “los miembros del grupo pudieran realizar sus proyectos personales”, la corriente que empezaron sigue vigente. Con sencillos como ‘Atrévete-te-te’, que cambió el paradigma del reguetón, o ‘Querido FBI’, lanzado tan solo 30 horas después del asesinato de Filiberto Ojeda Ríos, líder del grupo Los Macheteros, que proclamaba la independencia de Puerto Rico de Estados Unidos, Calle 13 supo provocar impacto mediático y ganarse adeptos en distintas partes del mundo que se identificaban con sus sonidos contestatarios, directos y pegajosos.

Esta gira es una terapia psiquiátrica y emocional, un ritual donde la gente va a levitar sin necesidad de pastillas, directo con palabras

Artista multifacético

René sigue cantando y girando bajo el sello de Residente con el que lanzó el año pasado su primer álbum solista, ‘Residente’, inspirado en los resultados del análisis que se realizó de su ADN para saber quienes eran sus ancestros. Resultó ser un ciudadano del mundo: africano, europeo, asiático, oriental y nativo estadounidense. “Ese disco fue producto de los viajes que hice, donde trabajé nuevos sonidos y letras, me metí a lo oscuro, a fronteras en tensión y sitios encontrados, porque esa era la cara que me interesaba mostrar, por la que tenía interés para demostrar que tenemos un origen común de alguna manera, no somos uno, somos muchos; tenemos parte de ese otro que está pasando las supuestas fronteras”, explica René sobre su reciente experiencia musical que suena a rap, salsa, klezmer, cantos de los nativos estadounidenses, ‘hard rock’ y giga irlandesa.

Para este trabajo, Residente convocó a distintos artistas locales con talento excepcional. “Cuando uno camina las ciudades y conoce tantas personas se da cuenta de que lo que hay es talento y que la música trasciende y se mueve. Pienso que en Latinoamérica y en el mundo hay mucho talento que no se conoce, son músicos que están empezando”, reflexiona el artista sobre las colaboraciones que hizo para el disco, como Bombino, guitarrista tuareg de Nigeria, en Burkina Faso; los músicos de la ópera china en Pekín; la banda de metales de Goran Bregovic en Serbia; la actriz y cantante SoKo en Francia, y los cantantes de la tribu dagomba de Ghana. De ahí se destacan sencillos como ‘Somos anormales’ y ‘Desencuentro’, con letras que van desde reflexiones sociopolíticas directas y sin miramientos, hasta amores vívidos salidos de la ciencia ficción.

Aquí, René le sumó a su faceta de cantante y productor la de director: es el artífice de los videos de las canciones y del documental homónimo en el que describe su infancia, su lucha con su trastorno por déficit de atención con hiperactividad, su ascenso con Calle 13 y porqué decidió dejar el grupo para buscar una carrera en solitario que le dejó reflexiones sobre la guerra, la educación, el colonialismo, la explotación y la humanidad misma. “Somos microscópicamente invisibles en relación con la historia del tiempo, pero formamos parte de un mismo mapa, de un gran momento. Y dentro de los grandes momentos, todos somos igual de pequeños”, manifiesta el artista.

Quizá, es la seguridad que tiene en sí mismo lo que le ha permitido a René seguir un camino que empieza de ceros el kilometraje cada tanto y que lo ha hecho ganar 25 Grammys. Encabezó las nominaciones a los Latin Grammy 2018 con nueve, aunque, finalmente, no se llevó ninguno a casa. Aún así, reconoce que su meta jamás ha sido la de ser exitoso de la industria, más bien cuando siente que el camino lo vira hacia allá, toma un rumbo diferente. “Siento que el arte debe transformarse para que siempre sea nuevo. Cuando se vuelve muy popular al punto que no me siento cómodo lo abandono, me muevo para otro lado”, afirma el artista.

Sus más recientes sencillos, ‘Sexo’ y ‘Rap bruto’, se mantienen en extremos que equilibran la balanza. El primero, inspirado en las ideas del padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, y las de la teórica del feminismo Judith Butler para eliminar los roles de género, resulta ser una respuesta de Residente para todos los que lo creían incapaz de sacar un disco que estuviera dentro del ‘top’. El segundo, en el que habla acerca del peso del rap y su responsabilidad, es un homenaje al fallecido rapero venezolano Canserbero.

“ ‘Sexo’ fue como un pacto conmigo, una especie de experimento en un momento en el que muchos me estaban diciendo que no podía hacer un ‘hit’, entonces yo hice un ‘hit’ criticando esa misma idea de cómo funcionan los ‘hits’ hoy en día, en medio de tanto acelere por sacar y sacar sencillos”, explica Residente.

“Mi música siempre la he hecho pensando en lo que me gusta, en lo que me llena. Hay temas que me mueven desde lo profundo, como cuando hice ‘Latinoamérica’, y otros que me mueven desde otro lugar, entonces salen temas como ‘Sexo’ ”, sentencia el músico y asegura que lo que no varía es que siempre dice lo que siente: “Si quiero dar un mensaje de algún tipo, pues lo digo con música”.

Mi música siempre la he hecho pensando en lo que me gusta, en lo que me llena

Un rap incómodo

Residente se unió recientemente al rapero, sociólogo y actor español Nach para sacar a la luz ‘Rap bruto’, la explosiva mezcla que contó con la colaboración de Trooko e Ivy Queen y en la que sacuden el rap en español con una letra diciente y sin pelos en la lengua: “Yo no tengo escuela. Sin que soplara, el viento aprendí a navegar barcos de vela. Mi rima encima de una cumbia como quiera impacta. No sigo ninguna escuela porque soy autodidacta. Nunca seguí las reglas con pistas de rap genéricas. Como un cajón peruano, escribí ‘Latinoamérica’. Mi rap no sigue órdenes de ningún sargento. Hijo de puta, yo creé mi propio movimiento que narra y sin garras te desgarra”, dice parte de la letra de la canción.

“ ‘Rap bruto’ es una colaboración interesante que empieza con la idea de Nach de hablar de su escuela (el rap) y yo empiezo entonces a decir que no pertenezco a ninguna”.

El sencillo también es una respuesta al rapero venezolano NK Profeta, quien le cantó ‘Sr. Residente’, iniciando lo que se conoce como ‘Tiradera’ (batalla en el rap), a la que René le contestó, en principio con el tema ‘Querido Luis’ y posteriormente con ‘Rap bruto’.

Al margen de polémicas, ahora Residente sigue rodando con una gira que lo ha llevado por Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, con un montaje que promete romper esquemas y hacer que el que vaya agote toda su energía entre canciones y bailes. “La banda es una banda que viene de diferentes partes del mundo y por eso cuando se mezclan cada uno de los músicos ocurre algo especial en tarima y la energía no se detiene nunca. Aquí no va a ser la excepción”, comenta.

Originalidad constante

En una época donde los sencillos rápidos y pasajeros marcan la pauta entre lo urbano y el pop, Residente está convencido de que la música sigue transformándose “para bien”. “No siento que la música esté estancada porque hay muy buena que muchos de nosotros no conocemos. Pero lo que pasa a nivel popular es muy parecido entre sí, eso siempre ha pasado por años, lo que pega se parece y el otro hace lo que funcionó y por ahí sigue una cadena de cosas que supuestamente funcionaron a nivel popular y pues se repiten”, dice.

“Yo pienso que si cada persona dejara de pensar verdaderamente en hacer un ‘hit’ y empezaran a pensar en hacer cosas que no puedo decir que quizá les interese, pero por lo menos sí que sean mucho más honestas con lo que van viviendo en sus vidas, ahí la música cambiaría. A pesar de que pasamos por cosas similares, cada vida tiene su particularidad, eso te daría otra letra, otro concepto y tono musical, pero no pasa. La música está en un momento en el que todos quieren parecerse al que ya tuvo el éxito y funciona así, estamos en una época bien extraña en donde el que tiene más seguidores por Instagram es más relevante que el que ni tiene cuenta, aunque diga estupideces”, reflexiona el boricua, que promete seguir haciendo cosas que incomoden a “esos pocos” y agiten a las masas para despertarlas de una vez por todas.

Presentación en Colombia

El telonero para sus conciertos en el país (23 de noviembre en Bogotá; 24, en Cali) será el rapero bogotano Ali AKA Mind, quien se destaca por sus letras que invitan a la concientización de los problemas sociales y políticos. La boletería para los conciertos en las dos ciudades está disponible en www.tuboleta.com.

STEPHANY ECHAVARRÍA
Periodista Cultural ADN
@dulcitodemora

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.