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Leyendas olvidadas
Música tropical

El posicionamiento musical logrado durante años por figuras como Joe Arroyo o Alfredo Gutiérrez le sirve de referencia a la nueva generación de músicos para conectarse con el público. 

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Melissa Orozco Duque

Leyendas olvidadas

Óscar Acevedo habla de la nueva generación de músicos que trabajan con los ritmos nacionales. 

Es interesante analizar el uso que la nueva generación de músicos le viene dando a los ritmos tradicionales colombianos.

Muchas grabaciones recientes incluyen fragmentos o loops de grandes éxitos del siglo pasado grabados por figuras históricas de la música bailable.

Me refiero a grupos como Los Gaiteros de San Jacinto, Los Graduados y otros creadores que definieron los estilos que hoy siguen funcionando como himnos oficiales de la fiesta en Colombia.

El posicionamiento musical logrado durante años por figuras como Joe Arroyo o
Alfredo Gutiérrez le sirve de referencia a la nueva generación de músicos para conectarse con el público usando el mismo lenguaje sonoro de sus ancestros. Algunas de estas apropiaciones se han dado añadiendo algo de electrónica a la instrumentación tradicional de nuestras bandas históricas.

Este es un ejercicio que no requiere mayor esfuerzo intelectual y que ha dado buenos resultados a grupos como Systema Solar, que con esquemas armónicos sencillos y narrativas propias del rap le ha dado un giro a la música tropical.

Otro caso interesante es el de Puerto Candelaria, que en su receta mantiene intacta la raspa o el chucuchucu de origen paisa, pero esta vez mezclándolo con ingredientes de timba cubana, tumbaos salseros en el piano y una sofisticada puesta en escena.

Esta tendencia confirma que los jóvenes del siglo XXI están haciendo juiciosos la tarea de mantener viva la tradición musical colombiana, pero añadiendo elementos de su propia cosecha como el secuenciador y la consola del DJ, aparatos que nunca imaginaron los músicos de los años 60. Mientras que los grupos de hoy tocan en grandes festivales mundiales y suenan repetidamente en plataformas y en el entorno digital, la generación que alimentó esta tradición en décadas anteriores ha perdido vigencia y se siente relegada al olvido.

Cabe anotar que estas leyendas cuentan con el apoyo de las sociedades colombianas de gestión colectiva, aunque muy pocos lo sepan.

A las figuras legendarias que desean mantener el favor del público les sugiero buscar alianzas con estos jóvenes que solo pretenden continuar –en sus propios términos– por el mismo sendero que ustedes trazaron.
Gestionar convenios con las bandas activas en el mercado puede ofrecer una magnífica oportunidad para relanzar sus obras.

Columna de Óscar Acevedo, músico y crítico musical. Correo: acevemus@yahoo.com

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