Secciones
Síguenos en:
Joël Dicker en la piel de su propio protagonista
Jöel Dicker

La novela es editada por Alfaguara.

Foto:

Archivo particular

Joël Dicker en la piel de su propio protagonista

El 'best seller' suizo habló con EL TIEMPO sobre su nueva novela 'El enigma en la habitación 622'.

Con su novela 'El enigma de la habitación 622', el escritor suizo Joël Dicker nos pone frente a dos cuestiones interesantes: el autor se encarna en su propio personaje y materializa el concepto de la realidad y la ficción en un mismo texto, eliminando los límites entre una y otra, borrándolos con la sutileza del suspenso. Además, nos permite comprender por qué el trabajo detectivesco de un escritor y el de un policía se rigen por las mismas reglas universales.

Con su novela, este joven autor europeo, ganador de varios premios literarios y traducido a 40 idiomas, va demostrando cómo el deseo perpetuo de escribir puede carcomer a un escritor-personaje. Al punto de llevarlo a seguir con gran cuidado las pistas detrás de un asesinato, para crear una trama perfecta.

Esta es la “enfermedad de los escritores”, como la denomina el propio Dicker; esa que los empuja a escribir casi sin pausa ni respiro, a crear sin esquema ni estructura, con el vértigo de descubrir lo que va a pasar y sin la más mínima idea de en dónde terminará todo.

(Lea también: Los secretos mejor guardados de Juanpis González Pombo)

A ese padecimiento que lo aqueja, al protagonista lo alimenta la urgencia por las preguntas que abren puertas y caminos, que va construyendo una intriga sin explicaciones racionales inmediatas y creando nudos donde no los hay, de la nada.
Desde un hotel lujoso anclado en los Alpes suizos nacen los interrogantes que van alimentando el suspenso de este relato adictivo.

Una noche decembrina aparece un cadáver en la habitación 622 de Hotel Palace de Verbier. Sin embargo, la investigación de las autoridades de la época no concluye nada.

Muchos años después, llega al Verbier el escritor Joël Dicker en busca de distracción para olvidar una ruptura amorosa. Lo que no imagina es que será otro el motivo que lo haga olvidar este dolor: el interés por descifrar lo que realmente le sucedió a una víctima, en esa noche cercana a una Navidad del pasado.

Con una habitación que ha perdido su número, un asesinato que ensombrece el poderío del mundo financiero y la necesidad de una mujer que, a partir de un misterio, intenta darle sentido a su vida, Joël Dicker construye su trabajo literario más reciente.

Con Scarlett, una de las protagonistas, usted habla sobre cómo iniciar una novela y sobre el anhelo de escribir, que define como un deseo perpetuo. ¿Cuál es su anhelo cumplido con esta novela?

A propósito de Scarlett y el placer de escribir, para mí lo más importante con esta novela era situar una historia en Suiza, porque yo vivo en Ginebra. Tenía ganas de contar mi ciudad y compartírsela a mis lectores de todo el mundo. Fue un desafío porque no es fácil contar la vida de la ciudad donde vivo. Como un escritor de ficción que cuenta historias imaginarias, puede resultar más fácil contar historias que transcurren en Estados Unidos, lo que me permite establecer una distancia entre el escritor y la historia. Con esta nueva novela, en cambio, escribo un relato que sucede en los espacios que conforman mi vida, lo que no es sencillo. Yo diría que conté esta ciudad con todos mis sentimientos. De allí que sea una de mis novelas más personales. Estoy muy contento de haber podido contar esa etapa tan importante de mi vida.

Es poco habitual que en una ficción el protagonista sea el mismo autor. ¿Cómo se construyó a usted mismo como personaje?

Es una buena pregunta porque no estoy realmente seguro de que sea yo quien está en la novela. Es decir, hay un personaje que se llama Joël, un escritor suizo que, justamente, plantea la reflexión de quiénes son los personajes de la historia, quién es el verdadero artesano de un personaje de novela y deja el interrogante de si será el escritor o tal vez el lector. Y ahí, creo que es más bien el lector quien se constituye como el gran artesano; es él quien tiene el poder. Esto también me recuerda mi novela 'La verdad sobre el caso Harry Quebert', donde aparece este personaje llamado Markus Goldman. Varios lectores me han dicho: “Pero Markus Goldman eres tú”. Yo les respondo que no soy yo. Con este nuevo libro, me divertí mucho bautizando un personaje que se llama Joël y poner la cascarita, como autor, para obligar a que los lectores se pregunten: ¿es verdaderamente Joël o se trata de alguien más?

Jöel Dicker

La novela es editada por Alfaguara.

Foto:

Archivo particular

En el libro se sienten dos capas de narración: por encima conocemos los hechos que rodean el asesinato, pero debajo hay un ejercicio en el que usted nos cuenta cómo se desarrolla el oficio de la escritura. ¿Esto fue intencional?

¡Sí! Yo también tenía ganas de hablar sobre la escritura y la literatura. ¿Qué es un escritor? ¿Cómo se llega a serlo? Me lo planteo porque creo que es un oficio particular que no responde a una formación como otras profesiones que hay que estudiar en una universidad. ¿Quiénes son los escritores? Es una pregunta que también está presente en otras de mis novelas como 'La verdad sobre el caso de Harry Quebert' o 'El libro de los Baltimore'. Y 'El enigma de la habitación 622', de alguna manera, es la continuación de esta reflexión.

(Le puede interesar: Viaje a la vida íntima de Andrés Caicedo a través de sus cartas)

Usted ha dicho: “Hay un crimen que pasa a un segundo plano, pues la mayoría de las cosas que me interesan están en otra parte”. ¿En dónde?

Para mí, el crimen es secundario. Aunque es el cemento que agrupa a los personajes dentro de la novela, lo realmente importante son los personajes, su relación y lo que sucede entre ellos. Es verdad que a veces encuentras libros donde el crimen no es precisamente un crimen y, sin embargo, te preguntas: ¿por qué una serie de hechos conectados pueden generar suspenso y te obligan a pasar la página? Sin embargo, para mí eso no es lo más determinante, sino el encuentro de los personajes.

Su manejo del enigma es un matiz que se siente como borgeano. ¿Hay elementos de la escritura de Borges en su obra?

Es un honor saber que piensas eso, porque es un autor inmenso a quien convertí en un amigo que está enterrado en Ginebra. Esa es la relación: es un autor que evidentemente marcó también la historia de esta ciudad, en donde terminó su vida. Yo no diría que es necesariamente una inspiración para mí y tampoco estoy seguro de entrar en su estilo, pero, al mismo tiempo, el sentimiento de la lectura pertenece al lector, así que si lo sentiste así, eso me gusta. Puedo decir con mucha humildad que estoy muy lejos de estar a la altura de Borges.

Usted debuta con el relato 'El tigre'. ¿Qué tanto siente que ha evolucionado su escritura desde entonces?

Claro que ha cambiado. Evidentemente con ese relato yo comienzo a ‘adiestrarme’ en este oficio, porque a los diecinueve años no tenía tanta experiencia. Empiezo a comprender esa idea de ser artesano con la palabra. Escribir, en el fondo, es como la pintura o la escultura; un saber que se debe descubrir a través de un largo proceso. Desde que comencé hasta hoy, ya son quince años en los que he ido aprendiendo a ‘amaestrar’ la mano. Lo que sigue igual en mi escritura es la dimensión del placer, que es muy importante. Escribo porque me estimula, me alegra y es un motor importante en mi vida.

Usted es un gran consumidor de series de televisión y de películas. ¿Cuáles de ellas han sido insumo para sus novelas?

'Twin Peaks' y 'The Elephant Man', la versión de David Lynch, han sido una inspiración. Son películas que amé. Pero, en el fondo, creo que la inspiración está en todo; en todas las películas y series que he visto; tanto las que me han gustado como las que no. Si a uno le gusta alguna, le dan ganas de hacer algo que se le acerque y viceversa. Pienso que la inspiración se mueve entre saltos; o te pueden dar ganas de hacer o de no hacer, y todo es válido para la creación.

(Lea también: Roberto Pombo presenta el libro de Alberto Casas Santamaría)

También le gusta la música y la pintura. ¿Están presentes en sus libros?

Ellas siempre están ahí muy presentes porque escribo con música. Y me gustan mucho las imágenes porque también dibujo, entonces es algo que vivo intensamente. Son marcas que posiblemente el lector no verá de manera directa, pero 'voilá', son elementos de mi inspiración y son parte de la esencia y la energía del libro.

Tras hacer un recorrido por algunos países de América Latina, ¿ha pensado trasladar sus historias a espacios de esta región?

Tal vez lo haré en algún momento, pero no es algo que pueda decir de antemano. Yo no trabajo diciendo: “Voy a poner un personaje aquí o allá”. Muchas veces, eso tiene que ver con alguna conexión que ya he establecido antes. Me gusta mucho América Latina y me hace muy feliz viajar. Es posible que algún día sienta esas ganas de contar una historia en América del Sur, y tal vez en Colombia, que es un país extraordinario, donde estuve hace cuatro años.

Aplaudida voz de las letras francesas

Con más de 9 millones de lectores, que se han agrupado bajo la etiqueta #AdictosaDicker, este escritor suizo, nacido el 16 de junio de 1985 en Ginebra e hijo de una bibliotecaria y un profesor de francés, se ha convertido en un exitoso 'best seller' de suspenso en la lengua francesa.

Sus libros han sido reconocido con el Premio Goncourt des Lycéens, el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa, el Premio Lire, el Premio Qué Leer y el Premio San Clemente.

Es autor de las novelas 'Los últimos días de nuestros padres', 'La verdad sobre el caso Harry Quebert', 'El libro de los Baltimore' y 'La desaparición de Stephanie Mailer'.

JUAN CAMILO RINCÓN*
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
En Twitter: @JuanCamiloRinc2
* Periodista cultural y escritor

Otras noticias literarias: 
Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.