Lea lo que dice Alejo, el 'Negro grande', en sus propias palabras

Lea lo que dice Alejo, el 'Negro grande', en sus propias palabras

Frases y expresiones que pasaron a la historia y dan cuenta del carácter del primer Rey Vallenato.

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Experto en folclor vallenato narra a Alejo DuránEl abogado y periodista experto en folclor vallenato, Jorge Naín, cuenta los orígenes e hitos del primer rey vallenato.
Alejo Durán, primer rey vallenato

Alejo Durán, primer rey vallenato. Se cumplen 100 años de su nacimiento. Cortesía: Rafael Oñate Rivero

Por: Liliana Martínez Polo
09 de febrero 2019 , 07:07 a.m.

'Apa' 'Oa' 'Sabroso' era como la firma de Alejo Durán, una de esas expresiones que se volvieron de su propiedad como músico. Sin que las usara, se sentía que hacía falta algo. Sin embargo, para la historia de este juglar -que hoy sería centenario- recordamos algunas de sus frases, recogidas a lo largo de entrevistas diversas que dio y el contexto al que se refería. 

Coméntale a la hembra que yo no le escribo con lápiz porque tengo la letra maluca. Pero que venga acá, que le tengo una canción bonita

1. Coméntale a la hembra que yo no le escribo con lápiz porque tengo la letra maluca. Pero que venga acá, que le tengo una canción bonita.

Quizás, una de las consecuencias que Alejandro Durán disfrutó más de su vida de acordeonero y de ser un maestro a la hora de transmitir sentimientos fue el romance que establecía con las mujeres. Algunos eran amoríos pasajeros pasajeros, otros muy sentidos. De hecho, gran parte de sus canciones tuvieron nombre de mujer, algunas con todo y apellido. Esta frase en especial, quedó consignada en el libro Alejandro Durán, su vida y su música, asociada a una anécdota: Una mujer de nombre Elisa le enviaba papelitos de enamorada y al recibir el mensaje, el juglar conquistador le respondió así.

Sin embargo, algo parecido le mandó decir a Fidelina, una de sus primeras musas, cuando después de un rapto fallido, en el que se la "iba a sacar", de la casa, para que fuera su mujer, tuvo que irse lejos. Cuando por fin Fidelina logró hacerle llegar un mensaje para que diera alguna señal, 'El negro' le respondió´con la canción que ha coreado todo el país.

Uno es de donde lo quieran, compadre

2. 'Uno es de donde lo quieran, compadre'

Gilberto Alejandro Durán Díaz nació en 1919 en El Paso, que entonces era departamento del Magdalena Grande. Pero la tierra del acordeonero sería toda la Costa, algunos se refieren a él como el "conquistador del Sinú", porque para él la música de acordeón no se dejaba poner límites.

Y de sus correrías de pueblo en pueblo, primero como juglar que cantaba noticias -evocando la imagen de Francisco El Hombre, pasó a componer canciones, a ir de un lado para otro. A grabar en las ciudades como Barranquilla y Cartagena. Y finalmente, se asentó en Planeta Rica (Córdoba), donde vivió sus últimas décadas.
"Me empezó a ir bien y me quedé", era su explicación.

El periodistaJuan Gossaín recordaba una de las entrevistas que le hizo que Alejo le respondió así cuando le preguntó si al fin era de El Paso o de Planeta Rica. Y el maestro del acordeón le respondió: "Vea Joven, uno es de dónde lo quieran".

Soy el hombre de las tres sedes: magdalenense de nacimiento, cesarense por decreto y cordobés de corazón

3. "Resulta que ahora soy cesarense. Pero soy el hombre de las tres sedes: magdalenense de nacimiento, cesarense por decreto y cordobés de corazón".

Esta fue la respuesta que le dio Durán a David Sánchez Juliao en una de las entrevistas más célebres que le hicieron. Hacía referencia a su nacimiento en El Paso, que pasó a ser parte del departamento del César, cuando este se creó en 1967 -lo que, por cierto, impulsó la creación del Festival de la Leyenda Vallenata-. Cuando el juglar llegó a competir en ese primer festival de 1968, ya era hijo adoptivo del pueblo cordobés donde vivía.

Eso de morirse no tiene nada de particular. Todos tenemos que hacerlo tarde o temprano.
Es casi una obligación de nosotros mismos

4. "Eso de morirse no tiene nada de particular. Todos tenemos que hacerlo tarde o temprano. Es casi una obligación de nosotros mismos".

Eso lo decía a propósito de la falsa noticia sobre su muerte que se regó, de boca en boca, el 25 de julio de 1975 en julio de 1975 -14 años antes de que esta sucediera en la realidad-.
El juglar era ya una figura nacional, había pasado de ser 'El negro Alejo', a 'El Negro Grande de Colombia' o 'El Rey negro del acordeón' y estaba tocando en Planeta Rica cuando se enteró de la noticia de su muerte y de que, incluso, un amigo muy querido suyo, Victor Julio, se disponía a viajar para llegar a tiempo a su velorio.

Durán lo llamó y le dijo: "Vaya desocupando las maletas, ya que en esta ocasión le ha fracasado el viaje. Pero no se preocupe que le dejo su acordeón. Me le dice a Keta que estoy vivito y coleando".

También, sobre esta misma anécdota, en algún momento dijo: "Soy un muerto dichoso".

Náfer toca mejor... pero el de la fama soy yo

5. 'Náfer toca mejor... pero el de la fama soy yo"

Quizás por embellecer su leyenda, varios conocedores de su obra y su persona, decían que Durán no era el mejor acordeonero, pero sí el que más encantaba. Incluso le increpaban que su hermano menor, Náfer Durán, tocaba mejor. Contestaba siempre lo mismo.

Sin embargo, cuando lo llevaban a compararse con Náfer -como lo hizo 'La Cacica', Consuelo Araujonoguera durante la primera entrevista posterior al título de rey vallenato- sus palabras sobre su hermano sonaban desprovistas de celo o envidia. Esa entrevista registró el siguiente diálogo:

-Tengo tres hermanos, dos hombres y una mujer.

-¿Los hombres también tocan?

-Sí, toítos tocamos: Náfer, Luis Felipe y yo

-Mira, Alejo, te voy a hacer una pregunta comprometedora, pero me contestas con esa franqueza con que me has dicho lo demás. ¿Sí? ¿Cuál de ustedes tres, sinceramente, crees tú que toque mejor?

-Náfer es el mejor de todos tres. (...) Náfer es mejor y tiene mejor preparación que yo.

-Pero eso de la preparación no tiene nada que ver con el toque

-Pero es que el que más aprende más sabe...

Yo vengo diciendo es que los intérpretes de hoy son muy llorones. Y al amor no se le llora, al amor se le canta

6. "Yo vengo diciendo es que los intérpretes de hoy son muy llorones. Y al amor no se le llora, al amor se le canta".

Alejo fue de esa generación que hizo las primeras grabaciones fonográficas de un folclor campesino que conquistaba a punta del nomadismo de sus intérpretes. En los 70 ya estaban en furor las primeras estrellas, cuando la figura del cantante empezó a competir con el protagonismo del acordeonero y grupos como El Binomio de Oro, si bien eran exitosos, se consideraban demasiado románticos en sus letras, en contraste con el costubrismo y la crónica de las letras anteriores.

En ese contexto, Durán -en la entrevista dada a Alberto Salcedo Ramos- explicaba: "Ahora lo que hay son mazamorras de palabras raras que no emocionan a los cantantes y menos al público. Son cantos que más demoran en hacerse que en desaparecer, porque no tienen historias sino lágrimas. Tampoco tienen emoción y un músico sin emoción no es músico". 

Durán no llegó a oír la evolución que tuvo el "vallenato llorón" que criticaba en los años siguientes. Curiosamente sus palabras  sobre esa corriente son las que muchos intérpretes de generaciones siguientes esgrimen hacia la 'nueva ola', el movimiento que surgió entrada la década del 2000 que después se alejaría del romanticismo para dedicarse a los ritmos alegrones y de letras ligeras y aún más efímeras que, paradogicamente, lleva el nombre de una de las composiciones de Duran: La nueva ola. 

Los hijos a veces lo vuelven a uno cobarde. Pero son lo mejor que uno hace

7. "Los hijos a veces lo vuelven a uno cobarde. Pero son lo mejor que uno hace. Vea que, después de todo, no soy tan pobre".

Se lo dijo a Alberto Salcedo Ramos, en una visita que el periodista le hizo en su casa en Planeta Rica. En medio del cuestionario, dos de sus hijos pequeños cruzaron por el patio, y el rey vallenato puso el foco sobre su descendencia.

-¿Cuantos hijos tiene? -le preguntó el periodista.
-En total, tengo veinticuadro.
-Veinticuadro, ¿con la misma?
-Sí, con la misma, pero con distintas mujeres.

Yo tenía que estar enamorado para seguir componiendo, o despechado, tal vez, porque a la hora de la verdad los temas de componer son dos: el amor o la decepción

8. Las mujeres fueron todo para mí. Con decirle que hasta negocio fueron. Pues yo tenía que estar enamorado para seguir componiendo, o despechado tal vez, porque a la hora de la verdad los temas de componer son dos: el amor o la decepción.

Esta frase, también dicha a Salcedo Ramos, derivó hacia la esencia de sus composiciones: 

"Lo demás es invento y a mí no me gusta inventar. Los de hoy que lo hacen (...) allá ellos. Si un tipo es capaz de emocionarse cantando embustes, cosas que no le han sucedido, que lo haga. Nosotros los vivos preferimos cantar lo que se nos ocurre. Por eso tampoco aceptamos componer en serie, por encargos, porque nuestras canciones tienen que ser sentidas por nosotros. No impuestas".

Pueblo, me he acabado de descalificar yo mismo

9. "Pueblo, me he acabado de descalificar yo mismo"

Al percatarse de cometer un error en la digitación, quizás un acordeonero que compitiera hoy en un Festival Vallenato, rezaría para que nadie -en especial el jurado- lo notara.

Sin embargo, Alejo Durán, el favorito para llevarse la corona del primer Rey de Reyes del Festival, en 1988, una competencia que nació para conmemorar las dos primeras décadas de este concurso de acordeones, actuó de modo muy diferente.

Interpretaba uno de sus himnos, el Pedazo de acordeón. La gente esperaba que el ya veterano juglar volviera a ser el primero. Pero no alcanzó a llegar a la mitad de ese himno con el que 20 años atrás ganara para abrir las páginas de la historia del festival. Fue cuando detuvo la canción y diciendo estas palabras. "Pueblo, me he acabado de descalificar yo mismo", procedió a retirarse del escenario.

El público y los mismos jurados insitieron en que volviera a la tarima e interpretara la canción, aunque ya la corona de Rey de Reyes no recayera sobre él -de haberle insitido en eso, de seguro Durán no lo hubiera aceptado-. Y él mismo en una conmovedora escena, le puso la corona a Nicolás 'Colacho' Mendoza. 

Sobre el tema, en una entrevista posterior haría el siguiente comentario: 

Yo he perdido una tarima, pero no perdí mi pueblo, que era lo que me interesaba

10. Eso es propio de la competencia. Hay que perder, ¿oyó? Pero a mí practicamente no me afectó eso en nada. Yo he perdido una tarima, pero no perdí mi pueblo que era lo que me interesaba. Yo sigo con mi pueblo. Yo no perdí nada. 

Liliana Martínez Polo
Redacción CULTURA

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