'Depresión es la acumulación de heridas sin sanar': Margarita Posada

'Depresión es la acumulación de heridas sin sanar': Margarita Posada

El libro ‘Las muertes chiquitas’ empezó como una novela y se convirtió en un testimonio vida.

Margarita Posada

La escritora y periodista Margarita Posada, desde la lente de la fotógrafa Alejandra Quintero.

Foto:

Cortesía Alejandra Quintero

Por: Alisson Betancourt Maldonado
06 de octubre 2019 , 09:15 p.m.

Cuando Margarita Posada se sentó a escribir su nuevo libro 'Las muertes chiquitas' había pensado en una novela en clave de humor negro sobre la depresión, que a ella le ha tocado de manera singular en su vida.

“Me di cuenta de que si, verdaderamente, quería sanarme y ayudar a sanar a otros, lo mejor era no esconderme en la ficción y hablar a calzón quitao y sin velos de mi propia experiencia con la depresión”, recuerda.

Y entonces apareció otro gran desafío: encontrar el tono. Posada tenía claro que no quería que su libro fuera uno más de las miles de publicaciones de autoayuda que llegan a las estanterías de las librerías.

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“Creo que todos los libros son de autoayuda excepto los de autoayuda. Esto es un relato absolutamente literario, a pesar de ser no ficción, en el que una enferma como yo les habla a otros enfermos –como ella– de su condición y trata de describir con la entraña lo que sucede cuando la voluntad y la química del cerebro se chispotean”, comenta la periodista y escritora.

¿En qué momento tuvo claridad objetiva que sufría un cuadro depresivo?

Si miro hacia atrás, yo siempre tuve comportamientos muy melancólicos, pero mis depresiones agudas empezaron después de los veinticinco años. Y en el libro describo ese momento en el que por primera vez una persona allegada a mí me dice: estás deprimida, tenemos que buscar ayuda. Y como decía antes, pasa el primer episodio y casi que te autoconvences de que eso nunca más te va a suceder. Luego aceptas que no lo controlas, pero que sí puedes estar más alerta para hacerlos menos drásticos y tratar la enfermedad.

¿Por qué cree que el quiebre emocional se da con la muerte de su cuñada?

Contar esto sería arruinarles el libro a todos los lectores, pues está narrado de una manera circular a partir de este evento que de alguna manera se explica al final. Lo que sí puedo decir es que la muerte de mi cuñada abrió heridas en mí que estaban muy tapadas, de la misma manera en que a veces han sido otros eventos, completamente enfrentables para quienes no sufren de depresión que hacen que huyamos constantemente de hacer duelos cuando se debe y no huir hasta que todo se acumula y se devuelve como un bumerán haciendo que la química del cerebro nos ponga en este estado casi catatónico. Yo creo que la depresión es la acumulación de heridas sin sanar a las que uno les echa tierrita.

Creo que todos los libros son de autoayuda excepto los de autoayuda. Esto es un relato absolutamente literario, a pesar de ser no ficción.

¿Cree que las relaciones sentimentales suyas pudieron empeorar la enfermedad?

En lo más mínimo. Creo solamente que la construcción de mi propio ego es la que me lleva a tener una idea muy equivocada del amor propio, antes que nada, y que de ahí parten todas las dificultades de esas relaciones. El problema soy yo, no los otros. Los otros que resuelvan lo suyo. Las relaciones sólo nos ponen un espejo magnificador que nos obliga a revisarnos y a revisar nuestra idea del amor, que en nada se parece al enamoramiento.

Llama la atención, que el libro comienza con la historia de otra persona…

Como contaba, primero empecé una novela, después quise escribir un libro cuya estructura la daba la historia de muchas personas cercanas a mí que se han suicidado. Pero entrar a hablar de algo que te toca el pellejo y ponerlo en otros pellejos no me pareció ni justo ni honesto conmigo y con los otros.

Y siguiendo con la estructura, en la narración aparecen voces imaginarias, como la de la cama. ¿Cómo surge ese recurso?

Ni siquiera me lo propuse, porque a veces la locura se traduce en sentir que una cama es tu cárcel y te seduce para que te quedes ahí atrapada. Así que no hice ningún esfuerzo para que eso fuera un recurso literario. Simplemente lo escribí de la manera en que yo oía esa voz en mi cabeza, aunque no fuera una voz real. Y creo que le di voz propia en el libro para reconciliarme con mi cama, porque la verdadera cárcel es la cabeza.

¿Por qué las personas son solo letras?

Me gusta que no interese ni distraiga ningún nombre. Este es un libro en el que lo que importa no son los personajes, sino permitirles a otros entrar en la cabeza y en el corazón de alguien deprimido para poder entender mejor una enfermedad que es casi una pandemia y que todos nos desvivimos por esconder. Cada persona que ha leído el libro me ha dicho “gracias porque yo me he sentido así y creía que estaba solo en el mundo” o “gracias porque alguien muy cercano a mí sufre de depresión y a mí me costaba entenderlo”.

Margarita Posada

El libro es editado por Planeta.

Foto:

Archivo particular

¿Cómo surge el título?

Yo siempre me disfracé de 'femme fatale' para sobrevivir en el mundo. Fue casi que una decisión inconsciente desde que era casi una niña y con el tiempo empecé a verme relacionada siempre con temas de sexo, desde que escribía la columna de sexo de 'Soho' y luego cuando por mi propio disfraz me invitaban a opinar aquí y allá sobre eso, e incluso más adelante hice un video-blog que se llamaba Sex o no sex. Las muerte chiquita es un expresión (muy bella por demás) que viene del francés la 'petite morte' y se usa para referirse a los orgasmos femeninos. A mí me gustó el juego de palabras, la conexión que tiene con esa máscara que siempre llevé y que estar deprimido sea como estar muerto en vida.

¿Ha reincidido la depresión?

Mientras respire, tendré que estar atenta, sin duda, porque las estadísticas dicen que es muy factible que una persona que ha tenido más de dos cuadros depresivos tenga un tercero y un cuarto, y así... Creo que el problema no es cómo manejarla cuando llegue sino qué pasa antes de que llegue, que yo pueda evitar. Así, como con cualquier enfermedad, la respuesta está en el día a día, en hacer un conjunto de cosas que me mantengan bien físicamente, en estar monitoreada mentalmente y en tener algún tipo de conexión espiritual.

ALISSON BETANCOURT MALDONADO
 PARA EL TIEMPO
En Twitter: @alisson_nicol

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